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Goodbye My Lover — capítulo 1
Angelina Johnson se encontraba aquella noche en el hospital San Mungo, según había escuchado, Harry Potter, con Ron Weasley y Hermione Granger, habían entrado a robar a Gringotts, ella hasta ese momento había pensado que eso era imposible.
Habían escapado volando en un dragón, el cual había causado que mucha gente se presentara en San Mungo gravemente herida.
El hospital no daba abasto. Había personas que tenían el 90% del cuerpo quemado. Los sanadores corrían de acá para allá trasladando personas que murmuraban "¡El elegido! ¡Oh, el elegido! ¡Ha estado en Gringotts! ¡Ha robado! ¡Esta vivo!"
Angelina en ese momento estaba nerviosa. Los tiempos eran difíciles. Atendía a una señora bastante gruñona que tenía una quemadura en el brazo.
"¿Qué habrá robado Harry?" escuchaba Angelina preguntar a los pacientes, la señora protesto "Cuando el Señor Tenebroso se entere".
Ya era suficiente. Harry era su amigo.
-Mire señora, me da igual si le gusta Voldemort o no. Pero basta, de verdad. Cállese la boca y déjeme curarla.
Al terminar de curarla salio al pasillo a buscar unas historias clínicas, se encontró a uno de sus amigos, Fred Weasley, en el medio del corredor.
-Hola Fred, dime, ¿estas bien? ¿Tienes alguna herida? -Preguntó algo preocupada.
-Si, Angie. Estoy bien. Solo hay un problema, la guerra esta comenzando en Hogwarts.
-¡¿Qué?! ¡¿Y porque no lo dijiste antes?! -Angelina prácticamente se abalanzó sobre el perchero y saco sus cosas, se estaba colgando su mochila cuando Fred la tomo por los hombros y la frenó.
-Tranquila. Vine hasta aquí para decirte que...
-¿Que, Fred?
-Que...Que...Que...Que te...-Al gemelo se lo veía bastante nervioso y colorado, y Angelina se estaba comenzando a enfadar.-Que tenemos que ir-dijo al final.
-Duuuh! Obvio que tenemos que ir.-Respondió ella mientras comenzaba a correr por el pasillo, Fred la seguía a paso rápido.
Se aparecieron en Hogsmeade y entraron a "Cabeza de puerco" Abeforth, el hermano pequeño de Dumbledore, ya acostumbrado a que esa noche desfilara gente como nunca antes, los guío hasta el retrato de la pequeña Ariana.
A la mitad del túnel que los llevaría al castillo se encontraron con todos los Weasley. Llegaron a la sala multipropósito y ahí se encontraban muchos estudiantes, la mayoría del Ejercito de Dumbledore y unos cuantos adultos de la Orden del Fénix.
Apenas apareció Harry por la escalera del pasadizo, Lupin (que ya estaba allí) le habló.
-¿Que ha pasado, Harry?
-Voldemort esta en camino, y aquí están fortificando el colegio. Snape ha huido. Pero... ¿Que hacen ustedes aquí? ¿Como se enteraron?
-Enviamos mensajes a los restantes miembros del Ejército de Dumbledore -Explico Fred-. No habría estado bien privarlos del espectáculo, Harry. Y el Ejercito de Dumbledore le comunicó a la Orden del Fénix, y la reacción ha sido imparable.
-¿Por donde empezamos, Harry?-Preguntó George.- ¿Que esta pasando?
-Están evacuando a los alumnos más jóvenes, y van a reunirse todos en el Gran Salón para organizarse. ¡Vamos a presentar batalla!
Hubo un gran clamor y todo el mundo se precipitó hacia el pie de la escalera. Era una mezcla de la Orden del Fénix, el Ejercito de Dumbledore y del antiguo equipo de Quiddicht de Harry, todos varita en mano, dirigiéndose a la parte central del castillo.
El tropel de gente fue reduciéndose, y en la Sala Multipropósito solo quedo un pequeño grupo. Fred y Angelina se acercaron a ellos. La madre de Fred forcejeaba con su hija menor, rodeadas por Lupin, Fred, George, Angelina, Bill, Harry y Fleur.
-¡Eres menor de edad!-Le gritaba la señora Weasley a su hija-. ¡No lo permitiré! ¡Los chicos sí, pero tú tienes que irte a casa!
-¡No quiero!
Ginny logró soltarse del agarre de su madre, que la tenia sujeta por un brazo, y la sacudida que dio agito su melena.
-¡Soy del Ejercito de Dumbledore y...!
-¡Una banda de adolescentes!
-¡Una banda de adolescentes que se dispone a enfrentarse al Innombrable, cosa que hasta ahora nadie se ha atrevido a hacer!-Intervino Fred. Angelina sonrío ante el comentario del gemelo.
-¡Solo tiene dieciséis años!-Grito nuevamente la señora Weasley-. ¡Todavía es una niña!
Luego de eso, entro Percy Weasley por el retrato, Angelina ya no le presto más atención a la conversación, se acerco a la puerta y se dispuso a escuchar cualquier sonido que viniera de afuera, su corazón latía con fuerza y en ese momento Fred se le acerco de atrás y le dio un buen susto. Maldijo por lo bajo.
Bajaron al gran salón junto con los dos gemelos. Angelina todavía no se acostumbraba a ver George sin la oreja.
Llegaron al gran salón y en este se encontraban todos los estudiantes del colegio, el pánico parecía atravesar las paredes del gran salón, emoción para algunos de la casa de Slytherin. A Angelina le dio asco en el solo hecho de pensar que había gente feliz de que el Innombrable tuviera tanto poder.
Mientras evacuaban a los menores de 17, Fred llevó a la morena a una esquina del Gran Salón. Donde nadie podía observarlos.
-Hmm...Angie-dijo Fred, parecía muy nervioso, temía que fuera otra de sus bromas, ya había tenido demasiadas durante los últimos siete años.-Mira Angie, lo que te dije en San Mungo no era lo que te quería decir en realidad-
-¿A que te refieres, Fred?-Dijo la chica Johnson algo molesta.
-Emmh, umm, eh...Pues...Este...Estoy enamorado de ti-Soltó de sopetón, rápido y fuerte, Angelina estaba segura que era una broma. Una muy mala broma, no era tiempo para eso, a Angelina le causaban gracia las bromas de Fred, pero esta no tenia sentido, en medio de una guerra. Y además, con los sentimientos de la gente no se jugaban, ella hizo amago de irse, pero algo la detuvo, sin darle tiempo a nada, el pelirrojo tomo su rostro y la beso.
Si algo tenía Fred, era que siempre la sorprendía.
Obviamente Angelina le correspondió el beso, era lo que había deseado desde hace tres años, su secreto mejor guardado. Amaba a Fred Weasley con todo su corazón.
Al separarse, el gemelo sonrío.
-Lee lo estuvo intentando toda su vida y yo lo logró en una noche-Comentó riendo.
Angelina solo golpeo su brazo sonriendo como no lo hacia desde hace mucho tiempo. Pero esa burbuja de felicidad se rompió. La guerra había comenzado, y había que luchar.
Subieron por las escaleras, escapando de Mortifagos.
-Fred, vayamos a ver si han llegado a la Sala Multipropósito los pequeños, quizás podamos ayudar-Sugirió Angelina a los gritos, el ruido de la batalla era cada vez más fuerte. Se alejaron del gran salón con las varitas en mano, Fred tomo la mano de Angelina, la que no sostenía la varita, y a ella le recorrió un escalofrío. Aun no se había acostumbrado, pero sin duda era agradable. Aturdió a un mortifagos y siguió alerta.
Siguieron caminando por los corredores del castillo, había mortifagos por todas partes.
Angelina distinguía cadáveres en el suelo, intento acercarse a un señor inconsciente, ella era una sanadora y no estaba ayudando a nadie, pero Fred sostenía su mano y la arrastro con él.
-Ahora no puedes ayudarlo, a menos que quieras terminar como él-Le advirtió Fred. Ella se encogió de hombros y siguieron su recorrido.
Angie estaba realmente asustada, en el camino chocaron con Percy, y el trío dorado, y se unieron a la pelea que tenían con los dos mortifagos.
-¡Desmaius!-
-Incarcerous!-
-¡Expeliarmus!-
-¡Expulso!-
-¡Sectumsempra!-
-¡Protego!-
Miles de hechizos se escuchaban, y ahora que todo parecía calmado...Y tranquilo...Pensaban que podían seguir con su camino.
Pero no fue así, Percy, Harry, Ron y Hermione se encontraban detrás de ellos, bastante lejos. Fred todavía estaba junto a la que ahora era su novia, tomados de la mano.
Se escuchó un estruendo y todo lo que sucedió a continuación para Angelina paso muy rápido y al mismo tiempo muy lento. Fred la empujo con todas sus fuerzas al lado contrario al que había sido el estallido.
-¡Te amo!-Lo escuchó gritar, antes de quedar sepultado bajo los escombros y un gran trozo de pared.
One Year Later
Hoy era el aniversario de la muerte de Voldemort y de muchas personas más que habían luchado contra el, una de ellas era Fred Weasley. Lamentablemente, había caído como un héroe en la batalla.
Aquel día los jardines de Hogwarts estaban repletos de gente que iba a dejar flores a conocidos, familiares o simplemente a personas que habían muerto por una buena causa, luchando para que el innombrable cayera, nuevamente, pero esta vez que no retomara el poder nunca más.
Por la tarde se celebraría una ceremonia en memoria de todos los fallecidos. Angelina asistió a ella y luego estuvo esperando un largo rato hasta que la gente volvía de regreso a Hosgmade. Saludo a los Weasley que se encontraban ahí y varios conocidos más. Cuando la noche cayo, Angelina se quedo arrodillada frente a la tumba de Fred.
Recordando el primer y último beso de Fred Weasley.
Las lagrimas recorrían su rostro, tomo su varita e hizo aparecer un ramo de flores. Eran unas flores poco comunes: de varios colores, algunas tenían terminaciones en colores extraños.
Los recuerdos de como la había apartado aun estaban ahí, y la perturbaban cada noche desde hacia un año.
En cierta forma Angelina se sentía culpable. Fred había muerto para salvar su vida, y eso no estaba bien. Aunque había intentado superarlo, cada vez que lo intentaba algo le recordaba a él. Y aunque George intentaba animarla, sentía que era imposible.
Quedo en esa misma posición mirando hacia la nada, ensimismada en sus pensamientos mientras pequeñas lágrimas brotaban de sus ojos, por un largo tiempo.
Pero la noche caía y hacía demasiado frío, dejo un beso en la tumba, se levantó, y antes de empezar a caminar entre las demás tumbas, susurro:
-Goodbye My Lover-