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Historia 67190 — capítulo 2
Capítulos****TodoNo supe más del resto, solo una cosa: Aquel hombre era tan bueno conmigo. Yo no sabía hablar, pero comencé de pronto. Lo llamé papá y él sonrió suavemente. Hacía esa cosa con la varita, que me gustaba mucho. Luces brillantes, hacía formas en el cielo. De muchas formas diferentes- Mamá y papá lo eran todo para mí. También mis hermanos. Tenía una pequeña hermana, de nombre Stephanie y un hermano mayor de nombre Crhistopher. Yo era feliz con ellos. Pero sentada frente a mi padre, mientras me arrullaba con esas coloridas luces, él me contaba historias de una hermana que tuve y que perdí. Una hermosa niña, de cabellos iguales a los míos. Me decía que ya no sentía más dolor, porque yo había llegado y la veía en mis enormes ojos. Mamá estaba feliz. Siempre me lo decía. Eres idéntica a tu hermana. — Papá, Stephanie y Hermione están jugando en mi habitación. Nuevamente. Se van a caer de la cama. Diles que dejen de brincar. Severus bajó las escaleras y las miró. Se lanzaban las almohadas, mientras estaban en la cama. Reían, divertidas. — Bájense ya, a no ser que quieran caerse. Ambas soltamos las almohadas y lo miramos, mientras bajábamos de la cama y caminábamos en dirección a nuestro padre. Acarició nuestras cabezas, mientras nuestro hermano respiraba pesadamente y parecía enfadado. — Las consientes mucho. Ojalá no la hubieras adoptado. Entonces al oír aquello, ladeé la cabeza hacia mi padre. No entendía qué quería decir con adoptada. Me miró y luego lo miró a él, con cierto enfado. — Vámonos, Hermione. Stephanie, vete a tu habitación. Y tú, te quedas en la tuya. Mi hermano me miró y continuó sonriendo. Yo no supe por qué, pero adoptada me parecía una palabra fea. Caminé tras mis padre y me pidió que me sentara a su lado. En el sofá. Me subí como pude y me senté allí, mirándome mis pies. mis agujetas desatadas. Papá estiró un brazo y me acercó a él. Jugaba con mis risos, mientras yo simplemente estaba sentada allí. — No escuches a tu hermano. No eres adoptada. Tus tíos no te podían cuidar, así que me pidieron el favor. Y yo fui a buscarte. ¿Lo recuerdas? Sí. Recordaba ese momento. Cuando aquella mujer lloraba. ¿Se trataba de eso? Pues entonces, estaba bien con mi padre. Asentí y él se inclinó para besar mi frente. Muy suavemente. Me encantaban los gestos de mi padre. Lo amaba mucho. Al igual que a mi madre. Y a mis hermanos. Sin importar cómo se comportaran conmigo.