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Amortentia — capítulo 7
La verdad y la única solución
Y dijiste, cual es el problema nene? Y pensé, no lo sé, bueno tal vez, me este enamorando de ti…''/Accidentaly in love- Counting Crows
-Lo recuerdo un poco señor Moddy.- Dice ella mirando a Alastor.-Pero…no me siento muy bien.- y se pone de pie.
-Tienes que descansar. - Aclara Fred mirándola un poco. *"Está algo pálida."-¿*Puedes ponerte en pie sola? O ¿necesitas ayuda?
-Creo que puedo sola.- asegura, pero sus piernas tiemblan como flan, y sin más se desploma nuevamente en el sofá.
-Oh…necesitas ayuda.- Fred, quien parece haber recordado los efectos secundarios, se inclina levemente a verla.- Remus llévala.
-Pero tu…-Fred le dedica una mirada acusadora*."Que la lleves, hombre"* dice dándole con el puño en el brazo. Remus suspira.- Vamos Tonks déjame ayudarte.- Se inclina un poco para tomarla entre sus brazos y ella se envuelve rápidamente en su cuello.
Remus se encuentra a Sirius en la parte baja de las escaleras, cuando ya está a punto de empezar a subir, su amigo le dedica una mirada burlona y una sonrisa que entre deja ver claramente un ''Aja, no que ¿no?''.
Remus pone los ojos en blanco.
-Canuto, no es lo que parece.- Dice intentando negar lo que pasa por el cerebro de Black, quien solo se encoge de hombros.
-Hola Tonks, lindo día ¿eh?- Saluda mirándolos a ambos, quienes no pueden evitar enrojecer, Sirius se carcajea y es suficiente para el.
-¡Chicos pasen a cenar!- grita Molly desde la cocina, el castaño ve como los gemelos y Alastor se dirigen al y se apresura a subir las escaleras.
-Lamento no poder caminar.-Aclara Tonks sintiéndose culpable. El castaño le sonríe.
-Se que no es tu culpa.- responde el amablemente. -Además…Pesas lo mismo que una pluma.
Llegan al dormitorio de Regulus y Lupin ayuda a Nymphadora a ponerse de pie.
-¿Puedes mantenerte en pie Tonks? ¿Estás segura?- Ella asiente y se suelta de su cuello. Pero casi al instante, ocurre. Vuelve a perder el equilibrio y se arroja sobre el castaño, quien también pierde el equilibrio, ambos caen al piso. Nymphadora sobre Remus y sus rostros han quedado tan juntos que ella puede oler el dulce perfume a chocolate que desprende su piel, y él puede oler aquella fragancia a fresas en la piel de Tonks.
El nunca la había visto así, tan…tan cerca y, tan, tan hermosa.
Tres centímetros separaban ambos rostros, y él desea que no haya centímetro alguno entre ellos. El desea besarla. Están tan cerca que ambos pueden sentirlo. Sentir los acelerados latidos del corazón del otro, tan cerca como para…
-Oye Remus, Molly dice si bajaras a cenar oooooooooh…- Y si, Sirius Orión Black, la persona más oportuna del planeta, acababa de abrir la puerta y ha interrumpido un perfecto momento de telenovela. Remus suspira. Nymphadora se aparta rápidamente y se sienta dando la espalda al castaño.
-Sí, bueno, yo venía a preguntar si…- Black se muerde la lengua tratando de aguantar un ataque de risa.-…mmm… ¿qué iba a preguntar?...ah sí…solo venia a preguntar…Si bajaras a cenar o si te quedaras aquí. ¡Eso!- Sirius no puede más, su rostro esta colorado por el esfuerzo que le cuesta.
-Bajare.- Asegura Remus que también tiene las mejillas encendidas, pero por otra cuestión, no es la situación más cómoda que tú mejor amigo te encuentre a punto de besar a su sobrina.
-Bien…entonces, me voy.- Sirius cierra la puerta y su risa resuena en todo el 12 de Grimmauld Place. Ríe tan fuerte que parece que se le quebraran las costillas, cuando finalmente recupera algo de cordura, se esconde en un lugar cercano.
-Iré a cenar y luego le diré a Charlie que traiga tus maletas, para que puedas cambiarte. Yo vendré a verte…luego.- Hay una mirada un tanto avergonzada por parte de la metamorfomaga, pero acepta y Remus sale del cuarto, cierra la puerta tras él y ni siquiera ha dado un paso cuando Black se le acerca rápidamente, el ojigris parece ir flotando sobre una nube de algodón de azúcar y unicornios de caramelo.
-Oh…Oh, no me negaras que ahí pasa algo. -Remus palidece al verlo.
-Se supone que estabas abajo Canuto.- Dice haciendo caso omiso a las palabras de su amigo.
-Se supone que ella era muy joven para ti, Lunático.- imita Sirius.- Pero ya ves como son las cosas, yo estaba abajo y estoy aquí, y ella era algo joven pero sin embargo hoy casi se besan.
-Sí, pero no paso y lo es, es demasiado joven, ahora si me disculpas.-Remus aparta a Sirius, pero el vuelve a cerrarle el paso."Terco, todo un Black."
-Ya Lunático por Dios, no me negaras que ahí hay algo...ahí hay amor.- Asegura el pelinegro con un resoplido y arqueando las cejas de forma graciosa.
-No pasó nada, tú mismo lo viste.- A pesar de la negativa, las mejillas de Lupin enrojecen.
-Tienes razón.- Black parece más razonable.- No pasó nada, yo mismo lo vi, a lo mejor si no hubiera visto nada, hubiera pasado algo… ¿No crees?
-No sé de qué estás hablando.- Naturalmente, lo sabía, pero no iba a admitirlo, menos en frente de Sirius. Nadie con algo de cerebro admitiría algo como eso frente a Black.
-Del casi beso…-Le recuerda Sirius.- ¡Oh vamos!
-Sabes que eso no pasaría.- miente Remus.
-Cielos Lunático.- Black pone los ojos en blanco.- Es imposible como puedes matarme con tu estupidez, sin mencionar lo pésimo mentiroso que eres.- Y levanta ambos brazos con frustración, parece que ha deseado estrellar uno contra la nuca de Lupin.
-Pero si, no es mentira.
-Lo ves.- Sirius entrecierra los ojos.-Puedo sentir la mentira en tu tono grave de voz.-Remus pone los ojos en blanco.
- Numero uno: mi voz siempre ha tenido el mismo tono desde que tengo memoria, numero dos: Prefiero la seguridad de tu sobrina a cualquier otra cosa…-El castaño intenta, en serio intenta que todo quede en el olvido, pero ni bien dijo aquella oración, nota algo en los ojos de Black, el…bueno… ha entendido otra cosa.
-¡Aja!- casi grita Sirius.- Porque la amas, por eso prefieres su seguridad. Acabas de aceptarlo.
-¿Qué? Sabes que Canuto, olvídalo…
-Ah ah, no pienso olvidarlo, no, no pienso olvidarlo.- Sirius se ha cruzado de brazos.
-Tienes razón, no piensas.- Remus sonríe a medias y luego aparta a Black para bajar por las escaleras.
-Sabes que no te dejare vivir por esto.- Sirius le pisa los talones. Remus se detiene a la mitad de las escaleras y se gira para verlo.
-De acuerdo, si piensas… ¿Feliz?
-No me refería a eso. Estas enamorado de mi sobrina! Admítelo…
Remus no le hace caso y se dirige a la cocina.
-Oye Charlie, ¿podrías llevar las maletas de Tonks por favor?- Fue lo primero que pregunta antes de sentarse, el pelirrojo acepta algo temeroso.
-¿No me golpeara cierto?- pregunta antes de ponerse de pie.
-No, no lo creo.- Sirius acaba de entrar en la cocina, a pesar de tener una mueca de inconformidad en el rostro sus ojos se ven soñadores.
-Bien.- Charlie sale de la cocina mientras la señora Weasley le sirve al castaño un cuenco de sopa humeante y luego toma una bandeja.
-Ten querido, llévaselo a tu sobrinita, debe de sentirse algo cansada.- Molly le acerca la bandeja con la cena a Sirius.
-¿Por qué no se la lleva Remus?
-Anda Sirius, no seas desconsiderado, tu sobrina está muy mal y Remus la ha estado cuidando toda la tarde, debe estar cansado y también debe tener hambre… ¿No puedes llevárselo tu?- Remus mira sonriente a Molly.
-Bien, bien, se la llevare.- Sirius saca su varita y hace levitar la bandeja.
-Y bien ¿Qué fue exactamente lo que le paso a Nymphadora, Alastor?
-Mama… nosotros…ya nos vamos…-Fred y George se han puesto de pie.
-Ustedes dos…No- se- muevan-. - y es una orden, no una petición. Ambos se quedan ahí como si los hubieran petrificado, y vuelven a sentarse. Una lechuza entra por la ventana, se acerca a Bill y deja un pedazo de pergamino.
-Cielos…Es urgente…Acaban de venir visitantes extranjeros y necesitan ayuda porque el dragón que vigila las cámaras de alta seguridad se desquicio, y necesitan quien atienda a los visitantes.-Explica Bill con una mueca, poniéndose de pie.
-Llévate a Charlie, a lo mejor te puede ayudar…-Sugiere la Señora Weasley.
-Sí, buena idea.- Charlie acababa de entrar en la cocina.
-Listo, ya no parece tan confusa como antes, incluso me reconoció.- Afirma sonriendo el pelirrojo.
-Oye viejo, échame una mano, el dragón de Gringotts que vigila las cámaras de alta seguridad se desquicio, es un Bola de Fuego Chino y está muy molesto.
-¡Cielos! Bueno, será mejor que no perdamos tiempo, regresamos pronto mamá, adiós.-Charlie y Bill le dan un beso en la mejilla a la señora Weasley y salen de la cocina.
-Sera mejor que me dejen a solas con Alastor luego regresaran, sé que no tomara mucho, tengo que hablar con el.- Ron y Ginny se retiran, Fred y George hacen ademan de levantarse.
-Ni lo piensen.- Ambos quedan congelados en sus sillas.
-Iré a ver a Nymphadora.- Remus también se retira.
-Bueno, que decías Ojo Loco.- Los gemelos tiemblan tanto que la cuchara que George sostiene ha empezado a salpicar la sopa.
-¿Ocurre algo cariño?- pregunto Molly girándose hacia su hijo.
-Ah, no..n- nada mamá.
-Bien, ahora por favor, podrías decirme que ocurrió Alastor.
El auror empieza a hablar, y dado que él era en sumo grado diferente a Remus, el si conto lo que había pasado.
Cinco Minutos después…
-¡QUE USTEDES HICIERON… ¿QUE?!...-Los gemelos miran atentamente la mesa.- ¿Cómo os ocurre tener ese tipo de cosas ahí? ¿En qué pensabais lo dos?
-Mamá.-replica George muy bajito.-En nuestra defensa…
-¡¿Que tienes que decir en tu defensa Fred Weasley?!
-De hecho, soy George…
-¡¿Tienes algo que decir en tu defensa o no?!- gruñe. Molly Weasley esta tan furiosa que incluso Alastor se aleja un poco.
-Tonks no debió beber una poción que no conocía.-susurra Fred en voz apenas audible.
-¡¿Qué?! Esa es tu brillante defensa Fred, que no debió beberla, en primer lugar nunca debiste tener esa poción aquí.
-Lo sabemos y lo sentimos mucho. -Ambos bajan la mirada.
-¡Eso no resuelve absolutamente nada! Oh, será mejor que se vallan antes de que hable con Alastor para que se los lleve a Azkaban...-ni siquiera le ha dado tiempo a Molly de terminar la oración. Ambos ya han desaparecido.- Esos dos, causan más problemas que cien niños de tres años al mismo tiempo.- gruñe Molly.
Ella solía molestarse con los gemelos con cierta frecuencia. Y, a pesar de que su enojo no duraba mucho, en esta ocasión era diferente. Ella sabía que era muy peligroso, Nymphadora no era tan… ¿Coordinada? …Y era espía en el ministerio, sin mencionar las dificultades con las que luchan los aurores diariamente, sabía que lo que los gemelos habían hechopodría tener consecuencias, graves consecuencias.
-Molly…-Alastor hace un intento de tranquilizar a Molly, aunque no sabe muy bien qué hacer o decir, lo más común era que la gente lo tranquilizara a él y no al revés.
-¿Hay alguna solución?- pregunta la pelirroja al auror. La puerta de la cocina se abre y un pensativo castaño entra por ella.
-Sirius esta con ella y no me deja entrar, la veré luego supongo.
Alastor y Molly lo miran de reojo.
-El es la única solución Molly, la única.