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La Tercera Generacion de Hogwarts II — capítulo 14
- Peligrosamente Indigestas Para el Ser Humano
La lluvia había parado al fin; tras todo un día mojado los alumnos del Castillo decidieron salir a tomar el poco Sol que ofrecía un mes como febrero. Los niños se arremolinaban en el lago; se tendían en la hierba o aprovechaban para estudiar plantas para Herbologia. El equipo de Quiddicht de Slytherin; había escogido ese día para entrenar; algo decepcionados; pues su eterno rival había sido descalificado por Ravenclaw varios meses atrás.
El entrenamiento fue muy duro; el segundo después de las vacaciones de Navidad; y a algunos miembros le faltaba fuerza física.
En las gradas de Gryffindor, un grupo de tres observaba el entrenamiento. Apoyada sobre la grada y tomando el Sol, una muchacha de un predominante pelo pelirrojo; de ojos azulados y tez pálida; estudiaba mentalmente la composición de la Mandrágora. Junto a ella y de cuclillas; durmiendo plácidamente; se encontraba una joven de cabello castaño y ojos verdes oliva; llevaba el uniforme de Slytherin; aunque al no haber nadie más que ellos en las gradas, no comentaron nada al respecto. Y apoyado en la grada, mirando con interés como su amigo intentaba capturar la snitch; un muchacho de cabello rubio y ojosverdes grisáceos esperaba a que el entrenamiento acabase.
-¡Vamos ,Driggs; golpea la bludger¡¡ Binns, por Merlín; quieres persigue a McMillan¡- gritaba en voz en grito Nott; quien mas de una vez se llevaba las manos a la cabeza en gesto de desesperación. Renata Driggs, conocida por ser amiga de Zoe Badmood; golpeo la bludger alcanzando a Héctor Brown, el otro golpeador. Ese gesto no paso por alto por Christopher Nott-¡Driggs, espero que hagas lo mismo con los hermanos McGregor¡- al otro lado del campo, Amelie McMillan y Tim Parkinson; ambos buscadores; peleaban por que su pelota entrase en el aro- ¡Parkinson, apunta bien¡¡Bien hecho, McMillan¡- Albus observaba a sus compañeros buscando algo de suerte, encontrando la snitch. Cuando a unos veinte metros la localizo; no dudo en abalanzarse sobre ella.-¡Enhorabuena, Potter¡¡Aunque la próxima vez más rápido, o Gardner la atrapara por ti¡
Albus bajo al césped; mientras entregaba la snitch a Christopher; este le sonrió con complicidad y le dijo:
-No te la voy a volver a soltar; porque no quiero ver la cara de Rose.¡ Corre, antes de que Brown se entere¡- apremio refiriéndose al amigo de Badmood.
Albus se vistió rápidamente; y salió corriendo hacia el sauce Boxeador; donde le esperaban sus amigos después de salir de las gradas.
Se encaminaron a la casa de Hagrid; quien les había recomendado pasarse por allí. En el camino, Alice bostezo ruidosamente; y se estiro; salto un poco para soltar los músculos y siguió caminando. Rose sin embargo iba algo atrasada; con Albus el que estaba algo cansado. Scorpius sin embargo, seguía a Alice mientras esta iba a un ritmo frenético.
-La siesta te ha sentado bien, ¿eh?- ironizo Albus con sarcasmo.
La joven puso los ojos en blanco, y opto por ignorarle; mientras se paraba en seco y retaba a Scorpius:
-¿Una carrera hasta la Cabaña?- como respuesta el rubio echo a correr, seguida de una animada Alice que no tardo en alcanzarle.
-Deberías atrapar la snitch un poco más rápido; has conseguido que me aburra.- confeso Rose; un tanto distraída.
Albus la miro atónito:
-Al menos voy a ir a la final.- razono el joven.- Tendría que estar haciendo un trabajo de Historia Muggle…y sin embargo voy a comer con Hagrid. No me lo puedo creer, lo que puedes hacer con tu fuerza de voluntad- alago a su prima; quien le sonrió agradecida.
-También se necesita fuerza de voluntad…- advirtió abriendo la puerta de la cabaña- Para ganar la Copa.
La cabaña seguía en el mismo estado que siempre; al fin y al cabo era Hagrid el que vivía allí. Rose se fijo en una pequeña maleta que había en una estantería; nunca la había visto allí. Y eso le causo curiosidad.
Hagrid sonreía afable, mientras que Scorpius se llevaba las manos a la cabeza como si una tragedia hubiese acabado de ocurrir. Y cuando Rose observo a Alice atiborrándose a galletas de la marca Hagrid…Era demasiado tarde.
-Longbottom, esas galletas son de la marca: PIPSH; es decir; Peligrosamente Indigestas Para el Ser Humano.- explico Albus mientras se le escapo una sonrisa.
Scorpius se mordió el labio:
-¡Pero deja de comer¡
Hagrid suspiro algo cansado:
-Déjala, Scorpius; si le gustan…que coma.- razono el semigigante.
Rose no articulaba palabra, se había quedado paralizada recordando la multitud de leyendas que existían sobre la comida del semigigante, o de la marca PIPSH. Su padre le había advertido que bajo ningún concepto humano comiese en la Cabaña de Hagrid.
-Alice…¿Te encuentras bien?-pregunto algo indecisa la pelirroja.
Alice logro articular una palabra entre la galleta:
-Estupendamente- confirmo asintiendo.
Scorpius miro a las galletas de aspecto monstruoso; alzo la mano para coger una; mientras vigilaba a Hagrid por el rabillo del ojo; que en seguida sus ojos brillaron. Retiro la mano del cuenco de galletas, mientras que pedía a Albus que se acercase.
-Al, ¿me acompañas a coger un libro de Biblioteca para Pociones?- cuestiono mientras abría la puerta de la Cabaña; con intención de marchar.
Albus frunció el entrecejo; normalmente Scorpius y la Biblioteca no hacían buena pareja. Pero como era extraño, le siguió.
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El sofá rojo de la Sala Común Gryffindor; dejaba reposar a un joven de pelo desaliñado y aspecto cansado. La Sala estaba vacía; y James observaba con su mirada de ojos avellana; como el fuego quemaba los troncos de leña lentamente.
Había decidido hablar con alguien para que le diese consejo, sobre cómo hablar con Fred; el que no le dirigía la palabra desde lo ocurrido en la Madriguera. James intentaba razonar el comportamiento inexplicable de su amigo; pero no encontraba ninguna razón que lo justificara. Su amiga Susan tampoco hablaba, quizás estaba demasiado ocupada con sus nuevos amigo Ravenclaw, Tom McGregor.
Se levanto decidido del sofá; pensando que quizás era hora de tener una charla con Ted; él era el único que podía aconsejarle; aparte de Fred era en quien más confiaba. Sin contar a su hermano, ya que no le podía entender.
Salió de la Sala Común, por el retrato de La Señora Gorda, recordándose a si mismo la contraseña, "León de Valentía"; que había sido impuesta por su prima y prefecta Dominique Weasley.
Deambulo por los pasillos; buscando a Ted; quien solía dar su paseo de la tarde a esas horas. Pero tras dar varias vueltas por la zona Este del Castillo, no le encontró; y decidió estar solo…Yendo a la biblioteca.
Como esperaba, solo había diez alumnos repartidos por las infinitas estanterías. James decidió coger la parte más aburrida para perderse del mundo; guiño un ojo a una chica Hufflepuff; y se sumergió en la estantería. Quizás, Roswell Munson; la chica a la que había guiñado el ojo; se sentiría esperanzada; pero había decidió no tener novia hasta que una chica le gustase de verdad. Pero si se permitiría tontear con chicas, como había oído que hacia Ted; antes de ser el novio de Victorie.
Se dejo caer en la estantería de apoyando su espalda en esta y se sentó en el suelo. Pasaron al menos quince minutos hasta que unos pasos se acercaron a esa estantería; que seguramente serian de alguien tan aburrido como su tía Hermione.
Una joven Gryffindor de cabello castaño y ojos azulados; apareció entre las estanterías. James la conocía; y se sorprendió al verla allí. Y por lo visto ella también:
-¿Tienes fiebre o algo, Potter? ¿Has pensado pasarte por enfermería?- pregunto con ironía.
James no pudo evitar sonreír:
-Quiero esconderme- le confesó.
Cornelia Brooks no pareció oírle, pues estaba distraída buscando algún libro en la estantería de enfrente. James la observo; era delgada y alta. Y era ágil. Advirtió que lo que había sacado no era ningún libro; si no un cuaderno muggle.
-Estoy de acuerdo de que es un buen escondite- razono mientras alzaba el cuaderno al aire.- Pero me temo que si no te escondes de nadie; estar aquí solo y pensativo; no te ayudara para nada.
Bajo la cabeza y le miro a los ojos. James observo cómo se marchaba sin despedirse. Quizás tuviese razón.
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La noche había caído; la chimenea había sido apagada por un alumno deSexto Curso; se había quedado solo. Pero Albus prefería mil veces la Sala Común antes que su desolado cuarto. Al menos podía dormir tranquilamente en un sofá mullido y agradable; sin miedo a que Ethan Binns hiciera algo fuera de lo normal.
Recordó la conversación con Scorpius; y se planteo si lo que él creía seria cierto. Pensó que era algo improbable; pero al ser improbable tenía esa pequeña posibilidad de ser cierta; y eso es lo que le mantenía preocupado.
El joven sabía que no lograría encontrar el sueño; así que se había preparado. Se había traído el libro de Historia de la Magia; para dormir.
Se sumergió en la Revuelta de los Elfos; y cuando iba por una estúpida guerra de la que Albus no entendía porque se produjo; escucho unos pasos procedentes de las escaleras de los cuartos de las chicas.
Albus rezo para que no se tratase de Zoe Badmood; había conseguido no cruzarse con ella desde Navidad. Pero era alguien mucho peor; Alice.
Para su sorpresa; Alice estaba dormida; mientras andaba con pasos seguros hasta la salida de la Sala Común. El joven no sabía que su compañera de Casa era sonámbula; así que sin pensárselo dos veces la siguió.
Caminaba hacia un rumbo fijo; o eso era lo que parecía. Albus empezaba a preocuparse; y la siguió más de cerca; pues evidentemente estaba profundamente dormida. Cruzaron medio Hogwarts hasta llegar a las escaleras de la Torre de Astronomía; la que subió segura de sí misma.
El joven comenzó a asustarse, y a plantearse en seguida la conversación de Scorpius. La chica subía escalón a escalón sin tropezarse; Albus le había dejado un espacio de veinte metros; y Alice debería estar ya en lo alto de la torre.
Corrió rápidamente, porque se había temido lo peor.
En lo alto de la torre, se encontraba Alice; luchando entre sueños por encaramarse y pasar al otro lado de la barandilla del balcón. Las manos no le temblaban; Albus pudo comprobar como de pronto fruncía el entrecejo, confusa.
El joven corrió hacia la débil barandilla; y la agarro fuertemente del brazo. Su cuerpo entero temblaba de miedo a que Alice pudiese caer de la Torre. La sostuvo con todas sus fuerzas; y le grito al oído:
-¡Alice¡¡Alice¡- pero la joven no respondía; parecía estar en sus sueños- ¡Alice¡¡Despierta¡- grito a su oído, sus manos empezaron a resbalarse de los delgados brazos de la joven mientras se inclinaba hacia el vacio-¡ALICE¡
Sus ojos se entreabrieron y lanzaron un grito desgarrador; se apretó fuertemente a los brazos de Albus; que le daban las espaldas; pues miraba imponente al vacio. Intento darse la vuelta para mirarle pero su cuerpo había comenzado a temblar. Empezó a sollozar de miedo; aunque Albus no la dejaría colgada en el vacío: la rodeo con los brazos y le susurro con calma:
-Date la vuelta, no voy a dejar que te caigas. Confía en mi.- Alice no contesto; pero no hizo nada. Miraba asustada al suelo que se veía a lo lejos.
Sentía los brazos fuertes de Albus entorno a su costado; y suspiro entrecortadamente. Ladeo los tobillos y poco a poco el tronco y finalmente los brazos. El joven no la había soltado; sus rostros estaban a pocos centímetros; el de Albus sudaba y encajaba la mandíbula; y Alice tenia la expresión de haber visto la muerte.
-Usa… un ..Levi..Levitacorpus- tartamudeo la joven mientras apartaba la mirada de Albus.
El joven se mordió el labio; mientras intentaba coger el cuerpo de Alice:
-Me he dejado la varita…Vamos…Impúlsate.- ordeno, mientras Alice le transmitió una mirada de terror.
-¿Y si me caigo?- cuestiono aterrorizada.
Albus busco sus ojos:
-Yo me caeré contigo.- confeso el joven mientras subía a Alice por la barandilla y esta pegaba el salto más importante de su vida.
La joven sobrepaso la barandilla; y ante el impulso cayó en lo alto del joven; que soltó un gemido ante el peso que caía sobre él. Sus respiraciones iban a mil por hora; y Albus miro a Alice divertido:
-¿Una mala pesadilla?- pregunto con sarcasmo.
Ese comentario logro que Alice se levantara con ímpetu. Mientras Albus se levantaba, Alice rugía por dentro y apretaba los dientes:
-¡He estado a punto de suicidarme y tú te haces el gracioso¡¿¡Crees de verdad que tiene gracia?¡¡ Eres un inmaduro y un infantil¡¡No te tomas nada en serio¡¡¿POR QUE JUSTAMENTE TU?¡¡¿NO HAY MAS PERSONAS EN HOGWARTS?¡¡¿TIENE QUE SER EL MAS IMBECIL DE TODOS?¡¡TE ODIO¡¡- bramo a voz en grito, bajando a toda prisa las escaleras de la torre.
Albus se sacudió los pantalones; aun le latía el corazón y sentía la adrenalina por el cuerpo. Pero ambas cosas eran por cosas distintas. Apoyo el codo en la maldita barandillay suspiro. Porque se había dado cuenta de que Alice y el no volverían a ser amigos.
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Hola¡
He actualizado en el mismo dia porque creo que como no voy a poder actualizar de aquí a mucho tiempo…Os doy esta pequeña recompensa. Espero que os guste el capitulo; es uno de mis favoritos.
Gracias a todos.
Por cierto, Ivii…Vuelve a leer el capitulo nueve; y entenderas quien es Samanta:) Y una cosita mas….Se que te vas a volver a liar pero….¡Lo siento¡ Pero para mi de algunos detalles se saca un dato muy importante. Estate atenta a todo lo que pase¡¡¡
Os dejo este test:
1.¿Que os ha parecido el entrenamiento?
2.¿Qué pensais del momento en casa de Hagrid?
3.¿Qué creeis que es lo que le pasa a Scorpius?
4.¿Qué pensais de James?
5.¿Algo que decir de Brooks?
6.¿Qué os ha parecido "la pesadilla de Alice"?
7.¿Qué pensais de la reacción de Albus y Alice?
- ¿Cual ha sido la mejor parte para ti?
Con cariño
Ana
Gran Posdata: Tengo pensado un proyecto que tiene que ver con este fic; es la historia de Victorie y Ted. La tengo preparada mentalmente; pero decídeme que opinais y la subo. Se llamara algo asi como: "Tu y yo…Siempre". Y cuando las cosas se aclaren tengo preparado "Nunca dejes de sonreir" que también es una pareja de este fic; aunque ya os hablare de ella en el siguiente capitulo.