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Historia 72749 — capítulo 1
Aquel día todo era un caos. ¡Un soberano caos! Era cierto que el Ministerio había pasado volantes por toda una semana para que todo saliera perfecta, pero a la hora de la verdad, muchas personas se encontraban corriendo de un lado a otro… por una esquina se escuchaba gritar al ministro, y por el otro lado Harry Potter dirigía un espectáculo de luces con sus aurores; Hermione se encargaba de convencer a las criaturas mágicas de que intervinieran en la celebración y Ron y George habían prometido sabotear de manera elegante todo el espectáculo que el Ministerio se había armado.
—¡Harry! —esperó—. ¡Harry! ¡Harry! ¡HARRY! —gritó a más no poder para que el joven auror la mirase por un momento.
—¿Qué quieres, Hermione? Todo está un caos, no sé por qué el Ministerio se empeñó en hacer esto tan a lo grande… ¡Debieron escucharme! ¡Invitar a la Yalek a una ceremonia, que se le entregara un reconocimiento y ya! —espetó en con una molestia que había aparecido recién ese día, porque cuando fue propuesta la idea Harry la recibió con aplausos—. Además, no sé por qué también…
—¡HARRY! ¡Escúchame un momento! —Hermione paró un momento, esperando a que Harry se calmara—. Quiero que mantengas alejado George, Ron no hará nada, estoy segura, pero George sí que puede arruinarlo todo… Además, dile a ese troglodita que trabaja con ustedes, ¿cómo es que se llama? ¡Ah! Sí. Dile a Nigerys que se mantenga alejado de los trolls. ¡No queremos un herido minutos antes de empezar!
Harry apenas tuvo tiempo de asimilar la información, porque Hermione dio media vuelta y se encaminó de nuevo hacia las criaturas mágicas, a quienes intentaba calmar con una voz dulce y suave, ya los más tontos con luces y chispas provenientes de un cetro.
—¡Potter! —¿acaso todo el mundo se empeñaba en no dejarlo trabajar en paz? Dio media vuelta—. Potter, manda a una comisión a la entrada, no queremos a nadie intentando penetrar las fuerzas del Ministerio y sabotear esta gran celebración —pidió con orgullo el ministro, mientras le dedicaba un cabezazo a Harry.
—¿Se siente bien, señor Ministro?
—¡Sí, perfectamente! Por favor, manda la comisión que te pedí…
A regañadientes, Harry designó a tres personas a vigilar la puerta muggle del Ministerio, y a tres la puerta mágica… todo debía salir perfecto o luego todo el mundo andaría de mal humor por, al menos, una semana…
—¡Ya vienen! ¡YA VIENEN! —se escuchó desde el otro lado del atrio. El caos sucumbió, hadas volando por todos lados, dando toques y dejando estelas de luces por el aire; los trolls agitaban sus bastones y los magos hacían aparecer un cordón y una alfombra roja, como lo habían visto en un reportaje del mundo muggle.
—¡ESCUCHEN TODOS! —pidió el coordinador general, que era alguien que nadie conocía hasta aquel día—… ¡AURORES POR ALLÁ! ¡CRIATURAS MÁGICAS, ACÁ! ¿LISTOS? —hubo un asentimiento general—. ¡CUANDO SE ESCUCHE EL TERCER RUGIDO COMIENCEN A HACERLO TODO SEGÚN LO PLANEADO!
Salió corriendo por entre la alfombra roja, hasta la entrada muggle del Ministerio. El primer rugido resonó por entre todos, se acercaban lentamente al lugar en donde estaban. El segundo rugido sonó como un león en pleno atrio, ¡cada vez estaban más cerca!
Silencio… todos estaban expectantes para escuchas el tercer y último rugido para comenzar… debería resonar en poco tiempo… pocos segundos. El tiempo se agotaba…
El tercer rugido resonó más… como el maullido de un gato que como el de un león…
—¿QUÉ HACEMOS? —se escuchó gritar a viva voz a uno de los empleados del departamento de Control y Regulación de Criaturas Mágicas…
De pronto un león comenzó a rugir de la nada en el medio de todo aquel gentío, seguido por una serpiente, un tejón y un águila… los cuatro comenzaron a dar vuelta en medio del atrio, impresionando a todos los presentes, para terminar explotando en el aire y conformar el escudo de Hogwarts, y debajo de éste, un pluma escribía en el aire lentamente… Potterfics… tu versión de la historia para luego posarse en un tintero y comenzar a moverse con el viento…
—¡A la de tres! —gritó Harry tomando la iniciativa—. Una… dos… ¡TRES!
Las hadas comenzar a revolotear, los sapos cantaban, los aurores comenzaban su espectáculo de luces sobre el escudo de Hogwarts, y las criaturas mágicas… ellas ayudaban en algo. Y, justo cuando las grandes puertas adornadas con globos y serpentinas se abrieron, el coro de Hogwarts comenzó a cantar a viva voz…
—Cuando alguien escribe en Potterfics trata de hacer todo lo que la imaginación puede crear algo posible en letras —y para la sorpresa de todos, la pluma revoloteó un par de veces y luego escribió en el aire lo que el coro acaba de cantar, como si de una pluma a vuelapluma se tratase.
El equipo de moderadores ya se encontraba en pleno frente a todo este derroche pirotécnico para celebrar a Potterfics. No supieron cuando le tomaron de la mano a cada uno y se los llevaron a entrevistas, posar fotografías y un montón de cosas a lo que no estaban acostumbrados; pero mientras tanto, detrás de las apariencias del coordinador, agudizaba el ojo para saber quién había saboteado su espectáculo…
—¿Les gusto la nueva apertura? —preguntó George…
—¿Pero cómo…? ¡Si yo mandé a una comisión a vigilar! —exclamó Harry casi en un susurro para que sólo los cuatro chicos lo escuchasen, nadie más…
—Nada que hechizos potentes no pueda solucionar… ¡Ah! Y un pequeño frasco de poción multijugos con uno de tus cabellos —George sonrió tímidamente, para luego unirse a la extraña carcajada general que surgió por las ocurrencias del amigo pelirrojo—. Pero deben admitir que todo quedó mucho mejor…
—Sí, George. ¡Cómo no! —ironizó Hermione mientras se acercaba a una tal Estrella de Malfoy—… ¡Eh! Tú, sí tú —la mujer palideció un poco—. ¡Me alegra de que publicaras aquella carta que envié! ¡Muchas gracias! Y eso de Malfoy… supongo que tendremos que compartirlo, con tantos autores de dramione —bufó—. Pero dime, ¿cómo está el spam?
Hola, espero y les gustara...
me encantaría si comentan :D
Dann