Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Mi bella Hermione · de

Mi bella Hermione — capítulo 20

Draco se levanto en la mañana, miraba hacia el techo ¿Había sido un sueño? "No, no lo creo" se dijo. Sentía algo dentro de sí, una satisfacción, una felicidad muy grande, aun no sabía exactamente cómo fue que paso pero era un hecho, Hermione estaba enamorada de él. Se levanto, se dio una ducha y se puso su uniforme, nada en el mundo podía quitarle la felicidad que tenia encima, vio la hora y se dio cuenta que faltaba una hora más o menos para que lo demás despertasen de sus profundos sueños. Salió de su dormitorio y cruzo la Sala Común y salió de la torre de su casa. Se encamino hacia el Gran Comedor a desayunar algo, suponiendo que solo un par de estudiantes estuviesen allí. Pero se sorprendió mucho al ver que la mesa de Gryffindor estuviese vacía, salvo por una estudiante: Hermione Granger. Hermione aun no se había dado cuenta de la presencia de Draco, hasta que se sentó en la mesa de Slytherin y la vio fijamente y esta se dio cuenta. Pasaron alrededor de 40 minutos mirándose, lazándose sonrisas y se decían cosas en señas, casi ni comían, no querían distraerse, querían disfrutar cada minuto, pero todo esto fue interrumpido por Ron, que se sentó al lado de la castaña.

-¿Hermione, estás bien?- pregunto Ron.

-Eh… si claro- dijo algo nerviosa -¿Por qué?

-Te noto algo distraída- pero dejo el tema porque se puso a comer sus salchichas. Hermione pudo distinguir no muy lejos a Harry, que estaba sentado con Ginny y con otros de Gryffindor. Malfoy también fue interrumpido por Zabini, Pansy, Crabbe y Goyle.

-Draco te levantaste muy temprano ¿Qué estuviste haciendo aquí tu solo?- pregunto Pansy.

-Nada, no te importa- le dijo. Terminaron su desayuno y se fueron a lo que podía decirse la clase favorita de Draco: Pociones, donde daban con Gryffindor y donde vería a su Bella Hermione, y por primera vez Hermione no presto atención a sus clases. Solo pensaba en Draco y se sonrojaba al darse cuenta de que el rubio la estaba mirando aunque tenían que disimular un poco ya que estaban en un salón de clase y además los demás estudiantes no deberían enterarse.

Pero no todo era color de rosa, Hermione aun tenía muchas cosas que no concordaban, tenía tantas preguntas sin respuesta, se dispuso a arreglar una "cita" con el rubio mientras nadie los veía y este accedió y nuevamente se iban a encontrar en la Sala de los Menesteres.

-Chicos me iré a la biblioteca a leer un rato, vendré mas tarde- les dijo a Ron y a Ginny mientras estaban en la Sala Común. Salió apresuradamente y se escabullo hasta llegar a su destino, ahí se encontró al rubio y juntos entraron.

-¿Qué sucede Hermione? ¿De qué querías hablarme?- le pregunto.

-No quiero sonar grosera ni nada por el estilo pero, tengo tantas preguntas que hacerte- le sonrió.

-No te preocupes, sabía que algún día lo harías, pregunta lo que quieras- la alentó el rubio.

-¿Cuándo te enamoraste de mi?- le pregunto nerviosa -No lo sé exactamente pero creo que todo comenzó cuando el gigante nos capturo y tuvimos unos momentos a sola- le respondió.

-¿No se supone que para ti era una sangre sucia?- pregunto temblorosa -Acuérdate que mi padre me obligaba, además no me importa la sangre ni mis padres, solo me importas tú-

-¿Qué vistes en mi Draco?- se sonrojo un poco -Eso no lo puedo responder- rio -Simplemente eres perfecta Mi Bella Hermione-

-¿Tu solito escribiste esas cosas?- al chico asintió.

-¿Le dirás a los demás sobre nosotros?-

-En el momento indicado lo sabrán, por ahora no- dijo -Ahora yo hare un par de preguntas- la chica quedo algo desconcertada pero luego asintió.

-¿Cuándo te enamoraste de mi?- pregunto -No lo sé, fue algo extraño pero me di cuenta de lo que sentía al verte herido en el baño, eso me preocupo mucho y cuando sane tus heridas una felicidad muy grande invadió mi corazón- se toco el pecho -Además, eres muy guapo Draco y… a pesar de tu actitud en tu interior eres diferente, dulce, tierno y con un gran corazón- Hermione poso su mano en el pecho del rubio haciendo que este latiera muy fuerte, se acerco mas y puso su cabeza para poder escucharlos mejor -¿Draco, estas nervioso?- le pregunto cerrando los ojos -Algo- le respondió.

-Se nota, tus latidos son muy fuertes- Draco la abrazo aprisionándola contra su pecho, sentía algo muy agradable al sentirla tan cerca.

-¿Qué sientes ahora Draco?- tartamudeo -Son tantas cosas Hermione que no podía explicártelo todo en una noche-

-Me encanta tu perfume- murmuro la castaña y el rubio se ruborizo.

-Gracias, también me encanta el tuyo- dijo.

-¿En qué piensas Draco?- le dijo -En lo feliz que estoy de estar aquí- la abrazo con más fuerza.

-Hermione… podremos con esto se que si… nadie se debe enterar de esto… salvo nuestros cómplices- rio -para que podamos vernos en secreto- la castaña rio.

-Sí, lo sé, no sé qué pensaría Ron si llega a enterarse- sonrió.

-Podría quedarme así, abrazos… juntos… para siempre-

-Si yo también- exclamo.

Draco se separo de Hermione le agarro las manos y la miro a los ojos, sentía que se perdía en esos ojos claros pero luego se incorporo y pudo decir algunas palabras.

-Hermione ¿Puedo preguntarte algo?-

-Sí, dime-

-Es algo que he querido decirte desde hace unos días- trago saliva y respiro profundo.

-Mi bella Hermione ¿Quieres ser mi novia?- se arrodillo aun sin soltarle las manos.