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Amortentia — capítulo 1
El 12 de Grimmauld Place
La confusión nunca se detiene./ Clocks - Cold Play
Porque después de tanto tiempo, es lo que el sintió.
Confusión.
Un grupo extraño de personas camina por las oscuras y frías calles de Londres, el viento sopla despacio y las estrellas ofrecen algo de ligera iluminación.
Entre ellos, un hombre con un bastón, andares cojos, el cabello castaño entrecano y enmarañado, un ojo mágico que pone los nervios de punta y una y media tonelada de cicatrices en el rostro.
Un grupo de pelirrojos caminan junto a ellos.
A su lado, un hombre de cabellos castaños y despeinados, alto, desgarbado y de ojos dorados viene llevando un enorme perro negro, hay una que otra persona caminando por ahípero todos los que los ven no pueden evitar quedarse mirando de forma curiosa, aunque tan solo por segundos, al inusual grupo.
Ellos no se detienen y continúan, hasta que casi ya no queda gente.
El mago del bastón retira de su capa un pequeño aparato de color plateado, lo hace funcionar y las luces de la calle se apagan instantáneamente.
-Lumos.-Susurra un pelirrojo. La punta de su varita se ilumina.
-Espera Bill, déjalo así, tengo que ver bien los números.- Murmura el hombre de ojo raro.- este es el once y ese es el trece.- Murmura algo inentendible y se gira hacia el perro.- ¿Dónde demonios esta el 12 eh?- grita perdiendo la paciencia.
El perro gira la cabeza un poco, parece percatarse de que nadie lo observa y tan rápido como puede responde.
-Alastor, tranquilo hermano, solo piensa el lugar al que quieres ir…- El antes perro se ha transformado en un hombre delgado, extremadamente pálido y de mucho cabello negro sin peinar, solo sus ojos grises hacen denotar que está vivo.
-Sí, si Black…vamos date prisa.-Gruñe Moddy.
-Oh Alastor…no estás pensando al lugar al que quieres ir…-canturrea Sirius burlándose.
-No tengo tiempo para esto. ¡Remus! haz algo con el inmaduro de tu amigo ¡Rápido que pierda la poca paciencia que me queda!
-Sirius, anda no quieres enfadarlo.- Sugiere Remus poniendo los ojos en blanco.
-Bien… Como sea.-Sirius cierra los ojos y una gran casa se deja ver entre el número 13 y 11. Vieja y de aspecto lamentable. *"Mejor que en mis tiempos."*Se dice Black y no puede evitar reírse.
-Cielos Ojo Loco.- Susurra Sirius cuando pasa delante de él.- que poca imaginación para alguien que parece salido de Mooby Dick, pasen muchachos, están en su casa.
-Es estupendo.-celebran Fred y George al mismo tiempo.
-A que si, muchachos.- se une Charlie mirando la desordenada casa.
-No, no lo es.- Molly parece ligeramente asqueada.-Sirius, porque no limpias un poco, parece un basurero…
-Si.- corrobora Ginny dando un visto bueno.
-A poco no esta tan mal… ¿ah que no Remus?…- pregunta a su amigo que acababa de aparecer cerca de él.
-Pues…- Parece que va a responder, pero se percata de algo.-¿Qué es eso?- pregunta al ver un objeto no identificado arrastrándose por el piso.
Solo se escucha un grito de niñita. Es Sirius. Quien da un salto y se cuelga de Remus.
-Oh, mira, es una gatito.- Fred toma entre sus manos al pequeño animalito y lo levanta agitándolo levemente.-Solo que estaba bajo este paño…
-Ah…si bueno…eso…-Sirius se baja de los brazos de Remus.-Remus…sabemos que eres guapo, pero no eres mi tipo…
El ojiambar rueda los ojos y niega levemente. "Ay Sirius."
-Hey…Aquí todos…rápido.-Alastor hace aparecer rápidamente una gran mesa limpia y sillas para todos cuando golpea su bastón en el piso.- Vamos, vamos.-Se detiene y mira a un grupo de pelirrojos.-Fred, George, Ginny y Ronald ustedes se van…
-Oh vamos Alastor.- Se queja Fred.
-Si Ojo Loco, sabemos lo de la Orden, por lo menos dejen que nos quedemos a esta reunión.-Protesta George.
-Son demasiado jóvenes.- La señora Weasley se ha puesto de pie y está a punto de echarlos de la cocina.
-Mama…por favor, por favor, por favor.- Y vaya que son irritantes.-Por favor… Pronto nos uniremos y nadie lo podrá evitar… ¡Tenemos casi 17 somos prácticamente mayores de edad! -La señora Weasley se detiene para observar a sus dos idénticos hijos con el ceo fruncido. Odiaba que la convencieran de esa forma.
-Tienen razón Molly.-Se une Alastor, la señora Weasley se sienta refunfuñando ligeramente.-Bien muchachos, creo que su mama ha cedido así que…-Aparecen dos sillas mas.- El resto si, vallase. Son demasiados pequeños.- Ginny y Ron suben las escaleras con muecas de disgusto.
Todos se sientan.
-Bien, necesitamos de todo un poco, Aurores, gente del ministerio… ¿Qué sugieren?
Un leve sonido y justo en frente hay anciano de ojos azules, grande barba plateada y lentes de media luna. Lleva la plateada túnica hasta el suelo y su sombrero esta algo ladeado.
-Buenas noches.- Saluda a todos.- espero no interrumpir.-Dice sonriendo amablemente.
-Albus, te esperábamos. Pasa, pasa, siéntate- Moddy vuelve a golpear el bastón y otra silla aparece.- Estábamos hablando de que necesitamos más gente en la Orden.
-Si bueno, he reunido a todos los anteriores que quedaban Alastor no se si…-comienza el anciano pero es rápidamente interrumpido.
-Eso es realmente excelente, pero creo que necesitamos más aliados, tal vez ayuda internacional. Charlie, creo que puedes ayudarnos en eso ¿Qué dices chico?…
-Veré que puedo hacer Ojo Loco, veré que puedo hacer.
-Bueno, solo trata de hacerlo bien. Veamos…aja, si, mi compañera es una excelente aurora, mente despierta y es metamorfomaga, podría ser de mucha ayuda. Algo torpe…de hecho…muy torpe…pero creo que se adecuara rápido, es muy carismática…
-Vaya, debe ser muy buena para que la defiendas así, tu odias a todo el mundo Ojo Loco.-Dice George levantando una de sus cejas.
-No odio a todo el mundo muchacho, pero no me fio muy rápido y tu harías lo mismo si una copia de de ti te hubiera encerrado en un baúl durante nueve meses.
-Tuche.
-Sí, es ella.-Alastor saca una carpeta con muchos casos y en ella un expediente.- Nymphadora Tonks, metamorfomaga, puede convertirse en lo que sea.
-Genial, vaya mira George, es muy bonita.-Dice Fred tomando la foto entre sus manos.- Su cabello es rosado.
-¿Qué dicen?- pregunta Moddy.
-Oh, ella es…-Molly mira a Bill y Charlie que también parecen haberla reconocido.
-Si… ¿Es ella Charlie? - pregunta Bill mirándolo de forma cómplice.
-No lo sé Ojo Loco, es demasiado joven.- Y es Remus quien ahora tiene la fotografía entre sus manos. No le hace gracia. Moddy bufa *''demasiado joven''*dice imitando a Remus. A su lado los gemelos se aclaran la garganta.-
-Disculpa Remus, creo que nosotros también somos algo jóvenes…
-Sí, lo sé, pero ustedes no tendrán que cumplir con misiones tan peligrosas.- explica apenado.-Ella solo es una niña.
-Remus, Nymphadora tiene veintiún años, no es una niñita…
-Oigan ya termine de instalar algunas cosas, hey, que tienen ahí.-Sirius se acerca y toma la foto. Algo en su cerebro es activado, un resorte familiar.-No es cierto… ¡¿TONKS?! ¡¿Tonks se volvió auror?! ¡Ella ni siquiera podía caminar una avenida sin tropezar al menos quince veces!
Moody sonríe satisfecho.- De las mejores.- Asegura.
-¿Ella es Tonks…tu sobrinita…?- pregunta Remus. Ambos amigos se miran y Lupin no puede creer como es que no lo ha notado. Aquella encantadora y torpe niña, la conocía muy bien…pequeña, talentosa, dulce y adorable. El la había conocido desde sus tiempos en Hogwarts cuando visitaban a Ted y Andrómeda en las vacaciones de verano.
Mira autoritariamente a Alastor, y es una de las cosas más raras y poco comunes en Lupin. Y repite esta vez en voz firme.
-Es demasiado joven.-No se podía permitir que algo le pasara. Ella era solo una niña…
-Hola seguimos aquí.- Recuerdan Fred y George.
-Sabe cuidarse, créeme Remus.- Aclara Moddy.-No la trajera si no fuera así.
-¿Qué-que quieres decir con eso de que no la trajeras?
-Pues…
El timbre acaba de sonar. Y casi instantáneamente la señora Black "Sucios de sangre, apestosos engendros de la humanidad." Sirius sale de la cocina y cierra la cortina. Afuera de la casa una señorita de cabello rosado esperaba ansiosamente que alguien abra la puerta.
Y ocurre.
-¿Tío? ¡¿Tío Sirius? !- El muchacho de ojos grises que acaba de abrir la puerta no puede expresar nada al ver a uno de sus familiares, bueno, uno de los familiares hacia el cual no siente odio.
-¡Nimphado…- Mirada asesina por parte de Tonks. Definitivamente algo de Black ha sacado. La mira de pies a cabeza, no es nada malo, simplemente un ligero reconocimiento y la abraza- ¡Cuánto tiempo! Pasa, pasa, el clima no está muy amistoso.
Ambos magos entran en el comedor y la jovencita no tarda en hacer amago de su torpeza tropezando con un paragüero, Sirius la toma del brazo con cuidado.
-¡Como rayos es que eres auror!- Ella solo alcanza a encogerse de hombros como respuesta.
-Pero si ya llegaste hija, ven, conócenos un poco.- Ojo Loco se pone de pie para darle la bienvenida.- Mira estos son los Weasley: Bill, Charlie, Fred, George, Molly. Ronald y Ginny están arriba y Arthur esta de servicio ahora así que…
-Oh Nymphadora, cuanto has crecido-Molly abraza a la metamorfomaga, quien luce ligeramente confundida. Se detiene y estudia un poco más los rostros que poco a poco van apareciendo.
-¿Bill? ¿Charlie? ¡YO LOS CONOSCO!- Ambos levantan la mirada sonriendo.- ¡Chicos! Estudie con ellos Ojo Loco…prácticamente viví en su casa ¡Molly Weasley!-se gira y nuevamente abraza a Molly.- Es un gusto verlos de nuevo.
Ojo Loco sonríe. Y Fred se asusta. Aun no puede evitarlo, no sabe que es más amenazador si la mueca en su rostro o la sonrisa.- Bueno, aquí esta Dumbledore, tu tío, aun faltan algunas personas y el es Remus Lupin.- y añade en un apenas susurro.- quien no quería que te trajera aquí.-
-Disculpa pero- aclara ella acercándose a Remus.- Tu nombre me familiar…
-Yo…bueno, solíamos visitarte en vacaciones de verano. James, Sirius y yo, es probable que no lo recuerdes, tenias apenas cinco años y no te…- Pero no pudo terminar de hablar porque ella lo ha abrazado.
-Lo siento es que ya lo recordé.- Y Nymphadora sonríe de esa forma. "Como cuando era pequeña." Se dice a si mismo Remus. - Eras muy amable conmigo y si lo recuerdo bienfuiste tú el que me obsequio esto.-dice mostrando un collar con el dije de una estrella, sobrepuesta a una pequeña luna llena que parecía de cristal turquesa.
El castaño le sonríe, pero se las arregla para mirar reprobatoriamente a Alastor.
-Tengo que irme. Debo…bueno tengo que hablar con alguien ahora.- Dice mientras se las arregla para salir del casa. Dumbledore sonríe de forma muy sutil. Y Sirius lo ha notado. Al perro no se le pasa ni una.
"De acuerdo señor, que se trae entre manos."
-Bueno señorita Tonks.- Dice el anciano.- Creo que será usted más que bienvenida a este lugar.