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Historia 68223 — capítulo 7

Capitulo 7:

No lo comprendía, no entendía el por qué de aquella maldita situación, una semana, solo eso,una semana había pasado desde aquel maldito día en el que su luz se apagó, junto con la de muchos otros y aunque también la del mago mas maligno y tenebroso de todos los tiempos era imposible dejar de pensar, ¿por qué él? ¿por qué ellos? Era injusto, lo sabía pero había pasado y no podía hacer nada ya, lo estrañaba, sus bromas las frases compenetradas que hacia junto a George pero aun asi sabia que en ese momento no era el indicado para pensar en él. Tenía que cuidarla, tenia que cuidar de su novia, aun no se acostumbraba… su novia… tan magnifico, tan irreal y fantástico tan absurdo y obvio, la amaba, no sabía como pero sabía que lo hacía. Termino de enjuagarse la cara y se la secó con la toalla que estaba sobre el lavamanos, respiro hondo y salió de nuevo al cuarto a por su maleta, bajó las escaleras y allí estaba… su melena castaña recogida en una trenza, sus ojos chispeantes y con hoyos de haber llorado rojos pero aun almendrados y lindos, sin pensar que había mas personas en la sala la abrazo fuerte y le masajeo las espalda para calmarla al notar como comenzaba a llorar de nuevo sobre su hombro.

-Chicos es hora…-escuchó la voz de Kingsley y se separo de ella, no mucho no la quería tener lejos de él. Ambos se despidieron de todos, Harry terco como siempre insistió en acompañarlos pero Hermione tan sabia como ella sola le lanzó una discreta mirada señalándole a Ginny que con los ojos hinchados aun se despedia con un fuerte abrazo de su hermano mayor, Molly hecha un mar de lagrimas les dio comida para meterla en la mochila, Hermione metió en su bolsito las maletas y las mochilas para el viaje y después de despedirse de los Weasley siguieron a Kinsgley hasta el translador que los llevaría al ministerio.

-¡Juntos!-gritó el, ahora, ministro de magia y los muchachos asintieron, a la vez tocaron el traslador y sintieron vértigo durante unos segundos donde todo daba vueltas, luego sintieron como caían en picado hacia el suelo, Hermione comenzó a mover los pies como si anduviera sobre suelo firme quedando asi flotando al igual que el ministro mientras que Ronald chocaba en un fuerte golpe contra el suelo.

-¡Au!- gritó sobándose la pierna que sangraba con un ligero corte.

-¡Ron! ¿estás bien?-la castaña se le acerco corriendo preocupada y saco esencia de dictamo de su bolsito y se la aplico en la zona dañada en un santiamén estaba curada.

-Gracias preciosa-Ron le sonrió de lado y ella no hizo otra cosa que sonrojarse y sonreírle igual.

-ejemm…-una tos seca y ambos se levantaron del suelo y miraron al ministro que los miraba sonriendo pícaro.

Los chicos se le acercaron sonrojados esperando ordenes.

-bien, ¿veis esos dos hombres de allá?-ambos asintieron al ver a dos hombres apoyados en el marco de la puerta de una destartalada y derruida casa, uno joven y apuesto de tez morena ojos claros relucientes y pelo rubio y el otro mas mayor con semblante serio y pelo cano que daba serenidad- ellos os acompañaran hasta la casa donde según la información de mis hombres están tus padres Hermione, allí el trabajo quedará en manos de quien empezó…

La chica asintió seria y ambos avanzaron hacia ellos, el joven auror miraba demasiado interesado a la chica por lo que su novio no tubo otro remedio que cogerle la mano para darle a entender al auror que ya tenía chico. El joven bufo levemente pero todos lo notaron, Hermione sonreía sonrojada por el hecho de que su novio la hubiera encelado nuevamente y de sus manos unidas. Pero no lo soltó en ningún momento.

-Buenos días chicos-sonrió el mayor- yo soy Tomas Hatler y el es mi compañero Jake Stuart, decidme tomas y a él Jake nada de apellidos ni señor por favor estamos para ayudarnos ¿o no?- los chicos le sonrieron y asintieron.

-Muy bien, Hermione ¿verdad? -le pregunto el joven a la chica y ella solo asintió con la cabeza- perfecto ¿y tu eres Ronald Weasley no? el otro amigo de Potter ¿no?

El pelirrojo asintió y apretó un poco mas su mano contra la de la chica sin hacerle daño y añadió.

-Y su novio

Las miradas de ambos jóvenes chocaron amenazando con que ambos mares provocaran un desastres, solo se separaron al escuchar la voz de Hermione.

-¿Cómo vamos a ir a Australia? ¿En avión?

-¿Anivón?¿eso que es? - pregunto Ron desconcertado respecto a lo muggle como siempre.

Hermione soltó una leve risita y negó con la cabeza.

-A-vi-ón es un artefacto muggle que sirve para volar en unas horas podríamos estar en Australia.

-que ingenioso…-dijo el chico poniendo cara de Luna Lovegood.

La chica le sonrió. Tomas explicó que irían por chimeneas, pero que harían varios trasbordos por eso el echo de su ayuda, irían por parejas es decir uno de los chicos con un auror y otro con el otro. Jake sugirió acompañar él a Hermione, pero Ron se negó en redondo y diciendo que con un auror mas maduro y avanzado estaría mas segura consiguió su propósito.

-Tienes mucha suerte…

-y tú no la tendrás deja de intentarlo Stuart…

-Weasley eres solo el amigo de Potter, ¿eso te vió? ¡no la entiendo!

Ambos se miraban con odio, esa era la ultima chimenea allí se separarían hasta el regreso a Inglaterra.

Jake había dado en un hoyo que tenía ya su hueco casi cerrado y él lo reabrió.

-No lo se… pero se que me ama…

-¿tan seguro estás? No eres nadie Weasley… solo un perdedor y un segundón nadie para la bruja mas inteligente de todos los tiempos… nadie para ella… no se que te habrá visto…pero dejará de verlo eso tenlo claro pelirrojito-le dijo el rubio revolviéndole el pelo como a un niño pequeño. Ron bajó la cabeza, tenia razón, tenia razón en todo…-y verás como…

-verás como siempre serás solo tú porque no eres un perdedor Weasley, eres valiente, leal, cariñoso, bueno y lindo, y solo tonto por creer todo eso Weasley, pero… mi tonto…-levantó la cabeza y se encontró con los ojos y la cabellera castaña que tanto amaba, sonrió débilmente y ella le guiñó un ojo.- y tú verás quien es Hermione Granger si no dejas de molestar, muchas gracias por tu ayuda Stuart , ya llegamos ya te puedes ir… -se despidió con la mano de Tomas y miró nuevamente a Ron que seguía aun muy pensativo.

-¿Cuánto oiste?

-desde "¿ tan seguro estás?" -dijo emitando la voz grave pero tosca del joven rubio.- ¿de qué tenías que estár seguro?

-de que me amabas…-el chico ya había conseguido que sus orejas hicieran conjunto perfecto con su pelo, la chica sonrió y lo miró tiernamente.

-¿y lo estás?

Él sonrió y asintió con la cabeza, ella sonrio ampliamente y lo besó agarrándole el polo que el llevaba puesto, el sonrio siguiéndole el beso y abrazándola por la cintura la levantó un poco del suelo. Después de variosminutos y muchos mas besos, decidieron separarse.

-¿Dónde es?

-Ahí… - la chica con la mano tembrorosa señalo una pequeña pero hogareña casa en la acera de en frente y él la abrazo por los hombros para calmarla.

-¿lista?

-Nunca lo estaré, asi que… vamos…