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Consecuencias — capítulo 8
PDV: Heiley
Ahí estaba yo, besándome fuera de control con Regulus en su cuarto.Sus manos recorrían mi cuerpo mientras mi mente estaba en otro lugar.Así había sido todo durante casi dos meses de relación, llegábamos a un punto en que mi mente se desconectaba de mi cuerpo y dejaba de sentir.Era algo automático que me pasaba y yo no quería decirle que parara, porque necesitaba que los labios de mi Regulus recorrieran todo mi cuerpo, para poder sentirme llena y plena.Lo necesitaba encima de mi más de lo que podía creer, necesitaba su cuerpo, lo necesitaba a él.Pero como siempre, una vez que todo se acababa, yo volvía en si y recordaba que mi vida era una miseria.Sin mis padres, sin mis mejores amigos, sin mis amigas cerca, teniendo que cada noche salir a cazar mortifagos, manteniendo notas altas... mi vida no parecía de catorce años, parecía de cuarenta y me estaba hartando.Muchas veces soñaba en que me escapaba de aquí y todos mis problemas se disminuían, pero no podía huir como una cobarde, y aunque me doliera, tendría que afrontar las cosas valientemente como toda Gryffindor.-Mi amor... ¿estas bien?- susurra Regulus en mi oído.Su voz suave y siseante me hace levitar.Ruego con mi mirada que siga, que no pare.Lo agarro fuertemente de las solapas de su camisa desprendida y lo pego hacia mi.Lo beso como jamas lo había besado.Con deseo, con pasión, con amor.Regulus sonríe entre mis besos y me contesta de la misma forma.Hace un surco con su labios entre mi cuello y mi ombligo.Se que esta noche no volveremos a ser los mismos. -Heiley despierta- Benilde me empuja de la silla y caigo.La clase de pociones ya ha terminado y todos se han ido.-Por Merlín... al parecer no fue la única que no durmió anoche... ¡Regulus despierta!- chilla Evan Rosier empujando a Reggie de su lugar.Evan era otro buen amigo de mi novio, por lo tanto nosotros nos llevábamos de maravilla.-¿Qué habrán echo?- dice Tim mientras salíamos.Regulus toma mi mano y me besa en la mejilla.- Lo que hagamos no es de su incumbencia- contesto. Una vez en el comedor, me separo de Reggie y todo vuelve a no tener sentido para mi.Él era como una droga, mientras lo tuviera cerca estaba bien, pero si me alejaba, todas mis barreras se debilitaban.Revolví por quinta vez mis espaguetis y deje el tenedor de lado. No tenia hambre.Cerré los ojos intentando recuperar horas de sueño.En ese instante Regulus se sienta a mi lado, apoyando los codos sobre la mesa y sacando los pies hacia el corredor.-Amor, estas al revés- dije riendo.El hizo cara de ofendido y atrajo una manzana verde, que luego mordió.-Venia a ver como estaba mi princesa- beso mi mejilla y yo cerré los ojos sintiendo ese calor que quemaba.-Estoy bien, Reggie, no te preocupes...Me jalo de la corbata y me beso.Siempre suave, siempre tan lindo.A nuestro lado se sentaron los merodeadores y nos ignoraron olímpicamente.Eso pareció alegrar a Regulus, segundos después estaba jugando miradas asesinas con Remus, James y Sirius.-Amor tienes que comer... sino no aguantaras mucho haciendo nuestro ejercicio...-Si yo ya no hago más quidd... ¡Regulus Arcrturus Black!-Oh vamos Hei, no te enojes conmigo- se voltea hacia mi y me abraza- sabes que te amo...Abro los ojos como platos.Amar era diferente a querer.Pero sin embargo, y pensando todas las circunstancias, yo le contesto...-Yo te amo más...Una sonrisa surca su rostro y me besa en los labios. Cuando ya el almuerzo esta lejos, voy caminando hacia la biblioteca en busca de unos libros para hacer la tarea del día siguiente cuando los veo a ellos.Los cuatro vienen caminando hacia mi, aunque al parecer no se dan cuenta.Yo bajo mi cabeza.Aunque me veo obligada a mirarlos cuando Sirius choca su hombro contra el mio.Nunca sabre si fue por pisar mal o por alguna extraña razón, gire y mi cabeza impacto contra el frió piso de piedra... mientras escuchaba como cuatro voces gritaban mi nombre desesperado y pedían ayuda.Todo se volvió negro *Abrí los ojos y ya no estaba en el mismo lugar donde había estado anteriormente.**Estaba en una playa de arenas blancas, aguas azules y altas palmeras.**Era una playa tropical.**Yo llevaba puesto un vestido blanco y mi cabello rubio caía por mis hombros.**Si esto era morir, hubiera muerto antes.**De repente a mi lado paso una niña corriendo.**Llevaba una maya roja y el pelo cortito recogido en un coleta baja.**Se sentó más allá en unas piedras y se puso a llorar.**Me enterneció totalmente y me acerque a consolarla.Pero sin embargo cada vez que me acercaba sentía que no era una buena idea.Coloque una mano en su hombro y ella levanto la mirada.Quede en shock... esa niña era yo y una mano de chico estaba en el lugar donde estaba mi mano, traspasando mi tórax.Me volteo en busca de una explicación, pero solo me encontré con la cara de James mucho más joven.Luego de él llegaron Remus, Peter y Sirius corriendo.Yo me caí sentada en la arena y empece a apreciar la escena que aparecía adelante de mis ojos.-¡Váyanse de una vez, si eso es lo que quieren hacer, dejarme sola!- chillo mi yo de pequeña.Remus se puso delante de mi y me agarro en brazos.-No es que nos queremos ir, debemos irnos- dijo suavemente.-¿Por que?- pregunte llorando.-No podemos decírtelo...- susurro Sirius.Yo patee a Remus y salí corriendo devuelta, pero James me cargo en brazos y me deposito de nuevo en la piedra.-Pensé que confiaban en mi... que eran mis amigos. Yo lo quiero mucho, pero parece que ustedes no...-No podemos contarte pequeña, lo siento- me consoló Peter.Sin embargo Remus suspiro y se acerco a mi.-Si te digo algo, prometes no decírselo a nadie aunque te asuste.-Claro que si Remie.Cogió aire y me agarro las manos.-Heiley, soy un hombre lobo.Mis manos se soltaron de las suyas y me tape la boca.Me volteo de ellos y suspire, luego volví a mirarlo y me lance sobre Remus.-¡Pensé que me ibas a decir que ye ibas a casar con la fea de Meredith!-Heiley... ¿no te asustas de mi?-Remus, tú no eres un monstruo. Los amigos jamas ven los defecto de los demás, solo las virtudes. Por eso te quiero mucho, porque fuera de eso que me acabas de decir... para mi sigues siendo el mismo chico.**Y lo abrazaba.**Luego de eso me acorde de todo, ese mes fue en las vacaciones, cuando yo estaba en primero y ellos en tercero. El año en que Remus les revelo el secreto a ellos y a mi. Esa misma noche me hablaron de todo, de los animagos, de la casa de los gritos y yo obviamente me quise unir. Aunque no me dejaron. Pero luego yo pude convertirme igual en animaga sola, con la ayuda de Regulus.**Mi forma animaga era la de un gato blanco que crecía de tamaño en las noches de luna llena.**Luego de eso todo se volvió oscuro...*Me desperté con un fuerte dolor en la cabeza.Estaba en la enfermería.A mi lado izquierdo dormían los merodeadores, a mi lado derecho dormían mis slytherin, Jane y Lily.Mi mundo se estaba viniendo abajo, ya no podía más.Quería alejarme de ellos, pero mi pasado no me lo permitía, cada vez que estaba cerca de hacerlo algo pasaba y todos esos recuerdos me ponían el la punta del precipicio, dispuesta a caer.Amaba a Regulus con todo mi corazón, pero ya ni él me podía salvar de mis remordimientos por andar con el hermano del primer chico que siempre he amado, Sirius Black.Mis amigas, Lily y Jane, ellas tenían derecho a vivir su vida y no siempre estar preocupadas por las cosas que yo hago.Todos podían seguir su vida, sin mi.Por eso busque algo en que anotar, deje la carta sobre mi almohada y salí en dirección a la única persona que me podría ayudar. FIN DEL PDV
Esa mañana todos se despertaron cuando Madame Pomfrey entro a los gritos de que había mucha gente allí.Miraron la cama, pero la chica rubia ya no estaba, sola una hoja manchada con pequeñas gotitas de agua y trazada finamente con una sola palabra:Adiós