Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Consecuencias · de

Consecuencias — capítulo 2

Las vacaciones les habían pasado volando, Sirius, Remus y James extrañaban eternamente recibir noticias de su amiga, ya que Heiley no les había llamado o escribido ni un solo día.

Sirius había notado que desde Julio, Regulus se notaba un poco deprimido y pasaba días fuera de la casa, mortífago no era por que el mismo se había asegurado revisando cada día mientras él dormía su brazo, pero cada ves que le preguntaba que le pasaba él respondía "que tú no lo cepas fue tú culpa, ahora aguántate".

El 1ero de septiembre se presento más rápido de lo que muchos preferían.

Los merodeadores esperaban ansiosos la llegada de su amiga, pero a pesar de que James le había parecido ver los ojos de Heiley no la habían visto, y temían que ella no volviera Hogwarts ya que no había visto al padre de ella entre la montonera de gente y era imposible que la mandara sola.

Ya cuando se hizo tarde subieron, buscaron por vagón y vagón, hasta que dieron con el que estaban Regulus, Tim, Benilde, Lily, otra chica, Janette y una chica/o recostado/a contra la ventana.

-¿Vieron Heiley?- se apresuro a preguntar Sirius, los seis presentes lo fulminaron con la mirada.

-No sabemos- dijo el bulto contar la ventana- le diremos que la andan buscando… váyanse…- termino de decir con una voz ronca.

Los cuatro se miraron y cerraron la puerta, caminaron hasta el último vagón, su vagón, y quedaron en silencio.

-No pudo haberse ido de Hogwarts- suspiro James poniendo sus brazos atrás de su cabeza y tirándose sobre el respaldo de asiento.

-Su padre no estaba en la estación- dijo Remus rascándose la frente.

-Si se fue es por mi culpa- exclamo Sirius colocando su cabeza entre sus piernas y rascándose la nuca con ambas manos.

Los tres presentes no contestaron ni hablaron, temían que su respuesta hiriera a su amigo.

Al paso de unos minutos el expreso dio marcha y la idea de que Heiley subiera y ellos la pudieran ver nuevamente desapareció.

Se hicieron a la idea de que no volverían a ver a su amiga nunca más, para ellos Heiley se había ido de Hogwarts y no se percataron que ya habían estado hablando con ella, hace no solo más de unos minutos. Ella los había visto nuevamente después de 3 mese y le había dolido no abrazarlos, pero la voz de Sirius le resonó cada día en su mente y que sus supuestos amigos no lo hayan detenido y a ella defendido la había matado.

-¿Te sientes bien?- pregunto Lily sacándole un mechón de cabello rubio de la cara a Heiley, ella era el bulto contra la ventana.

-Por que no estarlo Lily, ya te dije, en este verano pasaron muchas cosas fuertes para preocuparme por los merodeadores, yo no les escribí pero tampoco ellos a mi- contesto secamente Heiley mientras se sacaba la frazada de encima, se paraba y se acomodaba su ropa regular de ahora, camiseta negra, pollera escocesa, pantys y botitas de caña alta.

-¿Qué cosas fuertes?- pregunto la chica que sobraba en ese grupo, una nueva conquista del Black menor.

Todos inmediatamente la fulminaron con la mirada, Heiley agarro su campera y abrió la puerta…

-Mi padre falleció- dijo cerrando la puerta con un fuerte golpe.

Rodrigo Cole, había fallecido en una lucha contra mortifágos, él pertenecía a la orden del Fénix, con su fallecimiento provoco que Dumblendore se hiciera cargo de la joven, ya que él era muy intimo amigo de él señor y señora Cole, que también había fallecido, pero cuando Heiley tenia 4 años por pulmonía.

Con todo eso, sumado al rechazo de Sirius y el alejamiento de sus mejores amigos, la chica cambio bastante, cambio su cabello a rubio, por su padre que siempre le decía que prefería el rubio parecido a su madre que el negro, aunque las puntas de su cabello eran aun negras, su humor era más diferente, ahora era más sarcástica, un poco seca y tenia esos arranques de ira incontrolables, también estaba mucho más rebelde, de los colores brillantes y llamativos había cambiado por el negro, gris, blanco, morado y rojo, en ves de pasar su tiempo haciendo bromas leía, ahora dejaba suelto su pelo lacio y ya no usaba gomas ni nada, y la túnica ya no iba a cubrir su cuerpo, este año solamente usaría el uniforme, dejando en claro que ya tenia el cuerpo de una chica de 14, con buenas curvas. Sobre todas las cosas les había agarrado odio a esos cuatro chicos, y no se explicaba por que, solamente los odiaba.

Ella no era la única que había cambiado, Lily ya no era tan desesperante, este año pelearía con cualquiera que no la obedeciera o se metiera con su amiga, y había decidido darle un poquito de volumen a su cabello optando por usar un jopo sobre la frente, que la hacia más sexy y resaltaba mucho más sus ojos, Janette ya había adoptado buenas curvas para una chica de quinto año, su cabello ya no caía lacio y un poco graso sobre sus hombros, había adoptado por ir una peluquería no muggle y le había dejado en su cabello un lindo color negro azabache brillante, unas ondas símiles a rulos le daban volumen a su cabello, y ya no usaba lentes y frenos… ese cambio lo agradecía bastante la platea masculina pero no su hermana.

Heiley camino hasta donde su corazón dicto, justo al final del tren, guío su mirada hacia adentro del vagón donde tres chicos se reían de un chico que tenia la cara embarrada de color violeta, ella no puedo evitar hacer una mueca de risa que se borro cuando un par de ojos celestes se posaron ella, más tarde unos avellana, otros miel y de último unos marrones… los merodeadores notaron la presencia de la chica rubia y de ojos celestes claro frente a ellos, ¿pero por que no la saludaban o le decían algo, o siquiera se movían con algún gesto? No, solo se quedaron mirándola extrañados… y la única explicación era que no conocieron a "su" "amiga" Heiley debajo de la pintura de ojos negra, el cabello rubio con negro y la capucha gris.

Antes de que ella se diera vuelta la puerta se abrió, Remus la tomo de la barbilla obligándola a que lo viera a los ojos.

-¿Heiley?- murmuro Remus, sus amigos también la veían a los ojos.

-Hola Lupin- dijo ella sacando las manos de Remus de su cara y tapándose con la capucha.

Comenzó a caminar apenas vio a los ojos a Sirius, quien no la dejo caminar ya que la tomo del brazo y la dio vuelta hacia ellos, quienes tenían el semblante bastante serio para ser de ellos.

-¿Qué te paso?- pregunto James agarrando un mechón de cabello rubio y se detuvo en la parte negra.

-Este es mi verdadero color Potter- contesto fríamente- suéltame ya Black, tengo cosas más importantes que hacer que mirarlos- se safo por un segundo pero esta vez quien la agarro fue James.

-¿Qué te pasa?- preguntaron molestos los cuatro chicos.

-Hay cosas que te cambian, tú- señalo a Sirius- fuiste una de las cosas que ayudo a que la Heiley dulce muriera y la mala naciera- se safo del brazo de James como pudo.

-¿Por qué dices eso?- pregunto Sirius.

-No tengo necesidad de contestarte, por que nunca te quise, siempre te tuve pena, creo que eres un chico idiota que se ilusiono con una dulce amistad… espero que no te enojes por que use tu discursito Black- sonrío sarcásticamente.

-Creí que eras mi amiga- dijo Sirius conmocionado por las palabras de su ex dulce Heiley.

-Yo creí que eras buena persona y que ustedes eran mis amigos, pero como ves, no todo es como te lo imaginas…

-¿Por qué no nos escribiste o algo? Estuve muy preocupado por ti, tú eres más que una amiga para mi y para todos, no digas esas cosas Heiley- dijo Remus un poquito molesto, Heiley nunca les levantaba la vos y mucho menos a él, siempre le tenia respeto.

-Vamos Lupin, no recibí ninguna carta de ustedes, tanto ustedes como yo no están imposibilitados de manos… pero si en verdad quieres una respuesta pues te digo algo muy simple, es que no me interesaba saber sobre ustedes y que ustedes supieran algo de mi…- volteo para ya no verlos y comenzó a caminar- por el simple motivo de que los odio- río por lo bajo y siguió en su camino…

-¿¡Tu quien eres!?- grito Sirius, él y sus amigos no creían lo que sus oídos escuchaban… esa no podía ser su Heiley.

-Soy la reencarnación de Heiley- volteo- la chica que tú ayudaste a matar con un poco de su ayuda… y he venido por venganza- dijo sin mirarlos mientras seguía en su marcha.

Ellos se miraron, y entraron al vagón, se cambiaron y esperaron esos diez minutos infernales para llegar a Hogwarts… en cuanto llegaran habían acordado "secuestrar" a Janette, ya que ella siempre había sido buena amiga de ellos y nunca dudaba en ayudarlos, además de que les debía unos favores….

Dicho y hecho, apenas llegaron a Hogwarts, comieron, subieron a sus cuartos y se cambiaron bajaron a la sala y en cuanto localizaron a su objetivo saltaron sobre ella, la cubrieron con la capa invisible y la subieron hasta el cuarto de ellos.

-Chicos bájenme, ya se que son ustedes- sintió la cama de alguno de ellos, en este caso James- no era necesario que me trajeran escondida bajo la capa invisible, si me lo hubieran pedido yo venia solita- termino de decir una ves que se saco la capa de encima.

Ella era mucho más amiga de ellos que Heiley en los viejos tiempos, conocía el secreto del mapa, de la capa, de la casa de los gritos cada luna llena… si conocía el secreto de Remus… y era animaga como ellos, era una bonita lechuza blanca con manchitas marrones.

-¿Qué te paso a ti también?- dijo Sirius abriendo los ojos de par a par.

-Solo me hice un pequeño cambio- agarro una de sus ondas y momentáneamente miro los ojo miel de Remus y luego al piso.

-OK, OK, hablando de cambios…

-No les voy a decir nada sobre Heiley chicos, lo siento- exclamo parándose y yendo hasta una de la ventanas del cuarto.

-Vamos Jane, tú eres nuestra chica favorita…

-Eso le decían a Heiley y miren como termino todo- notaron que los bellos ojos café de la chica se pusieron cristalinos.

-¿Qué paso? Sabemos que hay algo más atrás de todo esto- dijo Remus, enseguida sintió como los brazos de Janette rodeaban su cintura y lo apretaban lentamente mientras comenzaba a llorar.

-Él señor Cole falleció en las vacaciones- soltó entre sollozos, la mirada de los chicos se perdió durante largos minutos.

Los chicos recordaron enseguida que la madre de Heiley también estaba muerta, no tenía otra familia y que su hermana mayor no la quería por ser bruja. ¿En manos de quien estaba su amiga?

-¿Jane en manos de quien se esta quedando Heiley?- pregunto Sirius.

-No lo se- se separo de Remus y volvió a sentarse- no me miren así chicos, es enserio, no nos a contado nada, Reggie ha intentado día tras día que nos dijera algo, pero no… su actitud cambio totalmente, no es como antes que con una mirada podías leer sus pensamientos… sus ojos están idos, no son los mismos y con solo verlos te da un escalofrío en todo el cuerpo- Janette miro a James que miraba hacia la pared.

-Eso lo causamos nosotros- dijo en un susurro, solo Sirius logro escuchar la voz de su mejor amigo.

La pulsera de Janette comenzó a brillar, ella se levanto rápidamente y se seco las lágrimas…

-No puede ser, tan temprano- se quejo la chica saludando a sus amigos, su actitud había cambiado totalmente.

-¿Qué paso?- pregunto Remus en el momento en el que Janette abrió la puerta.

-Nada- contesto ella saliendo y dejando la puerta abierta.

Ellos sabían que eso no se quedaría ahí y asi, entonces corrieron

tras ella.

Al bajar encontraron la sala común desierta, solo vieron a Janette hablar con Lily y Heiley, prontamente Lily se despidió de sus amigas y las otras salieron como rayo por el retrato.