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Entrenando a Draco Malfoy — capítulo 5

Quiero darles las gracias por los 17 comentarios, MUCHISISIMAS GRACIAS!!!!!!!!!! Espero que les guste este capítulo, comenten por favor, y no olviden PASARSE POR MIS OTRAS HISTORIAS!

-Draco…Draco-susurraba la niña rubia mientras miraba a su padre dormir en el sillón con el control remoto de la televisión en su mano.

-creo que ya se durmió…no Boster no-dijo la niña mientras regañaba al perrito que se iba a subir a las piernas del rubio.

Miro a su alrededor y vio la puerta de la cocina, después de todo ella era lista, se dirigió a la cocina y busco la alacena, saco el pan, el jamos, la lechuga, los jitomates, la mayonesa, los aguacates, etc.

Al finaliza se hiso un rico sándwich e incluso le dio de comer al cachorro que la miraba comer.

Al pasar nuevamente por la sala el rubio seguía durmiendo, se fue su habitación y saco una manta verde, se la puso encima y después se fue a lavar los dientes, se puso su pijama y se acostó.

-Buenas noches Boster…-murmuro la niña antes de dormirse.

1 hora después.

El rubio despertó tapado por una manta verde, que su madre le regalo después de salir de Hogwarts.

Se levantó y miro a todos lados, ni rastro de su hija, ni de su perro, fue a la cocina y todo estaba intacto a excepción del plato de comida de Boster que estaba un poco sucio.

Eran las 10 de la noche, así que se fue a dormir, paso por el cuarto de su hija y la miro dormir, Boster estaba sobre un cojín dorado.

-es que ya nadie me respeta…nadie obedece mis reglas-murmuro mirando al perro.

-mañana, buscare a tu madre y llevare con ella, yo no soy bueno para ser padre…-murmuro el rubio mientras miraba dormir a la niña.

-papi…-susurro tiernamente la chiquilla mientras dormía y abrazaba un oso de peluche.

-si mi pequeña…soy tu papi…-murmuro el rubio antes de sonreír y cerrar la puerta.

Sentía un no sé qué, que, qué se yo…

Se durmió recordando a su ex esposa, y a su hija.

…:::…

La alarma del despertador lo hiso despertarse, eran las 8 de la mañana.

-las mascotas maravilla somos tres dispuestas a ayudar y a un amigo salvar…-

-¿Qué demonio?-dijo el rubio levantándose y yendo hasta la sala.

-no somos grandes ni somos fuertes…-

Era la televisión, eran caricaturas.

-¿Por qué no ves las noticias? son mucho más interesantes-dijo el rubio pasándole.

-hey yo estaba viendo la tele-dijo la niña quitándole el control remoto al rubio y pasándole a sus caricaturas.

-pequeña soy al rescate voy pero todos juntos lo vamos a lograr… ¡sí!-se escuchaba por la pantalla plana del rubio.

-estabas Scarlet, estabas-dijo quitándole el control.

-no se vale usted está viejo yo estoy chiquita-dijo frunciendo el ceño.

-está bien ve tus caricaturas-dijo dándole el control remoto, la niña sonrió y se sentó en la alfombra a ver la televisión.

Al cabo de un rato ambos tenían hambre.

-Draco tengo hambre-dijo la niña mirándolo mientras el leía el profeta.

-si pues…la comida de Boster debe estar buena-dijo mientras leía.

-no comeré comida de perro cómala usted-dijo mirándolo.

-¿está bien que quieres comer?-

-mmm pizza-dijo feliz.

-no eso no otra cosa-

-mmm una hamburguesa-dijo levantándose de la alfombra.

-está bien…- dijo tomando las llevas y levantándose.

Salieron del edificio y se dirigieron a un restaurante.

-hay quiero ir hay…-dijo mientras jalaba la mano del rubio y señalaba el "The Princess Palace"

-¡Estas bromeando, mi trasero es más grande que la sillas que tiene ese lugar!-dijo mirándola.

-jajaja tal vez tu trasero está muy gordo-dijo riendo y yendo hasta la entrada del lugar.

-Graciosa…-murmuro siguiéndola y entrando al lugar.

Cientos de niñas de varias edades, corrían de acá para allá, había peluches, libros para colorear, toboganes, picina de pelotitas, vestidos de princesas, etc., etc.

-estoy seguro que Theo sería feliz aquí-dijo mirando todo el lugar pintado de rosa y lila.

La chiquilla sonrió y se fue a sentar a una mesa pintada de lila, con sillas en forma de trono.

-no me voy a sentar si es lo que piensas-dijo mirándola.

-y porque no usa magia para agrandar la silla…-dijo la niña mirándolo.

Se sintió estúpido, una niña de 8 años encontraba la solución a su problema con mucha lógica.

-no le digas a los demás de esto…-dijo apuntando su varita a la silla y sentándose.

-¿así que juegas Quidditch?-pregunto la chiquilla.

-así es soy el buscador…-dijo el rubio sonriendo.

-pero de mujeres…-murmuro la niña.

-¿qué?-

-nada nada-dije sonriendo.

-Buenos días princesa que es lo que vas a querer para desayunar-dijo una mesera de mirada amable.

-una hamburguesa-dijo sonriendo.

-¿y usted señor?-dijo mirando al rubio.

-lo mismo por favor-

-enseguida se las traigo-dijo sonriendo y yéndose.

-Scarlet ¿tu mamá sabe que estás conmigo?-pregunto el rubio.

-claro, bueno es que yo no me quería quedar con la tía Ginny…-dijo mintiendo, y sí que mentía bien.

-y si le llamo, digo para saber si ella vendrá verte…-

-no…es que ella está en América, con la comadreja-dijo la niña doblando el tenedor que tenía en la mano.

-¿no te cae bien la pobre…es decir Weasley?-

-no es un idiota, la última vez que fue a mi casa, rompió mi muñeca y se comió uno de mis panecillos de plástico… ¿Quién come plástico?-dijo la niña molesta.

-es siempre fue así, siempre llenado su boca en vez de llenar su cerebro-dijo riendo.

-¿tú lo conociste?-pregunto la niña curiosa.

-sí, y lo odio tanto o más que tu-dijo mirando a la niña.

-¿fuiste a Hogwarts con mi mami?-

-sí, nos odiábamos…pero después nos enamoramos-dijo sonriendo como tonto.

-mi mami me dijo que era muy idiota…un lindo idiota-dije mirando la hamburguesa que la mesera les traía.

-gracias…siempre encontraba el lado bueno de las cosas-dijo agradeciendo a la mesera.

-¿Draco…te puedo decir papá?-pregunto la niña mirándolo.

El rubio se quedó sin habla, papá…no tenía ni la mitad de papá de lo que era Blaise, ni mucho menos tenía idea de lo importante y complicado que era ser padre.

-si pequeña…puedes decirme papá-dijo sonriendo.

Los ojos grises de la niña brillaron y ella sonrió. Terminaron de desayunar y el rubio se llevó a la niña donde normalmente entrenaba. La chiquilla se divirtió como nunca, volaba en la escoba de Harry, Theo y Blaise.

Pero cuando en realidad iban a entrenar bajaron a la niña que los miraba atenta desde abajo.

-hola soy Charlie…-dijo un niño de 9 años aproximadamente.

-hola soy Scarlet-dijo la niña sonriendo.

-¿viniste a ver entrenar a tu papá?-dijo el niño sentándose junto a la rubia.

-sí, ¿Quién es tu papá?-

-Blaise Zabini ¿y el tuyo?-pregunto.

-Draco Malfoy-

-ah oye quieres jugar conmigo-dijo el niño sonriendo.

-¿a qué?-

-en las escobas, mi papá dice que aquellas que están guardadas no las utilizan-

-está bien-dijo levantándose y yendo con el niño hasta la bodega.

Caminaron hasta una puerta azul y había cientos de escobas.

-es grandioso…-dijo la niña mirando.

-vamos toma una y vallamos a jugar-dijo tomando una escoba que estaba cerca.

La niña asintió y tomo una de color caoba. Salieron de la bodega y ambos se montaron en la escoba.

Volaron por toda la cancha e incluso por afuera del estadio, hicieron muchas travesuras, y es que dejar al hijo de Blaise Zabini y a la hija de Draco Malfoy juntos no es muy buena idea. Cuando los dos regresaron al estadio, se pudieron a jugar y sin darse cuenta soltaron a la bludger que salió disparada y haciendo destrozos donde quiera que golpeaba, casi tiro a Theo de su escoba y a Draco casi le pega en la cabeza.

El rubio miro hacia abajo y miro a su hija esconderse detrás del monstruo hijo de Blaise mientras el chiquillo reía pero después se agacho para que la bludger no los golpeara.

-¡BLAISE!-grito a todo pulmón el rubio antes de hechizar la pelota para que esta dejara de golpear todo a su paso.

-¿Qué ya somos consuegros?-dijo el moreno riendo mientras miraba a los niños levantarse.

-Tarado…-murmuro el rubio bajando, hasta donde estaba la niña.

-¿Scarlet que hicieron?-

-nada Draco, solo estábamos jugando-dijo la niña.

-pues no juegues con esas pelotas son peligrosas-dijo mirándola.

-está bien, está bien…-dijo la niña

-Tengo que seguir entrenando ¿podrías por favor portarte bien?-

-si no tengo de otra…-murmuro.

-¿y tú Charlie?-

-yo no hice nada-dijo el niño levantando las manos.

-no he dicho aun…-

-un acto reflejo…la costumbre la costumbre…-dijo riendo.

-ni se te ocurra jugar otra vez con esas pelotas-dijo señalando las cajas que contenían a las pelotas de Quidditch, el niño asintió y después el rubio se fue.

-sabes Scarlet tu papá es muy regañón…-dijo el niño sentándose junto a la chiquilla.

-no sabe ser un papá…pero le voy a enseñar-dijo sonriendo.

Charlie Zabini: