Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Trato hecho, Malfoy. · de

Trato hecho, Malfoy. — capítulo 3

Pasaron unos segundos hasta que Hermione recuperó una mísera pizca de calma, y ambos seguían en las mismas posiciones sin haberse movido un milímetro, con la diferencia de que ninguno hablaba; sólo se miraban con odio, como siempre lo habían hecho.

El rostro de suficiencia del Slytherin era lo que más encolerizaba a la castaña; se odió a si misma por haberse asustado y gritado de aquella manera, pues le había dado pie a la serpiente para nuevas burlas.

-Veo que la valentía de la que se regodean los sucios Gryffindors, no es aplicable para todos por igual, ¿verdad Granger?

-¡Cállate, maldito hurón! ¿Cómo se ocurre entrar de esa manera a la torre? ¡Casi muero del susto!- contestó la Gryffindor recobrando la furia que anteriormente apenas había logrado apaciguar.

  • ¿Y cómo querías que entre? ¿Haciendo señales de humo, o gritando*:" Lleguéee*"? Además de cobarde sí que eres tonta Granger; y yo que creía que al menos eras inteligente. - dijo el rubio platinado.- Además, yo entro como quiero, también es mi torre y haré lo que quiera.

La castaña estaba a punto de explotar de ira, enojada también por aceptar que él tenía razón. Había sido muy tonta por haberle dicho aquello. Pero Malfoy le estaba provocando, sólo debía mantener la calma… ¡Ahora entendía porqué la Directora le había dicho aquello de su futuro compañero! ¿¡En qué demonios pensaba McGonagall cuando decidió ponerlos juntos en una torre!? ¡Solos y juntos! ¿Es que acaso buscaba que se produjera un asesinato en el colegio? Por Dios… Tan sólo… Tan sólo haría lo que había prometido a la Directora, y… ya se las arreglaría para ver cómo diablos haría.

  • Sí, ya me lo imaginaba… Algún día tenía que ser, el que te callaras con mis palabras- soltó venenosamente Malfoy.

  • ¡¡¡Pero si yo no me callé por algo que hayas dicho!!! ¡Ahgg, quieres comportarte de una vez como el adulto que se supone que tendrías que ser?

  • Pero dime sangresucia, ¿Cómo resistir a la tentación de insultarte, y más aún viendo que te callas ante mis palab…

-¡¡¡PERO SI YA TE DIJE QUE NO ME CALLÉ POR QUE TÚ LO QUISIERAS, MALDIT…

Pero Hermione no pudo terminar de hablar, porque el rubio la había acorralado contra la pared, agarrándola de sus muñecas, que ya empezaban a dolerle a ella, por la fuerte presión que la serpiente ejercía.

  • Suéltame, Malfoy. ¡SUÉLTAME, O ACASO ERES SORDO!- gritó al ver que el Slytherin no hacía nada por soltarla.

  • Primero Granger, a mí no me interrumpas. Segundo, no me grites. Y tercero, debes callarte cuando te lo ordeno sangresucia.

  • Primero, te interrumpiré cuando me dé la gana. Segundo, te grito si me da la gana. Y tercero, jamás, y escúchame bien, jamás aceptaré una orden tuya. Y por último, seré sangresucia y con orgullo lo acepto, pero no negarás que estamos al mismo nivel, así que no creo que mi sangre importe demasiado cuando de conocimientos se trate- respondió fríamente Hermione, altiva y orgullosa de haber conseguido aquella cara de desconcierto en el rubio, al que jamás le habían contestado de aquella manera.

Pero el desconcierto le duró muy poco, ya que respondió a la castaña nuevamente:

-Nunca estaremos al mismo nivel asquerosa rata de biblioteca; que te quede muy claro- lo dijo susurrando y arrastrando las palabras, logrando un efecto escalofriante y que por su puesto, asustó a la Gryffindor por un instante e hizo que se removiera incómodamente por su cercanía: sus rostros estaban centímetros de distancia, ambos alientos se entrechocaban. El platinado, recorrió la figura de la castaña con su mirada, de pies a cabeza. Nunca creyó que vería de vestida de esa manera a la impura, ni mucho menos podría creer que aquél cuerpo fuese de ella.

Siempre había creído que si ocultaba su cuerpo bajo las enormes prendas de uniforme, era porque no quería mostrar que era igual de deprimente que ella; pero, en realidad era… ¡Wow! Qué piernas tenía la tragalibros, además de sus curvas que estaban perfectamente remarc… ¡¿Qué diablos hacía evaluando el cuerpo de Granger?! ¡Y lo peor es que le estaba halagando interiormente! Se reprendió a sí mismo por dejar que sus impulsos masculinos le llevaran a pensar tonterías.

La mirada color acero de Malfoy, se reflejaba en los ojos miel de la castaña. El Slytherin se dio cuenta también de su peligrosa cercanía, y la soltó de forma inmediata, como si de repente hubiese sentido algo abrasador en sus manos.

Puso un gesto de asco, y subió a su dormitorio sin mirar atrás, dejando a cierta Gryffindor aturdida y confundida, aún pegada contra la pared.

ṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡ

Durante la cena, Hermione charlaba con sus amigos tranquilamente, pero estaba algo nerviosa por lo que había pasado en la Sala Común con Malfoy; y no había encontrado forma de contarles a sus amigos, quién era el misterioso Premio Anual que faltaba.

En ese momento, tuvo que interrumpir sus cavilaciones, ya que la Directora estaba de pie frente a ellos, a punto de dar un discurso.

Minerva se aclaró la garganta y dijo:

-Buenas noches, queridos alumnos. Como os había prometido la primera noche, os anunciaré quién es el restante Premio Anual.

Me… complace anunciar, que de la Casa de Slytherin- tuvo que callar, debido a la mezcla de vítores y abucheos que inundaron el Gran Salón, y cuando callaron prosiguió- de la Casa de Slytherin, recibe el mérito de ser Premio Anual el señor ¡Draco Malfoy!

Los gritos que provenían de la mesa de las Serpientes eran increíbles, toda la casa estaba de pie festejando. Por supuesto, Malfoy sonreía con suficiencia, encantado de que todos los Slytherins le felicitaran y estuviesen atentos a cada uno de sus actos.

La mejor parte, era saber que todas las mujeres de su Casa, y las de otras también, estaban interesadas en él.

"Al fin, estoy en Hogwarts", dijo para sus adentros.

En sus años anteriores, Draco Malfoy siempre se había destacadopor ser el "conquistador de Hogwarts", pues era sabido que mientras él se lo propusiera (y cuando no lo hacía también) cualquier chica caía rendida a sus pies. Era simple, sin excepciones; era un verdadero seductor.

Él sólo las usaba para una noche, y obviamente ellas lo sabían; pero con tal de decir que habían estado con Draco Malfoy, el Príncipe de Slytherin, no importaba cuánto tiempo estuviera con ellas, sino que sólo contaba el hecho de que lo hiciera.

Observó a su alrededor y vio que una Slytherin que debía estar en un curso anterior al suyo, le miraba con plasmado interés y rió tontamente al ver que Draco clavaba sus ojos en ella, sonriéndole de una forma que derretiría a cualquiera.

Pensó que podría ser su primera presa; ya vería la forma de correr a Granger de la torre, pues era el lugar ideal para llevar a cabo sus "necesidades".

Y de repente recordó las piernas torneadas y bronceadas con las que le había sorprendido la *sangresucia…*Por Dios, necesitaba una chica urgente, no podía dejar que eso sucediera otra vez, y mucho menos, siendo Granger la que delatara hasta qué nivel llegaba su revolución hormonal.

Y aquella, era una oportunidad que no podía dejar pasar...

ṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡ

En la mesa de Gryffindor, todos los leones estaban enfadados por la decisión de la Directora, de poner a un ex - mortífago con un cargo tan alto como lo era ser un Premio Anual.

El peor de los enfados lo tenían Harry, Ron y Ginny, ya que sería su amiga la que tendría que soportar compartir todo un año la misma torre que él.

  • ¡Maldito hurón! ¡Ya sé que lo perdonaron y todo por salvarte Harry, pero eso no significa que aún se crea superior por esa basura de sangres!- escupió furioso Ron.

  • Ya lo sé, sólo cálmate. ¡A mí también me molesta el saber que le va a molestar en cuanto se le cruce oportunidad!-le dijo Harry- Pero creo que ya está un poco grandecito para seguir con esas tonteras de la sang...

  • Pues para que lo sepan, no. No maduró en lo absoluto- les dijo la castaña, y al ver las caras de "¿y tú cómo lo sabes?" de sus amigos les explicó- Ya… Me lo encontré en la torre después de la hora de McGonagall, y aún le importa la "diferencia de sangres"; lo sé porque me llamo sangresucia apenas nos encontramos.

-¿QUE TE DIJO QUÉEE?!- saltaron ambos amigos, localizando a Malfoy tras un segundo de búsqueda en el "tumulto de serpientes", dispuestos a atacarlos en ese mismo momento, pero Hermione los agarró a ambos de la túnica, e hizo que se sentaran.

  • Ya déjenlo chicos, no vale la pena que se busquen problemas por un imbécil como él. Al fin y al cabo, ya estoy acostumbrada a sus insultos y sé que no va a cambiar- y viendo la inseguridad dibujada en el rostro de sus amigos agregó- Y a demás saben que sé cuidarme yo solita, y no necesito la ayuda de nadie.

  • Si no fueras tan buena bruja, juro que iría ahora mismo y le cortaría los…

  • ¡RON!- le calló acaloradamente la castaña al pelirrojo - Ya es suficiente, sabía que se pondrían melodramáticos si se los decía antes yo; así que acabemos con esto ¿Vale? Les prometo que si va tan mal la cosa, se lo diré a McGonagall ¿sí?

-Está bien Herms- dijo Harry mirando seriamente a su amigo para que también respondiera- Si tú estás tranquila, creo que eso nos basta.

Hermione agradeció que el azabache hubiese sido tan comprensivo como siempre; era una de las tantas cosas que le agradaban de él.

Siempre le había gustado Harry… Era un sentimiento raro el que tenía por él, pues digamos que no estaba enamorada, pero obviamente sentía algo más que la fuerte amistad que los ataba.

Ella tenía bien en claro que su amigo estaba perdidamente enamorado de Ginny, pero eso no conseguía aplacar los sentimientos que día a día crecían un poco más.

"Ya… Debo dejar de pensar en Harry o me terminaré enamorando- pensó tristemente la castaña".

Y volvió al tema en el que habían quedado;"ojala estuviese tan tranquila como sus amigos creían que ella lo estaba"…

ṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡṡ

Cuando la cena finalizó, todos los alumnos se levantaron con pereza; el primer día de clases ya había dejado su sello de cansancio en cada uno de ellos.

Se dirigieron a sus respectivas Salas Comunes, por lo que Hermione se dirigió con pesadumbre al quinto piso, luego de despedirse de sus amigos un par de escaleras abajo.

Cuando llegó al final, dijo la contraseña, y entró al umbral de la torre, ya de espaldas, para cerrar la puerta con cerrojo. No le importaba si Malfoy había llegado ya; que abriera como pudiese.

Cuando se dio la vuelta, lo que vio la dejó paralizada por completo: el Slytherin estaba sin camisa y completamente despeinado, besando apasionadamente a una chica, que también se hallaba semidesnuda, y estaban apoyados sobre el sofá. ¡Sobre el mismo sofá en el que ella había estado estudiando aquella tarde!

De repente la furia le invadió, pero antes de que pudiera hacer algo, se dio cuenta de que los recién descubiertos le miraban con descaro y altivez, ¡Como si los único que les importara era que habían sido interrumpidos! Y la muchacha, ¿Acaso no tenía vergüenza? ¡Sólo le miraba molesta!

Malfoy le miraba con una sonrisa de medio lado, y con una mueca de sorna.

Se despidió de la chica, la cual se vistió como pudo, y pasó al lado de Hermione procurando golpearle su hombro antes de salir por la puerta.

La castaña seguía mirando a Malfoy con furia, sólo que ésta vez miraba su marcado pecho, sus abdominales trabajados, su ancha espalda, sus hombros…

-Vaya vaya, Granger… Apreciando el arte, ¿No es cierto?- dijo la serpiente, observandodivertido la mueca de impresión de la prefecta.

-¡Yo no estaba apreciando nada!- le contestó furiosa.

  • Pues por tu cara de asombro, y por el la dirección en la que miraban tus ojos, ya lo creo que sí- se burló Malfoy, sin preocuparse siquiera de ponerse la camisa; y Hermione tuvo que aceptar que era… bueno, sexy.

  • ¡Ay, ya cállate asqueroso sinvergüenza! ¡Cómo se te ocurre traer una chica a ésta torre para… para… tú sabes para qué!- le dijo, avergonzada por las intenciones de Malfoy con aquella chica.

  • Ya te lo había dicho Granger, yo haré lo que quiera en la torre; que quede más que claro.

  • ¡Por supuesto que no harás cosas indeseables en ésta torre, y ya verás cuando se lo diga a McGonag…

  • No le dirás nada a esa bruja vieja, *sangresucia-*contestó Malfoy abriendo los ojos y sintiéndose bajo presión. Si la rata de biblioteca se lo decía, estaría en apuros; había prometido a la Directora que no haría nada de cosas de ese tipo, entre muchas otras que le hizo prometer para volver al colegio. No podía permitirse que aquella impura le delatara; si así lo hacía, podría estar armando ya su baúl para ir de vuelta a los peligros de afuera. Entonces tuvo una idea, que no le gustó para nada pero era su única salida. Sabía que Granger le mandaría al frente; no tenía opción.- Granger, que te parece si… Qué te parece si hacemos un trato.

  • ¿Un trato? Vaya, creo alguien está en un apuro…- dijo Hermione aprovechándose de la situación.

  • Sí Granger, un trato. No me lo hagas más difícil- dijo enojado el Príncipe de Slytherin.

  • Y ¿Qué se supone que implica ese trato?

  • Pues… Que tú no le dirás nada a McGonagall.

  • Si serás de tonto, hurón. Ya sé que es lo que tú quieres, pero en qué me favorece a mí.

La actitud burlona de Granger le hacía enfurecerse, pero en ese momento necesitaba de ella*("demonios, qué tan bajo he caído. Mira que necesitar de Granger…")*para salir de ese aprieto. Así que sin otro remedio, contestó en voy muy baja:

  • Dí tú que quieres- el susurro fue tan bajo, que Hermione a pesar de estar bien cerca de él (no sabía en qué momento se habían acercado tanto), no alcanzó a oír.

  • Lo siento, pero debes abrir la boca para que entienda que quieres decirme- dijo sarcásticamente.

  • Dije que lo que tú quieras Granger, ¿Vale? Haré… Haré lo que sea si no se lo dices a esa vieja.

  • Vaya, tan grave debe ser esto que te estás entregando a mis pies, huroncito- dijo la castaña, deleitándose de ver así a Malfoy.- Pero si tan necesitado estás creo que aceptaré tu trato, con algunas condiciones, no sólo una.

-¡No seas abusa, maldita impur…

  • Primero, dejarás de decir, impura, sangresucia, o cualquiera de esas palabras ¿entendiste? Eso implica no volver a insultarme de ninguna forma- interrumpió Hermione- Segundo, no traerás mas chicas a la torre nunca, ¿oíste? NUNCA. Y por último…- la Gryffindor se regodeó con la cara que ponía Malfoy ante cada palabra que decía.-Mmm... creo que a éste último favor lo dejaré para cuando lo necesite.

  • ¿No quieres nada más?- ironizó la serpiente- Vale, vale, tú ganas. ¿Trato hecho?- dijo antes de que la castaña se arrepintiera y agregara más condiciones. Con un asco profundo tendió su mano a la joven, que por lo visto no iba a aceptar nada, si no cerraba el trato con esa estupidez.

  • Creo que está bien- dijo Hermione- Trato hecho, Malfoy.

Y así cerraron su primer trato; pues ellos no sabían que sería uno de los tantos que harían a la larga.


Holaaaa! Aquí les traje otro capitulo!, Espero que les guste y sino quiero que me lo digan!

gracias por sus comentarios( pocos pero me encantaron ♥) muchísimas gracias por tomarse su tiempo, y si quieren decirme algo, ya saben, sin ningun problema hagánmelo saber.

un beso enorme, y voy a seguir escribiendo el que sigueeeeee. chauuu