Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Pétalos de Rosas · de

Pétalos de Rosas — capítulo 32

_________________________No la había salvado. Había sido simplemente un traidor. ¿No era qué la amaba?- eso se pregunto miles de veces. Estaba indignada y dolida. Encima de todo Theodore le hablaba como si nada hubiese pasado. No tenía a nadie en quien confiar, ni siquiera su hermano porque de un monmento al otro había desaparecido. No quería pensar más en su vida. La directora la tenía amenazada. Le había advertido que sus problemas no le importaban y que tenía que estudiar si no reprobaria el año. Y por el camino que va no, no lo logrará. Ya había pasado una semana, de la familia de su salvador no se sabía nada desde la muerte de Draco. Solamente los vio el día del entierro de Draco. Su semblante era de tristeza en especial el de Narcissa que no dejaba de llorar ni por un momento bajo ese negro velo que le cubria la cara y le daba una apariencia más triste. Se agarraba de Lucius Malfoy, quien le repetía a cada minuto que dejara de llorar y no mostrara debilidad. Y la miraban con sus ojos enceguecidos por el odio. Después de eso los vio alejarse hacía la tumba donde su hijo posaba fallecido. Narcissa le tiro unas rosas rojas y no aguanto el dolor y se fue corriendo hacía algun lado. Hermione siguió no pudo evitar sentír un vacio en su corazón. Camino con una rosa blanca y otra roja en sus manos. Una rafaga de viento los pétalos de las rosas y cayeron lentamente hacía la tumba mezclandose con las lágrimas derramadas de sus ojos. -Perdoname-susurro al aire con remordimiento en su corazón. Ahora la que rogaba el perdón era ella y no él. Había caminado hasta perderse en la ciudad en la que Draco había sido enterrado. Se perdio y ahora no sabia que hacer solamente se sento en un callejón y dejó que sus lágrimas retenidas salieran como si de un caño de agua tapado se destapara y saliera todo lo retenido de golpe. Todo lo que quería era un poco de felicidad y creyo que con Theodore, él que tantas veces le había dicho que la amaba, que iba a estar siempre con ella y que daría la vida por ella, lo iba a conseguir. Pero no fue así, por más que deseo con muchas fuerzas que eso se haga realidad, nunca se cumplio.-El me traiciono, él prefierio salvar a otra persona a la que no amaba. Él me había dicho muchas veces que me amaba. No sé que hice para merecer esto-susurro derramando sus lágrimas cotidianas.La directora no sabía que decirle había escuchado todo lo ralatado por ella. La castaña le había contado todo de principio a fin. -Por... favor-susurro con un nudo en su garganta-digame donde esta Nicholas. Él es lo único que tengo en esta absurda vida. ¿Qué voy a hacer si no lo encuentro?-miraba por la ventana sin querer mirarla por miedo a que le negara con la cabeza y que le susurrara que núnca más volveria. Como le paso con Draco. -Él no volvera-McGonagall se lo susurro con tono dulce y cerro los ojos dejando caer una lágrima. Era realmente fuerte lo que la castaña le había relatado. Al final después de unos segundos decidio abrirlos y la miro. No dislumbro ninguna lágrima rodar nuevamente de sus ojos. Estaba simplemente como piedra sin mover ningún musculo solamente se veía su pecho inflarse y desinflarse buscando un poco de aire.Se levanto de la silla y camino tambaleandose hacía la puerta del rojo despacho de McGonagall. Tomo el pomo dorado de la puerta y lo giro. Ahora se daba cuenta que por más que ansiaba algo nunca se le cumplía.Theodore Nott caminaba por el mismo pasillo que ella. Todavía no comprendia que había echo. Solamente sabía que Luna Lovegood había recapacitado y que le entrego a su hermana. Pero todo eso era falso. Nunca un ser tan demente podría recapacitar. -Hermione... ¿Qué hice?- le grito desesperado.Ella simplemente siguió caminando haciendo oidos zordos tratando de no escuchar. Llego al lago donde cientos de hojas esparcidas por todos lados que crujian cuando ella caminaba. Escuchaba al viento soplar fuertemente. Sus cabellos volar acompañandolo y la el cielo nublado. Se sentó en el suelo y cerro los ojos. Él castaño ya no la seguía se había dado por vencido, no entendía la situación. Más tarde cuando regresaba por los extensos pasillos hacía su sala común lo vio. Él y la rubia loca Lovegood se besaban. Pararon de besarse o más bien él paro de besarla cuando la vio.-No es lo que parece-lo susurro agitado. Dio la vuelta y siguio caminando con una lágrima cayendo. Eso era lo que decían todos los hombre según ella. Claro y entonces que parece-se pregunto.________________________________Hola!!!Espero que les guste el capi. Perdón por no haber actualizado pero estube muy ocupada.Besithos.Besitho