← Draco Malfoy · de
Draco Malfoy — capítulo 20
Fui a la Sala Común, pues queria coger un libro, Harry seguía en el entrenamiento de Quidditch asi que libremente me podía ir a la biblioteca. De camino a la biblioteca, mis ojos se cruzaron con aquella mirada gris, trate de ignorar el pinchazo de mi corazón, y segui caminando, hasta que el dueño de esos ojos me detubo. Los dos quedamos parados en el sitio y en silencio, hasta que decidi romper el hielo pero él fue más rapido.
-
Necesito que hablemos.. - dijo, su voz era suave, no era fria y arrogante como había sido últimamente.
-
De que? - pregunte en apenas un susurro, pues cuando lo tenía cerca, me senti débil a más no poder, mis piernas temblaban y mi corazón latia fuertemente.
-
Cosas.. muchas cosas.. - dijo finalmente, yo suspire, pero esque no le queria perder y me moria de ganas de saber que era lo que él queria hablar conmigo, desvie la mirada un segundo, y si era una noticia mala? O si solo me tenía que dar un recado de parte de alguien? Le volvi a mirar dudando en que decirle, pues había aprendido a controlar el dolor que aparecia en mi pecho cuando le pensaba o le veia, y quizá si hablaba ahora con él todo volveria a perder sentido.
-
Está bien, hablemos entonces. - dije no muy segura, él se dió media vuelta y comenzo a caminar, y yo le segui hasta un aula enorme y vacio que yo no conocia de nada, estaba oscuro y daba mucho miedo la verdad y más aún cuando no sabía donde estaba. Él cerro la puerta y se paro frente a mi, mirandome.
-
Como va la misión con Potter? - pregunto.
-
Bien, de momento bien. - respondí.
-
Solo te queda una semana para entregarlo. - recordo.
-
Me quedan once días para entregar a Harry. - dije friamente.
-
No me hables con frialdad Hermione, yo no soy cualquiera al que le hablas asi porque si. - comento.
-
Ya.. - fue lo unico que dije entornando los ojos.
-
Te he hechado de menos. - comento él, y mi corazón dió un vuelco.
-
Mientes, seguro que tramas algo detrás de esas palabras. - dije confusa. Él me miro dolido.
-
No tengo porque mentir cuando es lo que siento. - espeto, dispuesto a marcharse, y en ese momento le agarre de la túnica.
-
No te vayas.. - pedí. - Lo siento si desconfio.. - dije al fin, él se quedo quieto en el sitio pero hizo algo que me erizo el bello de la nuca, tomo mis manos entre las suyas.
-
Cuando te dije que nuestro amor había muerto, cuando te dije que lo habias matado.. era mentira, lo que siento por mi es más fuerte que cualquier otra cosa, trate de darte celos con Astoria hasta que comence a ver las evidencias, te he estado observando y tu ya no eres la de antes, tus mejillas y tus labios rosaditos, han quedado sin el color hermoso, tus ojos han quedado sin luz y tu cuerpo esta tan diferente.. - comenzo a decir. - Necesito que sepas que cuando termines lo de Potter estare aqui, esperando a que regreses a mis brazos, porque cuando veo como te besa, o como te abraza.. cuando veo como quiere hacer ver que eres su novia muero de celos, muero de dolor.. No soporto verte con él.
-
Draco.. - puse sus manos sobre mi pecho. - Lo sientes? - él asintió. - Mi corazón solo palpita con esta fuerza loca cuando estas cerca de mi, cuando me hablas o cuando me tocas.. Y cuando me digiste que había matado a nuestro amor.. cuando vi en tu mirada que te habias creido mis palabras.. - suspire, y me acerque más a él, unas lagrimas comenzaron a salir de mis ojos. - Vivir si no es contigo, no tiene sentido, porque te amo y no soporto la idea de haberte perdido. - confese. Él solto mis manos y tomo mi cara entre sus manos, se acerco a mi y me beso, al principio un roce de labios, dulce, después se convirtió en un beso lleno de pasión y añoranza. Él me abrazo por la cintura acercandome aún más a su cuerpo, cuando separamos nuestros labios, ambos nos miramos, él sonrió un poco y yo también, porque notaba como la vida volvia a mi alma, a mi cuerpo y a mi corazón.
-
Te amo. - dijo finalmente. - No por como eres si no por como soy cuando estoy contigo. - concluyó.
-
Lo mismo puedo decir. - comente.
-
Perdoname por hacerte sufrir. - dijo, posando su mirada sobre la mia.
-
La que debe disculparse soy yo. - dije. Él me abrazo, pegandome a su cuerpo, y yo pase mis brazos sobre su cuello, invadiendome de su olor.
-
Dejemos eso en el pasado.. y pensemos en un futuro. - sugirió él. - Porque no estoy dispuesto a vivir un futuro si no es contigo. - concluyó.
-
De momento me tengo que centrar en Harry.. - dije algo incomoda. Él aparto la mirada, y luego volvió a mirarme a los ojos.
-
Cuando él tenga entrenamiento, podremos vernos cierto? - pregunto.
-
Claro. - afirme, porque esa idea me agradaba demasiado.
-
Y cuando Slytherin juegue contra Gryffindor, me desearas suerte a mi no? - pregunto bromeando.
-
Mmm, me lo pensare.. según como te portes.. - dije riendo.
-
Me encanta cuando ries.. - dijo este, abrazandome más fuerte, apretandome contra su cuerpo.
-
Y a mi me encanta cuando me encuentro entre tus brazos.. - comente.
Nos despedimos porque llevabamos más de una hora juntos y yo debía de ir donde Harry, nunca me había costado tanto despedirme de él como en este momento, justo cuando iba a abrir la puerta me cogió de la cintura.
-
Te amo. - dijo dandome un beso en la coronilla.
-
Y yo a ti. - respondi. Era tan bonita la situación, por fin sali por la puerta, inquieta, pues no sabía si Harry me había estado buscando o no, pero igual primero fui a la Sala Común, y alli me lo encontre sentado en una butaca junto a sus compañeros de equipo, me sente a su lado, para poco después ir con él hacia el Gran Comedor, la cena me estaba sabiendo mejor que nunca.. Comi como hace mucho que no comia, y esta vez me había puesto del lado contrario para poder ver a Draco, nuestras miradas se cruzaron más de una vez, y de alguna forma, nuestras miradas hablaban por nosotros.
-
Herms.. - Harry reclamo mi atención asi que desvié la mirada y le mire a él.
-
Qué? - pregunte con una sonrisa.
-
Te veo muy animada. - dijo al fin.
-
Si, hoy tengo un buen día, me he divertido mucho con Anansi. - mentí.
-
Me alegro, has terminado de comer? - pregunto. Y en ese momento vi a Ginny entrando y tomando asiento justo delante de Harry, le mire como alma que lleva el diablo, ahora me tocaba a mi ser la mala.
-
Mmmm, casi. - dije levantandome, camine y di la vuelta a la mesa, me posicioné justo detrás de la zorra pelirroja, y cuando ella menos se lo esperaba, la tome del pelo y enterre su rostro en el pastel de chocolate griego que tenía delante, dejandola asi unos segundos. Cuando ella levanto la cabeza, me miro y en vez de hacer algo, cogió y se levanto, hechando a correr con lagrimas en los ojos, muchos chicos rieron, pero se noto mucho más como se reian las chicas. - Ahora si he terminado. - dije, Harry me miro atonito, pero no dijo nada, en su rostro había una expresión como de risa, pero costosamente no se rio. Se levanto y salimos del comedor, yo fui consciente de que la mirada de Draco me vigilaba asi que intente no darle la mano a Harry para no molestarle ahora que habiamos hablado.
DRACO MALFOY.
Después de haberla podido tocar como antes, después de haber sido nuevamente el dueño de sus besos, tenia más ganas que nunca de que Potter desapareciese de mi camino, pero lo bueno se hacia esperar asi que no me agobiaria, además yo sabía que ella me amaba a mi y no a él, y por mucho que me costase por mis locos celos, confiaria en ella, si, tenía que confiar en ella, porque la queria y no queria perderla. Me encontraba sentado en la mesa Slytherin cuando vi en sus pensamientos lo que le iba a hacer a la pelirroja por haberse acostado conmigo, en principio había pensado en pegarla, pero luego había cambiado de opición y había decidido ir poco a poco. Por un lado senti pena de la pelirroja, pero por otro lado sonreí a mis adentros, por ver que ella se haria cargo de cualquiera que me tocase. La mesa de Slytherin vió el espectaculo de la pelirroja y el comedor estallo entre risas y aplausos hacia Hermione, hacia mi Hermione. Los profesores, apenas habían mirado, como si la cosa no fuese con ellos, quizá porque Snape los había estado entreteniendo. Cuando sali del Gran Comedor, busque en mis bolsillos el Mapa, y en el Mapa busque su nombre. El Mapa me indicaba que ella estaba en el baño de los prefectos, asi que fui a mi dormitorio a por mis cosas para un buen baño, y casi corri hacia el baño, cuando entre me la encontre metida en un baño de espuma rosa.
-
Ahora se de donde viene ese olor que siempre llevas en tu cuerpo. - dije despacio para no asustarla, se dió la vuelta y me miro, sonriendo un poco.
-
Bueno.. - quedo callada.
-
Puedo entrar en la bañera? - pregunte, pero aquello más que una bañera parecia una piscina.
- Claro. - dijo ella. - Solo hay una condición. - repuso.
-
Cual? - pregunte curioso. Ella me miro y en sus ojos había un brillo especial.
-
No se puede entrar con ropa. - dijo, picaramente, yo le sonreí y frente a ella me fui quitando pieza por pieza, hasta quedarme solo con una prenda. Luego, ella se dió la vuelta pensando tal vez que yo queria intimidad o algo, igual me quite la ultima prenda y entre en la bañera. El agua estaba calentita, me acerque a Hermione y la bese, ella me beso. Comenzamos a jugar como niños pequeños chapoteando en el agua, hasta que yo me sente al otro lado de la bañera, ella me miro y poco a poco comenzo a hacercarse, cuando estubo frente a mi, se sento sobre mi, poniendo cada pierna a un lado, ambos desnudos, senti sus senos en mi pecho mientras ella me daba un beso, mis manos tomaron vida y comence a explorar su cuerpo, con delicadeza, pues teniamos tiempo y queria disfrutar de cada minuto a su lado. Las cosas se fueron calentando, hasta el punto en el que yo quise hacerla mia, pero no llevaba protección.
-
No tengo protección.. - dije.
-
No importa, yo tengo la poción. - resolvió ella, y entonces ya no hubo barreras que nos parasen, nuestros labios exploraban incansablemente cada rincon del cuerpo del otro, mis manos acariciaban sus senos y sus manos acariciaban mi debilidad, cuando me di cuenta de lo bien que estabamos, la abrace empujandola un poco hacia mi, y poco a poco fui entrando en ella, que sentada sobre mi no se quejaba, si no que soltaba pequeños gritos ahogados. Cuando terminamos, era la una de la mañana, la suerte era saber que el día de mañana era domingo. Nos quedamos un tiempo más alli juntos, abrazados cuando a mi mente vino una locura.
-
Qué tal si no tomas la poción? - sugeri. Ella me miro.
-
Como asi? - pregunto dudosa.
-
Podrias quedar embarazada.. no te gustaria? - pregunte.
-
Oh Draco.. claro que me gustaria, pero no ahora.. tendremos tiempo cuando nos casemos.. - dijo sonriendo un poco, y vi que ella tenía razón. Solo con ella era una persona humana con sentimientos, ella me había enseñado que la frialdad no traia la felicidad.
-
Me prometes que seré padre? - pregunte.
-
Te lo prometo. - lo prometió, segundos después ambos nos estabamos vistiendo para irnos a dormir cada uno a su cuarto. - Draco.. - llamo ella.
-
Qué pasa? - pregunte.
-
Que tal si dormimos juntos.. - sugurió dudando.
-
Si es lo que quieres, me parece genial. - dije.
-
Quiero dormir entre tus brazos. - pidió poniendo pucheritos.
-
Bien, pues te traere la capa de invisibilidad, le dire a Nott que vaya a donde Pansy si esque no esta ya con ella, y te metere en mi cuarto. - resolvi. En cosa de cinco minutos había ido a buscar la capa invisible y había dejado mis cosas de la ducha, ella se puso la capa por encima y caminamos juntos hacia las mazmorras. Entramos a mi cuarto, Nott estaba con Pansy asi que no había ningún inconveniente, se quito la capa y se tumbo a mi lado, acurrucandose en mi pecho, y yo la abrace.
A la mañana siguiente, despertamos por la luz del sol. Nos miramos y en nuestras caras aparecieron dos sonrisas. Ella se puso su ropa y con mi capa salió de alli seguida de mi, fuimos hasta el baño de los prefectos, alli se quito la capa y me dió un beso.
-
Me encantaria que pasases el día conmigo. - dije, pensativo.
-
Y a mi me encantaria poder pasar el día contigo, pero piensa que cuando esto termine, pasare cada día de mi vida contigo. - dijo, acariciando mi cara.
-
Cierto. - nos dimos un último beso de despedida y la deje salir antes, para que le diese tiempo a llegar antes de que Potter se pusiese a buscarla como loco.