← La Tercera Generacion de Hogwarts II · de
La Tercera Generacion de Hogwarts II — capítulo 9
9.. ¿Si te pidiera ir al Baile de Halloween…irías conmigo?
La casa estaba en mitad de las colinas; con su peculiar personalidad y extrañeza se alzaba sobre el suelo. En ella y sola en la casa, Lyslander observaba el paisaje; la chica rubia de ojos claros miraba al Sol que hacía varias horas se había alzado en el alba. Recordó como sus padres se llevaron a Lorcan a casa de su abuelo, quien estaba enfermo de gravedad; y ella por ser algo más sensible; había decidido quedarse. Pensó que no sería muy valiente por su parte; pero que de alguna forma evitaba así derramar mas lagrimas; pues sabía con certeza que los minutos de su abuelo estaban contados.
Cuando su cabeza divago por los recuerdos y momentos que había pasado junto a él, desde que le enseño a distinguir un hipogrifo de un unicornio, le curó un rasguño en la rodilla, le explico que la vida es fugaz; hasta que le conto su pequeña historia, su granito de arena en la guerra y el que ella pondría en la historia; Lyslander sollozo brevemente. Apoyada en la repisa de la ventana con las rodillas cruzadas; mientras que fuera, llovía copiosamente.
Los pensamientos de la muchacha fueron interrumpidos por varios golpes en la puerta. La pequeña Scarmander, bajo silenciosamente; para averiguar quién era el joven que había tras la puerta.
-¿Hugo?- pregunto mientras el chico entraba a la casa con los brazos en jarras.
Lyslander bajo la mirada ante los ojos claros de Hugo; y haciéndose algo la distraída le indico que pasase al pequeño salón.
-Lorcan no está; pensé que te habría avisado.- Hugo negó con la cabeza, mientras ocupaba un sillón- Se ha ido a visitar a mi abuelo, está en San Mungo.
La cara del muchacho era de decepción, pero miraba atentamente a Lyslander mientras esta sacaba una caja de galletas de la estantería.
-¿Puedo hablar contigo, Lys?-pregunto directamente Hugo.
Lyslander le miro algo cohibida, y mientras se sentaba en frente de él; contesto:
-Si es por la Casa en la que espero estar…Hufflepuff.-adivino.
-Yo diría más bien Ravenclaw. Yo voy a ir a Gryffindor…Pero no era eso lo que quería decirte.- la pequeña le indico que siguiera, mientras se llevaba una galleta a la boca- Solo por saber… ¿Si te pidiera ir al Baile de Halloween…irías conmigo?
La joven Scarmander intento no atragantarse con la galleta, así que a duras penas consiguió tragárselo. Sintió la mirada de Hugo, y eso hizo que al asentir lentamente, los rubores se le subieran a las mejillas.
El joven Weasley esbozo una media sonrisa de satisfacción.
El castillo se había vuelto algo mas oscuro; las gotas de lluvia caían en la piedra haciendo el tono grisáceo algo más negro. Los pasillos volvían a llenarse de gente; en ese mes solo habían podido salir dos días bajo el Sol; y todos los demás habían sido agraciados con una incansable lluvia.
Los entrenamientos de Quiddicht se hacían más pesados; preparándose para el primer partido antes de las vacaciones. Los alumnos no tenían otro entretenimiento que pasar el tiempo dentro del Castillo, con los amigos, las parejas o simplemente reflexionando en algún pasillo.
Un chico de pelo castaño, ojos verdes; y facciones aun de niño; se dejo apoyar en la puerta del retrato de la Dama Gorda; pero no era porque no recordaba la contraseña, tampoco porque estaba aburrido y había decidido quedarse allí; simplemente esperaba a alguien. El joven se llamaba Josep McKing, y era conocido por ser el segundo hijo del actual destrozado Ministro. El joven había resultado ser muy hábil en la hora de estudiar, era agradable con los compañeros y un completo Gryffindor; todo lo contrario a su difunto hermano, Richard McKing. El joven le echaba de menos, y su pequeña estancia en el colegio le había servido para tomar fuerzas y vengar la desconocida causa de su repentina muerte.
El cuadro de la venerable mujer, dejo paso al conocido James Sirius Potter, acompañado como normalmente estaba, de su novia Bárbara Coleman. El niño llamo rápidamente su atención, y tras mandarle una mirada inquisidora, James se acerco a el:
-Hola, Josep- le saludo cordialmente.
-Hola- saludo tímidamente Barbará.
Josep frunció el ceño buscando alguna excusa por la que empezar a hablar y a preguntarle; pero su mente escaseaba de ello.
-Potter, ¿Qué mato a mi hermano?- pregunto directamente.
James bajo la mirada, mientras que la puerta de la Dama se abría de nuevo:
-Josep, ¿vienes a estudiar a la Biblioteca?- pregunto una niña rubia, de pelo rizado y ojos marrones.
-Ahora voy, Annie.- le contesto, mientras la pequeña fruncía el ceño; el joven se dirigió a James- ¿Me lo vas a decir, o lo averiguo yo por mi parte?
James bajo la mirada, no podía decírselo; no debía…Pero sabia como se sentía aquel muchacho, poniéndose en su lugar el habría hecho lo mismo, y había dado con algo peligroso; no era cuestión que otro hijo del Ministro muriese a mano de aquellos misteriosos hombres.
-Es demasiado peligroso para ti, alguna vez lo sabrás. Pero hoy no.- James hizo ademan de irse; no sin antes escuchar a Josep.
-¡Lo averiguare y me vengare, porque era mi hermano¡- Josep bajo las escaleras, donde le esperaba Annie Gallagher.
La muchacha le miraba con preocupación, cuando el joven paso a su lado; le puso la mano en el hombro y le dijo:
-Estoy contigo.
Josep esbozo una media sonrisa algo cansada.
-No, no hace falta. Ya has oído, es peligroso.
Annie se aparto de él; y con expresión seria advirtió:
-Pero tú no puedes solo.
El día había amanecido despejado, para ser Noviembre; eso era un buen augurio. Las calles de Londres se llenaban rápidamente; las cafeterías habrían desesperados, y los habitantes se agobiaban con tanta multitud en las aceras. El ambiente era encantador, los londinenses se alegraban al ver el Sol.
En una cafetería algo apartada del centro de la ciudad, una joven pelirroja y de rasgos bonitos sorbía poco a poco el café que se había pedido. En el local no había nadie, solo ella y un hombre de entrada edad que descansaba en la barra.
La puerta de la cafetería se abrió, y a través de ella un joven rubio de ojos azules entro. Parecía que sabía a donde iba, e iba directamente a la mesa de Victoire. La joven conocía a ese chico, pero estaba algo cambiado; la última vez que lo vio tenía el pelo algo más oscuro. Victoire tardo en reaccionar; pues se dio cuenta que ese no era el joven que le había dicho que no le quería hacer daño; era alguien distinto con aspecto serio.
La joven se levanto rápidamente de la mesa, e intento llegar a la puerta; pero cuando paso delante de él; este la tomo fuertemente del brazo; desapareciendo ante los ojos de un pobre hombre.
Volvieron a aparecer en un lugar distinto, un lugar que Victoire no conocía de nada. Una gran habitación fría, decorada austeramente, y con varias personas en ella. Al lado de ella seguía aquel joven atractivo y con aspecto de asesino; unos metros a la izquierda un hombre grande, con la cara demacrada esta vez sin una capucha cubriéndole el rostro. Este hombre sostenía entre sus brazos al joven que Victoire conocía, aquel chico moreno de ojos azules tan parecido a su secuestrador. Al final de la habitación, sentado en un trono barroco, un hombre alto y elegante de pelo cobrizo la observaba atentamente; a su lado un espejo con una imagen nítida de un joven, bajaba la mirada.
El que parecía el jefe de aquello, del Clan del Ojo; pues enseguida supo lo que era; se levanto y se acerco al joven que estaba atrapado, luchando por salir, de los brazos del hombre enorme.
-¿A esta joven en cinta es lo que te da pena matar?- espeto con desprecio mientras que saco la varita para torturarle de nuevo.
Victoire no atendió a los gritos, sus pensamientos habían ido a parar a una zona de su cuerpo; donde según aquel cruel hombre había dicho que había un pequeño ser naciendo. El alma se le cayó al suelo; miro a todas partes en busca de alguna salida; pero el rubio no le dejaba moverse. Su único salvador era aquel joven que estaban torturando.
-¿Olivier?- dijo una voz aguda débil y confusa al fondo de la habitación; procedente de una joven de cabello largo y dorado, con ojos claros y aspecto desesperanzador; la joven estaba amenazada por la varita de un hombre fornido que la seguía.
Entre torturas, Olivier consiguió ver a la joven. Y una ira se le dibujo en los ojos; dejo de gritar ytemblar.
-¿A quién prefieres matar?- pregunto el hombre alto. Pero la mirada de Olivier estaba llena de odio, y se dirigía a Octavio, su hermano; quien tenía presa a Victoire. -¿A esta Weasley preñada o a tu amada muggle?
Olivier logro salir de los brazos del hombre, y correr hacia la joven rubia. Tras derribar a aquel hombre que días atrás había sido su amigo, se llevo a la joven en sus brazos y desapareció de aquel horrible lugar, volviendo a aparecer en un pequeño pueblo entre las montañas.
-Samanta- le nombro, acariciando su mejilla, mientras ella sollozaba.- Te quiero.- logro decir antes de que el mismo empezara a llorar.- Busca apoyo en unos niños en el castillo de aquí al lado.
-¿Y tú?- pregunto desesperada.
-Yo…nunca olvides que te amo.- respondió con un apasionado beso, desapareciendo.
Las miradas se centraban en el joven.
-¿Decidiste matarla a ella?- pregunto Montdark, el hombre que minutos antes le apresaba.
Olivier le miro desafiante; y se acerco a Victoire; quien ese momento sufría una crisis de ansiedad. Saco su varita y apunto a Victoire:
-Expelliermus- formulo, haciendo volar a su hermano por los aires.
Entre la confusión, Olivier se acerco a Victoire:
-Ted Lupin viene de camino, le avise por un Patronus. Cuida a tu pequeño- añadió rozando cuidadosamente su barriga. Victoire, no entendió mucho a que se refería, pues la desesperación le nublaba la mente.
Un rayo verde, proveniente de la varita del hombre alto; alcanzo al valiente joven. Este cayo inerte en el suelo; Victoire lo acogió entre sus brazos; cerrándole los ojos. Busco su varita por todos lados, entre la chaqueta y el pantalón; descubriendo que el hermano del difunto Olivier se la había cogido.
-¿¡Victoire?¡- bramo Ted mientras aparecía detrás de Harry Potter; y se abalanzaba sobre ella.
Mientras Harry esquivaba confuso algunos hechizos, Ted cogió a Victoire apartándola de aquel joven.
-No, Ted…El me ha salvado…Llévatelo- le rogo, sollozando y buscando sus brazos.-Ted…-volvió a llamarle algo cansada- Eres padre…- logro decir mientras todo a su alrededor se oscurecía por que se había desmayado.
La lluvia había cesado, los alumnos empezaron a salir a las afueras del castillo; alrededor de la casa de Hagrid, en el puente colgante; al lago…En infinidad de sitios que en casi un mes no habían podido ir. Bajo un árbol del Bosque Prohibido, un joven castaño de ojos verdes esperaba ansioso a la llegada de la muchacha que cruzaba rápidamente la distancia entre la cabaña y el bosque.
-Ya he llegado, te recuerdo que soy Prefecta y que no debería estar aquí.- advirtió Dominique a Nicholas Wood.
El joven sonrió con suficiencia:
-Esto va a valer la pena.
Apartando ramas enormes, procurando no pisar en paso falso; cruzaron el bosque; hasta un lugar que parecía haber sido arrasado por algo demasiado grande. Y así era. Al lado de un árbol, torcido y muerto, había un esqueleto de una gran serpiente.
Dominique se acerco cuidadosamente, por la cola; tardo algún que otro minuto en llegar a la cabeza. El hueso estaba algo podrido, y con alguna que otra costilla rota. Al llegar a la cabeza, descubrieron algo que les dejo algo anonado. Normalmente, al morir las serpientes los ojos seguían intactos; pero aquella serpiente no tenia ojos.
-¿Sabes? Es un basilisco- al decir eso, Dominique se aparto en seguida- Tranquila, está muerto. Pero…no tiene ojos. Es extraño, solo significaría que alguien se los ha quitado; e imagina que puede hacer una persona con el ojos de unBasilisco.
Nota de ana:)
Hola a todos.
Ya sabeis quien es la joven en cinta. Bueno espero que os haya sorprendido. No,no es miniMinerva.
Gracias a todos:
Ivii: La sorpresa a mi me encanta, hay retazos de la historia por aquí; pero principalmente en la tercera parte. Que la espera se haga corta. ¿Quién pensabas que era la joven embarazada? ¿Acertastes?
Jajaja: Mica…¿Te gusto el personaje de Samanta? Me encanta ese nombre también;) Espero que no sea muy dramático, ni triste, pero…bueno no puedo adelantarte nada mas. Aunque quizás tengas derechos por ser tu personaje.
Anita11: Te dije que no tenia mucho protagonista…¿aun asi te gusta? No participara mucho, pero es que me gusta ese personaje…(me gustan todos mis personajes, y estoy enamorada secretamente de Olivier…pero mira me lo he cargado) Recomiendo historias buenas.
Barby: ¿En Italia todavía?
Con cariño
Hanuky
Posdata: Lo que nace se apaga, las sorpresas inesperadas y…nuevos socios para el Clan;)