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Historia 71086 — capítulo 22
La fiesta continuaba. Hermione seguía con su hija, hablándole:
-Mami… si él es mi papá, quiero ir con él.
-¿Qué? ¿De qué hablas? - preguntó Hermione, incrédula. Draco entró donde se encontraban ambas chicas: la había escuchado.
-¿Quieres venir conmigo? ¡Claro! - dijo, con una espléndida sonrisa.
-Espera un momento… ¿y tú otra hija?
-Volvieron los padres. Se la llevaron. Pero enserio, pueden venir hoy, si quieren.
-¿Cómo que "pueden"? ¿Me estás invitado? - dijo la castaña, mirándolo fijamente.
-Bueno… sí.
-Pero… ¿y tus padres?
-Ellos se fueron a otro país.
-¿Pero sabe que yo existo? - preguntó Jenni.
-No, me matarían. Tú ya entiendes lo de la sangre pura y todo eso, ¿verdad? - ella asintió - Tus abuelos querían que me case con otra de sangre pura. Por eso. Entonces, ¿quieren venir a comer ésta noche? Si quieren, a dormir - lo último, miró directamente a Hermione, con cara pícara. Ella se ruborizó. La pequeña Jenni miraba la escena, divertida.
-¿A dormir? Pero…
-Vamos, Hermione. No seas aguafiestas.
-Está bien. PERO EN OTRA HABITACIÓN, ¿ESTÁ CLARO?
-Sí, claro.
Se despidieron de los conocidos de allí. Hermione tomó de la mano de Draco y Jenni, para aparecer en la mansión Malfoy. Era muy grande, y cómoda. Él las invitó a tomar asiento, en la sala. Era muy bonita. Se sentaron en dos sillones grandes, de color verde. Luego de un rato, mientras las dos chicas contemplaban la habitación, volvió Draco.
-Vamos, a comer.
La cena fue muy tranquila. Comieron lentamente. No hablaba nadie. Jennifer miraba a Draco con atención, como examinando su rostro. Hermione no sacaba la mirada de su plato. Luego del incómodo y largo silencio, la pequeña habló.
-¿Vivirán juntos?
-Claro que no amor. ¿Qué te hace pensar eso? Ninguno de los dos quiere. Pero podrás visitar a tu padre.
-Pero… yo quiero que vivan juntos. Ser una… familia feliz.
-Yo no tengo problema… - comentó Draco. Hermione lo miró, enojada.
-¡Pero que tonterías dices! No podemos… tenemos casa, y aquí no están nuestras cosas. Sería algo incómodo vivir… contigo, Malfoy.
-¿El problema es el transporte de sus cosas? ¡No hay problema! ¡TOM! ¡TOM, VEN AQUÍ! - le gritó Draco a su elfo doméstico.
-¡Recuerda el P.E.D.D.O! ¡No deberían hac…! - comenzó a decir Hermione, pero él la interrumpió.
-Hermione, por favor. Es solo un momento. Ellos son felices. Ahora - dijo mirando al elfo - Ve a su casa, y tráele todas sus pertenencias. ¿Sí?
-S-sí se-señor Mal-Malfoy - dijo temeroso el elfo, desapareciendo.
Unos minutos después, volvió lleno de valijas. Hermione se levantó rápidamente, para ayudarlo. Entre todos, llevaron las cosas a las habitaciones. Luego de unos largos minutos, terminaron.
-¡Tengo sueño, mami! Llévame a mi cuarto - ordenó la pequeña. Su mamá la retó por decir que lo haga, o sea, obligarla. Después de llevarla y acostarla, volvió a la sala, donde estaba Draco, para desearle las buenas noches.
-Tiene mi carácter, ¿verdad? Será una chica Malfoy… - le comentó divertido.
-Claro, tendrá tu carácter, pero mi inteligencia. Será una chica Granger, no Malfoy.
-Malfoy - le contradijo.
-Granger
-Malfoy
-Granger - cada vez se iban acercando más, y más.
-Puede ser que sea Granger. Pero yo te gusto.
-¿Qué? ¡Claro que no! - ella se puso colorada. Últimamente, no sabía bien que sentía por Draco. Lo había visto muy tierno, parecía otra persona.
-Me amas... - se acercaron demasiado, y terminaron con un beso, largo y con mucha pasión.