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Historia 731 — capítulo 5

  1. La descubren y los descubre

Cerro la puerta, oyó un gruñido, encendió la luz y soltó un fuerte y agudo grito. Lo que tenía delante de sus ojos era un hombre-lobo! Sin querer, de lo asustada que estaba sus escondidos colmillos volvieron a crecer y los enseñó demostrando que era un vampiro. El hombre-lobo retrocedió porque sabía que no podía competir con un vampiro que tenía fuerza sobrenatural porque aun no era un adulto y mucho menos tenía ni la mitad de fuerza de este. Luna se fijo en los ojos de ese ser, le resultaban muy familiares, después se fijo que habían otros animales en la habitación, un ciervo con una redonda alrededor de los ojos, un perro y una apestosa rata, se veía que ninguno de esos seres había llegado a la edad adulta y sus amigos no estaban en ninguna lado.

-¿Remus?-dijo mirando al hombre-lobo-¿James?-dijo mirando al ciervo-¿Petter?-dijo mirando a la rata-¿Sirius?-dijo mirando al perro.

James viendo que Luna al ser un vampiro controlaba a Remus se transformo en humano. Sirius al ver lo que hacía James tomo su ejemplo y también volvió a su forma humana. Petter fue muy cobarde y siguió con forma de una pestosa, gorda y fea rata.

-Luna… ¿eres un…?-dijo James sin saber si decir la palabra.

-Soy un vampiro-Luna estalló a llorar y se fue corriendo.

Luna corrió hacía el Bosque Prohibido, corría tan rápido y como pensaba en sus cosas no hacía donde iba acabo llegando a la cueva que hacía unos meses se había escapado. entro en la cueva, seguía tan mal como la última vez que estuvo. Se sentó en una roca que había. El vampiro que la mordió la oyó llorar y fue a ver quien era, haber si podía chupar sangre. Pero se encontró con una sorpresa.

-¿Qué te pasa?-pregunto al ver que era la chica que hacía un tiempo había mordido.

-No te importa-Luna seguía llorando.

-¿Dónde has estado?

-No te incumbe, no sabías que la curiosidad mato al gato.

-Si pero soy un vampiro y no puedo morir.

-Si que puedes, con la luz del día, estacas de madera, etc.

El vampiro al ver lo borde que era la chica la dejo allí llorando y se fue a por sangre. Luna siguió llorando allí, sentada en la piedra. El vampiro volvió.

-Chica si sigues aquí, en mi casa y estas llorando más vale que me digas lo que te pasa.

-¡PUES QUE MIS AMIGOS SABEN QUE SOY UN VAMPIRO! ¡EL CHICO QUE ME GUSTA SABE QUE SOY UN VAMPIRO! ¡Estas contento ahora que te lo he dicho!-Luna seguía llorando, no podía aguantar la lagrima.

-Pero tus amigo son vampiros, ¿qué problema tienes con eso?

-¡Que no son vampiros!

-¿Son humanos?

-¡Si!

-Chica estúpida podrías haber bebido su sangre y que fueran vampiros como tu. Y si no los puedes chupar ahora su sangre.

-¡Yo nunca les haría pasar la cruz que estoy viviendo yo!

-Ser vampiro no es malo, todo el contrario. Ahora que veo que lloras por estupideces ¡¡¡FUERA DE MI CASA!!!

Luna se fue de ese espantoso lugar. Fue paseando mientras la última lagrima que tenía caía de su ojo y pensaba en lo que le había pasado y lo que le había dicho ese vampiro, que ni le había dicho su nombre. Pensó y pensó, y su mejor solución para que nadie la señalara con el dedo, para que nadie tuviera miedo de ella era que la luz del día la convirtiera en cenizas. Se espero en el bosque asta que faltara poco para el amanecer. Faltaba media hora para que saliera el sol. Fue a la parte de los terrenos de Hogwarts que los primeros rayos de luz tocaban primero. Se estiro en el césped esperando su hora. Estuvo un rato estirada asta que oyó que alguien la llamaba era Remus, su amado Remus, detrás de el iban James y Sirius, el cobarde de Petter no estaba ni convertido en rata, este se fue a dormir a su habitación.

-Luna-dijo Remus cuando llegó donde estaba ella-, te hemos traído esa crema que te ponías para que te pudiera tocar el sol, también te hemos traído sangre por si tenías sed, y nos…

-Pero te das cuenta de lo que haces?-dijo Luna interrumpiéndole.

-Si, te estamos salvando, no queremos que el sol te mate-dijo Remus.

-¿Por qué vais a querer ser amigos de un vampiro? Os podría volver como yo.

-A mi eso no me importa y creo que si James y Sirius corren hacía aquí lo más rápido que pueden aunque vayan a paso de tortuga, tampoco les importa.

Luna al oír eso estaba contentísima, no podía creer que el chico del que estaba enamorada de diera igual lo que era, y no resistió abrazarle y darle un beso en la mejilla, cosa que hizo sonrojar a ambos y provocar risas a Sirius y a James, pero Luna para disimular los cogió y los añadió al grupo. Fue un abrazo de amigos. Luna se puso la crema solo era cuestión de minutos que saliera el sol, y bebió un pote de sangre. Luego fueron a la Sala Común porque aun quedaba rato para la hora de almorzar. Como aun no bajaba nadie porque estaban todos en la cama se quedaron hablando de lo que había pasado. Le explicaron a Luna que a Remus de pequeño lo mordió un hombre-lobo y para poder ir a Hogwarts Dumbledore le enseñó la habitación secreta donde tenía que ir cada luna llena, y que Sirius, James y Petter se volvieron animagos para estar con el en esos momentos. Y Luna les explico que ella era huérfana, que vivía en el pueblo y que haciendo el burro con sus amigas en el bosque las pillo un vampiro y que por ser la más lenta le mordió a ella y que Dumbledore la adoptó, que por eso a partir de ese día esta en Hogwarts y cada vez que iba a la enfermería era por sangre.

Eso la unió más a esos tres chicos, ahora siempre iba con ellos y no tenía muy buena relación con algunas chicas porque ella era la única chica que era la mejor amiga de los tres chicos más guapos de la escuela. Y lo mejor se todo es que Lucius no la volvió a molestar más porque siempre estaba con Remus, James y Sirius. Pero un día hubo una excepción. Se fue un momento a buscar un libro que se había dejado en un aula…