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Historia 71086 — capítulo 20
*"Hola, Jenni. Yo soy tu padre…"*Jennifer miró al joven que le habló. ¿Cómo que era su padre? Lo cierto, era que se parecían mucho, y tenía los mismos ojos grises. Divisó a lo lejos a su madre, que corría hacia ella.
-¡Malfoy, vete de aquí! ¡Jenni, no lo escuches!
-Hermione… - él se dio vuelta, y se encontró con el rostro de la castaña. Sentía su aliento caliente, su olor a jazmín. Sus ojos miel lo miraban fijamente. Ella cortó la incómoda escena.
-¿Qué quieres decirle?
-Quiero hablar con ella… a solas.
-¡Claro que no!
-Por favor… - pidió el, mirándola a los ojos. Ella no pudo resistir ese contacto visual. Miró a su costado, y susurró: *"Rápido. Solo unos minutos, luego nos vamos y no las verás jamás".*Él asintió, y Hermione se retiró de allí, hacia Ginny y Harry, que contemplaban la escena desde lejos. Jennifer, lo único que hacía era mirar a ambos. En cambio, las otras personas de la fiesta no parecían darse cuenta de nada. La castaña se sentó al lado de sus dos amigos, que la miraban. Esperaban alguna palabra de parte de la chica, pero nada sucedió. Mientras tanto, Draco le decía a Jenni:
-Jenni… ¿cómo estás? Soy tu papá.
-¿Mi papá? ¿Y por qué nunca me visitaste? ¿Por qué no vives con mamá?
-No te visité porque no pude.
-¿Y qué hacías entonces?
-Bueno… mi padre, o sea, tu abuelo, no quiso aceptarte… sé qué es duro, Jenni. Pero él no quería que yo me case y forme una familia con una… sangre impura - la niña lo miraba extrañada. Por un lado, estaba feliz de haber encontrado a su padre. Pero por el otro… parecía que no la quería.
-¿Y por qué me tuvieron? ¿Por qué nací? Hubieses pensado las cosas antes de hacerlas.
-No queríamos tenerte, en realidad. Perono me malinterpretes.
-¿ENTONCES FUI UN ACCIDENTE? - gritó la pequeña, llorando. Todos los de la fiesta, incluidos los novios, miraron a los dos. Hermione se acercó corriendo hacia ambos. Iba a abrazar a su hija, pero ella salió corriendo. Los dos padres la siguieron, corriendo también. La buscaron por todo el lugar, que era muy grande. Al final, la encontraron llorando en un rincón.
-Jenni… ven aquí.
-No… ustedes no me quieren.
-Es que… nosotros no nos llevábamos bien en Hogwarts - dijo Draco, acariciándole en cabello con dulzura. Pero la niña quitó su mano, con fuerza.
-No me toques. Pero entonces… sí fui un accidente.
-Bueno… sí. Pero te amamos igual. Eres nuestra hija - decía Hermione con ternura. Draco reaccionó de golpe. ¡Su hija! ¡Su otra hija! ¿Dónde se encontraba? Salió rápidamente, dejando a las dos chicas muy confundidas.