Yo Amo, y tú Esclava — capítulo 8
Hermione se quedo inmóvil ante sentir de nuevo la respiración de Malfoy tan cerca de ella, pero pudo soltarse pronto de sus brazos, aun así haciendo mucho esfuerzo, porque ella misma no quiere despegarse de él ni un centímetro. -Yo solamente espero que esto no pase nunca más...- decía ella ya separada del cuerpo del rubio- -Granger...- dijo él.- -¿Que quieres ahora Malfoy?- decía ella dándose la vuelta. -Nada, solamente que esto es tuyo, no mio- dijo Draco entregándole el albornoz a Hermione, esta lo primero que hizo es fijarse si Draco tenia algo puesto aparte del albornoz, y sí, tenia los pantalones del pijama ya puestos. -Esto...eeh...gracias, me voy, buenas noches.- dijo ella colorada y saliendo por fin de nuevo de esa habitación. Draco sonrió para si mismo, sabia que la tenia ganada...mientras tanto en la habitación de ella, muchas preguntas inundaban la cabeza de la castaña. -¿Porque?¿Por que me tiene que gustar tanto que este cerca de mi? ¿por que he tenido esa calor al tenerlo cerca?..- se decía una y otra vez Hermione, se dispuso a ponerse su pijama para poder al fin intentar relajarse. Mientras tanto, en el cuarto de Draco, éste no para de tener una sonrisa tonta en la boca, le gustaba lo que provocaba en cierta castaña, y no quería que eso cambiase, pero ¿porque a él también le gustaba ponerla en esa situación tan embarazosa?, pensó que era solamente porque le gustaba verla sufrir. Al otro lado de la puerta, Hermione ya se había metido en su cama, se encontraba muy cómoda, pero aun así no podía pegar ojo, pensamientos y mas pensamientos rondaban por su cabeza, "Malfoy, Malfoy" su nombre le retumbaba en la cabeza, la castaña sacudía su cabeza para intentar que ese apellido desapareciese, pero el saber que él se encontraba a la otra parte de la puerta, no le hacia relajarse, se ponía aun más tensa, sin poder dormir, se levantó de la cama, y se fue a sentar al lado de la ventana, que había un espacio para que alguien se sentase, así lo hizo, se puso a contemplar la luna, y seguir pensando en cierto rubio. Al otro lado de la habitación... -Haré que seas mía Granger...ganaré esa apuesta aun que me cueste, pero serás mía tarde o temprano- se decía él en voz baja, mientras una sonrisa maligna le salia de la comisura de los labios. Un sentimiento dentro de el también le robaba el sueño totalmente, le había gustado demasiado estar tan cerca de ella, haber podido ver un poco más de carne le habría encantado, pero también era demasiado pronto..pero..¿que pasa si ella ganaría la apuesta?, ¿que cosas le haría hacer? sin duda no las que estaban en la mente del chico, o eso creía él, desde su cuarto se pudo oír como la castaña abría su ventana para dejar que entrase un poco de aire, el hizo prácticamente lo mismo que ella, y abrió su ventana, ambas cabezas se encontraron. -¿Que pasa? ¿no puedes dormir Granger?- dijo él sacando a la castaña de sus pensamientos. -¿Que quieres ahora? ¿no ha sido suficiente con lo del baño? déjame en paz aun que sea por unas horas ¿quieres?- decía ella con tono de normalidad. -No quiero nada, solamente quiero saber que es lo que te quita el sueño, porque si es lo mismo que a mi, podríamos solucionarlo juntos.- decía él guiñándole el ojo. -Créeme, no es lo mismo que a ti, y aun que lo fuese, ¡nunca lo solucionaría contigo asqueroso!- decía ella alterándose. -Pues..fíjate tu, que yo si creo que es lo mismo que yo pienso, dentro del baño parecía que deseabas todo lo contrario, ¿sabes? puedo leer tus gestos, y son mas claros que tus palabras- decía él sensualmente. -Estas totalmente loco, te piensas que todas las chicas vamos detrás tuya ¿o que pasa?- decía ella indignada. -No, todas no, pero tú Sí Granger,..-dijo el dando énfasis al "SI" -¡¡Sshhh!! no grites idiota nos van a oír..-decía ella mientras se ponía un dedo entre los labios haciendo el gesto de silencio. -¿Que pasa? ¿tienes miedo de que los alumnos se enteren de la verdad?- decía él triunfante. -¿Verdad? será la verdad que te montas tu en esa retorcida y depravada cabezota..- completó ella con sorna mientras cerraba de un golpe la ventana y entraba de nuevo a la cama, ahora ya pudiendo conciliar el sueño. Draco sin embargo seguía sin poder dormir, esos rizos, esos ojos castaños le hacían perder el control, ahora bien...el nunca lo admitiría, finalmente se acostó en la cama..y después de mucho pensar pudo dormir tranquilo. El sol se asomaba por ambas ventanas de los enemigos, cierta castaña no tubo mayor problema en levantarse, siempre había sido puntual a la hora de ir a clases, y ahora no iba a cambiar nada, así que, ella se levantó, se vistió y se dirigió al gran baño donde apenas hacia unas ocho horas había tenido el gran encuentro con su enemigo, un escalofrío le recorrió al recordar lo ocurrido, pero no le dio la mayor importancia ya que ahora estaba a solas, y lo más importante, estaba vestida, al poco tiempo de estar Hermione dentro, entro Draco. -Vaya vaya, creo que nuestros mejores encuentros van a ser siempre en este baño Granger- dijo el rubio al contemplar como le quedaba el nuevo uniforme a la castaña. El nuevo uniforme tenia tres piezas, la falda más corta que la de Hogwarts era de color azul claro, mientras que la camisa de las mujeres era blanca, con una corbata azul marino.. Draco no pudo contenerse las ganas de echarle un vistazo a su compañera, y se quedo helado al ver lo bien que le sentaba el uniforme, el de los chicos en cambio, era de pantalones negros, y camisa azul clara, y con corbata azul marino. -Espero que pocos encuentros tengamos este año Draco..- mintió Hermione cuando terminó de arreglarse el pelo. -Ya verás como cambias de opinión Granger - dijo el rubio contento. -¡Cállate! - finalizó ella mientras se disponía a salir del baño para coger sus libros e ir a clases. En la mesa grande de la sala, les habían dejado un gran mapa, pero solamente uno, así que tendrían que ir juntos en busca del aula que les tocaba a esa hora, y pasar así, el día juntos.