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Historia 71085 — capítulo 22

El viaje de regreso a Londres resulto… extraño. Esa era la palabra con la cual Victorie lo describía, bien era cierto que no se la estaba pasando del todo mal en Hogwarts, creyó que sería maravilloso, y lo era gracias a la compañía de Megan y Jack, resultaron ser unos chicos muy agradables: Megan siempre estaba cotilleando, ya se sabía todo de todos, pero que fuera chismosa no le quitaba el hecho de ser amable y buena amiga, lo que seguía tratando de hacer es que no intimidarse por la presencia de cierta persona. Era gracioso ver como Jack hacia muecas cada que la gente lo reconocía y enseguida lo asociaban con comida, él era muy tímido, se le notó la primera vez cuando una Hufflepaff se acercó para pedirle un libro y luego Victorie casi se muere de la risa cuando una Slytherin le dio un beso en la mejilla, sin duda esa fue la mejor parte. Todo iba viento en popa en las clases, la niña descubrió que era muy buena en Encantamientos, algo que no le pasó desapercibido al profesor Flitwick que estaba muy satisfecho. Sí, todo iba bien en la vida de Victorie solo hasta que Teddy aparecía, Merlín la odiaba, eso sin duda; porque qué casualidad que compartieran horas libres, que casualidad que Ryan y Wayne se hicieran excelentes amigos de Jack o por ejemplo, que casualidad que Violeta y Cassandra fueran hermanas. Cuando se enteró casi se va de espaldas, claro como no se dio cuenta antes, Violeta Bonham y Cassandra Bonham, que además ya podía asegurar que Cassandra la odiaba aunque le sonriera falsamente, Victorie estaba segura que la amiga de Teddy le había dicho a su hermana que la molestara ¿Por qué sino Violeta dijo que le habían advertido como era? Era más que obvio que ella se lo dijo. Victorie había aprendido muy bien que la hipocresía era lo que más te podías encontrar si eras hija de un Weasley, le costó caro aprender esa dura lección cuando un chico de cuarto le hizo una broma, el muy cabron se había hecho pasar por su amigo y luego… bueno, Teddy, Ryan, Wayne y Jack en cuanto se enteraron (Victorie le conto a Megan, Megan a Jack, Jack a Wayne, Wayne a Ryan y Ryan a Teddy) tuvieron muchas dificultades para no golpear la chico cada que lo veían en los pasillos, era por esas razones que Victorie había preferido no enviar muchas cartas a su casa ¿para qué? Si les decía a sus padres que Violeta la molestaba e incluso la amenazaba, sin duda llegarían al colegio en un santiamén, si les contaba lo que le había hecho aquel chico, él tendría que soportar la ira de toda su familia porque de seguro se enterarían sus tíos y primos, y lo más importante, si alguien se enteraba de que ya no era amiga de Teddy harían miles y miles de preguntas ¿Qué les diría? Ah pues ya no le hablo porque le dije por carta que creía que me gustaba y él me respondió que lo dejara de molestar con cosas de niñas bobas. Si ajá, eso sin duda ocasionaría las burlas de todos. El problema ahora era que Teddy y su abuela irían a la Madriguera a pasar navidad con su familia ¿Cómo huir de él? No entendía su punto al seguirla a todas partes del colegio "para hablar" ¿hablar de qué?¿De sus cosas bobas? Además ¿Cómo iba a fingir ante su familia que seguían siendo amigos? Solo para que no le preguntaran nada…

--Bien, supongo que deberíamos cambiarnos ¿no?—hablo Megan sacando a Victorie de sus pensamientos; los tres estaban en un compartimento, Megan iba escribiendo en una libreta, Jack jugaba con una mini patineta pasándosela por los dedos ágilmente y ella iba mirando por la ventana el paisaje--¿Chicos?—volvió a decir Megan al ver que no le prestaban mucha atención.

--¿Eh? Sí, sí, cambiarnos—dijo Victorie sacudiendo la cabeza--¿Te sales Jack? Por favor.

--No se tarden ¿vale?—dijo Jack rodando los ojos divertido—mi papá dice que las mujeres se tardan mucho y que… ¡hey! ¡Que modales!—se quejó cuando Megan le cerró la puerta en las narices.

--Que malvada eres—comento Victorie sacando ropa de su baúl, pero sonreía.

--Es que si no nunca se iba a salir—aseguro Megan quitándose la túnica—así son Michael y mi papá, siempre quejándose, a mamá y a mí nos tienen hartas. Mi mami dice que hay que tratar a los chicos con mano dura.

--¿Tú crees?—eso le estaba dando una idea a Victorie que se acomodaba la falda rojo vino que le habían regalado en su último cumpleaños.

--Pues… a mamá le funciona—recordó Megan colocándose una bufanda negra—ella no es una ogra con mi papá pero tampoco se deja, es genial, deberías conocerlos.

--Yo creo que las chicas también necesitan mano dura—dijo Victorie abrochándose las correas de los zapatos, Megan alzo una ceja—si, como Violeta o…--pero se quedó callada de golpe y se sonrojo.

--¿Cassandra?—aventuro Megan, hasta cierto punto le tenían miedo a esas hermanas locas, Victorie se mordió el labio--¿Te ha hecho algo que no me has contado?

--Eh…--ambas ya estaban completamente cambiadas, se sentaron y cruzaron las piernas; Victorie miraba a todos lados nerviosa—no, no me ha hecho nada—termino diciendo en un suspiro, Megan no le creía—te lo juro, no me ha hecho nada pero… no sé…

--Michael me ha dicho que hay que tener cuidado—susurro Megan—no, no me ha querido decir porque—añadió al ver la duda en la cara de su amiga—solo dice que esta… bueno, que está loca. Eso ya lo sabíamos le respondí yo—soltaron un risita nerviosa—pero dice que los únicos que no se dan cuenta de cómo es son Ryan, Wayne y…--dudo un poco, pero Victorie asintió secamente—y Teddy. Yo creo que lo mejor es alejarnos de ella.

--¿Y cómo?—pregunto Victorie irónicamente—es la hermana de Violeta y ella siempre esta jodiendonos, luego es amiga de Ryan, Wayne y… bueno el punto es que ellos siempre están con nosotros ¿Cómo alejarnos?

--No sé, no sé—decía Megan preocupada—pero ¿y si le dijéramos a Wayne, Ryan y Teddy que…?

--A Teddy no lo metas—ordeno Victorie firmemente--¡Te lo he dicho millones de veces, Meg!

--Bueno, bueno a Teddy no—dijo Megan dándole un poco por su lado—a lo que iba ¿si le decimos a Ryan y Wayne como es Violeta? Así podrían concluir que es Cassandra ¿no crees?

--Hum…--Victorie se pasó una mano por su ya largo cabello rubia, no sabía cómo de un día a otro lo tenía corto y luego ya tenía una larga melena, la tía Gabrielle menciono algo sobre la herencia…--no creo que nos crean, ella es su amiga y a nosotras nos acaban de conocer…

--¡Pero tú eres tú!—exclamo Megan contenta—quiero decir que traes babeando a Ryan y Wayne… él va por el mismo camino ¡puedes convencerlos!

--¿Cómo que traerlos babeando?—se extrañó Victorie—no te entendí.

--Oh vamos—le urgió Megan sentándose a su lado y abrazándola--¿no te has dado cuenta que le gustas a los chicos? Y no solo a ellos dos, también a los demás de nuestro curso, incluso a los de los grados superiores…

--¿Cómo crees?—rio Victorie—solo tengo once años, no es posible…

--Claro que es posible—sentencio Megan seriamente—pero no hablemos de eso. Prométeme que harás el intento de convencerlos, por favor Vic, es que esas dos si me dan miedo—acepto un poco cabizbaja.

--Vale, vale lo hare—dijo Victorie dándole palmaditas en la mano afectuosamente—en cuanto volvamos de las vacaciones.

--¡Gracias!—solto Megan abrazándola efusivamente--¡Eres genial!

--No creo—murmuro Victorie.

--Y tendrás que escribirme para contarme que pasa con el niño arcoíris—dijo Megan separándose de su amiga, sonreía ampliamente—con puntos y comas ¿sí?

--Bueno, ya que.

--¡Y consígueme una foto de Harry Potter!—grito Megan emocionada, Victorie negaba la cabeza divertida—con dedicatoria, obvio y otra foto de Ginny Potter y una de tus papás y de tus tíos y…

--A ver a qué hora—se oyó la voz de Jack afuera del comportamiento—ya saben que tengo todo el tiempo del mundo ¡Mujeres!

Victorie y Megan se miraron unos segundos, ambas ya estaban totalmente cambiadas desde hacía un buen rato solo que el chisme estaba demasiado bueno y ni se acordaban del pobre Jack que por los ruidos que hacía era aplastado, soltaron una carcajada u dejaron pasar al niño que las miro con los ojos entrecerrados y con un ademan de mano les dijo que se salieran, fue muy graciosa su cara.

--Ay tengo tanta flojera—se quejó Ryan sacando su baúl del compartimiento, ya habían llegado a la estación y poco a poco se vaciaba el tren; Teddy y Wayne hacían lo mismo--¿aún podemos hacer magia?

--No, ya no—informo Teddy teniendo dificultades para bajar del tren—de lo contrario ya estaríamos levitándolos.

--A veces desearía tener un elfo—se lamentó Wayne resoplando por el cansancio—así al menos tendría compañía cuando ustedes caen muertos en la noche.

--Que mi tía Hermione no te oiga decir que quieres tener a un elfo casi, casi como tu esclavo—dijo Teddy dándole una patada al baúl que callo de bruces al frío piso de King's Cross—creo que te metería a Azkaban.

--No he dicho que fuera a tenerlo de esclavo—defendió Wayne jalando el baúl para dejarlo a lado del de Teddy.

--Pero tampoco dijiste que fueras a pagarle—sentencio Ryan sentándose en su baúl, del otro lado de Wayne, los tres ya estaban en el andén—así que cuenta como si quisieras tenerlo de esclavo.

--No te metas—dijo Wayne riendo—al fin de cuentas creo que…

--¡Wayne!—grito alguien, los tres se volvieron, era seguramente la mamá del chico--¡Por aquí, hijo, rápido! Que no estacione bien el auto…

--Bueno, nos vemos—se despidió Wayne dándoles un apretón de manos a los otros dos chicos que sonrieron—espero que se luzcan con los regalos…

--¡Wayne!—le llamo su madre--¡Apúrate!

--¡Ya voy, mamá, ya voy!—grito Wayne, miro a sus amigos que reían por lo bajo—como decía, quiero que…

--¡WAYNE!—grito más fuerte su madre llamando la atención de los demás que estaban en el andén.

--¡Ahhh!—el pobre Wayne se tapó la cara con las manos, jalo el baúl resignado y desganadamente grito— ¡Nos vemos!

--Recuérdame decirle a mi madre que estacione bien el auto la próxima vez—dijo Ryan en burla a Teddy que rio—imagínate lo que dirían de mi las chicas…

--En primera—sentencio Teddy divertido—tus padres no usan auto, en segunda, jamás dejarías que tú madre te gritara así, huirías, y en tercera... hum, no creo que se limita a esas tres.

--Diablos, tienes razón, Lupin—concedió Ryan fingiendo abatimiento—siempre tienes razón.

--Yo lo sé.

--Modesto.

--Ryan—dijo alguien a sus espaldas, era un señor con la misma nariz de Ryan, sonreía—vámonos, hijo. Te encantara, se han mudado unas niñas frente a nuestra casa y están… ¡tienes mucho trabajo estas vacaciones!

--¡Viejo!—dijo Ryan sonriendo de oreja a oreja, ese era su mero mole (ósea que era muy bueno en ese tema) Teddy se sorprendió que el papá de Ryan lo instara a ello, seguro él era así. Bueno siendo papá soltero no sería para menos--¿me estás hablando en serio?

--Muy en serio—dijo el señor con la misma sonrisa de su hijo—andando que podemos ofrecernos a ayudarles a desempacar porque parece que no hay moros en la cosa con la madre—y le dio un codazo sugerente a Ryan que asintió con ganas—así que, vámonos.

--Me voy, Ted—dijo Ryan más que puesto para el plan de su papá—te portas bien ¿eh?

--Sí, claro—dijo Teddy sonriendo—no estarás tu para sonsacarme.

Oh hola, Teddy no te había visto—dijo el señor Richards tendiéndole la mano—pero como ya oíste, hay trabajo que hacer.

--No se preocupe señor—dijo Teddy cortésmente, miro a Ryan—te diviertes.

--Tenlo por seguro—se abrazaron unos segundos y luego el señor Richards hizo un movimiento de varita y el baúl levito--¿te dije alguna vez que adoro a mi viejo?—Teddy rio—me escribes, cualquier novedad con mi amiga Weasley…

--Felices fiestas, Teddy—se despidió el señor Richards con la mano.

--Igualmente—entonces Teddy se quedó solo esperando que su abuela llegara por él ¿Victorie ya se habría ido? ¿Quién habría venido por ella?

Ah, tenía tantas cosas que hacer esas vacaciones que esperaba que nada se le olvidara.

--Papá, ya suéltame—decía Victorie jadeando porque se quedaba sin aire, en cuanto la vieron; Bill y Fleur la abrazaron y ahora Bill no la soltaba--¡No respiro!

--Lo siento—se disculpó Bill sonriendo y con los ojos brillosos—pero es que ¡no te he visto mucho los últimos dos años! No me culpes por querer abrazar a mi princesa…

--¡Shhh!—dijo Victorie, de por sí la gente ya se les quedaba viendo porque estaban ahí Fleur y Bill Weasley y que su padre le dijera princesa… ¡ya no era una niña!--¿Quieres que todos te oigan?

--Lo siento—volvió a decir Bill, seguía con su gran sonrisa—pero te he echado mucho de menos.

--Yo también—acepto Victorie y lo abrazo pero lo soltó rápido por si se veía aprisionado de nuevo por sus brazos que la asfixiaban—y los quiero mucho—extendió una mano a Fleur que se la tomo gustosa—a los dos ¿podemos irnos, ya? Quiero ver a mis hermanos, a mis abuelitos, a mis tíos… ¡a todos!

--Y todos quieren verte, corazón—sentencio Fleur acariciándole el cabello, ¿ya estaba tan largo? Así le paso a ella cuando sus poderes de veela comenzaban a desarrollarse y con ello una que otra desilusión amorosa, ojala a su hija no le pasara igual, ya habría tiempo para hablar de ello—este año tus tíos se han puesto de acuerdo; cenaremos una noche en cada casa antes de la noche buena y esa será en la Madriguera. Tienes que ayudarme con todos los preparativos.

-¡Si, claro!—grito Victorie contenta, ya iban caminando hacia la barrera para ir al mundo muggle—y ya tengo mis regalos.

--¿Todos?—se extrañó Bill alzando una ceja, el baúl de la niña levitaba frente a ellos; Victorie asintió contenta—vaya, me sorprende que tuvieras tanto tiempo, de seguro en eso ocupaste tus ratos libres y por eso no nos escribías…--pareciera que al principio Bill no se daba cuenta de lo que decía hasta que recordó que esa niña le debía una buena explicación--¿Por qué casi no escribías?

--Eh… ¿para qué? Mande dos cartas—defendió Victorie, sus padres la miraban con claras caras de desacuerdo—pues no había mucho que contar…

--¿Te ha ido mal?—pregunto Fleur rápidamente—porque si, si, puedes decirnos lo que sea; y ya veremos la forma de…

--¡Mamá!—grito Victorie—no me ha pasado nada malo—mentirosa, se reprendió mentalmente—solo que… bueno prometo escribirles una vez a la semana¿contentos?

--No mucho, la verdad—dijeron Bill y Fleur al tiempo.

--Como sea—dijo Victorie meneando su cabellera--¿Ya podemos irnos? Tengo hambre.

--No, princesa—dijo Bill mirando a todos lados—aun no podemos irnos porque…

--¡Teddy!—grito Fleur moviendo la mano enérgicamente.

Victorie casi sintió que se le iba el alma a los pies cuando vio que Teddy estaba recargado en la pared muy cómodamente con los brazos cruzados, el baúl a un lado y una actitud que mostraba impaciencia.

--… porque Teddy se viene con nosotros—termino de decir Bill señalando con la cabeza a Teddy que no se daba cuenta de que lo llamaban—Andrómeda se ha puesto un poco delicada y Harry y Ginny iban a ir de compras así que nos pidieron que nos lo lleváramos, de hecho me sorprendió que no bajaras con él—el pelirrojo miraba a su hija inspeccionándola--¿Pasa algo con él? ¿Acaso tú y él se…?

--¡Teddy!—lo llamaba Fleur, ya se estaban acercando más a donde estaba, pero el niño ni se inmutaba, era muy despistado--¡Teddy, Teddy! ¡Remus!

--¡Mande!—Teddy alzo la vista y se encontró con los ojos azules de Fleur que le sonreían—Ah hola.

--Cariño, eres tan despistado como tu madre—sentencio Fleur dándole un beso en cada mejilla y un gran abrazo.

--Sí, eso parece—dijo Teddy mirando a Victorie sobre el hombro de Fleur.

--¿Todo bien?—tercio Bill sonriendo, Fleur soltó a Teddy y ahora Bill lo abrazo--¿Estás listo?

--¿Listo?¨--Teddy alzo una ceja--¿Listo para qué?

--Te vienes con nosotros—le sonrió Fleur con cariño, ella se sentía un poco culpable por haber odiado a Tonks un tiempo, creía que quería quitarle a Bill, porque se veía decaída; que equivocada estaba, ella estaba mal por el rechazo de Remus. Y ahora quería compensar a Teddy por su falta de tacto con la metamorfomaga.

El pelo del niño cambio a uno rojo al igual que su iris ante aquellas palabras.

--¿I-irme c-con u-ustedes?—tartamudeo Teddy.

--¿Por qué no?—cuestionó Bill haciéndole otro hechizo al baúl de Teddy—anda, que hay mucho que hacer; tu abuela está en la Madriguera y Harry y Ginny y todos los demás irán a comer, luego creo que el plan es que te vayas a Grimmuald Place.

--Yo…

--¡Andando!—exclamo Fleur dando una palmada y sonriendo.

--P-pero…

--Anda Victorie que todos quieren verte—dijo Bill con un deje de impaciencia—dejamos a Dominique llorando y Louis iba a tener una congestión por comer tanto.

--Vamos Teddy, así sirve que en todo el camino nos cuentan que tal les ha ido—decía Fleur entusiasmada; ambos niños se miraban por el rabillo del ojo—cuidado…--al traspasar la barrera del andén abrieron los ojos y se hallaron entre un montón de gente muggle—bueno, caminen rápido; hay que ir por el auto que…

--¿Qué?—salto Victorie asustada--¿Se vinieron en auto?

--Sí, el de tu tío Ron—respondió Bill esquivando gente, ahora llevaban los baúles en un carrito—pero tu madre es la que conduce porque esas cosas casi no se me dan…

--¿Cuánto tiempo nos hacemos en auto hasta la Madriguera?—inquirió Teddy tragando con dificultad.

--Hum… como una hora—contesto Fleur, ya estaban fuera de la estación y alzaba el cuello para buscar la camioneta roja de Ron y Hermione.

--¿Y porque no solo nos aparecemos?—quiso saber Victorie moviendo las manos rápidamente, no quería ir con Teddy por una hora--¿No sería más fácil?

--Por la seguridad de sus estómagos—mascullo Bill consultando su reloj—si nos aparecemos es muy probable que vomiten y que se sientan mal por días.

--Papá…

--¡Ahí está!—exclamo Fleur señalando hacia la izquierda—vamos niños que si nos tardamos mucho van a matarnos todos.

Tuvieron que correr para que un auto no los arrollara, y cuando el conductor vio a Fleur (ya era una mujer con hijos y un poco mayorcita pero aun así seguía siendo bella) en cuanto el hombre vio a la rubia le silbo y la piropeo, algo que no le gusto a Bill y gruñendo y maldiciendo al hombre (que salió huyendo de allí, Bill daba miedo enojado y le sumamos sus cicatrices, era de armas tomar) llegaron sanos y salvos a la camioneta.

--Cálmate, Bill—decía Fleur ayudándolo a subir los baúles a la cajuela—no le hagas caso…

--¡Es que no puede ser!—exclamo Bill rojo de la furia--¡Ya ni porque estaba yo ahí el tipo ese se controla!

--Ya, pero no le des más importancia de la que tiene—pidió Fleur depositando un beso en los labios de su marido—además… te amo.

--Igual te amo…

--Puag—se quejó Victorie haciendo una mueca de asco, algo que hizo que Teddy riera; la pequeña miraba a sus padres que se besaban--¡Hey! ¡Estamos aquí! ¿Pueden de dejar de hacerlo y esperar hasta que estén en su alcoba?—pero ni Fleur y mucho menos Bill le prestaban atención—Lo siento, casi siempre son así…--se disculpó Victorie viendo a Teddy y olvidando por dos segundos que no se hablaban, él tuvo muchas dificultades para no cambiar su color de cabello—oh yo no…

--Déjalo Vic—la corto Teddy sonriendo merodeadoramente, sonriendo igual que Remus cuando le pedía disculpas a Tonks—tenemos que hablar ¿lo sabes?—ella asintió poco a poco, tenía los ojos vidriosos—yo…

--No, yo…

Los dos se sonrojaron al ver que hablan al mismo tiempo, hasta se les olvido que Bill y Fleur seguían besándose, eso ya no importaba, porque por fin iban a aclarar las cosas ¿si verdad?

--¿Pues qué tanto hacen que no llegan?—decía Molly yendo de un lado a otro de la Madriguera con la mano en la cintura; ahí ya estaban Ron y Hermione con sus hijos; los hijos de Harry y Ginny porque ellos seguían de compras, Percy y Audrey con las niñas y Dominique y Louis y también Sofí con Cormac y Roxie ya que George se llevó a Freddie a ver que todo estuviera bien en Sortilegios Weasley de Hogsmeade y Angelina en el trabajo aun. Los niños estaban jugando en el patio con la poca nieve que comenzaba a formarse junto con Ron; Audrey y Hermione terminaban de preparar la comida a la par que Percy buscaba los adornos navideños. A quien Molly se dirigía era a Sofí y Cormac; ella estaba metida en miles de suéteres y enfundada en una mantita que había pertenecido a George, sujetaba una taza de chocolate humeante y Cormac estaba a su lado mirándola como si en cualquier momento fuer a estallar--¡Ya se tardaron mucho!

--Calma Molly—le dijo Cormac amablemente—debe haber mucho… eh… ¿Cómo se llama cuando hay muchos autos, Sofí?

--¿Y yo porque he de saber?—exclamo Sofí enojada--¡No puedo saberlo todo Cormac!

--Yo…

--¡Cállate!—ordeno Sofí dándole un sorbo a su chocolate pero tan rápido que se quema lengua--¡Mira lo que me hice por tu culpa!

--No hice nada—defendió Cormac tristemente—te has quemado porque…

--¿Me estás diciendo tonta?—quien viera a Sofí, su mirada y su actitud creería que se había vuelto loca.

--Oh vamos, Sofí, deja al pobre chico—dijo Molly sentándose a su otro lado, Cormac veía a su esposa con miedo—mira mejor tomate tu chocolate antes de que se enfríe ¿sí?

--Dale, pues—dijo Sofí sonriendo como niña pequeña, miro a Cormac se acercó para darle un beso pero él se apartó bruscamente--¿Qué te pasa? ¿No quieres que te dé un beso? ¿Qué sucede contigo? ¿Ya no me amas?—no puede ser, estaba al borde del llanto y le temblaba la voz.

--No, no, claro que no—poco a poco Cormac se acercó a ella—claro que te amo pero…

--¡Ya no me quieres!—chillo Sofí derramando un sinfín de lágrimas que corrían por si triste rostro--¿Por qué ya no me amas? ¡Cormac!

--Molly…--suplico Cormac viendo a la pelirroja mayor que soltó una carcajada—ayuda.

--Cormac ya no me quiere y ahora tengo mucho frío—lloriqueaba Sofí--¿Por qué esto me pasa a mí que soy tan buena? ¿Por qué Merlín, porque?

--¡Ya llego la alegría de esta casa!—gritaron George y Freddie saliendo de la chimenea pero en cuanto vieron que Sofí estaba llorando corrieron a donde estaba, George pregunto--¿Qué te pasa? ¿Estás bien? ¿Por qué lloras?—y miro acusadoramente a Cormac se encogió en su lugar.

--Cálmate, George—dijo Molly colocando una mano en su hombro--¡Hola Freddie, cariño!

--¿Qué le hizo el tío Cormac a mi tía boluda?—quiso saber Freddie de brazos cruzados.

--¿La tía boluda?—repitió James Sirius entrando como bala a la casa y manchando el suelo con nieve y barro--¡Tía! ¿Por qué lloras?

--¿Quién está llorando?—pregunto Ron sacudiéndose nieve del cabello.

--La tía Sofí—respondió Freddie esperando que alguien le dijera porque Sofí no paraba de llorar.

--¿Qué con la tía?—dijeron Lucy, Dominique y Molly que venían comiendo manzanas--¡Estas llorando!

--¿Qué pasa?—preguntaron Hermione y Audrey, ambas traían mandiles para no ensuciarse y en cuanto vieron que todos rodeaban a Sofí que lloraba se llevaron las manos a la boca--¿Qué le hicieron?

--¡Fue Cormac!—espeto George con los brazos cruzados--¡Cuando llegamos ya estaba llorando!

--¡Tía!—Gina llego corriendo y se sentó junto a Sofí que se abrazaron--¡No llores!

--¿A quién hay que pegarle?—quiso saber James Sirius apretando los puños--¡Albus, Hugo, Louis! ¡Hay que pegarle al que hizo llorar a mi tía Sofí!

--¿Qué?—los tres niños llegaron corriendo con las puños preparados--¿A quién le pegamos?

--Es que…--Sofí lloraba con tanto sentimiento que no se le entendía muy bien lo que decía, y todos alrededor de ella esperando que dijera quien la había hecho llorar--¡Cormac!—grito dramáticamente y se tapó la cara con las manos mientras seguía temblando a causa del llanto.

--¡Lo sabía!—grito George llevando su mano a donde estaba la varita.

--¡A él!—gritaron Freddie y James al tiempo señalando a Cormac que tenía una cara de horror.

--¡Alto!—intervino la sabia voz de Molly, al punto todos la miraron—en cierto punto Cormac si tiene la culpa…

--Gra… ¿Por qué?—salto Cormac preocupado.

--Porque de no ser por ti, ella no estaría embarazada—explico Molly con dulzura.

--¿Estás embarazada, tía Sofí?—pregunto Victorie con la mandíbula hasta el piso.

Todos se volvieron, ahí en la puerta estaban Victorie con Teddy, Bill y Fleur. La cara de tanto chicos como grandes se ilumino y se formaron grandes sonrisas; los primeros en reaccionar fueron los niños que corrieron a lanzarse sobre Victorie y Teddy.

--¡Vic, Vic!—chillaban todos vueltos locos de la emoción--¡Qué bueno que volviste!

--¡Teddy, Teddy—decían también contentos, mientras ambos niños sonreían y abrazaban a sus primos--¡Viniste, viniste!

--¡Fuera!—gritaban Dominique, Louis, James Sirius, Lily y Albus--¡Es mi hermano!—decían los Potter--¡Es mi hermana!—zanjaban los Delacour--¡Nosotros primero!

--Envidiosos—se quejó Roxie cruzándose de brazos y yéndose a donde estaba Sofí aun llorando—no te preocupes tía que yo me quedo acá contigo.

--Gracias, Roxie—decía Sofí limpiándose las lágrimas—tu si te quedas conmigo…

--¡Pero que hermosa te has puesto, Victorie!—dijo Hermione saludando a la pequeña que se sonrojo—bueno a decir verdad no me extraña…

--Teddy, hay algo que quiero enseñarte…--hablaba James Sirius misteriosamente—bueno es mío y de Freddie pero queremos que le des el visto bueno…

--¿Sí, estas embarazada?—Victorie logro llegar hasta donde estaba Sofí siendo abrazada por Roxie--¡Tía, te extrañe mucho!

--¡Victorie!—Sofí se le lanzo dramáticamente a lo que la niña puso cara de no entender y las mujeres le dijeron con una expresión que no le hiciera caso--¡Qué bueno que estas acá! ¡Igual te extrañe!

--A mí también—cuando ya se había dado cuenta, Cormac ya estaba al final del sillón, alejado de Sofí—bueno ¿y porque estabas llorando?—inquirió Victorie--¿Te sientes mal?

--Oh si, dinos porque estabas llorando—pidió Ron haciéndole ademanes a Hermione para que se fuera a sentar con él--¿Te hizo algo Cormac?

--¡Ya no me quiere!—se lanzó de nuevo al dramatismo Sofí en brazos de Roxie que fulminaba con la mirada al tío Cormac que no sabía dónde meterse.

--Genial Ron—dijo Percy negando con la cabeza—los hecho muy bien.

--¡Claro que te quiero!—exclamo Cormac—es solo que…

--¿Es solo que, qué?—ahora estaba enfadada otra vez, todos veían divertidos--¡Mira! ¡Hasta te alejaste de mí!

--¡No es cierto!—dijo Cormac poniéndose rojo, miro a Roxie y Victorie—yo… ¿Quieres pollo frito?

--¿Pollo frito?—Sofí entrecerró los ojos, todos esperaban expectantes que le arrancara la cabeza a Cormac pero en vez de eso formo una gran sonrisa--¡Pollo frito! ¿Dónde, donde? ¡Te amo Cormac!

--Bueno y eso fueron las hormonas hablando—afirmo George riendo cuando Cormac se llevó a Sofí a la cocina para comer; los niños se fueron corriendo de nuevo al patio llevándose a rastras a Teddy y Victorie—odio los primeros meses.

--¿Cuántos tiene?—pregunto Percy que abrazaba a Audrey por la cintura.

--Va para los cuatro—contesto Fleur tomando un poco de chocolate.

--Pues está muy gorda—comento George divertido, las chicas lo miraron feo—oh vamos, cuando ustedes estaban de cuatro meses no estaban tan gordas. Yo la veo muy gorda ¿pues cuantos bebés va a tener? ¿Ocho?—y soltó una carcajada que fue secundada por Ron pero se calló al ver la cara de Hermione.

--Tienes razón—concedió Molly pensativamente.

--¡Molly!—exclamo Audrey--¿Tú también piensas eso? Es normal que una… crezca un poco cuando está embarazada pero…

--No me refiero a eso—negó Molly con la mano en la barbilla—Sofí tiene mucha panza para tener menos de cuatro meses…--y su vista se posó en George.

--¡Imposible!—grito Bill entonces--¿Cómo crees eso, mamá?

--Así estaba yo aquella vez—comento Molly hundiéndose en sus pensamientos—tampoco me había dado cuenta…

--¿Qué, de que nos perdemos?—quiso saber Ron--¡Mamá!

--Y es muy posible que por eso este lo doble de sensible…--seguía diciendo Molly.

--¿Qué pasa?—inquirió George--¿Por qué me ves así, mamá?

--Serán lentos—musito Hermione cantarina.

--¿Por qué lentos?—se quejó Percy--¿Van decirnos que descubrieron?

--Hasta Bill ya se dio cuenta—dijo Audrey negando con la cabeza, Percy, George y Ron miraron a Bill que tenía cara de contrariedad.

--¿Ya nos van a decir?—pregunto George fastidiado.

De repente se oyó un grito proveniente de la cocina acompañado de un golpe; se pusieron de pie de un brinco y corrieron hacia allá con las varitas en alto. Lo que vieron los dejo mudos; Sofí estaba blanca con una carta en la mano y Cormac estaba en el suelo, desmayado.

--¿Qué paso?—pregunto Molly asustada, tomo a Sofí por los hombros y la sacudió pero ella no reaccionaba--¡Sofía!

--¿GEMELOS?—gritaron todos los niños abriendo la boca y los ojos de par en par.

--¿Gemelos?—repitieron Harry y Ginny entrando por la puerta y venían cargados de bolsas e instintivamente sus ojos fueron a parar a la gran barriga de Sofí que sobresalía por entre los abrigos y la mantita.

--¿Estás bien?—pregunto Ginny a Teddy, estaban todos regados por la Madriguera esperando que hicieran de nuevo la comida porque antes de que a Sofí y Cormac les llegara la carta de San Mugo de que eran gemelos los que esperaban, la chica se zampo lo que ya habían preparado; ahora estaba arriba descansando ante semejante noticia. La pelirroja y Teddy estaban sentados en la nieve y Teddy tenía una cara…--¿Teddy? ¿Teddy? ¡Remus!

--¡Mande!—grito Teddy sobresaltándose y cambiando el color de sucabello a uno amarillo intenso—Oh perdóname, pero…

--Es increíble lo despistado que puedes llegar a ser—comento Ginny acomodándole el cuello de la camisa—perdóname por no ir por ti a la estación pero James mancho todas las paredes de la casa y fuimos por pintura y por eso no habíamos ido por los regalos y… ¿nos perdonas?

--Claro, no hay nada que perdonar—dijo Teddy recargando su cabeza en el hombro de Ginny que lo abrazo.

--¿Sabes que puedes confiar en mí, cierto?

--Plenamente—contesto Teddy rápidamente, miro a Ginny que sonreía—Mi abuela… ¿estará bien? Quiero decir que, quise ir a verla pero estaba dormida; James me dijo que últimamente duerme mucho y sé que para estas cosas él no me mentiría—añadió al ver que Ginny iba a decir que James puede llegar a ser muy mentirosito.

--Bien, ya no eres ningún niño para que te mienta—acoto Ginny suspirando, Teddy se acomodó—Dromeda ya está un poco grande y pues… cuando uno ya está grande se cansa mucho.

--¿Es solo cansancio?—pregunto Teddy escéptico—tienes que decirme la verdad.

--Angelina dice que es mucho estrés—dijo Ginny un tanto incomoda—todo el estrés de la guerra, pues parece que apenas le está cargando la mano.

--¿Se va a morir?—era extraño pero la voz del pequeño no denotaba estar asustado.

--Todos vamos a morir—declaro Ginny con dulzura, Teddy alzo una ceja—pero… algunos se van antes que otros. Ang nos ha dicho que si descansa y toma las pociones que le ha mandado se compondrá y lo tendremos un rato más.

--¿Segura?

--Muy segura—lo abrazo solo hasta que recordó que cuando tenía la edad de él le molestaba que lo abrazaran--¿Ya estas mejor?

--Eh…

--Teddy…

--Es… bueno—se sonrojo mucho y su pelo se puso rojo—es… son dos chicas.

--Vaya—se sorprendió Ginny—yo que creí que siendo criado por Harry serías corto de luces y tímido y ahora ya hasta de dos chicas tienes.

--No es del modo del que crees—mascullo Teddy—una… bueno la besé.

--¡Qué lindo!

--¡Mamá!

--Perdóname, continúa por favor—pidió Ginny encantadoramente, amaba cuando Teddy le decía mamá.

--Pues eso, la besé—confeso el niño cambiando su pelo de mil colores y un poco su nariz—y no, no sé cómo sentirme al respecto porque la otra chica ya ni siquiera me habla y no sé porque.

--¿Le gustas a la otra chica?

--¡No! ¿Cómo le voy a gustar?—Teddy le tenía mucha confianza a Ginny pero no tanta como para decirle que hablaban de Victorie—ella y yo solíamos ser muy buenos amigos y luego de repente ya no.

--¿La chica sabe que besaste a la otra chica?

--Sí, yo le dije pero… ¡no pongas esa cara! ¿Por qué no habría de decirle? ¡Es mi amiga! O al menos lo era.

--Ay Teddy, creo que si aprendiste las malas mañas de Harry—se lamentó Ginny—y si le sumamos que eres tan distraído como tu madre…

--Gracias mamá—se quejó Teddy componiendo una mueca.

--Oh era un cumplido lo de Dora—mascullo Ginny contenta por como brillaban los ojos del niño al hablar de su madre—pero… mira; creo que esa chica esta celosa porque le gustas y pues tú estás por la otra chica ¿entiendes?

--Más o menos—acepto Teddy mirando la guerra de bolas de nieve que tenían los pequeños contra Ron, George y Harry—Ryan y Wayne dijeron lo mismo pero yo no… no les creí.

--O más bien no les querías creer.

--Sí quizá.

--Ahora solo…

--¡Tía, tía!—era Victorie que llegaba corriendo de la mano de Lily, ambas traían el mismo abrigo, coincidencia.

--¿Qué pasa, cariño?—miraba a Lily pero ella solo sonreía.

--El tío Harry dice que si puedes ir a la casa porque Albus está todo manchado de barro y no encuentra la ropa limpia que le trajiste, dice que ni con un accio…

--Ah ¡hombres!—suspiro Ginny, cargo a Lily—bueno los dejo charlar un rato…

--No tía, en serio…

--Mamá, yo quiero estar con mi hermano un rato—zanjo Lily haciendo pucheritos.

--¿Lo ves, tía? Lily quiere…

--No señorita—la interrumpió Ginny que ya caminaba hacia la casa-ya estuviste afuera mucho tiempo, y ustedes no tarden mucho, no quiero que se enfermen.

--Descuida—dijo Teddy sonriendo sinceramente desde hacía un buen rato.

Ninguno de los dos dijo nada hasta que se quedaron completamente solos y solo les llegaban los gritos y las risotadas de lejos.

--Bueno…--Victorie estaba muy sonrojada y miraba el suelo.

--¿Por qué?—pregunto Teddy alzando la cara de ella delicadamente, le temblaban las manos.

--¿Por qué? ¿Yo? Tú fuiste él que…

--No tienen por qué estar allí escondidas—sentencio Sofí bajando las escaleras, aun traía la mantita de George (era de dibujos raros, era como de doble vista, era rara) miraba a Ginny, Audrey, Fleur y Hermione que veían disimuladamente hacia al lugar donde estaban Teddy y Victorie, las chicas se sobresaltaron al oírla—perdón, no quería espantarlas, pero es de mala educación espiar.

--No, no tienes razón—concedió Hermione, un poco turbada y se sentó en las sillas del comedor, las chicas la imitaron—eso estuvo muy mal de nuestra parte.

--Solo digo que si ellos quisieran que se enteraran, ya les habrían dicho ¿no?—cuestiono Sofí mordisqueando una galleta.

--Es que me preocupa que estén enojados—confeso Fleur sirviéndose té—ellos nunca se habían enojado.

--No están enojados—afirmo Audrey sabiamente, se ganó las miradas de todas—están distanciados…

--Malos entendidos—termino de decir Ginny—eso es lo más probable.

--Pero Victorie no quería hablar de Teddy cuando ya estaba en Francia—dijo Fleur buscándole lógica a las cosas--¿Cómo pudieron tener un mal entendido? La última vez que se vieron fue en el cumpleaños de Teddy, en Hogsmeade ¿recuerdan?—miraba a Hermione y Ginny.

--Oh si—dijo Ginny mirándose las uñas—cuando nos presentó a sus amigos…

--Y su novia…

--No es su novia, Hermione—declaro Ginny negando con la cabeza—esa niña… ¿ay cómo se llamaba?

--¡Cassandra!—salto Fleur iluminada.

--Si, ella… ¿Qué pasa con ella?—quiso saber Ginny.

--Hace rato Victorie estaba hablando con Dominique y… ¡no me vean así! Estoy preocupada por ella…

--Bueno, ya dinos—pidió Audrey comiendo galletas, a lo que Sofí la miraba recelosa ¡eran sus galletas!

--Dijo… bueno no capte bien el mensaje pero al parecer esa niña no le cae bien…--Fleur miraba a las chicas para que le ayudaran a entender.

--¡Oh por Merlín!—dijeron Sofí, Ginny y Hermione.

--¿Qué?

--Fleur…--empezó Audrey acomodándose el abrigo—dime, cuando eras amiga de Bill no te encelabas de Bill y la chica que era su…

--Novia—dijo Sofí—Bill me conto que tenía algo así como una novia cuando te conoció ¿no?

--Si, ella…--musito Fleur apretando los dientes--¿Qué tiene que ver? ¡Díganme!

--Eras amiga de Bill pero te encelabas de ellaporque te gustaba Bill¿no?—razono Hermione.

--Si ¿y…?—las miraba detenidamente hasta que se dio cuenta--¿Cómo creen? Sería poco probable…

--Pero probable al fin de cuentas—dijo Sofí arrebatándole una galleta a Audrey que iba a reclamara pero al ver su abultado vientre no dijo nada—así que yo creo que lo que Victorie tiene son celos.

--¿De quién tiene celos Victorie?—pregunto Bill entrando a la casa todo mojado a causa de la nieve.

--Eh… de nadie, de nadie, cariño—se apresuró a decir Fleur moviendo su varita con lo que puso té a calentar—mejor ve a cambiarte para que no te enfermes, iré por los niños para que comamos de una vez.

--Sí, vamos por los niños—la secundo Hermione—conociendo a Ron de seguro Rose y Hugo se enferman…

--¡A comer!—grito Molly que acaba de llegar a la cocina--¡Chicos!

--¿Sería curioso, no?—pregunto Hermione a Ginny cuando caminaban al patio por sus esposos e hijos—el hijo de Tonks con la hija de Bill.

--Ya sé, pero lo mejor es que nadie sepa—observo Ginny—de lo contrario… ¡ahhh!—grito la pelirroja cuando una bola de nieve se impactó en su cara, busco con la mirada al responsable, claro--¡James Sirius Potter! ¡Ven aquí!

--¡No! ¡Ayuda!—gritaba el pequeño corriendo alrededor de su padre y hermanos que reían a carcajadas--¡Abuela!

--Ni se te ocurra, Hugo—le advirtió Hermione al pequeño pelirrojo pero antes de que el niño se decidiera, la nieve ya cubría la cara de la castaña--¡Harry!

--¡Fue sin querer!—defendió el chico alzando las manos en señal de paz—Hermione…

--¡Ron!—chillo Ginny cuando su hermano le lanzo una bola de nieve a Harry que como tenía la boca abierta, bueno Ron tenía buena puntería--¡Es la guerra!—y entonces como por arte de magia James Sirius apareció y junto con Lily, Albus y sus padres jugaban contra Ron, Hermione, Rose y Hugo.

--Yo también quiero jugar—se lamentó Dominique viendo todo desde la ventana.

--¡Pues juega!—grito Freddie y de la nada saco una bola de nieve y se la lanzo en plena cara y soltó una risotada.

--Freddie, no hagas…--pero George no termino de hablar porque Bill había salido corriendo por más nieve y se la lanzo a su desorejado hermano--¡A ellos!—ordeno el pelirrojo a sus hijos.

--¡Aquí no, aquí no!—decía Percy--¡Aquí…! ¡Molly!—porque su hija había querido unirse al juego—en todo caso… ¡contra ellos!

Y de repente todos los Weasley estaban en el patio (de nuevo) lanzándose bolas de nieve, los adultos reían a carcajadas lo que lo hacía más divertido a ojos de los pequeños; nadie supo cuándo como ni donde fue que el abuelito Arthur le entro al juego y menos la abuelita Molly pero lo más genial fue cuando Sofí (en otro de sus arranques de humor) le lanzo nieve a Cormac y entonces ellos también comenzaron a lanzarse bolas…

--Bueno, sería genial si nos unimos ¿no crees?—pregunto Teddy a Victorie que asintió contenta—y otra vez… perdón, yo no quería que…

--Olvídalo—sentencio Victorie poniendo un dedo en los labios del niño que puso su pelo gris—mejor ya no hablemos de eso…

--Te quiero, Vic—dijo Teddy abrazándola—eres mi mejor amiga.

--S-si—balbuceo Victorie devolviéndole el abrazo, no iba a llorar—yo también.

--Vale, ahora…

Y plaf que le lanza una bola de nieve a la pequeña rubia que puso cara de coraje y luegoecharon a correr al campo de batalla para unirse sus respectivas familias, después de esa charla todo iba a estar bien, eso creían…

--¿Por qué la ves así?—inquirió Angelina a George, estaban todos sentaditos en la Madriguera, ya era de noche y estaban dándose calor ya que después de esa pelea de nieva tuvieron que tomar una poción para calentarse, los niños jugaban en la habitación de arriba. El pelirrojo miraba a Sofí que hacia pucheros porque "según ella" Cormac no la abrazaba y tenía frío--¿George? ¿Es por lo del embarazo?

--Si y no—respondió George suspirando y mirando a Angelina, le acaricio la cara--¿Por qué no me habías dicho?

--Era cosa de ellos—dijo Angelina simplemente—ellos tenían que decirles. Te afecta ¿verdad?

--Yo… son gemelos—mascullo George en voz bajita—gemelos, Ang y yo…

--Sé lo que piensas pero, Fred está bien—lo abrazo con dulzura—y no a todos los gemelos les pasa lo mismo, no tengas miedo.

--Pero…

--¡George!—grito Sofí llamando su atención, hasta que él la miro siguió hablando--¡Cormac no quiere darme helado!

--Cormac, dale helado—hablo George con voz autoritaria.

--Pero hace frío—zanjo Cormac—le va a hacer daño.

--Dáselo—dijo Fleur amablemente—de seguro que solo come dos cucharadas y luego te pedirá churros…

--¿Churros?—se extrañó Cormac--¿Qué es eso?

--O sushi—comento Ginny.

--¿Cómo sushi y helado?—cuestiono Ron, luego miro a Cormac—dale el helado antes de que te golpee—y miro mal disimuladamente a Hermione.

--Ay por una vez que te pegara, y fue sin querer—espeto Hermione.

--Vale, voy por helado—dijo Cormac poniéndose de pie.

--¡No!—grito Sofí ganándose las miradas de todos—si te vas ¿Quién me va a abrazar? ¡Tenemos frío!—y se refería a ella y los gemelos o gemelas.

--¿Entonces?

--Yo voy—dijo George, le tendió una mano a Angelina--¿me acompañas?

--Vamos.

--Sos lo plus Georgie—le alabo Sofí contenta—los bebés lo agradecen.

--Sí, los gemelos—murmuro George sonriendo contento—ahora volvemos.

George y Angelina salieron de la Madriguera y el desorejado pensó que esos gemelos serían igual a él y Fred, de eso se encargaría.

Y Victorie pudo, por fin, dormir tranquilaesa noche; después de todo ahora ya había resuelto sus tres problemas: amigos en Hogwarts, ver a su familia y arreglar las cosas con Teddy. Aunque esa charla que había tenido le había revelado que la tía Ginny tenía razón y que una si puede estar enamorada desde los nueve años, aunque dudaba que lo que ella había sentido por el tío Harry al principio hubiera sido amor, pero ella estaba convencida de lo que quería y sentía, el problema es que no se sentía valiente para pelear por ello. Bueno, tenía once años, aun había tiempo para ello, y así se durmió pensando en la charla que habían tenido y que los había unido de nuevo y que mejor que teniendo nieve alrededor, la nieve… ¡como amaba la nieve!

--Hay que aclarar las cosas…

--Todo quedo muy claro en esa carta…

--¿Cuál carta?

--¡No te hagas! Te mande una carta cuando me fui a Francia y tú… tú… ¡lo que me respondiste fue horrible!

--¡No me llego ninguna carta!

--¿No… no… no te llego la carta? ¿Entonces…?

--Dime que decía esa carta, Victorie, dime…

--Pues…

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Bueno, antes que otra cosa ¡disfrútenlo! Espero de todo corazón que le guste porque me esmere en hacerlo xD

Se preguntaran ¿si Annie ya está de vacaciones porque no actualizaba >.<? eh… la razón es simple, desde el viernes estaba dispuesta a escribir pero es que me entere de diversos concursos para ganar pases para ver HP 7.2 este jueves, ósea mañana. Estuve al pendiente todo el fin, ayer y el lunes, me metí a cuanto concurso había y… no gane u____u

Pero… no soy de las que se dan por vencida así que seguí insistiendo y ¡Zaz! Ayer que me gano un pase doble w llore, grite, patalee, hice todo un show y al final obtuve mi recompensa, si chicas, mañana iré a ver la película y le sumamos que nos pasaran la alfombra roja en vivo, ¿pueden imaginarse como estoy? Anden, pues así estoy xD

Y pues apenas pude sentarme a escribir :) de verdad que espero que les guste y seguimos viendo la relación de Teddy y Victorie (yo los amo) creo que nadie se había dado cuenta que Violeta y Cassandra son hermanas, que joyitas… ¿Qué pasara esta navidad? ¿Cuál fue la charla de estos dos nenes? ¿Saben porque George anda sentimental? xD pues prometo actualizar cuanto antes n____n

Quiero agradecerles a todas su apoyo y sus piropos a la historia, en especial a AleBuenamor y en sí a todas, gracias por seguir, no solo está, sino mis otras historias, de verdad GRACIAS.

Les mando un besote con sabor a galán de Harry Potter.

P.D. En el siguiente capi sabremos más de Hyp :)