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Harry Potter Black Lupin — capítulo 9

--¿Quién es?—pregunto una voz detrás de la puerta pero no abrió--¡Identifíquese!

--¡Hola!—saludo James contento.

--¡ Abe !—ordeno Harry tocando la puerta desesperado.

--¡Muy bien!—le felicito Sirius con una gran sonrisa luego vio la cara que ponían Remus y James—quiero decir… no seas mal educado Harry, se hace así ¡buenos días! Somos Sirius Black, Remus Lupin, James y Harry Potter…

--¡Muchachos!—saludo Slughorn abriendo la puerta de un tirón con una sonrisa de oreja a oreja--¡Que sorpresa! Pero ¿Qué se quedan ahí? ¡Pase, pasen!

--Será divertido—murmuro Sirius a sus dos amigos cuando Slughorn ya no podía oírlos pues iba a la cabeza para dirigirlos al salón.

--Y mucho—dijeron los dos chicos sonriendo.

--¡Que gusto verlos por acá!—soltó el profesor sujetando su barriga, se volvió para mirarlos con una gran sonrisa cuando hubieron llegado a la sala; era una estancia bastante llena de cosas, fotos, cajas, carpetas, parecía todo muy junto. Miraba a los tres chicos sonriendo pero sus ojos se llenaron de un brillo especial cuando se toparon con los ojos verdes de un Harry inquieto queriendo sujetar un extraño objeto que daba vueltas curiosamente, sus ojos se posaron en la cicatriz del niño que en cuanto se dio cuenta que el hombre lo miraba le sonrió enseñándole todos los dientes—sus… sus ojos…--logro decir el profesor con la voz temblorosa y los ojos vidriosos—son hermosos, exactamente iguales a los de…--pero la voz se le quebró y ya no pudo continuar

--Lily, si—dijo James orgulloso cargando a Harry—ella había querido venir a verlo pero… ya no pudo hacerlo—y mejor miro a su hijo porque de lo contrario el sentimiento y la nostalgia emanarían de él en forma de silenciosas lágrimas—ella quería que conociera a nuestro hijo y pues… bueno henos aquí; espero que no le moleste.

--¡Por supuesto que no!—exclamo el profesor recobrando su habitual tono de voz--¡Que gusto, un verdadero placer!

--¡Qué bueno!—dijo Sirius con entusiasmo y abrazo al profesor que le dio palmaditas en la espalda--¡Hola!—dijo cínicamente cuando se separaron.

--Profesor—saludo Remus cortésmente estrechando la mano del profesor y rodando los ojos cuando Sirius lo miro—un gusto verlo de nuevo.

--Digo lo mismo señor Lupin—dijo el profesor sonriente, miro a Harry que se tallaba los ojitos--¿Y usted jovencito? ¿No piensa saludarme?

--Hola—saludo Harry tiernamente y como todo niño respetuoso estrecho la mano regordeta que Slughorn le ofrecía--¿Cómo tas?

--Muy bien—dijo Slughorn complacido por aquel niño tan lindo y al parecer tan amable y gentil como Lily—pero siéntense muchachos, ¿quieren algo de beber? ¿Unos bocadillos para acompañar, quizá?

--Si—dijeron Sirius y Harry al tiempo, se miraron e hicieron un gesto de te estoy mirando(como en la película de los Fockers xD) James y Remus los miraron fingiendo reprobación y tratando de no reír pero Slughorn soltó una carcajada y murmuro algo que nadie entendió—por favor—añadieron los dos otra vez al unísono.

--Ahora vuelvo y tendrán que contarme su aventura en la captura de los Lestrange.

--Eh… vale—dijo James nerviosamente, el profesor salió de la habitación dejándolos solos--¿saben? No me gusta mucho esto, quiero decir ¿acercarnos al viejo solo porque otro viejo nos lo pidió? ¿No es caer muy bajo?

--Opino igual que tú, Cornamenta—acepto Remus encogiéndose de hombros—pero si Dumbledore nos lo pidió es porque debe ser importante y sobre todo: es algo que ayudara a Harry.

--Ya, pero además el viejito es adorable—sentencio Sirius sonriendo igual que siempre—me recuerda al padre que pude tener…

--¡Máds bien un abuelito!—exclamo Harry sin pensar y luego se tapó la boca graciosamente—Yo no dije nada…

--Esa mentira te honra, Harry—dijo Sirius divertido—además, tu no debería prestar atención a lo que charlamos nosotros.

--Pedo…

*--*Tú padrino tiene razón, Harry—le dijo James seriamente y el pequeño solo miro al suelo y comenzó a cantar algo que sonó como a la canción de Led Zeppelín—creo que de ahora en adelante debemos tener más cuidado cuando hablamos frente a Harry porque aunque parezca que no, bien que escucha.

--Y que lo digas—dijo Remus viendo como Harry jugaba con un pedazo de pergamino que había por ahí pero los miraba de reojo.

--Cerveza de mantequilla y jugo de calabaza—anuncio Slughorn entrando de nuevo a la sala cargado de una bandeja con bebidas y comida--¿o prefieren algo más fuerte?

--¿Hidromiel?—pregunto Sirius pero Remus le dio un codazo—digo, no así está bien con mi cerveza de mantequilla…

--¿Seguro?

--No—un codazo por parte de James—quiero decir, sí, estoy seguro; es muy temprano para el hidromiel.

--Bueno pues entonces yo si me beberé el hidromiel—dijo Slughorn e hizo aparecer una botella--¿Remus, James?

--Bueno…--dijeron ambos encogiéndose de hombros mirando a Sirius con una sonrisa burlona, él solo intento no hacerles un gesto grosero.

--¿Harry? ¿Jugo de calabaza?—inquirió el profesor tiernamente.

--Vino tinto—dijo el pequeño para sorpresa de los cuatro; James casi se atraganta con el hidromiel, Remus miro con reproche a Sirius y luego a Harry y Sirius veía orgulloso a su ahijado y el profesor abrió mucho los ojos como si no hubiera entendido. Al ver a todos así, Harry soltó una carcajada--¡Dsela queyedon!Jugo de cabaladsa pod favod.

--Que gracioso—comento el profesor sonriente.

--No se imagina cuanto—dijo James saliendo de su apuro.

--Bueno, bueno—dijo el profesor sentándose frente a los chicos y viéndolos como si fueran el premio gordo lo que hacía que Remus se sintiera incomodo, que James sonriera y que Sirius e sintiera como en su habitad natural—debo decir que me sorprende mucho verlos tan compuestos luego de la terrible perdida de Lily…--y sin querer sus ojos se posaron en el pequeño Harry que bebía su jugo con avidez—no pude ir al funeral, eso era demasiado para mí, soy un viejo sentimental…

--Oh no se preocupe—dijo James sinceramente—sé que a ella le alegra saber que sigue recordándola.

--Pues como diría Dumbledore: quienes nos aman jamás no dejan—cito Slughorn correctamente—no me sorprende mucho el hecho de que los tres sean los Auror más destacados de la época; siempre lo dije, siempre escogiendo bien a los alumnos que destacaran en el mundo mágico claro sin olvidar a los Longbottom que creo que están muy agradecidos con ustedes porque de lo contrario estarían ya locos o peor—los tres chicos se estremecieron ante el recuerdo—muchos rumores circulan entorno a esa misión—su mirada se volvió ávida de información--¿les importaría hacer la vida de este viejo más divertida contándome sus andanzas?

--Eh…--Remus miro a sus amigos.

--Si claro porque no—dijo James mirando a Remus de forma sugerente.

--Vera, esa tarde…--empezó Sirius, claro le encantaba ser el héroe en todas partes y de todas formas.

James solo medio oía a Sirius; tenía la vista clavada en una de las miles fotos de la repisa de Slughorn, desde que llegaran había estado buscándola, ahí, a la vista de todos estaba la fotografía que constataba que Lily Evans había sido parte del Club de las Eminencias, en esa simple fotografía podía verse al amor de su vida sonriéndole y saludándolo, aun siendo un pedazo de papel podía notarse la calidez y amabilidad que destilaban los ojos de la chica; con tan solo dieciséis años podía verse que estaba encaminada a ser una gran mujer. Esa imagen le removió muchas cosas, si bien no se pasaba los días y noches llorándole, cada que estaba desprevenido la nostalgia y la añoranza lo invadían; todas las noches era un calvario conciliar el sueño, no podía dormir sino hasta que daban las tantas horas de la madrugada y todo porque extrañaba sentir su perfume y su calor a su lado. La amaba como desde el primer día, la extrañaba más que nunca, le hacía muchísima falta y la peor parte era cuando Harry decía algo referente a su mami y a él solo se le formaba un nudo en la garganta; era un terrible situación, pero era su situaciónesa era su vida cotidiana y su realidad. Aun no lograba recomponerse y solo trataba de distraerse para no hacerse más amarga la vida, después de todo no tenía ni un año de su muerte…

--¿En serio?—pregunto el profesor atónito sacando a James de sus pensamientos y haciendo que su mirada se encontrara con la de su hijo que le sonrió y se acercó a abrazarlo.

--Oh si, Merlín sabe que no miento—aseguro Sirius pero por el tono que uso y que Remus pusiera los ojos en banco hizo que James dudara—las cosas pasaron así.

--¡Por Merlín!—exclamo James consultando su reloj de pulsera, el regalo que le dieron sus padres al cumplir la mayoría de edad--¡Ya es tarde! El tiempo se pasa volando cuando te diviertes…

--Que divertido—murmuro Remus ¡qué raro! Él no era e quejumbroso, ese era el trabajo de Sirius.

--Tenemos que irnos—dijo James poniéndose de pie mientras cargaba a Harry que había echo un avioncito de pergamino—gracias por el recibimiento, profesor; significa mucho para nosotros.

--No tienes nada que agradecer muchacho—afirmo Slughorn poniéndose de pie—esta es su casa y pueden venir cuando quieran.

--¿En serio?—quiso saber Sirius echándoles un ojo a las botellas de vino, hidromiel y whiskey. Esta vez fue Harry quien le dio un golpe no tan disimulado—Auch, yo decía, si muchas gracias.

--Gracias—dijo Remus sonriendo con flojera de seguro la perorata de Sirius resulto más aburrida que nada-.

--Gacias—murmuro Harry contento.

--De nada—musito Slughorn radiante—pórtate bien.

--No pometonada—dijo Harry pícaramente.

--¡Que muchacho, que muchacho! ¡Igual que el padre!—exclamo el profesor más que satisfecho.

--Gracias y hasta luego—dijeron los tres adultos saliendo de la casa.

--¡Nos vemos!

--Bueno—hablo Sirius cuando ya doblaban la esquina de la calle donde vivía el profesor—ya me había olvidado lo bueno que es escuchando aventuras.

--Es que te encanta que te crea todas las estupideces que dices—espeto Remus riendo.

--No son estupideces—afirmo Sirius con convicción—son mero hechos, Lunático; y si le agregamos que sabe cuándo hacer exclamaciones de admiración y esas cosas.

--Claro a ti te encanta—mascullo James riendo también.

--Vale pero me esfuerzo—dijo Sirius ofendido—después de todo debemos ganarnos su confianza ¿no? ¿Qué mejor que así? Está encantado con que seamos los mejores Auror…. Saben que es verdad y Harry ayuda mucho.

--De nada—dijo Harry sin prestarles mucha atención—oye papi ¿puededs hacedque mi avioncito vuele dsolo?

--Claro, hijo; en cuanto lleguemos a la casa.

--Pues ya empezamos—tercio Remus—solo espero que todo nos salga bien.

Sirius y James se miraron con complicidad y asintieron a su amigo licántropo; entonces el plan ya estaba en marcha ya solo era cuestión de tiempo; tiempo para que el profesor confiara en ellos y tiempo para saber qué era lo que necesitaba Dumbledore de Slughorn.

El frío invierno se quedó atrás dando paso al maravilloso mes marzo; el cumpleaños número veintidós de Remus iba a ser festejado de forma… tranquila o bueno eso fue lo que parecía que sería. James y Hera habían acordado que lo invitarían a cenar a un restaurant muy elegante, ya todo estaba listo; Harry estaba todo enfurruñado, de brazos cruzados y de trompita parada porque James le había puesto ropa de vestir y lo había peinado (cosa que le costó mucho trabajo y litros y litros de poción alisadora) él mismo también había tratado de someter a sus escandalosos cabellos y cuando Hera le pregunto porque seguía igual de despeinado alego que toda la poción se le había ido en Harry cosa que su amiga no creyó. Mientras ella estaba metida en un bonito, sencillo pero elegante vestido color dorado, estaba todo perfecto hasta que llego Sirius en su moto, el cabello alborotado, chaqueta de cuero negra, botella de whiskey y cigarrillo en mano y en la otra, boletos para un concierto.

--¡Padino!—chillo Harry lanzándose a Sirius que ya traía una sonrisa fanfarrona--¡Podfin llegads! Dile a mi papi que no me vidstacomo mamadacho…

--¿Qué diablos le hiciste a mi ahijado, Cornamenta?—pregunto Sirius con horror viendo la vestimenta de Harry y sobre todo su cabello--¡Vámonos!

--¡Yo no quiedo id adsi!—grito Harry enojado--¡Padino!

--¡Sirius!—le reprendió James cuando este ya se disponía a despeinar a un muy complacido Harry--¡No puedes llegar así como así! Ya sabías el plan de esta noche…

--El cual es muy aburrido si me preguntas—comento Sirius con flojera.

--Pues no, no te pregunte—le espeto James cargando a Harry que hacía pucheritos—déjate de idioteces y arréglate que ni creas que te voy a llevar así al restaurant ¿tienes idea cuánto cuesta una sopa allí?

--¿Más barato que un par de camisetas para el concierto?--aventuro Sirius cómicamente

--No, Canuto—dijo James con determinación—Hera vendrá en dos segundos y ella no querrá ir, además ¿Dónde vamos a dejar a Harry?

--¡Pues viene con nosotros, le compre boleto!—exclamo Sirius mostrándole cinco boletos--¿Me crees capaz de dejarlo fuera? Pero si a Harry le encanta ¿verdad?

--Oh si—dijo Harry sonriendo tan malévolamente como Sirius.

--¿Y de quien es el dichoso concierto?—quiso saber James mal disimulando su curiosidad--¿De John Lennon?

--¡A él lo mataron hace como dos años!—soltó Sirius con incredulidad—eso que eras su fan, casi te suicidas…

--¡No es cierto!—se defendió James.

--Si, si es cierto.

--No es verdad.

--Sabes que tengo la razón, siempre la tengo.

--Canuto…

--Cornamenta…

--¡Niños!—grito Harry--¡Ya badsta!

--Oh si lo siento—se disculparon ambos hombres.

--¡Caday! Edstna peodque yo…--y para verse más gracioso, Harry elevo sus manitas al cielo y rodo los ojos--¡Compodtense!

--Es que Sirius…--empezó James como niño pequeño.

--¿Yo?—se burló Sirius--¡Fuiste tú, antipático y aburrido!

--¿Aburrido? ¿Aburrido, yo?

--No, el vecino ¡Pues si, tú! ¿Quién más?

--¡No soy aburrido!

--Entonces ¿Cómo le llamas a que no quieres ir a un concierto de Led Zeppelín por ir a un estúpido restaurante?

--¿LED ZEPPELIN?—no solo fue James quien grito abriendo mucho los ojos sino también Remus que venía entrando a la casa.

--¿De quién más?—quiso saber Sirius con una gran sonrisa pues había logrado lo que se proponía—bueno Lunático, este era mi regalo de cumpleaños pero don Cornamenta ha tirado su Barbie y no quiere ir…

--¡Está loco!—grito Remus corriendo a lado de Sirius para ver mejor los boletos--¡Yo sí quiero ir!

--¡Yo tamien!—salto Harry aplaudiendo, luego miro a James que estaba atónito—ni modo papi, te quedads pod abudido; dsia lads tesno llegamodste acuetadsa dodmid…

--¡Pero yo también quiero ir!—soltó James sonriendo contento—es que este idiota no me había dicho de quien era el concierto; creí que sería de un grupo mundialmente desconocido…

--¡Vámonos!—grito Sirius dando una palmada, Harry y James ya estaban con un pie en afuera cuando Sirius los hizo girarse con un hechizo--¿A dónde creen que van así vestidos? ¡Ni loco los llevo a un concierto con ese peinadito de libro abierto! ¡A cambiarse!

--¡Corre!—James tomo de la mano a su pequeño engendro del demonio y subieron a cambiarse.

--¡Hera!—grito Sirius viendo hacia arriba--¡Hija mía ven que tu amado y respetado padre te llama!

--¡Estoy cambiándome!—le contesto la chica--¡No puedo ir a un concierto con un vestido de cóctel!

--¡No te tardes, y si, es una orden!—se notó claramente la risa contenida en la voz de Sirius.

--¡Eres genial, Canuto!—dijo Remus viendo los boletos.

--Otss yo lo sé—dijo él alzándose el cuello de su chaqueta—pero será mejor que nos apuremos o no llegamos…

--¿Y cómo nos vamos?—pregunto Hera bajando las escaleras, Remus casi se va de espaldas cuando la vio; traía una mallones negros con un blusón morado, tenis y una chaqueta negra--¿Chicos?

--Hija, no sales así—sentencio Sirius seriamente--¡mira nada más como se te queda viendo el tonto de Remus! No, no y no, e a cambiarte.

--¡Vámonos!—gritaron James y Harry; los dos iban de pantalón de mezclilla, chaquetas de cuero y tenis.

Todos iban bien acorde para un concierto de Led Zeppelín.

--¿Red Flu?—aventuro Remus.

--Si genio—ironizo Sirius--¿sabes de alguna chimenea que este cerca de donde será el concierto?

--Oh…--Remus se sonrojo--¿Nos aparecemos?

--Pedoyo contigo—dijo Harry pues de las pocas veces que se había aparecido con el único que no había vomitado había sido con su tío Remus.

--Vale, allá nos vemos—dijo James pasándole el niño a Remus—no se tarden.

--Si mamá molona—dijo Sirius abriendo la puerta--¿Qué esperan? Vámonos que me chica hacer fila.

--¡Qué humor!—dijeron todos incluido Harry.

--Los escuché…

--¿Crees que sea muy difícil eso de entrar a un concierto?—pregunto Hera a Remus.

--Hum… yo creo que no—aseguro el chico—debe ser lo más normal del mundo ¿no?

--El problema es que nosotros no somos normales—tercio James sonriendo.

Y Remus y Hera sonrieron nerviosamente, ojala no tuvieran problemas…


¡Hola!

Primer punto: no sé si haya habido un concierto de Led Zeppelín por esas fechas pero no importa porque mi imaginación es grande xD ojala no les moleste ese insignificante detallito**J

Bueno por lo demás solo espero que les guste el capi y que en el siguiente veremos las pato aventuras de las chicos en el concierto :P claro que seguirán con su misión Slughorn y comprobar lo de Lucius Malfoy que alguien por ahí empezara a divulgar cosas de él…

Trare de volver en cuanto me sea posible ¿vale? Es que tengo exámenes las próximas semanas y tengo que estudiar x_x

Cuídense y pórtense mal.

Besos con sabor a Merodeador