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Amanecer Por Edward Cullen — capítulo 23
Consulta Tal y como predije, de nada sirvió el sermón que le dio Jacob a mi esposa. El se frustró al darse cuenta que era como darse cabezazos contra la pared. Bella describió su embarazo como un milagro, estaba feliz pero terriblemente débil. Aún así, Jacob venía a visitar a Bella cada día. Una gris mañana, en la consulta que habíamos provisto para Bella, ella languidecía en la camilla escuchando atentamente a mi padre.Carlisle le mostró los resultados de las radiografías, tenía ya una costilla rota aunque afortunadamente sin astillas. Bella alegó eso al favor del feto... -Carlisle, dile a Bella lo que me has dicho a mí antes. Deseé como última estancia que la noticia que Bella iba a recibir hiciera mella en ella y al fin dejara que intervinieramos en su inminente muerte.-Dímelo Carlisle, ya nada puede asustarme. Mi padré suspiró y con la mirada empañada por la sed, se acercó a la camilla de mi mujer y habló lenta y pesadamente. -Bella, el feto crece de manera inhumana, no logro ralentizarlo ni encuentro la manera de alimentar tu sistema. Si esto sigue así tu corazón se detendrá antes de dar a luz. Dejó ir otro suspiro. Bella que se veía más enferma que ayer tragó saliva y me miró mientras le dijo que eso no iba a ocurrir, que podía hacerlo y que llegado el momento el veneno haría el resto.Carlisle cerró los ojos y sus voz a penas perceptible para que un humano pudiera darse cuenta dejó ir un deje de emoción. -Bella hay limites que ni el veneno puede alcanzar. Se retiró de la habitación mirando hacia la nada con el alma partida en dos por tener la impotencia de darle a su nueva hija la noticia de su muerte. Y nos dejó solos. Bella empezó a temblar, me miró suplicantemente. -Edward, por favor créeme puedo hacerlo.Aquello me hizo perder el control. La ira me embargó por completo y grité como nunca le había gritado. -No puedes hacerme eso. Le di la espalda y miré los cedros de Esme a través de las cristaleras. -Bella, has decidido dejarme. Le miré a los ojos sin vida.-¡No! además el te necesitará, te ama edward. Con cada palabra Bella conseguía sumirme más en mi miseria. -¿Crees que podría tolerarlo si quiera, cuando el te mate? -¡ No es su culpa! tienes que aceptarlo...-¡Por que no me has dejado elección!. Grité sin tapujos. -Se supone que eramos una pareja, pero tu, tu has decidido dejarme y no permitiré eso. Me dirigí hacia la puerta. -¡ No permitiré eso! Cerré la puerta con fuerza sobrehumana, hice temblar los engranajes de esta. Dejé a Bella sola y temblorosa, salí de la allí a toda velocidad. Al cruzarme con Rose esta me miró con desprecio y corrí fuera con toda la ira del mundo en mi ser.Pasadas un par de horas, Jacob estaba en el salón con Bella. Y con el resto de mi familia también. Yo me dirigí hacia la biblioteca de la casa, encendí el ordenador y suspiré larga y tendida mente. busqué casi de manera infantil, información acerca de leyendas sobre niños vampiros nacidos de madres humanas, el buscador reflejó mas de quinientos mil resultados. Con cada página que abría más me tensaba. Aquello que encontraba era horrible más todavía si queda. pasados unos minutos tiré el mouse y salí disparado de allí. Sintiéndome patético por como pretendía buscar ayuda en estos momentos. Subí a la primera planta, oí el gorgoteo del agua llenando la bañara y me asomé. Rosalie preparaba un baño para mi esposa. Bella se desanudó la bata y quedó expuesta al reflejo del espejo del baño. No supe que pensar. Todos los huesos de Bella sobresalían violentamente allá donde miraras. El cuerpo de Bella que tanto me había hecho estremecer, era ahora un amasijo de piel tersa, huesos y palidez. Y aún así, me sentí terriblemente atraído. Creo que fue en ese momento donde todo mi enfado, mi rabia e ira se fue desinflando. Dejó paso la ternura, el deseo y en cuanto Bella volvió a cubrirse su mirada me hizo daño. Tardaría en perdonarme, tardaría en perdonar mi comportamiento de estas últimas semanas. Se me escapó un sollozo y Rose cerró la puerta del baño en mis narices. Una vez que estábamos todos al rededor del sofá, me senté sobre la mesa de café. Delante de Bella, Jacob abrigaba el frío cuerpo de Bella y ella le sonrió agradecida. Observé al resto de mi familia. Rose no le quitaba ojo y pensaba en como ir a cazar sin dejar a Bella bajo su supervisión. Emmet, pensaba en lo mal que estaba Bella y deseaba bromear con ella para hacerle sonreír. Alice intentaba vanamente escrutar el futuro de Bella y de vez en cuando miraba con asco su vientre maldiciendolo. Alice quería a Bella más incluso de lo que pensaba. Jasper estaba de acuerdo con su mujer e intentaba emanar un aura de paz. Mis padres simplemente sufrían todo lo que unos padres podían sufrir al ver a una hija morir. La amaban. Bella se incorporó violentamente y devolvió sangre y ácido. Se dejó caer de nuevo en el sofá agotada. Jacob buscó su espalda para darle consuelo y se sintió realmente preocupado al palpar solo huesos. -Deberíamos encontrar la manera de alimentar su sistema. Esme dijo esto enfadada mirando a Bella y le sonrió de pronto conciliadoramente. Entonces pasó, Jacob jocosamente dejó ir un pensamiento ironico. -Podrías estar en lo cierto. Dije abrazando ahora la mano de Bella. -Solo era un chiste, no me tomarás en serio...Bella lo adivinó. -¡Tiene sed!. Carlisle fue corriendo a buscar la sangre que había guardado para Bella para cuando fuera transformada. Jacob se alejó de ella haciendo gestos exagerados de asco y mi mujer se mostró esperanzada.Puse la sangre en un vaso opaco de plástico y se lo acerqué a Bella. Rose le ayudó a mantenerlo en alto. Jacob se alejó de nuevo y todos esperamos con cierta admiración.