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Historia 731 — capítulo 9

  1. Vistita al pueblo y el baile

Ya era el fin de semana y a partir de tercer curso ya podían salir al pueblo, pero como ellos eran de quinto curso no tenían ningún problema. Salieron, fueron a mirar un montón de tiendas. Las chicas habían comprado un montón de cosas, maquillaje, cosas para el peinado, etc, etc, etc. Pero según ellas aun les faltaba mucho que comprar aunque se fueron a hacer un descanso en el Caldero Chorreante, donde se encontraron con James, Remus, Sirius y Setter, estos se sorprendieron mucho de lo cargadas que iban. Estuvieron hablando un rato de la genial broma que hicieron, y lo mejor de todo era que nadie sabía que habían sido ellos. Al cabo de un rato entro la profesora de adivinación, y vio al grupito y se dirigió hacía ellos, toco sin querer una de las bolsas de Luna, nadie se dio cuenta, la profesora empezó a decir:

Cuando las estrellas brillen más que la Luna

la heredera de los cuatro magos más poderosos de la historia

heredera el poder que le corresponde.

Esta es una profecía que se hizo hace mucho tiempo,

y se vuelve a repetir porque falta muy poco para que se cumpla.

La profecía la dijo un hombre importante que antes tenía mi asignatura.

La profesora se les quedo mirando con la cara extrañada, igual que los chicos a esta, les pregunto que era lo que había dicho y se lo dijeron al pie de la letra. La profesora se fue corriendo en dirección al colegio cuando se entero de las palabras exactas de su supuesta “premonición”, o lo que fuera.

Los chicos extrañados dejaron correr el tema, porque ¿cuándo había acertado una premonición esa profesora? La respuesta era nunca, al menos que ellos supieran. Las chicas siguieron comprando cosas para el baile, y seguramente la mayoría de todas sus compras no las utilizarían para nada, pero así eran ellas.

Volvieron después de sus múltiples compras antes de que anocheciera. Las pobres se habían olvidado por completo de los deberes, no habían hecho nada de nada, así que dejaron las bolsas en el cuarto y fueron a la Sala Común a trabajar.

Eran las diez de la noche y aun les faltaba adivinación, según ellas lo peor de todo. Tenían que ver el futuro de una persona mirando una bola de cristal. Ese ejercicio más bien se lo inventaron, Luna le miró la bola a Susan, Susan a Lily, Lily a Arabella y Arabella a Luna, pero mirando la bola sucedió algo extraño, Arabella le vio a Luna que algo le pasaría pronto, pero como era tarde y a ellas no se les daba bien lo de la bola gracias a la mala profesora que tenían pensaron que era mejor dejarlo correr, porque como no sabían si era bueno o malo podía ser cualquier cosa, asta que se quedara dormida y no pudiera desayunar.

Esos dias no pasó nada, y ese mismo día por la noche sería el baile y no habían clases por la tarde. Y todas las chicas se empezaron a arreglar muy pronto, y solo estaban los chicos por la escuela un par de horas antes del baile.

Ya era de noche, algunas parejas ya estaban reunidas delante de la puerta del comedor, donde estaba la profesora McDonagall prohibiendo el paso. Unas de esas parejas eran Lily y James, Luna y Remus y Arabella y Sirius. Todos iban muy guapos, con sus túnicas bien puestas, las chicas maquilladas, y los chicos al igual que las chicas bien perfumados (N.A. S pa poner, así se alarga, aunque os aburre ¿no? Lo siento).

Al final se abrieron las puertas. Todos entraron tipo avalancha, aunque los seis amigos lograron no separarse y sentarse juntos es una mesa. Hablaban, comían y reían, se lo estaban pasando muy bien, había mucha gente bailando.

-¿Quieres ir a bailar?-preguntaron los chicos a sus parejas, estas aceptaron.

Remus y Luna estaban justo en el centro de la pista, bailando al ritmo de la música, por cierto muy marchosa, se acabo la canción y empezó una lenta. Remus cogió a Luna por la cintura, tenía la cara un poco sonrojada, Luna cogió a Remus por el cuello, solo con el rozo ya le había entrado un hormigueo en la barriga. Estaban los dos muy nerviosos. Luna guiño un ojo, Remus al verlo se puso celoso y hizo un giró rápido e inesperado, entonces vio que Lily y James salían hacía los jardines, en dirección a las afueras del Bosque Prohibido, entonces se fijó que Luna lo miraba con cara de extrañada.

-¿Te pasa algo Remus?-le preguntó Luna.

-No nada-dijo más nervioso-. Mira Lily, James, Arabella y Sirius salen a fuera-dijo para disimular su torpeza.

-Si, jejeje-dijo-, ja se sabe para que.

-¿Para que?-preguntó Remus extrañado y Luna se sorprendió más por la pregunta de este.

-Para declararse claro esta, se nota que a Sirius le gusta Arabella y a James le gusta Lily. Si no salen para declararse ¿para qué saldrán? Porque supongo que no se querrán declarar aquí en medio, ¿no?

-Tienes razón.

Ellos dos siguieron bailando un rato más. Asta que Remus preguntó:

-¿Quieres ir a dar una vuelta?-Luna acepto.

Salieron, caminaron asta el lago sin que ninguno de los dos dijera nada. No cortaban el hielo asta que…

-Hace muy bonita noche no?-dijo Luna, porque se sentía incomoda con ese silencio.

-Como tu-le contesto Remus, su respuesta hizo saltar los colores a ambos.

-Gracias…-contesto tímidamente-Te has fijado que las estrellas brillan más que la luna, a lo mejor la profecía de esa estúpida profesora se cumple.

-Lo dudo, nunca ha acertado ninguna, y me han explicado que una vez le dijeron que dijera que había tenido una visión, que un chico se caía para que hiciera ver que su premonición era cierta, va la muy tonta y dice que ese día sería muy bueno para el y se paso dos o tres dias en la enfermería-ambos rieron por lo que dijo.

-¿Nos acercamos más al lago?-preguntó Luna por hacer algo, ella ya estaba hiendo sin haber recibido la respuesta de Remus cuando de repente el la cogió de la mano y estiro un poco hacía el.

-Espera…-dijo nervioso-antes quiero decirte una cosa…

-¿El que?-pregunto Luna extrañada.

-Pues que… que… me gustas…-se puso muy rojo, Luna se quedó sorprendida por lo que dijo, esperaba cualquier cosa menos esa. Ella lo miro a los ojos y le contesto.

-Me gustaría responderte de una forma, pero hay un problema…, nunca he besado a un chico-dijo tímidamente, entonces Remus le sonrió, le cogió de la cintura y la beso, se unieron en un beso que duro varios minutos, cuando se separaron Luna le dijo:

-Remus Lupin, te amo desde hace mucho tiempo, pero no me atrevía a decírtelo por miedo al rechazo.

-Yo también te amo, desde hace tiempo, me parece que me enamore de ti a primera vista-Luna sonrió-, pero tenía al igual que tu, miedo al rechazo, pero veo que estaba muy equivocado-se volvieron a besar, esta vez no fue tan largo-. Luna… ¿quieres ser mi novia?

-Por supuesto que si Remus! ¡Solo faltaría que ahora te dijera que no!

Lo que quedaba la noche se la pasaron paseando y hablando, de vez en cuando había un beso (N.A. Si no que pareja más rara), y decidieron que al día siguiente se lo dirían a los chicos.

Hola!!! ¿Qué les parece? Perdón si esta última parte les parece aburrida o lo que sea, pero es que a mi me encantan las historietas de amor y no pude evitarlo, jejeje. Espero que me hagan un favor y me dejen sus opiniones en el libro de visitas.

  1. Se descubre una cosa muy importante sobre la predicción de la profesora “estúpida”

A la mañana siguiente los chicos se despertaron, se cambiaron y bajaron abajo, las chicas estaban abajo esperándolos, los chicos cogieron de la mano sus respectivas novias, nadie se dio cuenta. Se dirigían al comedor cuando Susan se percató de algo extraño…

-¿Me quieren hacer el favor de explicar porque van todos cogidos de la mano?-todos se pusieron rojos.

-Es que… a nosotros se nos olvido mencionar que somos novios-dijo Lily que seguía cogida de la mano de James.

-¡Que casualidad!-dijo Sirius-Igual que nosotros. Felicidades!

-Y que nosotros-dijo Luna-. Felicidades a ambas parejas.

Se felicitaron unos a los otros. Llegaron al comedor y desayunaron, ese día era sábado, es decir, que era fiesta y podían ir de visita a Hogsmade. Los amigos salieron del colegio, compraron caramelos y bombas fétidas y se fueron a las afueras del pueblo. Estuvieron allí un rato hablando, riéndose, se lo pasaron muy bien. Mientras se dirigían hacía el castillo Lucius Malfoy los fue a molestar.

-Pero a quien tenemos aquí-dijo.

-A los mejores del colegio-contestó Luna de mala manera porque ese tío ya le empezaba a rallar. Los merodearodes y las otras chicas al escuchar la respuesta de Luna hicieron una gran sonrisa-. Malfoy a mi ya me empiezas a rallar, siempre que nos ves dices lo mismo Pero a quien tenemos aquí-dijo imitándolo, cosa que le hizo ponerse furioso-ya rallas ¿sabías? Cuando tengas una frase nueva ven y nos la dices pero asta entonces déjanos en paz y como todos sabemos que no tienes imaginación pues, asta nunca!

Todos se sorprendieron de cómo se puso Luna, enseguida se puso a la defensiva.

-Mira niñata engreída tu a mi no me mandas, yo hago lo que me place porque soy u…

-Ya sabemos que eres un Malfoy-interrumpió Luna-, solo ellos son tan repelentes, idiotas, capullos, gilipollas,… ¿hace falta que siga?

Malfoy se fue indignado, y los chicos la miraron extrañados, aunque parecía que Malfoy no les molestaría durante un tiempo. Remus fue el más extrañado, por eso cuando el grupito se dirigía al castillo hizo que Luna se esperara un rato.

-¿Te pasa algo cariño?-le pregunto preocupado.

-No, ¿porque?

-Porque nunca te había visto de la forma con la que te has puesto con Malfoy.

-Es que ya me tiene harta, y no sabes asta que punto, ojalá se le incendiara la capa en estos momentos-en ese momento se oyó un grito, la capa de Malfoy se estaba incendiando, Remus y Luna se miraron con cara de extrañados.

Cuando los matones de Malfoy consiguieron apagar el fuego de la túnica de este Luna y Remus fueron al castillo sorprendidos. Los dos querían dar una vuelta cerca del lago, porque fue donde la noche anterior se hicieron novios.

-¿Te he dicho que te amo?-le pregunto Remus con tono coqueto y acercándose a ella.

-Si, pero solo unas 500 veces-contestó Luna siguiéndole el juego, se besaron.

-Te amo-dijo Remus-, siempre te amare, pase lo que pase-se volvieron a perder en un profundo beso.

-Yo si te perdiera no se lo que haría-Luna lo beso, ese fue su primer beso que empezaba a ser muy apasionado, de repente los cubrió una luz blanca, que al darse cuenta ambos se separaron.

-Pero que…?-dijo Remus, ninguno de los dos sabía lo que estaba pasando.

-Supongo que tu tampoco sabes lo que esta pasando, ¿o si?-dijo Luna extrañada.

Remus negó con la cabeza. Como en esos momentos ninguno de los dos sabía que hacer se cogieron de la mano y fueron a la sala común, donde estaban los demás hablando animadamente. Ni Remus ni Luna dijeron nada de lo que les había pasado, ni de lo capa de Malfoy. Resultó que a James y a Sirius les cogió curiosidad por lo que dijo la profesora Trewtanley (o como se diga), los demás quisieron ayudarles y se fueron a la biblioteca a buscar información. Al cabo de un rato todos estaban leyendo libros de Adivinación antiguas y recientes. Se pasaron tiempo buscando sin encontrar nada asta que…

-James, Lily, Susan, Arabella, Luna, Remus! Venid, he encontrado algo!-todos se dirigieron hacía donde estaba Sirius, y este empezó a leer en voz alta, pero de forma que solo lo oyera sus amigos-Aquí dice:

Ninguno sabía que hacer pero…

-Sería genial tener tanto poder-dijo Luna todos se la quedaron mirando-¿qué pasa? No es malo.

-Pero un gran poder conlleva mucha responsabilidad-dijo Lily.

-Tienes razón, pero sería una pasada, ¿te imaginas?-Luna siguió insistiendo.

-Bueno, ahora solo nos hace falta saber quien es el heredero-dijo James.

-Eso será la tarea más difícil-dijo Arabella-podría ser cualquiera. ¿Cómo empezaremos a buscar?

-Pues empecemos mirando los descendientes de los cuatro fundadores-dijo Remus.

Los siete amigos empezaron a buscar. Se pasaban horas en la biblioteca encontrando pocas cosas así que lo dejaron correr.


Hola! Lo siento pero es que se me ha secado la mente, no se me ocurre nada original ni divertido. No se que escribir, espero que me dejéis vuestra opinión, consejos, etc en el libro de visitas, gracias. Adios y kisses.

  1. Las clases aburridas

Las relaciones entre ellos iba fortaleciéndose, y gracias a eso Luna confió en las chicas y les dijo su secreto, que en realidad era un vampiro. Pasaron unos dias y avanzaron muy poco sobre la predicción de la profesora Trewtarel (o como se escriba, pero ya me entendéis ¿no?)

Los siete amigos estaban saliendo de clase de hechizos.

-Que clase tan aburrida-dijo James.

-Y con lo muermazo que es ese profesor-dijo Sirius-, tendríamos que hacer algo para que cambiara-dijo con una sonrisa pícara.

-¿En que estáis pensando ya?-dijo Lily con un tono de enfadada, aunque ella tenía ganas de hacer una broma.

-Vamos Lily sabemos que te mueres de ganas-dijo Luna-. Podríamos hechizar al profesor para que sea todo lo contrario de lo que es ahora.

-De acuerdo-dijo Arabella ilusionada-, pero ya que hacemos una broma podríamos hacer una a cada profesor.

-Pero entonces les deberíamos dar un aviso-dijo Remus-para que se preparen, o algo así.

-Bueno decidido, esta tarde no iremos a la biblioteca por lo de la predicción, estaremos en la sala común pensando bromas para los otros profesores-decía Susan-. La que ha dicho Luna ya esta bien.

Pasaron las clases, fueron a cenar y después…

-Pues ya esta decidido.

-¿Cuándo hacemos las bromas? Y ¿cuándo enviamos las cartas?

-Las cartas mañana por la mañana, y las bromas empezaran dentro de dos dias-dijo James.

Al día siguiente por la mañana, en la hora del desayuno el comedor estaba tranquilo, eso si le quitamos a todos los chicos del comedor hablando y gritando. Llegaron las lechuzas con las cartas y paquetes. La mitad de ellas fueron a los profesores, cosa que extrañó a todos. Estos abrieron la carta, todos según iban leyendo tenían una cara más rara, excepto el profesor Dumbledore, que se la miro con cara de divertido.

Pasaron los dias y solo le habían hecho la broma al profesor de encantamientos, al principio todos los alumnos estaban muy contentos por lo que le habían hecho, pero los profesores de dieron cuenta de que debía ser cosa de la broma que decía la carta que habían recibido. Al día siguiente, en clase de pociones….

-Buenos dias mis alumnos. Hoy vamos a hacer una poción un poco complicada, pero que solo para los Griffindors, pero para los de Slytherins será coser y cantar-el profesor hechizó una tiza para que escribiera en la pizarra escribiendo las instrucciones mientras Susan que es la que estaba más cerca del caldero del profesor lo hechizó.

El profesor lanzó un ingrediente en el caldero y la poción explotó, la cara la tenía negra, se pasó la mano por la cara se le vio que estaba rojo y depende de cómo moviera la cara se le veía dorado. Todos los Griffindors se rieron al verle la cara, porque este como ya se nota, los odiaba. El primer profesor que lo vio le quitó el hechizo. Los profesores se empezaban a preocupar porque no sabían quienes eran, pero si sospechaban.

Al día siguiente en clase de adivinación, la profesora entro, pasó al lado de James y le empezó a crecer pelo por todo el cuerpo, más o menos dos metros, lo arrastraba todo. Toda la clase se reía y para sorpresa de todos, la profesora en vez de irse corriendo a llorar como la última broma que le hicieron ella se puso a peinarse, todos reían, no podían aguantar.

Ese mismo día, en clase de historia que la hacían con el profesor Dumbledore (N.A. No se que asignatura hacía cuando era profesor así que he puesto esta). Al final de la clase antes de que se fueran a comer Luna le hechizó el pelo para que lo tuviera rosa fucsia y antes de entrar en el comedor Sirius se lo volvió ha hechizar para que lo tuviera lleno de trecitas, colitas y lacitos. Todo el comedor estaba riendo, el profesor Dumbledore ya sabía exactamente como tenía el pelo, pero no se lo toco porque le hacía gracia que lo viera toda la escuela, aunque el director le dijo que no era propio de un subdirector así que le deshechizo el pelo.

Un par de dias después los siete amigos tuvieron clase de vuelo, como ya les estaba rayando decidieron hacerle el hechizo en ese momento. Le hechizaron para que cada vez que hiciera quidditch una parte de su cuerpo se convirtiera en la del animal que ella más odiaba. Al final de la clase ella ya se había transformado completamente en una águila, gente decía que ella las odiaba porque les tenía envidia de que volaran tan bien y ella no lo conseguía hacerlo como esas criatura. Algunos profesores, al principió al verla le intentaron hacer fuera del colegio pero se dieron cuente de que era esa profeso. Sin querer habían hecho mal el hechizo y los ojos se le quedaron de color amarillo y no se les iba.

Las chicas fueron al despacho de McGonagall para preguntarle una duda, la profesora no estaba, pero si su estuche para las gafas con ellas dentro, aprovecharon esa oportunidad y le hechizaron las gafas. Al día siguiente en la profesora estaba dando clase a los de séptimo y estos dicen que la profesora se puso a gritar como una histérica que salieran de clase y que esta empezó a lanzar hechizos a los pupitres, apareció el profesor de pociones y al ver ese escándalo entró en la clase intento parar a la profesora, pero esta decía que allí había un lobo mágico. Cuando consiguieron calmar a la profesora aunque esta decía que aun estaba el lobo en la habitación, se intento sacar la gafas pero no podía, las llevaba enganchadas, el profesor de pociones se las intento quitar mediante un hechizo, pero el profesor apuntó mal y la dejo calva.

El profesorado ya empezaba a estar muy preocupado por las bromas y la más preocupada era la profesora a la que aun no le habían hecho nada, que era la profesora de Runas antiguas y Aritmética, la profesora estaba asustadísima, ella no sabía lo que le harían, solo lo sabían nuestros siete compañeros que por las noches se reunían en la Sala Común y no paraban de reírse de las bromas.

A la semana siguiente en clase de Aritmática Remus que estaba al lado de la profesora le lanzó un hechizo y la profesora empezó a decir:

-Esta clase de hoy, es la más importante del curso, todo lo que vamos ha hacer hoy saldrá en el examen de los EXTASIS en séptimo y este en los finales, ruego que hoy toda la clase preste atención-empezó a decir-. Pues empezaremos diciendo cosas de mi vida privada-los alumnos la empezaban a mirar con cara de extrañados-. Mi primer secreto es que estoy locamente enamorada del profesor de pociones, es que es… es tan… es tan encantador… atractivo… agradable… simpático-todos los alumnos se reían-, pero eso no para aquí, no no no no no, ¿qué os habéis pensado? ¿Qué yo dejaría a un partido tan bueno sin hacer nada? Pues no, yo soy su admiradora secreta. Aparte de eso lo he intentado seducir un montón de veces, pero el me ha rechazado cada vez-esto lo dijo con un tono un poco triste pero toda la clase se reía menos Lily, Luna, Susan y Arabella que se empezaban a sentir mal por lo que habían hecho, seguro que después, cuando la profesora recuperara el sentido estaría mal, pero esta seguía sin darse cuanta-, me rechazó tantas veces que le di un filtro amoroso defectuoso, pero claro que fue sin querer…

Las cuatro chicas al final de la clase se sentían muy mal, al contrario de los chicos, que no paraban de reírse. La siguiente semana la profesora no salía de su despacho, bueno si, pero solo para hacer clase, pero al día que si fue a almorzar el profesor de pociones fue ha hablar con ella y resulta que ahora están manteniendo una relación. Esto cambio mucho el humor de las cuatro chicas.

Los siete amigos se habían olvidad por completo de la predicción de la profesora Trewtavel (o como se escriba), así que siguieron la búsqueda que tuvieron que dejar con los nombre Elisabeth Allende y con Tom Marvolo Riddle porque resulta que estos se habían tenido una relación y que la chica había muerto.

Hola! ¿Qué les parecieron las bromas? Este capitulo ya es más larguito, jejeje. Espero que les haya gustado más que a mi. Dejen sus opiniones en el libro de visitas por favor que quiero saber si la historia esta gustando al público o no. Gracias y kisses.

  1. Descubrimiento de quienes son los padres de Luna

Remus y Luna estaban dando un paseo romántico por la noche gracias a la ayuda de la capa de James.

-Las chicas me han dicho que es muy curioso que me llame Luna y que… que… tu tengas ese problema con ella-dijo Luna.

-Yo odió a todas las Lunas menos a una-dijo Remus cogiéndola por la cintura-, y a esa Luna no la odió, sino todo lo contrarió, la amo, no podría vivir sin ella-y la beso.

-Que indirecta más bonita-dijo Luna contenta.

-Solo es la realidad-dijo Remus y la volvió a besar.

Los dos se sentaron juntó a un árbol donde casualmente encontraron un libro, que resultó ser de Petter, como no, porque a parte de tonto era despistado. Luna lo cogió y en ese momento lo vio todo oscuro. De repente vio a Petter con unos cuantos años más diciendo donde estaban James y Lily a un hombre blanco de piel y ojos rojos, y que llevaba una túnica de color negro. Luna volvió a la realidad, Remus la había tumbado en el suelo, estaba muy preocupado por ella.

-¿Ten encuentras bien?-preguntó muy preocupado-¿Te puedes levantar? Vamos enseguida a la enfermería.

-Si estoy como una rosa-dijo levantándose de un salto-, no hace falta ir a la enfermería. Pero si te tengo que explicar lo que he visto.

-¿¿¿Cómo??? ¿Qué has visto?-dijo con tono sorprendido y luego extrañado. Se sentaron apoyándose en el tronco del árbol mientras Luna le explicaba lo que había visto. Ninguno de los sabía lo que quería decir.

Pasaron un rato hablando, Remus no sabía por que le preguntó:

-Luna… a ti ¿no te gustaría saber quienes son tus padres?

-Me encantaría saberlo, pero es imposible, no lo sabré nunca-Luna se extraño por la pregunta-. ¿A qué viene eso ahora?

-Es que el otro día estaba leyendo un libro y… pues que si… si que se puede, si se puede saber quienes son tus padres-dijo intentando saber si era buena o mala noticia.

-¿De verdad?-dijo muy ilusionada-¿No es una broma?

-Nunca te haría bromas de una cosa tan importante para ti-dijo Remus y la beso-. Solo hay un problema, aunque seguro que no pasa nada, el problema es que hay ingredientes que están en el armario cerrado con llave en la clase de pociones.

-Remus muchas gracias, después se lo decimos a los demás a ver si nos quieren ayudar.

Al día siguiente por la mañana se lo contaron a los demás, estos los querían ayudar, como no. Ya tenían preparados casi todos los ingredientes, solo les faltaban los que estaban en la clase de pociones, y para conseguirlos elaboraron un plan que se cumpliría esa misma noche.

Por la noche, cuando todos los alumnos y profesores dormían los siete amigos estaban en la Sala Común.

-Todos no cabemos debajo de la capa-dijo James-. Dentro solo caben tres personas muy pequeñas, solo podremos ir dos de todos nosotros.

-¿Quiénes van a ser?-preguntó Susan.

-Yo creo que yo si que debería ser una-dijo Luna-y la otra…

-Si queréis ya soy yo mismo-dijo Sirius.

-Pues decidido, Sirius y Luna-dijo Lily-vigilad mucho de la gata de Filch y el mismo Filch en persona.

Los dos amigos se pusieron debajo de la capa y se dirigieron a las mazmorras. Por el camino estuvieron a punto de toparse con Filch más de una vez. Llegaron al aula de pociones, hacía un frío espantoso. Sirius hechizó el candado con el Almodoar (como sea, ya podéis comprobar que los nombres no son mi fuerte), pero no surtió efecto, probó con un par de hechizos más y surtió efecto. Habían un montón de cosas allí dentro, les costo encontrar las que necesitaban, pero cuando ya lo tuvieron todo se dirigieron a la Sala Común, donde los esperaban los demás muy impacientemente. En el camino se encontraron la gata de Filch, ellos asustados porque no sabían si veía por las capas de invisibilidad se pusieron a correr. Al cabo de un rato Filch estuvo donde Luna y Sirius se habían encontrado con su gata. Por fin llegaron a la Sala Común, ya estaban a salvo. Se encontraron que todos estaban durmiendo, estaban muy monos en opinión de Luna. Ella no sabía si era mejor despertarlos o dejarlos dormir asta al día siguiente. Pero optaron en que era mejor despertarlos.

-¿Ya lo tenemos todo?-preguntó Remus.

-Si, ahora solo nos hacen falta tres horas de preparación-contesto Lily.

-Mejor que lo hagamos mañana que hoy ya es muy tarde-dijo James.

Se dieron las buenas noches y cada uno se dirigió a su habitación. Al día siguiente todos se despertaron con mucho sueño. Habían dormido muy poco. Les pasaron las clases lentamente, aun seguían recibiendo felicitaciones por las bromas a los profesores, todo el colegio sabía que habían sido ellos, el problema era que no los podían castigar ni nada porque no tenían pruebas. Después de comer se dirigieron a el baño de Mirthley la Llorona donde no había nadie, ya habían empezado la poción, solo tenían un problema, es que al cabo de tres cuartos de haber empezado la poción tenían que tirar el último ingrediente y después dejarlo cocer durante tres horas. Los siete amigos decidieron que en media clase hechizos Lily hiciera ver que se había mareado mucho y que le preguntara al profesor si podía ir a la enfermería, pero que en vez de eso fuera a tirar el último ingrediente para la poción, y que después volviera a clase. Los siete amigos después de haber acabado de idear el plan se dirigieron hacía las clases que les faltaban. Ya faltaba poco para que pasaran los tres cuartos de hora.

-Profesor-decía Lily-, no me encuentro muy bien podría ir a la enfermería un momento-el profesor examino la cara de la chica.

-Si pero deprisa que este tema es muy importante, al igual que los demás.

Lily había actuado muy bien. Salió de la clase y corrió hacía el baño de chicas. Cogió el libro donde explicaba la poción, leyó lo que había de hacer, poner el ingrediente y remover el líquido pastoso del interior. Cuando acabó se dirigió hacía la clase.

-Madame Pomfey le ha dado una poción ¿no?-pregunto el profesor, Lily asintió con la cabeza.

Pasó la clase, les habían mandado muchos deberes, así que decidieron ir al lavabo para apagar el fuego que cocía la poción e irse a hacer los deberes, luego ya pasarían a hacer lo de la poción.

Hicieron los deberes lo más rápido que pudieron y volvieron a los baños, los chicos ya se empezaban a acostumbrar a que hubiera agua por el suelo.

Luna se corto con un cuchillo y tiró un par de gotas de su sangre en la poción luego tiro un pergamino con su nombre. La poción hizo una pequeña explosión, se acercaron a ver si la explosión había sido por causa de que ya estaba todo hecho o porque se habían equivocado. Se acercaron a el caldero, allí solo quedaba el papel, Luna lo cogió, ya no decía su nombre, sino el de dos personas de las que ya había oído hablar, aunque no mucho. Los chicos vieron la cara que puso.

-¿Qué pasa? ¿Quiénes son?-preguntó Susan. La chica no contestaba.

-¿Te pasa algo?-preguntó Remus muy preocupado. Luna les enseñó el papel, no se podía creer que sus padres fueran ellos, que fueran los dos herederos de Hogwarts.

Los demás al ver los nombres escritos se sorprendieron. Remus la abrazó para darle su apoyo. Y le susurro al oído:

-Ahora entiendo unas cuantas cosas, pero no importa, no dejare que esta noticia interfiera en nuestra relación, te quiero demasiado para eso.

-Gracias-le susurro Luna también a el.

Nadie sabía si eso significaba buena o mala noticia, pero igualmente la apoyaron, no importaba nada de quien fuera ni de su familia.

Hola! ¿Qué les parece? Como pueden comprobar los poderes que esta realizando Luna son como los de una serie. Los puse porque me hacía ilusión. Que bien! Los últimos ficts me están saliendo más largos! Que contenta estoy! ; )