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Cambiando la Historia: Una nueva Generación — capítulo 36

La velada parecía ser perfecta, James sin embargo no despegaba la mirada de los gemelos Weasley que bromeaban con el cabello de Juliet que ahora era del mismo color de sus ojos. Sirius se acercó con sigilo tras el hombre de anteojos y le puso una mano en el hombro con una sonrisa burlona en sus labios.

-Pensé que era yo quien no debía despegar la vista de los gemelos - bromeó el ojigris.

-Lo sé, pero cubro tu turno. No sé Sirius… pero debimos enseñarle a Harry a tratar con chicas - se lamentaba James mientras observaba a su hijo - ¡Miralo! Está allí, lleva observándola desde que llegamos, y antes de que saliéramos de casa. A ese paso jamás le dirá lo que siente.

-Bueno, es algo que relaja mi mente saber que Harry no aprendió nuestras artimaña - resopló Sirius.

-Incluso si las supiera, estoy seguro que mi hijo no las usaría. Odio decirlo pero su carácter es de Lily.

-¡Gracias a Merlín! - James comenzó a reir ante el comentario de su amigo - Aunque no lo creas me alegro que sea así. Juliet es como yo, y eso me ha asustado mas que nada. Porque siempre he imaginado que… que puede hacer lo mismo que nosotros hacíamos con las chicas, pero invertido. Luego de un tiempo, me doy cuenta que es una chica muy dulce, y que aunque sea arrogante, y muy traviesa jamás sería lo que las chicas de nuestra generación eran.

-La hemos criado bien - James fingió limpiarse una lagrima y Sirius le dio un manotazo amistoso en la espalda.

-¿Hemos? Que yo sepa su padre aquí soy yo.

-¡Nadie lo pone en duda! ¡Mirala! - Sirius fijó la vista en su hija que ahora tenía en sus manos una bengala del doctor Filibuster y amenazaba con encenderla mientras Ron se alejaba un poco asustado

  • De no ser porque es chica, diría que son hermanos. Claro… esta la edad y…

-Entendí el punto Cuernitos. Te confesaré algo - James se giró con seriedad para prestar mas atención a su amigo - luego que te fuiste, después de decir que serías papá. Sentí un poco de envidia.

-¿Tu? ¿Sirius Black? ¿Envidia de mi? - la cara del hombre de anteojos era de total sorpresa. Tomó del brazo a Sirius y lo arrastró hacia un lugar con menos ruido, pero aún se escuchaban las risas - No puedo creer eso Sirius. No de ti.

-No mal entiendas. Es solo que… en ese momento tenías todo. Estabas casado con la mujer de tus sueños, y de mis pesadillas - James rodó los ojos - tenías la seguridad de que era con quien pasarías el resto de tu vida. Y entonces, también serías papá. Me sentía feliz por ti, no sabes cuanto. Pro comencé a pensar en… en mi.

James respiró profundo y miró a su amigo a los ojos. Parecía como si estuviera liberándose de una gran carga.

-Estabas con Anne…

-Lo sé. Pero, en eso comencé a pensar. No sabía que haría. No era una persona de compromisos y muchos menos sabía que demonios sucedería en el futuro. Sentía que Annie comenzaría a querer todo aquello, y yo no sabía si sería capaz de formar una familia, como tu.

-Pero lo hiciste Canuto. Yo habría apostado en ese momento, a que lo harías, confio en ti. Siempre lo haré.

-Me harás llorar Potter - bromeó Sirius mientras su amigo sonreía - Julie es la razón por la que todas mis decisiones cambiaron. Cuando sucedió todo aquello… esa noche, y luego los medimagos dijeron que Annie estaba embarazada, dejé de pensar en mi. Recordé a Harry y en cuanta protección necesitaba un pequeño, en cuanto amaba a Annie y en lo realmente bien que se sentía todo aquello.

-Pero tenías el anillo hacía un tiempo - se aventuró a decir James. Sirius asintió.

-Si, pero no sabía si debía hacerlo… Si me diría que no, o si yo sería el que saldría corriendo. Imaginaba a mi familia.

-Jamás serías como lo que fue tu familia Sirius - dijo James muy serio, arreglándose sus anteojos - Jamás, eres demasiado bueno como para eso.

-Eso era lo que temía… pensar que era demasiado bueno y luego ser como ellos, sentir que me transformaba. Pero luego recordé lo bien que me sentía al tomar a Harry en brazos, jugar con el, malcriarlo un poco… Y decidí que era el momento de madurar.

James comenzó a reir y Sirius se cuzó de brazos.

-Lo siento Canuto, pero con eso de madurar pues… Lo veo difícil. Pero entendí tu punto.

-Potter, Potter, es por eso que Lily siempre te manda a callar - con ese comentario le quitó la sonrisa al hombre de anteojos, mientras el ojigris sonreía triunfal - pero, debo admitir que en ese aspecto, maduré un poco ¿no?  Además, imaginé a un pequeño merodeador en ese momento…

-Pero tuviste una pequeña merodeadora. Además no puedes quejarte. Es hermosa, inteligente, divertida y además para desgracia de algunos - James le dio una mirada recriminatoria a su amigo - es una chica arrogante que se conoce todos los pasillos de Hogwarts sin la necesidad del mapa. Lograste tu objetivo en la vida, tener un mini Sirius.

Ambos hombres comenzaron a reir hasta que Remus se acercó junto a ellos con una sonrisa de medio lado.

-¿Qué tanto hablan ustedes dos? Parecen un par de chicas.

-Uh, el prefecto perfecto y profesor chocolatoso nos dijo chicas - se burló Sirius.

-Si, deberíamos acusarlo con Lily.

-No Cornamenta, no tendría efecto Lily protege al felpudo - Remus rodó los ojos.

-Ya ya, de que tanto hablaban ¿me dirán?

-Si… de lo mucho que mi sobrina te mira esta noche - soltó Sirius sin vergüenza alguna haciendo que Remus lo mirara con una palidez algo extraña.

-¿Tonks? No… Divagas.

-Nunca lo hago. Tu también la miras y se que te gusta Lunático.

-Deberías acercarte mas - le animó James.

-No, no lo haré. Es una niña…

-Le llevas solo unos años, además estas colado por ella ¿o lo negarás? - Sirius y James sonrieron triunfantes. Las palabras de Sirius parecían haber iluminado el rostro del hombre frente a ellos, pero de igual manera ese brillo no llegó a sus ojos.

-Estoy viejo, y además soy un licántropo. No creo que quiera llevar una vida de esa manera… No sería feliz.

-Te menosprecias. Pensé que habíamos superado esa etapa Remus - le habló seriamente James - Si ella de verdad te quiere no le importará eso. De seguro que no.

-Gracias chicos - le respondió el hombre de ojos miel.

-¿Chicos? Me haces sentir unos 20 años mas joven - se burló Sirius

Remus comenzó a reir pero vió que la vista de James se desviaba hacia donde estaba una pareja bailando. Ginny estaba tomada del brazo de George que no la soltaba mientras ella refunfuñaba constantemente, Fred tiró del brazo de Julier y ella comenzó a reir mientras trataba de seguirle el paso.

-Fred… me estás pisando - se quejó mientras reía mas fuerte y los demás observaban divertidos, todos menos uno.

-¡Yo soy un buen bailarín! - replicó

-No, al parecer no…

-¡Presta! - George soltó a Ginny y tomó a su hermano, ambos comenzaron a danzar por toda  la sala. Todos comenzaron a reir. Juliet se acercó hasta donde se encontraba Harry y éste le sonrió. Ron se levantó a tomar uno de los panecillos. Remus, James y Sirius enfocaron sus miradas en ambos.

-¿No bailas? - preguntó Juliet con una sonrisa socarrona en sus labios.

-No, no lo hago bien

-El elegido…¡Por Merlín! Deberías bailar muy bien, fuiste uno de los campeones del torneo.

-Si pero… no se me da muy bien. Parvati puede asegurarlo - la chica comenzó a reir mas fuerte haciendo que Harry la siguiera.

-Ven, vamos a bailar

-No

-Si, vamos ¿O tienes miedo? - él la miró como si tratara de averiguar que pensaba - ¡Vamos Potter! Te has enfrentado a dragones, sirenas, laberintos, grindylows, hombres lobos, animagos, diarios hechizados  ¿y te da miedo bailar conmigo?

-Yo… no es eso. Es simplemente que no lo hago muy bien.

-Te enseño. Además Harry, que no se te olvide que me debes aunque sea un baile - ella le sonrió mientras enarcaba una ceja. Harry abrió la boca para replicar pero no pudo. El chico se levantó y le tendió la mano, ella amplió mas su sonrisa y la tomó.

-¿Es lo que yo creo que es? - inquirió Remus

-Pensé que eras el inteligente del grupo - ironizó Sirius - pero si. Es lo que te imaginas.

-Es… Es… ¿Qué piensas de eso Sirius? - James miraba a su amigo ante la pregunta que le había hecho Remus.

-Yo pienso que es para enviar a Juliet a otra escuela mágica, pero lo tomo bien. Mejor Harry que cualquier idiota.

-¡Hey! - soltó James - que es mi hijo. Además sabes muy bien que te gusta la idea.

-Si, si. Claro como digas Cornamenta.

-Desde el primer momento en que los vi, cuando estaba como profesor en Hogwarts supe que esto sucedería.

-¿Por qué no lo advertiste? - reclamó Sirius

-No es algo de otro mundo Canuto. Además, mira el rostro de tu hija. Es como el tuyo, cuando compraste aquella moto. Y Harry… James, déjame decirte que tiene la misma mirada de idiota que tenías cuando veías a Lily en el pasillo.

Sirius y James se miraron y luego ambos miraron a Remus.

-¡Merlín! - dijeron al unísono.

Un estruendo comenzó a escucharse desde fuera de la casa, todos sacaron sus varitas. Un hechizo atravesó la ventana y todos comenzaron a dispersarse. James y Sirius desaparecieron y Remus y Lily hicieron lo mismo, estaban fuera de la casa.

-¡Ve por aquel lado! - gritó James a Sirius.

Arthur, Bill, Fleur y Molly salieron por la puerta de la cocina con sus varitas en mano. Annabelle Tonks y los gemelos estaban dentro de la casa, alerta.

-¿Qué está pasando? - preguntó Ron a Harry

-No lo sé. Quizás sean mortifagos.

-¿Cómo pudieron entrar? - esta vez quien preguntaba era Juliet que tenía a Liam tomado de la mano junto con Ginny.

-Quizás el hechizo de protección se debilitó - contestó Tonks - suele suceder.

De pronto comenzaron a escuchárselas voces de Molly y Remus gritar mientras rayos de luz se veían por las ventanas.

-Mami, tengo miedo - el niño se soltó de la mano de Juliet y fue directamente hacia la mujer de cabello rubio.

-Tranquilo cariño - ella lo abrazó y le dio una mirada tranquilizadora a su hija - estaremos bien.

-¡Malditos sangre impura! ¡Traidores! - reconocían esa voz.  Juliet y Harry se miraron. Harry salió disparado hacia donde se encontraban sus padres.

-¡HARRY! - gritaron las voces de Juliet, Ron, Annabelle y Tonks. Juliet salió corriendo tras Harry, seguida de Fred y George.

Al salir pudieron ver la batalla que se libraba afuera. Varios mortífagos estaban dando la lucha, sin embargo Bellatrix no se veía por ningún lugar.

-Regresa dentro Harry - le ordenó James de un grito mientras lanzaba un hechizo a uno de los mortífagos que ahora volaba hasta caer sobre la grama.

-¡Mira a quien tenemos aquí! A la pequeña, y última Black - se burló la voz femenina. Juliet volteó y pudo ver a Bellatrix con una sonrisa de burla en sus labios y su mirada desquiciada.

-¡JULIET ALEJATE! - gritaron Sirius y Lily al mismo tiempo.

-¿Qué la pequeña Black no puede librar sus batallas sola? No siempre tendrás a papi para que te defienda - Juliet le apuntó con la varita, pero Harry tras ella le tomó del brazo también con la varita en mano - ¿Piensas atacarme engendro? - el dijo la mujer a la joven - ¿O quizás Potter quiera hacer los honores? Siempre será divertido jugar con el pequeño bebé Potter.

Hola queridos lectores, espero les guste este capitulo. Como ven he tenido largos ratos de ocio. Gracias por comentar en los capitulos anteriores. Sobre todo a Steph. Gracias por leer y por estar pendiente. Espero les gusten los proximos capitulos. Los invito a pasarse por las demás historias.

Les tengo un dato interesante. En la historia que se fué con el formateo de la computadora, Sirius moría en el quinto libro como lo hacía Originalmente, y todo habria sido totalmente diferente, incluso las actitudes de Harry y Juliet.