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Historia 70048 — capítulo 1
Del Amor y la Amistad
Estaba sentada en la Sala Común de su Torre intentando leer la misma página por enésima vez, no había sido un buen día en absoluto.
Era día de San Valentín y estaba sola acompañada únicamente de su libro. Había recibido y mandando una lechuza a Harry y otra a Ron, pero no había sido lo mismo.
Suspiró por tercera vez en cinco minutos mientras que escuchó la puerta cerrarse. Volteó pero no vio a nadie, se dijo que debía ser produjo al mal día y al cansancio. No le intrigó saber más y volvió acomodarse en su asiento.
-¡Hermione! -Gritó suavemente una voz en su oído. La voz de Ron logró sobresaltarla tanto que tiró su libro al suelo al momento que respingó.
-¡Ronald!
- La chica se tapó la boca con su mano, tratando de esconder una sonrisa.
-Hola, Hermione -sonrió Ron, sellándole los labios con el dedo índice. Esperaba poder sellarlos de una mejor forma después, pero necesitaba verla a los ojos.
-¿Cómo entraste? -Preguntó, mientras lo abrazaba suavemente, sentirlo de nuevo podía considerarse un respiro después de haber pasado extrañándolo, sin embargo, pronto se deshizo del abrazo con expresión ceñuda.
-Calma…
-¿En qué estabas pensando, Ronald? Vamos a estar en serios problemas si McGonagall nos descubre.
El pelirrojo no tardó en sellarle los labios como debía y la castaña tampoco tardó en responderle. Sin embargo, un carraspeo hizo que se sobresaltara, y aún con los labios pegados a los de su chico, trató de hablar.
-¿Qué fue eso? -Preguntó, mientras otro carraspeo más fuerte se escuchaba - ¡Harry! -dijo con leve y moderadamente sorprendido tono de voz.
La chica se sonrojó al instante de ver a su mejor amigo recargado en la puerta con tres cervezas de mantequilla en las manos. Ron sonrió mientras veía como su mejor amigo y su novia se abrazaban fuertemente.
-Siguen sin explicarme qué hacen aquí -dijo Hermione, con el entrecejo fruncido.
-Es obvio que vinimos a verte, ¿no crees? -Sonrió Harry.
-¿Cómo es que entraron?
-Bueno, por la puerta; tú bien sabes que no se puede aparecer en Hogwarts -dijo Ron.
-¿Cómo que entraron por la puerta? Saben, no pasará nada si se explican…
-McGonagall -contestó Harry, sencillamente. Ron asintió, sonriendo -. Relájate, toma una cerveza y disfrútala.
-Apuesto lo que quieras a que no has estado relajada por mucho tiempo.
-Pero…
-Nada de peros -sonrió Ron -, vamos.
Tomaron a la castaña por los brazos y salieron al balcón. La sentaron en medio de ambos y se dedicaron a mirar las estrellas.
-Aunque sea San Valentín y esa cosa del amor -dijo Harry -, ¿podrían no… ponerme más incómodo, por favor?
-¿Más? Pero si ni hemos hecho nada -rió Ron. Hermione le dio un codazo en las costillas.
-Está bien, también es día de la amistad -sonrió Hermione.
-Gracias.
-Er, ¿Harry? ¿Qué pasa con Ginny? -El pelinegro suspiró y sonrió tristemente.
-Necesita tiempo, no importa, aquí estaré para cuando me necesite.
Ron sonrió amargamente y Hermione apretó el brazo de Harry, cariñosamente.
-Feliz día de San Valentín -sonrió Ron alzando su botella. Hermione y Harry le imitaron.
-Feliz San Valentín -dijeron.
-Cambiarán las cosas -dijo Harry, de pronto. Ron y Hermione se miraron como si estuvieran esperando la mención del tema.
-No pasará -dijeron al unísono. Harry los miró, en sus ojos se notaba la incredulidad.
-¿Cómo saben?
-No lo permitiremos…
-¿Saben? Tal vez tengan razón… nada más habrá besos y abrazos, y cosas de parejas que -les pido- no harán frente a mí. Dudo que las peleas terminen.
Ron y Hermione lo miraron con los ojos entrecerrados, fingidamente ofendidos, pero se notaba que intentaban disimular una sonrisa. Sabían que lo que decía Harry era verdad.
El pelinegro les sonrió y levantó su botella de cerveza.
-Por el amor -dijo.
-Por la amistad -dijo Ron, después de negar con la cabeza.
-Por la amistad -sonrió Hermione.
Los tres chicos se quedaron en el balcón conversando y mirando las estrellas, pacíficamente; en ningún momento se movieron. Se quedaron en la misma posición por varios minutos, tal vez horas, de igual forma, el tiempo pasó rápido para ellos.
Ron tenía agarrada la botella de cerveza con la mano que no estaba entrelazada con la de Hermione; Hermione tenía su cerveza entre las piernas, una mano con Ron y otra en el brazo de Harry, y su cabeza recargada en el hombro de su novio; Harry tomó suavemente la mano de Hermione pero sin entrelazarla, y con su otra mano, agarraba la cerveza.
Así se quedaron hasta que Harry checó su reloj y suspiró viendo qué tan tarde era. Hermione y Ron lo miraron temiendo que el tiempo de estar juntos hubiera terminado.
-Será mejor que nos vayamos yendo, McGonagall no nos permitirá más tiempo, Ron.
Pelirrojo y castaña suspiraron al verse a los ojos, ninguno quería separarse pero Ron sabía que Hermione no dejaría desobedecer las órdenes de McGonagall, mucho menos después de lo que había hecho.
-Sólo quedan cinco meses para que estemos más tiempo juntos… los tres -sonrió Hermione, aunque se veía que no estaba tan feliz; los extrañaba como nunca pensó que lo haría.
-Además, se acerca el cumpleaños de Ron, seguro que McGonagall te deja, Premio Anual - sonrió Harry, guiñándole el ojo a su amiga.
-Es la mejor Premio Anual -sonrió Ron, besando el cabello de su chica.
Hermione sonrió abochornada y sonrojada; miró a Ron y le dio un beso en su rasposa mejilla; debía admitir que se veía incluso más guapo con su barba de días.
-¿Crees que podrás resistir unos meses más sin nosotros? -Preguntó Harry, sonriendo.
-Lo intentaré -sonrió Hermione, con pose pensativa.
Se aseguró de que ese momento quedara grabado en su mente, no quería olvidarlo; había sido uno de los momentos más felices de su vida, uno en el que, una vez más, habían demostrado cuánto se querían.
-Nos vemos, Hermione -saludó Harry, dándole un beso en la frente. En los últimos meses había crecido unos cuantos centímetros.
-Adiós, Harry.
-Adiós, Hermione, espero que nos podamos ver para mi cumpleaños, intentaré persuadir a McGonagall para que haga una salida a Hogsmade ese día -sonrió. Hermione se paró de puntitas y besó castamente los labios del pelirrojo.
-Espero que así sea, sino, ya veré cómo le hago.
-Ron, anda, ya será casi media noche -apuró Harry, desde la puerta.
-Anda, Ron, debes marcharte.
-Hasta parece que quieres que me vaya -dijo Ron, fingidamente ofendido.
-Jamás, tonto -sonrió Hermione.
Ron besó la nariz de la castaña y luego, tiernamente sus labios, y caminó hasta la puerta en donde Harry lo esperaba.
-Oh, espera, casi lo olvidaba -dijo, regresando sobre sus pasos. Tomó la mano de Hermione entre la suyas, depositó disimuladamente un diminuto papelito algo arrugado y besó la mejilla de la castaña -. Feliz San Valentín, cielo.
-Feliz San Valentín, Ron… -murmuró Hermione viendo cómo se alejaban los chicos apuradamente, pero con paso desanimado.
Desdobló lentamente el papelito, sonrió y se le llenaron los ojos de lágrimas al verlo. Era, indiscutiblemente la desprolija y chueca letra de su novio.
"Te quiero,
Ron."