← La Tercera Generacion de Hogwarts II · de
La Tercera Generacion de Hogwarts II — capítulo 28
El olor del té a pocos metros de ella, hizo que abriese con lentitud sus delicados ojos grises. Antes de sufrir el pequeño mareo que la acosaba tras dormir después de comer esos últimos años; se dio cuenta de que su inútil marido había conseguido prepararle una infusión. Cerró los ojos con fuerza mientras se levantaba del mullido sillón de cuero.
Sus innumerables arrugas que marcaban su afable rostro se torcieron al descubrir que el hombre había preparado dos infusiones. El hombre movía la cucharilla con parsimonia cuando Vivian le quito la taza de porcelana de la mano:
-Eres alérgico, Baltasar…- le regaño mientras fruncía el ceño.
Los oscuros ojos del hombre le miraron con resignación; y con impotencia intento modular alguna que otra palabra. Pero estas no salían de su boca; hacia tiempo que sus cuerdas vocales se habían desgastado; para dar paso a incansables gemidos y murmullos.
-…Minerva…- logro decir.
Vivian abrió sus expresivos ojos con sorpresa. Busco la bata de lana que reposaba en el sillón y se la puso. Había olvidado completamente la visita que su antigua amiga le iba hacer aquella tarde. Echo un vistazo al reloj de cuco que colgaba de la pared; y en el mismo instante que el muñeco salio de su pequeña casita de madera; vitoreando la hora que era; los polvos flu inundaron la habitación.
-¡Minnie¡- exclamo mientras se abrochaba la bata; tapando el viejo camisón que llevaba puesto.
La sonrisa de agradecimiento de Minerva, fue suficiente para saber que la directora aun superaba la perdida del semigigante. La mujer se despojo de su capa negra; y mientras mostraba el vestido largo que acostumbraba a llevar; se acomodo el sillón morado que siempre usaba.
-Cada día mas joven Vivian…- le dijo mientras la anciana mujer le reprochaba.
Cogió las dos tazas de te, y las dejo en la mesita que separaba ambos sillones. Ordeno a Baltasar que saliese al jardín; y finalmente se acomodo sobre su sillón.
-No estoy presentable, Baltasar no me ha avisado de que venias…Y me he quedado dormida.- le confeso mientras sorbía dela taza de porcelana violeta.
Minerva dejo escapar una breve risa; e imito a su amiga bebiendo te.
-¿Te preguntas para que he venido?- le pregunto Minerva mientras Vivian suspiraba.
Se limpio los labios con un pañuelo y la miro con compasión:
-No soy adivinadora, Minerva; eso se le daba muy bien a Ivonne…- le recordó mientras ponía un puchero.
La anciana siempre que podía, nombraba a su desparecida amiga; pero mientras mas la nombraba mas se daba cuenta de lo lejos que estaría en este momento.
-Se dice vidente, Vivian…Debes a aprender a cambiar de vocabulario.- le regaño Minerva mientras volvía al te.
Frunció el ceño divertida:
-Para que, ya mismo no existiré; y todo lo aprendido se disolverá en el vacio.- asentía mientras su amiga negaba la evidencia de que Vivian no tenia miedo ni a la mismísima muerte.
-No digas eso.
-Digo la verdad, Minnie.- le explico, llamándola por el apodo cariñoso que se invento cuando ambas tenían menos de cien años e iban juntas a Hogwarts.
Minerva dejo lanzar un suspiro al aire; y como si al ver el reloj se hubiese acordado le explico:
-Ya se algo mas de Ivonne.- las casi inexistentes cejas blancas de Vivian se alzaron a lo mas alto.- Esta en Londres, y pronto la veras. Te lo prometo.
-Llevo mas de cuarenta años esperándola…- confeso, mientras echaba una mirada al jardín para descubrir a Baltasar acariciando las margaritas.- Siempre tuve algo de debilidad por aquella niña; y eso que nosotras dos estábamos hechas unas mujeres…- añadió con ironía.
-No me extraño que te dijera que éramos un poco viejas para ser sus mejores amigas.- confeso.
-No éramos tan viejas…
Minerva alzo su ceja mientras le sonreía; y Vivian le pellizco el antebrazo con cariño. Los ojos grises de Vivian resplandecieron al ver; que su antigua amiga sonreía; pero que no había atisbo de la tristeza que le había inundado aquellos últimos meses.
^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^
Los zapatos resonaban en el vacio pasillo; la luz era fantasmal; por desgracia un día de lluvia. A Rose le hubiese apetecido que el Sol luciese a principios de Mayo; pero parecía que el tiempo no le hacia caso. Y no era la única cosa. O más bien persona.
Aquellos últimos meses se estaban alargando demasiado. Su rutina del día no había hecho más que le aborreciese estar en Hogwarts; de vez en cuando; su compañera de habitación, Bárbara Coleman; le había invitado a estar con sus amigas. También había estado con Samanta en enfermería. Aunque la mayoría del tiempo lo pasase con Albus y Scorpius. En su mente siempre estaba Alice; la que desde hacia varias semanas había empezado a evitarla. Era extraño; y necesitaba una charla con ella ya.
Sus pasos se aceleraron cuando la vio bajar a las Mazmorras; y se topo con ellachocando y haciendo que ambas cayeran al suelo.
-¡Rose, te has vuelto loca¡- exclamo Alice mientras intentaba incorporarse.
Rose la cogió rápidamente del brazo, impidiendo que Alice marchara a su Sala Común. En ese momento la pelirroja no sabía lo que hacer, si decirle bruscamente lo que pensaba o andarse entre las ramas.
-¿Por qué ya no quieres estar conmigo?- le espeto sonando desesperada.
¿Y que si lo estaba? Era su mejor amiga.
Alice bajo la cabeza y suspiro:
-Claro que quiero, Rose…Pero…- la miro a los ojos y adopto una expresión seria.- No me puedo distraer con tonterías, tengo que aprobar el curso con buena nota; y tu y los demás no hacéis mas que inventar excursiones y perseguir sin sentido a gente peligrosa que ni conocemos…Soy Slytherin, lo siento.
Le aparto el brazo y se marcho.
-¡Aceptaría eso si estudiases los TIMOS¡-grito intentando ser escuchada.
Se arrepentido enseguida de haberlo dicho. Se mordió el labio; y cruzo el castillo corriendo en busca de Albus y de Scorpius. Como últimamente hacían; descansaban bajo un árbol en una pared del castillo; algo escondida de la civilización.
-Algo le pasa a Alice.- aseguro mientras se sentaba junto a Scorpius.
-Siempre le pasa algo.- murmuro Albus; bajo el reproche de ambos. -Si el próximo tema de conversación va a ser como libramos a Longbottom de lo que sea que le pase…-advirtió Albus- Me marcho.- se levanto de un salto; mientras Rose admiraba el estirón que había dado. Ya era más alto que Scorpius.
-Adiós, Al.- se despidió Scorpius.- Suerte cortando césped.- añadió mientras el joven de cabello azabache le respondía con un movimiento de manos, imitando las tijeras.
Rose llamo la atención de Scorpius tirándole del brazo:
-¿Qué crees que le pasa?- el chico se encogió de hombros- Creo que miente cuando dice que no quiere estar con nosotros. ¿Pero porque?
El ceño rubio de Scorpius se frunció, mientras recordaba cuando Alice le enseño la nota que le habían dado, amenazándola con alejarse de su amigo. No creía que Alice se la enseñara para irlo contando por ahí.
-Quizás necesita un respiro.
-No, Alice nunca ha hecho eso.
-Tiempo para madurar, pensar…
-¿Alice pensando?
-Creo que deberías hablar con ella…Eres muy compasivo, Scorpius. Y después me lo cuentas, estoy muy preocupada por ella.- confeso mientras dejaba apoyar la cabeza en el hombro de Scorpius.
-Deberíamos mandar a Albus a hablar.- ironizo Scorpius.
Rose solto una breve risa:
-No creo que McGonagall quiera quedarse sin dos alumnos.
-Eres muy violenta…
-Eso es mentira.
-No empecemos a discutir…Me voy a dormir como no hables de algo interesante…-le advirtió Scorpius mientras bostezaba.
-Vete a…
-¿Dónde?
La joven pelirroja se aparto de el:
-A…¡Desplantar mandrágoras¡
^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^
La cuenta atrás comenzaba: Tres, dos, uno…De pronto Philippa Duncan ahogo un grito en mitad de la comida. Su plato se movía; su puré de espinacas había tomado forma; y no tenia ni nada mas ni nada menos que aspecto de león enfurecido. Los Slytherin de a su alrededor comenzaron a apartarse, a husmear su comida y a avisar a los profesores; captando así la atención de los alumnos que se encontraban en el Gran Comedor.
-¡Quien haya sido se llevara un castigo ejemplar¡- amenazo Bathseda Babbling, la profesora de Runas; que era la única que intervenía en ese momento.
La mesa de los Ravenclaw comenzó a convertirse murmullos, los Hufflepuff se removían, con ganas de reír…Como hacían los Gryffindor.
Aquella mesa era el punto de mira de los profesores. Dos de los alumnos de la mesa se felicitaban el uno al otro:
-¡Eres genial, Fred¡- exclamo James mientras se despeinaba el pelo y buscaba la mano de su amigo para chocarla.-Philippa Duncan…Buen objetivo.
-¡Tu eres increíble, James¡- alago el pelirrojo; mientras abrazaba a su amigo.- En forma de león…Brillante.
Ambos sonreían cómplices de su broma. Después de hablar hacia varios días, decidieron reconciliares; y nada mejor que una broma para esos casos.
-…Todos los días. E imagino, que los dos alumnos que han causado tal revuelo…¿No, Weasley ,Potter y Jordan?- desafiaba Minerva; que había empezado a soltar un discurso sobre comportamiento infantil.
-No tenemos nada que ver.- se defendió Fred; mientras aguantaba una carcajada.
-Aunque debo reconocer que ha sido una gran broma.- confesa James mientras sonreía a Minerva.
Susan; algo resignada; se levanto de la mesa:
-Yo no he sido Minerva…Pero estos dos si. No aprenden.- murmuro la ultima frase con tristeza. Les miro con orgullo y se fue.
James seguía sonriendo; mientras Minerva les otorgaba un gran castigo; que sumaba al que ya tenían de por sí.
-Idiota, no te rías…¿No ves que no quiere nada con nosotros?- dejo caer Fred seriamente.
El rostro de James se tranquilizo; y miro a Fred con curiosidad. Este bufo; y James volvieron a ponerse serio.
-…¡He dicho hasta que acabe el curso¡- gruñía McGonagall.
^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^
-…Sera un placer dejar que el Colegio de Hechicería Femenino participe en el Torneo de los Tres Magos. Por supuesto; mi fiel- recalco la palabra mientras miraba de reojo a un joven de unos veinticuatro años; con un esmoquin; pelo castaño y ojos oscuros- auror Bastian; acompañara a las alumnas; junto con la directora por supuesto.
En frente del hombre que hablaba; un hombre de rostro atractivo; con pelo algo blanco y facciones rectas; el Ministro Ingles; con barba crecida; suspiraba.
-De acuerdo.- asintió con la cabeza y le tendió la mano.
Segundos después; el Ministro Frances había salido por la puerta. Y solo quedaban en la habitación; Richard McKing -el Ministro Ingles; Bastian Lebouf- el auror francés; y Harry Potter.
-Yo no hubiese firmado ese acuerdo.- Advirtió Bastian mientras se retiraba del despacho con elegancia.
El hombre miro a su fiel ayudante, Harry; y le mostro una sonrisa insegura:
-Es bueno tener acuerdos con demás países.- fue lo único que dijo.
^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^^
Holaaaaaaaaaaaa
Se que he tardado mucho, demasiado, bastante, tiempo en actualizar…Pero necesitaba tiempo para ponerme en el portátil. Y como podreis deducir: La vuelta a los estudios.
Bueno espero que este pequeño capitulo os haya gustado; aquí os dejo un pequeño test; que no tengo mucho tiempo:
1.¿Que opinais de la visita de Minerva a Vivian?¿Que pasara con Ivonne?
2.¿Que le pasa a Alice?¿Que deberia hacer Rose?¿Hablara con ella Scorpius?
3.¿Que os aparecido :"El retorno de Weasley-Potter"?¿Que le pasara a Fred con Susan?¿Lo averiguara James?
4.¿Que opinais de la ultima parte?¿Y de Bastian?
Si todo va como tengo previsto…Solo faltan cinco capitulos…¡Bieeeeen¡
Con cariño
Hanuky&Ana
I love Dorian
Posdata: En el siguiente capitulo….
*Victorie Weasley tiene una cita con Charlotte Breedlove; la historiadora del Clan del Ojo.
*Luna Lovegood tiene una charla un tanto extraña con su hija
I LOVE DORIAN…