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Historia 71085 — capítulo 28
Loca, loca me vi
Me encanta cuando estoy loca
Acércate a mí y bésame aquí en la boca…
Alexs Syntek, Loca
Catorce años. Tenía catorce años y ya era protagonista de un drama digno de una de esas novelas muggles a las que la abuelaMolly se había hecho fan gracias a que el abuelo Arthur consiguiera una televisión…
¿Cómo había llegado a tal punto? Es curioso como la mente humana tiene un mecanismo de defensa que resulta bastante útil… pero peligroso. Comúnmente una persona huye del dolor instantáneamente, el ser humano esta alerta ante ello y la primera reacción ante el dolor (ya sea físico o mental) es destruir completamente los lazos que conllevan a él. Es lo más lógico y sano, a la larga.
Pero para problemas que inmiscuyen hormonas, eso no es tan fácil. Se puede tropezar con la misma piedra dos veces, aunque sea algo estúpido. Los adolescentes no entran en la categoría de huir del dolor. Es mejor huir de la realidad.
O para más fácil: hacerse la loca.
--¡Buenos días!—saludó jovialmente Frank Longbottom sentándose junto a Dominique que se atragantaba con su cereal—wow… ya me habían hablado del apetito Weasley pero…
--No menciones nada de la comida—le previno Molly cogiendo con pomposidad una tostada, untándola con mermelada, Frank alzó una ceja—la señorita Weasley Delacour se toma muy en serio los sagrados alimentos—termino con un tono muy propio de su padre.
--¿Eh?—Frank no entendió bien el punto y se alejó instintivamente de Dominique que estiro el brazo para servirse más jugo de calabaza, la chica se extrañó por aquel comportamiento pues no había prestado atención a lo que había dicho su prima.
--Si quieres llevar la fiesta en paz con ella—le susurro Molly lanzándole una mirada a Dominique que pareciera que la vida se le iba en desayunar, Frank se inclinó más para oír mejor—jamás le hables de que come como loca, se pone… loca.
--Ah…--dijo Fran mirando con algo de miedo a Dominique.
--Pero solo a ella, porque todos los primos comemos así—sentenció Molly metiéndose la tostada completa a la boca—hasta Victoire…
--Hola, chicos—saludo Victoire que iba llegando a la mesa de Gryffindor con Megan, la última con cara de sueño; era sábado y todavía no se acostumbraba a lo madrugadora que era su amiga. Dominique trago rápido para sonreírles— ¿Cómo va todo?
--Hola—saludó Frank antes de empinarse su taza de café.
--¿Irán a Hogsmeade?—pregunto Molly lastimeramente luego de sonreírles perezosamente a modo de saludo; Victoire y Megan se sentaron frente a ellos.
--No, nos quedaremos—contesto Victoire sirviéndose de todo en su plato.
--¿Por qué?—quiso saber Dominique ceñuda porque su hermana le hubiera quitado el plato de salchichas.
--Uno se harta un poco—explico Megan con un gran bostezo—además que tenemos que estudiar para DCAO, el profesor Kasdovassilis quiere que sepamos todo acerca de maldiciones imperdonables porque el lunes comenzaremos con ellas.
--¿En serio?—saltaron Dominique, Molly y Frank, al tiempo, con idénticas caras de emoción.
--Ya lo creo—dijo Victoire restándole importancia con un ademán de mano—no sé porque les sorprende tanto.
--¿Lo dices en serio?—soltó Frank meneando la cabeza para salir de su asombro— ¡Será alucinante!
--Hum… no me llaman tanto la atención—afirmo Victoire encogida de hombros antes de meterse una gran salchicha a la boca—el tío Harry nos habló de ellas.
--¡Ya quiero ir en tercero!—chillo Molly dando un saltito en su lugar— ¡Quiero ir a la plática que da el tío Harry de los patronus!
--Y también te las da en sexto—intervino Teddy sonriendo, los cinco alzaron la vista para mirarle—buenos días—saludo.
--Buenos días—dijeron a coro, Victoire siguió con su desayuno, sin más; Molly fue la que pregunto— ¿En sexto también, dijiste?
--Sí, vendrá el lunes—Teddy se sentó entre Dominique y Frank, con el ceño fruncido—el profesor Kasdovassilis nos lo dijo ayer.
Dominique, Molly y Frank soltaron grititos de asombro.
--¿Patronus?—aventuro Megan tomando café porque de lo contrario iba a caerse dormida.
--Sí, para eso exactamente—corroboró Teddy quitándole la tostada a Victoire, que estaba a punto de comerse—te viste lenta—le dijo burlonamente.
--¿Sabes hacer un patronus corpóreo?—inquirió Frank antes de que Victoire pudiera reclamarle a Teddy por robarse su tostada— ¿Teddy?—repitió al ver que se había enzarzado en una pelea de cosquillas con Victoire.
--Un par de veces—dijo entre risas.
--¿Qué forma tiene?—pregunto de inmediato Dominique, emocionada.
--Un… un…—pero Teddy no terminaba la frase debido a las carcajadas de soltaba llamando la atención de los demás estudiantes que se giraban para ver el espectáculo que daba ya que su cabello cambiaba de color, como tornasol.
--¿Un qué?—casi gritaron los tres pequeños.
--¡Un hombre lobo!—saltó Teddy deshaciéndose de las delicadas manos de Victoire.
--¡Fascinante!—dijeron Molly, Frank y Dominique, mirándose unos a otros.
--¿Qué?—Megan se había quedado dormida y al oír los gritos se despertó de golpe, con tan buena suerte que Wayne iba pasando por ahí—Ah…—rápidamente se acomodó el cabello.
--Hola—saludó débilmente Wayne que se sentó algo apartado de todos ellos.
Megan se quedó tiesa y seria.
--¿Qué le pasa?—pregunto Molly a Dominique en voz baja.
--El muy bobo no ha aclarado las cosas con ella—susurro Dominique casi sin mover los labios—no sabe si siguen siendo novios.
--Oh… ¿Por qué son tan idiotas?—Molly negaba con la cabeza.
--Tú no puedes decir nada porque tú jamás has tenido un novio que fuera idiota contigo—le espeto Dominique, todavía en voz baja.
--Hum… buen punto—concedió Molly pensativamente—pero he sabido de muchos hombres que son idiotas.
--¿Cómo quién?—pregunto Dominique escéptica.
--Como… como…—la pequeña se quedó murmurando, Dominique rodo los ojos—bueno, no sé de nadie, pero estoy segura que hay muchos idiotas—afirmo con mucha convicción—ahí tienes a Wayne y también a Teddy.
--Buen punto—concedió Dominique luego de mirar a Teddy, como jugaba con su hermana aun cuando tenía novia—son idiotas.
--¿Quiénes?—tercio Frank.
--Ustedes—dijo Molly poniéndose de pie, dirigiéndole una mirada de superioridad.
--¿Por qué?—se sorprendió Frank, con las cejas arqueadas.
--¿Por qué, que?—le cuestiono Molly con suficiencia--¿Por qué son idiotas?
--Sí…
--¿Quiénes son idiotas?—intervino William sonriente.
--Ustedes—le siguió la corriente Dominique, divertida.
--¿Por qué?—saltó William, confundido.
Pero Molly y Dominique se limitaron a sonreírles caminando hacia la salida ya.
--¡Esperen!—gritaron ambos niños ignorando las risitas de Victoire y Teddy y los gruñidos de Megan— ¡Díganos!
Ambas niñas salieron tomadas del brazo, sin más. Dejando a Frank y William realmente confundidos, ellos aún no hacían ninguna idiotez, aún.
--¡ABUELA!—gritaban con voz a cuello— ¡ABUELA!—nadie les contestaba--¡ABUELAAAAA!
--¡James!
--¡Fred!
--¡NO GRITEN!—gritaron Ginny y Angelina al tiempo, con idénticas caras enrojecidas.
--¡Ginny, Angelina no griten!—les reprendió Molly entrando por la puerta trasera de la Madriguera, James y Freddie se echaron a reír por lo bajo al ver las caras de contrariedad de sus madres.
--No, pero…
--… nosotras no…
Angelina y Ginny parecían apuradas.
--Ya les dije—las corto Molly severamente, miro a sus dos nietos que sonrieron encantadoramente, no le habría extrañado que de repente les aparecieran aureolas en las cabezas— ¿Qué pasa?
--Abuelita, es que nosotros también les dijimos a nuestras mamis que no gritaran—decía Freddie con fingida pena ante la cara de estupefacción de Angelina.
--Y no nos hacían caso—se lamentó James—en serio.
--Vas a pagármelas, en casa—le dijo Ginny sin mover mucho los labios, enfadada a la par que Angelina amenazaba a Freddie con el dedo.
--¡Abuelita!—chillaron los dos corriendo a abrazarla— ¡Protégenos!
--Pero ¿Qué…?
--¡Hola!—saludó Ron que llegaba con Hugo colgado de su espalda, tenía a Rose cogida de la mano y Hermione venía cargando su bolso y las mochilitas de sus hijos.
--¡Tío Ron!—gritaron corriendo a abrazarlo.
--¡No griten!—saltaron Angelina y Ginny a punto de perder los estribos.
--¡Ustedes no griten!—soltó Molly con las manos en la cintura.
--¿Qué gritemos?—pregunto la tierna vocecita de Louis que entraba junto a Albus.
Albus y Louis se miraron antes de soltar tremendos gritos, Hugo no tardo en seguirlos y extrañamente Rose también.
--¡Basta!—ordenó Fleur tapándose los oídos— ¡Louis!
--¡Niños!—chillo Hermione.
--¡No griten!—volvió a decir Molly, gritando, Fleur y Hermione se sonrojaron.
--¿Gritamos?—dijeron Lucy y Roxanne al tiempo— ¡AHHHH!—gritaron como si estuvieran matándolas.
--¡No, no, no!—decían Ginny, Angelina y Audrey— ¡Paren!
--¡Que no griten!—saltó Molly poniéndose roja.
--¿Por qué gritamos?—quiso saber Harry que venía cargando a Lily.
Lily sonrió y comenzó a gritar, junto con Lucy, Roxanne y Rose.
--¡No!—grito Ginny exasperada— ¡No griten!
--¡No grites, Ginevra!—le reprendió Bill entrando.
--¡No le grites a tu hermana, William!—le regaño su madre severamente.
--¿Gritamos?—llego Sofí, detrás de ella venía Cormac cargando a Chloe y Zoe que balbuceaban.
--¿Por qué?—pregunto George saliendo del baño.
Las gemelas soltaron carcajadas al ver a su desorejado padrino que les sonrió al instante, Chloe y Zoe se echaron a gritar con Lily, Rose, Lucy y Roxanne.
--¡NO!—gritaron Sofí, Audrey, Fleur, Hermione, Ginny y Angelina.
James y Freddie se miraron con complicidad y se pusieron a gritar igual que Albus, Louis y Hugo.
--¡FAMILIA!—grito alguien desde la puerta.
--¡NO GRITES!—gritaron todos, niños y adultos, al mismo tiempo.
--¡Pero que recibimiento!—se quejó Charlie cruzado de brazos.
--¡Tío Charlie!—chillaron los pequeños corriendo hacia él.
--¡Charlie!—gritaron los adultos, yendo a abrazarlo.
--Ah… así está mejor—afirmo Charlie contento, abrazando a todos.
--¿Por qué nos avisaste que venías?—le reprocho su madre una vez que Charlie hubo saludado a todos, estaban sentados en la gran mesa que habían puesto en el jardín de la Madriguera, era la típica comida familiar que hacían mes con mes—habríamos preparado una fiesta de bienvenida.
--No hacía falta, mamá—afirmo Charlie que cargaba a Chloe—Lucy me dijo cuándo sería la comida y me dije ¿Por qué no? Y heme aquí.
--¿Cuánto tiempo vas a quedarte, hermanito?—pregunto George a quien Zoe le jalaba el cabello.
--Pues… ha llegado un nuevo grupo de jóvenes—decía él divertido con Chloe—así que ellos se harán cargo, creo que esta vez podré quedarme un mes…
--¿UN MES?—saltaron todos los niños, contentos— ¡Genial!
--¡Eso es una excelente noticia!—exclamo Arthur acomodándose las gafas, a su lado Hugo y Ron se metían cuanta comida podían—estarás aquí en navidad y año nuevo.
--Sí, eso creo—dijo Charlie sonriente, luego su rostro se ensombreció un poco— ¿Cómo esta Andrómeda?
El ambiente se tensó por completo; los niños dejaron de hablar, miraban a Charlie, tristes a la par que los adultos se quedaron en silencio. Hasta las pequeñas gemelas dejaron de gimotear.
--Mal—respondió su madre cabizbaja, Lucy le tomo la mano en señal de apoyo—ella… no es muy mayor pero tiene las enfermedades de una vieja, creo que…—se le quebró la voz.
--Creemos que se debe a toda la presión que le causo, bueno…—Harry carraspeo para deshacer el nudo de su garganta, habían pasado los años pero eso no hacía más fácil hablar de la guerra—desde que murieran Tonks y Ted, así que… no sabemos cómo vaya a seguir.
--Uff—resoplo Charlie, la pequeña Chloe le jalo le pellizco para llamar su atención.
--¡Chloe, no!—le reprendió Sofí sacándola de brazos de Charlie.
La pequeña le enseño la lengua a su madre antes de levantar el puñito y hacer una mueca muy graciosa.
--¡Lo que le enseñas, George!—espeto Sofí ceñuda.
--Claro que no—se defendió George escondiéndose detrás de Zoe que hacía ahora lo mismo que su hermanita—yo soy más bueno que lo bueno, lo aprendieron de Cormac…
--¿Qué?—soltó Cormac, asustado— ¡Por supuesto que no!
Sofí lo miro recelosa.
--¡Nosotros no fuimos!—gritaron James y Freddie ante las miradas acusadoras de Angelina y Ginny.
--¡Ajá!—exclamo Sofí victoriosa.
--Fue el tío George—afirmo James asintiendo rápidamente con la cabeza.
--¡Es cierto, fue papá!—aseguro Freddie señalando con el dedo a George sonreía— ¡Nosotros lo vimos!
Los ojos de todos fueron a parar a George que se puso rojo por aguantarse la risa.
--¡George!—le riño Molly una vez que estallara en una carcajada—no les enseñes esas cosas.
--Mamá, se lo hemos dicho y no aprende—tercio Bill resignado—no pierdas tu tiempo.
--Cierto—dijo George contento—soy la mala influencia personificada.
Todos estallaron en carcajadas. La comida continuo tan normal como siempre: pláticas para ponerse al día ya que los Potter y los Weasley Granger eran los únicos que se frecuentaban más de una vez a la semana, los Weasley Delacour con los Weasley Miller (les recuerdo que me inventé el apellido de Audrey) y los Weasley Johnnson con los McLaggen.
--¿Algo que quieras contarnos?—le dijo George pícaramente a Charlie una vez que los niños se fueron a jugar y las mujeres habían ido a terminar de hacer los postres, solo quedaban los chicos— ¿Charlie?—y uso el mismo tono que la vez que encontró a Harry y Ginny besándose en la cocina.
--¿De qué hablas?—dijo Charlie sin entender.
--Ya, él quiere saber si te has conseguido una novia—tercio Ron sonriendo— ¿Y bien?
--No les importa—contesto renuente.
--Ya dinos—lo apremió Bill sonriente— ¿Tienes novia?
--No, no tengo—mascullo Charlie sin más.
--¿Eres gay?—pregunto, sin poder contenerse, George.
Harry, Percy, Bill y Ron miraron con los ojos como platos a Charlie que permaneció tranquilo.
--No, no soy gay—dijo sin más.
--¿Entonces?—insistió Percy.
--Yo… no, jamás me casaré—Charlie parecía muy seguro de lo que decía—estoy demasiado ocupado con los dragones, son mi vida.
--Pero…
--¡La tarta esta lista!—grito Fleur de repente.
Percy, Harry y Ron salieron volando dejando a Charlie a merced de Bill y George.
--Sé lo que te pasa—dijo tras unos minutos de silencio, Bill.
--¿Cómo?
--Es por… ella—George parecía tímido de hablar, Charlie le miro, nadie lo sabía—no deberías temer hablar—dijo sonriéndole para darle confianza.
--No tengo miedo—hablo Charlie viendo como a lo lejos, James y Freddie eran aporreados por Chloe y Zoe que les lanzaban rocas—pero no es fácil.
--Ya, pero te haría bien—le animo Bill palmeándole la espalda—sería lo mejor.
--Lo sé, pero después de tantos años se ha convertido en algo con lo que puedo vivir—decía Charlie sonriendo nostálgico—me hace bien pensar que fue feliz, aunque no fuera conmigo.
--Eso sí—dijo George sonriéndole—me conste que fue así, que no te compliques, hermano.
--Y no lo hago.
--Genial—Bill se puso de pie—es mejor que vayamos antes de que nos dejen sin postre.
--¿Quién lo hizo?
--Mamá…
George y Bill se miraron dos segundos antes de echarse a correr hacia la casa, empujándose como un par de niños pequeños. Dejando a Charlie ensimismado en sus pensamientos. De haber actuado distinto quizá ahora ella estaría ahí y tal vez tuvieran un montón de niñitos metamorfomagos.
--¿Qué se supone que estás haciendo?—pregunto una voz a sus espaldas, alguien le tapo los ojos con una mano masculina.
--Esperándote—contesto con una risita.
El chico le dio un suave beso en los labios antes de permitirle verlo. Victoire le sonrió a Ryan con ganas.
--Siento mucho el retraso—se disculpó tendiéndole una varita de regaliz—ten cuidado que la señora Pince podría sacarnos.
--No te preocupes—dijo dándole un mordisco al dulce—estaba por irme—añadió algo ceñuda.
--Ya, lo siento—repitió sonriéndole encantadoramente—pero es que el entrenamiento nos quitó más tiempo del que pensamos.
--¿Sigue de testarudo?—pregunto Victoire abriendo de nuevo el libro.
--Sí, quiere ganar a como dé lugar—Ryan se tallo la cara, cansado—y no es que no esté de acuerdo con él, pero Hufflepaff siempre ha sido…
--No los subestimes—acoto Victoire severamente—he oído que este año la capitana se ha esmerado en entrenar a su equipo, así que no hay rival pequeño.
--Ya… ¿Podemos dejarlo para después?—pregunto Ryan lo más encantadoramente posible—por favor—añadió.
--No, lo siento, tengo que estudiar—dijo Victoire algo molesta—si quieres, puedes irte a dormir.
--Eh…—Ryan escruto con la mirada a Victoire que trataba de concentrarse en su lectura— ¿Segura?
--Sí.
--¿Segurísima?—insistió.
--Sí, vete a dormir—dijo sin alzar la vista del libro.
--Eres la mejor ¿lo sabías?—Ryan le dio un beso en la coronilla y salió corriendo.
Ósea. Victoire miro como su novio salía de la biblioteca… sin más, dejándola ahí; se suponía que iba a estudiar con Megan pero le había dicho que estudiaría con Ryan luego de que él se ofreciera pero su amiga no acepto porque no quería estar de mal tercio así que había ido a estudiar con su hermano, Michael. Genial, ahora estaba solo con esa pila de libros a los cuales no les entendía mucho.
--*La maldición Imperius es aquella que…—*leía Victoire con la nariz pegada al libro—te hace hacer cosas más estúpidas de lo normal…—dijo enfadada, pensando en Ryan.
--No, de hecho la maldición Imperius se define como una de las tres maldiciones imperdonables—era Teddy que le sonreía con ganas—cuando el hechizo es exitoso, la persona queda completamente a merced del que invoque el hechizo, aunque hay quienes pueden resistirse—recitó perfectamente, Victoire garabateaba rápidamente en el pergamino—¿Necesitas ayuda?
--¿Qué haces aquí?—quiso saber, escribiendo aun.
--Tengo que hacer una redacción de hechizos no verbales—decía Teddy buscando en las estanterías cercanas.
--¿No estás cansado?—inquirió algo extraña.
--Sí, pero me he dado un baño espectacular en el baño de prefectos—dijo sonriéndole con suficiencia—me ha dejado como nuevo.
--Oh…—y siguió buscando en los libros.
--¿Dónde está Ryan?—pregunto Teddy sentándose junto a ella.
--Se ha ido a dormir—trato de que su voz no sonará enfadada, pero no logro— ¿Dónde está Cassandra?
--Esta con la profesora Trelawney—respondió el metamorfo y Victoire supo que no estaba nada contento con ello—no sé porque si todos sabemos que es un fraude; tendría que estar haciendo la redacción, prefiere estar con ella que conmigo.
--¿Qué raíces tiene el hechizo?—pregunto tratando de no hacer caso a la molestia que denotaba Teddy hacia Cassandra y su falta de interés.
--Ah… pues…—Teddy comenzó a explicarle a su amiga lo que sabía.
Estuvieron en silencio trabajando, hablándose de vez en vez, para compartir algún chiste o un pensamiento gracioso. Las charlas entre ellos siempre eran así, entre risas.
Eran mejores amigos.
Era un hueco, sentía un hueco en el pecho. Como si una mano invisible hubiese cogido su corazón y lo apretará; era más que eso… era como sentir que le quemaba en la cara cada lágrima que derramaba, era puro dolor. En su forma más pura, la forma que más le hacía daño.
Y al mismo tiempo, era el dolor más estúpido.
Porque era mejor no sentir nada, era mejor olvidarse de lo que acaba de ver.
Y fue cuando una gran barrera se alzó, una pared que separaba el dolor de sus pensamientos y su realidad. Algo que hacía el dolor, lejano, ajeno.
Era como si una nueva Victoire saliera a flote. Una chica a la cual el dolor no tocaba porque el dolor no tocaba su realidad, porque ella ni siquiera estaba en la realidad. Era una Victoire novia de Ryan.
Una Victoire que solo tenía amistad para Teddy, una Victoire que no estaba enamorada de él.
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¡Siento muchísimo el retraso!
¡LO JURO!
U__U
Pero… bueno, si siguen mis otras historias sabrán lo que me sucedió D:
Mi papá… T__T
Mi nuevo trabajo…¬¬
Y el problemita con el citado excesivo… -.-'
Y un hombre mi pasado O_O solo vienen a distraerme (¡MALDITOS!)
Jajajaja
Bueno… ¿Qué tal, eh? Una vez más vemos a la pobre Victoire (yo siempre ponía Victorie y resulta que es Victoire -.-') la verdad que a mí me ha pasado así u__u a veces es mejor hacerse la loca y una está bien… solo hasta que sales de tu mundito T__T
¿Saben? Yo siempre me imaginé que Charlie no se casó porque estaba enamorado de Tonks u__u así que… pobrecillo ¡TE QUEREMOS, CHARLIE!
J
Y bueno… ¿Qué decir de los chamacos? Y los no tan chamacos… yo los amo w
Ahora sí, las dejo :/
¡No por mucho tiempo!
Prometo, juro, y empeño mi alma a que no vuelvo a tardar tanto ;)
Mil gracias por comentar, leer y tener en favoritos n__n
Besos con sabor a galán de Harry Potter
Un fic bastante divertido y fuera de serie...