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Draco Malfoy — capítulo 30
Draco Malfoy;
Hoy hubiese sido mi noche de bodas, la noche más dulce de toda mi vida, pero yo me había negado a aparecer. Tras haberlo pensado había tomado una decisión, aunque no sabía cuanto iba a aguantar, pero de momento seria lo suficiente fuerte como para hacerlo. Mientras que ella estaba en Londres yo estaba en España, en un pequeño pueblo de la provincia Alavesa, donde todos hablaban un idioma completamente desconocido para mi, no entendia nada de nada, pues lo mio era el inglés y el español, no esa cosa llamada Euskera. Alli había arrentado una pequeña casita con un hermoso jardím, estaba seguro de que le encantaria a Herms. Los vecinos de enfrente que estaban a poca distancia me estaban mirando mientras que yo estaba cortando las malas hierbas de mi jardin.
- Haren etxean sar dadin gaztea hobea da, berandu da eta ekaitz bat laster gertatzen du. - (Traducción: Joven es mejor que entre en su casa, es tarde y se avecina una tormenta.) Le mire con cara de pocos amigos pues no entendia nada de lo que me decia, asi que por no ser mal educado me meti en la casa y cerre la puerta con llave, soltando un bufido.
Hermione Prince:
Sali de la Mansión Malfoy sin rumbo, pues no sabía a donde debía ir.
-
Veo que no te has casado. - la voz de Harry me sorprendió al otro lado de la verja.
-
¿Qué haces aqui? - pregunte curiosa.
-
Llevo todo el día aqui, aunque no te fueses a casar conmigo te queria ver vestida de novia.. - dijo, mirandome de arriba abajo.
-
Draco se desapareció el día que yo sali del Hospital y llevo dos semanas sin saber nada de él, pero me dejo una carta en la que dijo que si no volvia para el día de la boda que me olvidase de él y todas esas bobadas que decis los tios.. - dije de mala gana. - Lo siento.. - me disculpe al ver que estaba descargando toda mi rabia con la persona equivocada.
-
Bueno.. Y.. ¿ A donde vas ahora? - suspire y le mire ceñuda.
-
No he pensado en eso aún. - conteste sincera. - Tengo tiempo para pensarlo en el camino. - dije exasperada, pues lo que menos queria era que él me invitase a ir a su casa.
-
Herms, son las once de la noche y no sabes a donde vas, lo más razonable es que pases la noche en mi casa y mañana busques un sitio. - dijo lentamente.
-
Yo.. yo.. - quede callada, era Harry no me haria nada que yo no quisiese hacer asi que porque no?
-
Herms! - se exaspero.
-
Vale.. me parece una buena idea.. - dije sonriendo un poco. Nos desaparecimos juntos para aparecernos frente a Grimmould Place, me abrió la puerta y me dejo pasar, mis brazos cayeron hacia los costado y mi boca formo una O. La casa estaba pintada, decorada con muebles modernos... No parecia la casa que había sido. - ¡Vaya! - exclame.
-
¿Bonita? - pregunto sonriendo.
-
¡Muy bonita! - corregi caminando, entre en el salón y quede encantada por lo que vi, la igual que cuando entre en la cocina y en las demás estancias de la casa, me pare en una zona del pasillo. - ¿Y el cuatro de la Señora Black? - según Molly aquello era imposible de quitar, sin embargo ya no estaba.
-
Lo he tirado, después de pasar un día entero lanzando todo tipo de hechizos. - medio explico. - Bueno tienes dos cuartos para elegir, bueno cinco si cuentas con los tres de arriba. - dijo amablemente.
-
Gracias Harry. - suspire y subi a un dormitorio, el que siempre me había gustado porque tenía una ventana en el techo que dejaba ver las estrellas. Me cambie de ropa, sabía que esa sería una noche muy larga para mi, pues había estado encerrando el tema de Draco Malfoy, pero sabía que no podría olvidar nada de aquello, pues recordar que esta seria mi primera noche como su esposa me rasgaba el interior, me sente en la cama y saque de uno de mis baules una de las muchas fotografias que tenía con él, pero en esta los dos saliamos felices besandonos con amor, cada gesto delataba lo mucho que nos habíamos querido. Me quede un buen rato mirando la foto y alguien llamo a mi puerta, ese alguien solo podía ser Harry. - Pasa.. - dije ocultando rapidamente la fotografia.
-
Me voy a dormir, si necesitas algo ya sabes donde estoy.. - dijo mirandome, se acerco un poco más y me miro a los ojos. - ¿Estás llorando cierto? - los dos sabiamos que aquella pregunta sobraba.
-
No lo puedo evitar... - dije con una voz ronca. - No lo puedo entender... - comente, él se sento a mi lado y me paso su brazo por mis hombros.
-
Es un idiota, no sabe lo que se esta perdiendo. - dijo él tan bajo que no supe si pretendia que yo lo escuchase, no dije nada y me limite a mirar a un punto fijo del cuarto. Poco a poco mi tristeza aumento y termine llorando desconsoladamente mientras que Harry en silencio me abrazaba, sin juzgarme y sin opinar, simplemente me estaba dejando sufrir en silencio. No supe en que momento me dormi, pero me desperte desorientada en mitad de la noche, estaba sola, me levante de la cama y baje a la cocina. Pensaba que Harry estaba durmiendo pero al parecer no era asi. Me miro y le mire.
-
Me he despertado.. - justifique.
-
Ven sientate. - dijo señalando el sofá, le mire a lo lejos.
-
¿Has estado bebiendo? - pregunte fugazmente aunque ya sabía la respuesta pues era evidente que si que había estado bebiendo.
-
Un poco. - admitió. Me acerque con lentitud y me sente a su lado en el sofá. Me ofreció una copa de algo, no supe lo que era pero acepte y comence a beber. Ambos bebiamos en silencio, por fin me senti con sueño y trate de levantarme, pero me di cuenta de que no era posible, pues no podía controlar mis pasos, caí al sofá y me rei sola.
-
Harry estoy.. creo que he bebido más de la cuenta.. - dije torpemente, le mire y me di cuenta de que él me estaba mirando y sonriendo.
-
Hasta en esas condiciones te ves hermosa. - comento, y de pronto deje de reir, senti un vacio dentro de mi, de nuevo aquel vacio que llevaba sintiendo las dos últimas semanas me invadió.
-
Yo.. me voy.. me voy a dor..mir.. - dije finalmente, y con mucho empeño me levante del sofá, y aunque me costo horrores consegui subir las escaleras y tumbarme en la cama.
Draco Malfoy:
No podía conciliar el sueño, simplemente no podía.
Hermione Prince:
Me desperte con un poco de mal estar y con un poco de dolor de cabeza, me levante de la cama y mire la hora, eran casi las doce del medio día, elegi una ropa para ponerme y sali para ir al baño a ducharme, me tarde lo mio pues necesitaba relajarme y poco a poco lo consegui. Baje a la cocina preparada y con el equipaje en mano, pues hoy empezaria mi nueva vida y eso significaba empezar todo de cero.
-
¿Ya te vas? - Harry parecia sorprendido.
-
Si.
-
Herms.. puedes quedarte el tiempo que quieras.. - dijo algo triste.
-
No, no puedo, se supone que soy aliada de Voldemort y estar a tu lado es condenarte.. - conteste.
-
Y.. ¿a donde vas?
-
La verdad no lo se.. pero te escribire cuando sepa.. - conteste abriendo la puerta.
-
Ten mucho cuidado.. - dijo avanzando hacia mi y dandome un abrazo.
-
Lo tendré. - conteste, cuando me solto sali a fuera y me desapareci. Fui al primer lugar al que se me paso por la cabeza, me fui a Portugal, al sur de ese pequeño y bonito país. Había elegido un sitio cercano a la playa, Algarve y de ahi había elegido una ciudad Lagos. Seguramente alli no existirian magos, pero eso me daba igual. Desde pequeña dominaba el Portugues, el Francés, el Español y el Inglés. Camine y decidi hospedarme en un hotel mientras que buscaba un apartamento para vivir.
-
Boa tarde, posso ajuda-la? - (Buenas tardes, le puedo ayudar?)
-
Ehmm, sim eu queria alugar um cuarto para esta noite. (si, quiero reservar un cuarto para esta noche).
Draco Malfoy:
Había una lechuza plantada en mi ventana, la cogi y vi que había una carta. Reconoci la letra de mi madre aunque no supe como me había encontrado, en ella me explicaba que Hermione se había ido y con intenciones de no regresar, asi que yo era libre de ir a casa, pero yo no queria volver alli. Lo que ahora me mosqueaba era saber donde estaba ella.