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Cambiando la Historia: Una nueva Generación — capítulo 44
James en la cocina miraba a su mejor amigo Sirius Black, el hombre que decía jamás desesperarse y quien según sus propias palabras aplicaba un método de vida mas relajado, dar vueltas alrededor de la mesa mientras su esposa se cruzaba de brazos y miraba a una divertida Lily que tapaba su boca para que el ojigris no la viera.
-No lo entiendo. ¡No lo entiendo! No se como es que mi hija puede estar a esas horas por los pasillos de Hogwarts…Siento que… que..
-¿Qué sientes Sirius? Exprésate - dijo la mujer de cabello dorado.
-No bromees Annie, estoy en mis nervios por esa jovencita. ¡Es magia avanzada por Merlín!
-¿Te sorprende? Es tu hija - soltó James con una sonrisa - Aunque soy su padrino y también me asusta un poco, pero eso no quita el merito de que nuestra pequeña Juliet es una bruja excepcional.
-Excepcionalmente traviesa. Todos mis genes… todos mis malditos genes en esa niña. ¿Por qué no pudo ser al revés? Harry ser como Juliet y Juliet ser como Harry. Desearía que mi hija fuera un poco mas tranquila.
Lily no pudo soportar la risa y terminó tan roja como su cabello.
-Claro como Harry es un santo - aclaró la pelirroja - se mete en mas problemas y graves. Son tal para cual. Me parece extraño que esos dos nos anden tomados de mano y de guerra en bromas contra Hogwarts.
- Estarían de esa forma si Harry no fuera tan tímido como para no decirle a Juliet que le gusta. Pueden pasar mil años y esos dos estarían siempre igual. - soltó James mientras Sirius lo miraba de reojo - ¿Qué? No me mires así, sabes que es verdad.
Sirius lo miraba furibundo mientras caminaba de un lado al otro con la mano en su cabellera, peinándola descontroladamente mientras Lily y Annabelle se miraban divertidas ante su actitud. James no hacia mas que mirarlo con pose inquisitiva.
-¿Terminaras de caminar o piensas abrirle un agujero a la sala Canuto?
Juliet se encontraba en la sala común donde veía a Harry hablar muy seriamente con Ron y Hermione, parecían mantener una de sus conversaciones en las cuales planeaban algo, solo los podía observar mientras pretendía seguir escribiendo en su pergamino. La conversación parecía haber terminado y se levantaban del sillón donde estaban sentados, la chica de ojos grises se levantó y saludo con un gesto a Hermione y Ron y acto seguido volteaba su mirada hacia Harry que la miró algo sorprendido.
-¿Puedo hablar contigo Potter?
-¿Pasa algo Julie?- inquirió con aspecto preocupado.
-No, solo necesito hablar contigo. Podemos dar un paseo si gustas. - el asintió y ambos pasaron juntos hacia la abertura de la casa común.
Caminaron a través del pasillo ante las miradas de algunas chicas de Ravenclaw que murmuraban al verlos pasar y daban risitas tontas.
-¿Qué planeas Harry?
-¿Planear? -preguntó el chico de anteojos.
-Si, tu, Hermione y Ron. Los veo reunidos la mayoría del tiempo Harry, si estás planeando algo quiero saber que es. Quiero ayudarte.
-No planeo nada Juliet, además nunca te metería en esto. Sirius me mataría, y en tal caso no te diría nada, y perdóname.
La chica lo miraba enojado, Harry parecía ver en sus ojos la ira que solo había visto en Sirius algunas veces y era esa misma la que el causaba un temor exorbitante.
-Tu, papá y James piensan que soy una niña, que no puedo cuidarme sola. ¡No es asi! He demostrado que tengo tanto valor como ustedes para enfrentarme a cualquier cosa. Estuve contigo el año pasado en el salón de profecías. Se que algo sucedió allí también. No te pido que seamos los mejores amigos Harry Potter, pero quiero ayudarte. Eres mi familia - Juliet respiraba profundo luego de haber dicho todo aquello - Se que no somos los buenos amigos que éramos de niños, pero quiero ayudarte, sabes que puedo ser tan capaz como cualquier mago.
-No quiero que nada te suceda - soltó de pronto Harry al mismo momento que sus mejillas se llenaban de color - me odiaría si algo te sucede y no me lo perdonaría.
-Se cuidarme Harry, lo has visto.
-Lo sé… pero existe la posibilidad de que la situación se vuelva peligrosa.
-¿Mas?
- exclamó mas fuerte - ya es lo suficientemente peligrosa. Todo esto es mas grande que tu Harry, mas grande que todo. Te buscan, eres el mas buscado entre la lista de los mortifagos, el mundo mágico esta en caos. Creí…- respiró profundo y lo miró fijamente - creí que podía tener tu apoyo y me dejaras ayudarte. Veo que no.
La joven se dio media vuelta y lo dejó allí mientras pensaba en todo lo que había sucedido. Harry sabía que Juliet era tan capaz de defenderse como cualquiera en la Orden. Pero Sirius lo mataría si se lo permitiese, además estaba el hecho de que no quería verla en peligro, para el había sido suficientemente atemorizante verla en el salón de profecías. Sabía que sus sentimientos por ella eran fuertes y si tenía que atarla a la torre de astronomía para impedirlo, lo haría.
Mas tarde en la noche Harry bajaba las escaleras, toda aquella conversación no lo había dejado dormir y solo podía pensar en la mirada de decepción de Juliet. Parecía furiosa con el. Las llamas de la higuera en la sala común aún seguías encendidas y para su sobresalto vió la cabellera oscura de una chica, ella se volteó al sentir los pasos tras ella.
-Eres tu
- exclamó Juliet al verlo y siguió con su lectura tratando de ignorarlo.
-Se que estás molesta Julie.
-¿Tan obvio es? - le respondió con sarcasmo -no entenderías.
-¿Qué es lo que no entendería? Que se como se siente que te traten como a un niño. Que piensen que no eres lo suficientemente apto como para enfrentarte en un duelo mientras todos los que quieres están en peligro. Se lo que sientes. Así que no pretendas que no se lo que te sucede.
La chica lo miró fijamente. Harry se avergonzó en ese momento de solo traer su pantalón y una camisa de dormir, aunque ella estaba casi de la misma forma.
-No me gusta sentir que no puedo hacer nada, si tengo la posibilidad.
-Pero no quiero exponerte a mas peligro, no en el que ya estás solamente siendo mi amiga…
-¿Tu amiga? ¡Claro, porque es eso! Siempre he estado en peligro, y me pondría en peligro por ti si fuese necesario - ella parecía sorprendida con sus propias palabras.
-No tendrías por qué hacerlo. No vale la pena Juliet.
-Lo vale para mi Potter.
Harry veía sus ojos grises iluminados por la tenue luz de las llamas. Podía ver lo vulnerable que estaba en ese momento. Sabía que en algún momento tendría que enfrentarse con Voldemort cara a cara. Por su mente pasaban tantas cosas, ser un chico normal, solo con la preocupación de los exámenes y que su madre no le reprochara sus bajas calificaciones en Historia de la magia. Por su mente estaba Sirius y su padre, estaba enamorado de Juliet.
-Me gustas - soltó mientras ella lo miraba asombrada.
-¿Qué dices?
Espero que mis lectores me perdonen por no continuar tan seguido esta historia. He tenido tantos pendientes que ya no había logrado escribir ni una sola palabra que no fuesen asuntos medicos. Espero les guste este capitulo.