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Cambiando la Historia: Una nueva Generación — capítulo 41
Annabelle corría por un pasillo vacío, sentía como el calor la abrasaba, parecía perdida sin lugar a donde ir. Pero podía reconocer el lugar en el que se encontraba. Veía destrucción a su paso, pero sin embargo no había nadie. Estaba completamente sola en Hogwarts.
Una figura masculina estaba frente a ella; buscó la varita en su túnica pero no estaba allí. Se adelantó unos pasos con la frente altiva pero temerosa de lo que pudiera suceder.
-¿Quién eres? - preguntó mientras trataba de buscar un halo de luz que le mostrara el rostro de aquella persona.
-Quizás me conozcas - la figura se adelantó unos pasos. Annabelle se detuvo para observarlo bien. Aunque la iluminación era poca, podía verlo con claridad ahora. No parecía tener mas de unos 20 años, llevaba su cabello un poco largo y sus ojos, le eran de un color familiar. El joven le sonrió, pero ella solo retrocedió esta vez.
-*¿Si…Sirius?
- el chico negó con una sonrisa, ella respiró profundo. Se había equivocado, pero le era tan familiar sin embargo.*
-No, no creo serlo. ¿Sabes donde estás, verdad? - la mujer asintió enérgicamente - Es Hogwarts después de la guerra.
-¿Qué hacemos aquí?
-Es tu sueño. Ab…Annabelle, creo que tu deberías decirme. Aunque, no he de negarte que yo lo sé de todas formas. Sé que sabes lo que sucederá, y creeme que también se que te preocupa- el muchacho se colocó junto a ella, y ambos comenzaron a caminar por el pasillo.
-¿Cómo puedes saberlo? - la sonrisa de medio lado le causó un calor reconfortante, sin embargo aún seguía intrigada acerca de la proveniencia de aquel muchacho en su sueño.
-Hay cosas, que solo se saben.
-¿Cómo es que estás en mi sueño?
-Ah… eso. Verás, aunque te parezca extraño, tu y yo nos conocemos, demasiado en realidad. Me tienes mucha confianza. Podría decirse que… soy tu preferido. Pero volviendo al tema. Sé que todos están tratando de obtener información quizás… deberías decirles. Pero no todo en realidad, deja que ellos lo descubran solos. Así no te sentirás culpable.
Annabelle suspiró. Se sentía en confianza, no había podido hablar de eso con Sirius y la atormentaba. Pero allí estaba ese joven, en su sueño, con un aire familiar.
-Sin embargo - prosiguió el muchacho - ellos son inteligentes, solo debes decir las palabras adecuadas.
-Pero es como decirles… Yo no sé, traicionar la confianza de Dumbledore, es tan confuso.
-No lo es, solo has lo que creas correcto, mis palabras también son tus palabras, quizás lo entiendas luego, o eso es lo que creo. Verás, debes preocuparte también por el futuro, quizás si no hablas a tiempo sucedan las cosas de otra forma. Solo te digo que puedes decir las palabras correctas, ellos sabrán como tomar esa información.
El joven se adelantó y se paró frente a ella, la tomó por los hombros y la miró fijamente. Él, era algunos centímetros mas alto, y cuando se acercó vio sus ojos, eran claros, el halo de luz se reflejaba en ellos. Veía regocijo, arrogancia, pero también ese aire de compresión que solo había visto en una persona anteriormente.
-Te pareces mucho a Sirius, suponiendo que si me conoces, sabes quien es él.
-Lo conozco muy bien, incluso mas de lo que te puedas imaginar, pero, solo lo dices porque no es una buena estancia con iluminación adecuada.
-Realmente, me eres muy familiar.
-Lo sé - el joven le sonrió - escucha, se que harás lo correcto. Confío en ti. Ten algo de fé en ti misma.
-Gracias - ella sin pensarlo lo abrazó. Él correspondió al abrazo con fuerza. Al separarse, ella lo miró fijamente, tratando de leer sus pensamientos - Dime, ¿Cómo te llamas?
-Solo puedo decirte, que mi nombre ya lo conoces de cierta forma. Sentirás que me conoces, pronto. Bueno, no tan pronto. Pero ya te darás cuenta de quien soy. Nos vemos.
Annabelle solo pudo despertarse sobresaltada, Sirius también se despertó junto a ella, tomando su varita rápidamente de la mesa de noche.
-¿Estás bien?
-Si… yo … tuve un sueño tan extraño. Con un muchacho.
-¿Muchacho?
-Si, un joven - ella volteó a ver a su esposo. Se fijó en sus ojos, habría jurado que ese muchacho era él - se parecían. Tu y el chico.
-Quizás soñaste acerca de cuando estábamos en Hogwarts, eso es todo.
-No Sirius… - el hombre se acercó para verla mejor - es que… fue tan real. Estaba en Hogwarts, pero no era Hogwarts como la hemos visto, yo… no sabría explicarte. El chico se parecía tanto a ti. Pero…
-¿Pero?
-Era tan… calmado. No quiero decir que tu no lo seas cariño, pero su actitud era diferente, pero podría decirte que se parecían mucho.
-Uhm, eso es extraño ¿no crees? ¿Te dijo algo?
La mujer dudó unos segundos y luego negó.
-Amor, quizás solo haya sido una pesadilla.
-Si, pero… sabes, creo que mañana deberíamos reunirnos con James, Lily y Remus. Creo que debemos hablar.
-¿A que te refieres?
-Me refiero a que, deberíamos discutir sobre lo que sé, sobre lo que sé del futuro. Pero no sé si deba decirlo todo, ustedes tendrán que diferir lo que digo - Sirius solamente la miró y le pasó una mano por la mejilla.
-Esta bien. Pero creo que deberíamos volver a dormir, o bueno… ¿No quieres un poco de leche tibia? Creo que iré a hacer un poco.
-No, gracias. Tu y Juliet son iguales… O bueno, por lo menos la acostumbraste a eso.
-Es mi hija - dijo con orgullo mientras se levantaba - no podría esperar menos.
La tarde sucumbía ante un atardecer esplendoroso, mientras Sirius esperaba fuera de la casa a James, Lily y Remus que aparecerían pronto.
Annabelle observaba a través de la ventana como Sirius caminaba impaciente de un lado a otro, hasta que vio unas figuras que cruzaban el umbral.
La primera en saludar al entrar fue Lily que se abalanzó sobre los brazos de la mujer y le apretó fuertemente. James le secundó, para luego dejar que Remus se acercara.
-No es como si hubieran pasado años, nos vimos hace días - comentó Annabelle mientras los invitaba a sentarse.
-¿Qué ya no se puede saludar como es debido? ¡Mujeres! - reclamó divertido James - ¿Es que acaso Sirius esta celosillo? Que él se lleve de los mil demonios con Lily no quiere decir que yo deba llevarme igual contigo mi querida Anne.
Lily y Sirius le dieron un manotazo al mismo tiempo, mientras Remus y la mujer de cabello dorado reían.
-Cuando quieren se ponen de acuerdo…¡Bien! - el hombre de anteojos se acomodó en su silla - Sirius nos escribió diciendo que querías vernos.
-Si. Sé que desde que saben, todo lo que yo conozco sobre el futuro, pues me han preguntado y he decidido adelantarles algo.
-¿Es en serio? Pero… ¿Qué pasará con lo que le prometiste al profesor?
-Creo que quizás no sea necesario que infiera de mi promesa. Solo que ustedes tendrán que adivinar ciertas cosas…Deberán leer entre líneas. ¿Entiendes Lily? - la mujer asintió - quizás hay algunas cosas que necesiten saber, para que entiendan algunas decisiones que Harry tomará, incluso para entender nuestras propias decisiones.
Todos se miraban a la expectativa, Sirius le tomó la mano a su esposa. Ella, lo observó y soltó un suspiro, quizás aquello iba a ser algo difícil pero siempre tendría quien tomara su mano y la hiciera sentir segura.
Hola queridos lectores. ¡Volví! Sé que la tardanza fue demasiada, espero me perdonen por ello. La Universidad al parecer está llena de Umbridges que no me dejan estar tranquila y sentarme a escribir. Espero les guste este capitulo. Si les gusta comenten, me gustaría ver que piensan de este sueño ¿Quien creen ustedes que sea el chico? Au revoir mis amores.