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Estoy casada con Draco Malfoy — capítulo 6
Seis días y ni una sola palabra, nunca habían estado en silencio en tanto tiempo, Hermione se encerraba en su habitación y en la biblioteca, pocas veces veía que Hermione llevaba comida consigo y a Draco no le quedaba de otra que cenar solo en la cocina, él nunca pensó que extrañaría tanto la presencia de Hermione.
Era jueves y a Draco le dieron día libre por su esfuerzo realizado en un proyecto que le costó noches enteras. Estaba sentado en el sillón de su casa cuando vio por las escaleras a Hermione, ella retrocedió al verlo y echo a correr y de repente sonó el ruido de una puerta cerrando con fuerza, supo Draco entonces que nuevamente se había encerrado en la biblioteca ¿Qué tenía ese lugar para que se quedase ahí todo el día?
Se levanto, dejo El Profeta a un lado y subió con sumo cuidado las escaleras, camino por un pasillo y se paro justo en frente de la puerta de la biblioteca, intento abrirla pero esta estaba completamente cerrada ¿Qué estaba haciendo? Nunca le había interesado tanto saber de Hermione pero después de todo era su esposa, debía preocuparse por ella. Se pregunto varias veces si debía llamarla o tocar la puerta ¿Estaría haciendo lo correcto?
Toco tres veces la puerta, puso su oreja junto a la puerta pero no pudo escuchar nada.
-Hermione, abre la puerta por favor- le pidió y aun no escuchaba nada.
-Hermione por favor- llamo a la puerta nuevamente.
-¡HERMIONE!- grito con tanta fuerza que la puerta vibro.
Bajo rápidamente las escaleras y en su despacho abrió uno de los cajones de su escritorio, saco un manojo de llaves y salió de su despacho y subió las escaleras, corrió hacia la puerta e introdujo la llave en la cerradura, se escucho un chasquido, abrió la puerta y entonces la vio. Hermione estaba tirada en la alfombra, con un libro en la mano, estaba tan pálida, sus labios rosados no tenían color y estaban muy secos. Cargo a Hermione y la llevo a su habitación. La dejo unos momentos sola para buscar algo. Regreso y paso un trapo con una poción despertadora cerca de su nariz para que la inhalara. Humedeció un algodón con agua y la paso por sus labios, poco a poco fueron recobrando su color natural. En unos instantes Hermione abrió sus ojos, estaban algo opacos, no tenían ese brillo que antes tenía. Vio a Draco y se levanto, este le produjo un mareo y se recostó en la cama de nuevo.
-¿Qué me paso?- pregunto Hermione con un hilo de voz.
-Te desmayaste- le dijo Draco con tono preocupante -Entre a la biblioteca porque no me respondías cuando te llame a la puerta y te vi tirada en el suelo- aclaro.
-Siento mucho si te cause problemas- se disculpo.
-Claro que no- exclamo Draco -¿Por qué estas tan pálida? ¿Acaso no comes? ¿Por qué están tan resecos tus labios? ¿No tomas agua?- le pregunto Draco. Un silencio se produjo en la habitación.
-No he comido ni he bebido en dos días- dijo con lagrimas en los ojos -No he dormido-
-¡Basta!- grito Draco parándose de un brinco de su silla -No puedes seguir así-
-¿A qué te refieres?- dijo Hermione quitándose las lagrimas de sus ojos, no entendía el motivo del porque estaba llorando.
-De ahora en adelante dormirás conmigo, comerás conmigo, y no te encerraras más en la biblioteca, si quieres leer lo harás conmigo, ya no puedo dejarte sola- exclamo muy desafiante, Hermione lo miro asombrado.
-No te necesito- exclamo Hermione.
-Claro que sí- le dijo Draco -No me queda de otra que quedarme un mes contigo en esta casa, informare al ministerio y les diré que necesito un mes de vacaciones o al menos hasta que te recuperes- le dijo.
-Draco, no tienes que hacer eso- dijo Hermione sentándose en la cama -Yo estaré bien y…-
-No quiero encontrarte otra vez así, Hermione- suspiró, la interrumpió, aquellas palabras tocaron el corazón de Hermione -Sera lo mejor- la miro fijamente.
-Pero…-
-¡Yo pongo las reglas de esta casa!- exclamo -Iré a la cocina y te preparare algo, debes comer- agarro un vaso de agua que estaba en su mesita -Toma esto, lo necesitas
- Hermione cogió el vaso y bebió de él.
Una hora después Draco había hecho una sopa, muy deliciosa que Hermione disfruto, casi no había comido por estar pensando en el beso que le dio Draco, realmente estaba muy frustrada por eso.
A Draco le concedieron las vacaciones, llevaba tres años sin que le dieran ese tiempo de descanso.