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Había una vez... ¡Espera! ¿Que? — capítulo 3
Capítulo dedicado a: **velda chocola,****HermioneK,****Astoria_Malfoy09,****diginati-k,****Lili Luna Black,****Sandy_Canuto,**manzanasconfitadas. Que le atinaron al siguiente cuento. (Nota de autor al final)
Hansel y Gretel
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Hermione fue la primera en despertar, no había dormido muy cómodamente, considerando que era en un suelo pastoso y un poco húmedo, y a veces se despertaba para vigilar que no había peligro o algún insecto, también porque a veces venían vientos y a pesar de que tenía ese vestido que pesaba tres veces ella no le servía de nada, un momento… ¡Ya no tenía el vestido!, solo un traje que parecía de caperucita roja moderno, le llegaba justamente a la rodilla, y otra cosa, ¡no estaba en el suelo si no en un cama! Y muy cómoda.
Saltó de ella como resorte y salió de su pequeña habitación para averiguar que pasaba eso y además de buscar al rubio.
-¡Gretel! ¡Hija! ¿Qué haces despierta tan temprano?- contestó un hombre un poco viejo, con un traje de leñador y desayunando o eso parecía.
¿Gretel?.. ¡Oh no!
-¿Ehh? Ah sí, es que ya no tengo sueño- dijo siguiendo el cuento.
-Despierta a tu hermano de una vez, así empiezo el día rápido- dijo el señor con una sonrisa.
¿Hermano? ¡Oh sí!.., Malfoy debe de ser Hansel… ¡Un momento! ¡Malfoy era su hermano!
-Ehh ¿Gretel?
-¿Sí se…Papá?- dijo Hermione al mismo tiempo que se detenía.
-La habitación de tu hermano es del otro lado- dijo con una sonrisa tierna.
-Ah… sí… lo siento, es que aun ando un poco dormida-dijo correspondiendo la sonrisa.
Hermione caminó hacia donde se suponía que estaba el cuarto de su "hermano", no tardó mucho, puesto que la casa era muy chica, demasiado.
Entró a la habitación sin tocar y con fuerza, pues quería darle un buen susto a Malfoy. Se acercó lentamente a la cama y con cuidado quitó la sábana.
Suspiró.
Malfoy no se encontraba ahí, entonces ¿En dónde?, ni que fuera tan grande la casa para no haberse cruzado. Justamente cuando se volteó, pegó un susto enorme.
-¡Malfoy!- gritó llevándose una mano al pecho- ¿Cómo…?
-Tengo dos opciones a lo que supongo que querías hacer, una es que me querías sorprender y la dos, es que te quería meter a mi cama- dijo con una sonrisa- Yo votaría por la segunda.
-Ninguna-mintió- solo quería despertarte, al parecer ya se en que cuento estamos.
-¿Caperucita Roja?- dijo ante una sorprendida Hermione- ¿Qué?, cuando tenía seis años Pansy se vistió de ella para pedir dulces.-dijo encogiéndose de hombros- Aunque viéndote, creo que te pusiste su disfraz- dijo sin apartar la vista de las piernas de Hermione.
-¡Malfoy!- gritó sonrojada- Deja de mirar- dijo al mismo tiempo que trataba de bajarse el vestido lo más posible.
-Como si fuera la gran cosa- dijo sin importarle y apartando la mirada- Entonces, ¿Estoy en lo correcto?
-¿Eh?,¡A sí!...-dijo recordando- ¡No!, estamos en Hansel y Gretel.
-Ajá…
-Es un cuento en el que dos niños son abandonados por su padre ya que son demasiados pobres…
-¿¡Que!? ¿¡Pobres!?
-Sí Malfoy… P.O.B.R.E.S- dijo con gran satisfacción al ver la cara del Slytherin. -¿Estás sordo?
-¡Cállate Granger y sigue!
-Haber…. ¿Quieres que me calle o que siga?
Como respuesta Malfoy resopló.
-Bueno, ahora que lo veo- dijo mirando su alrededor- Tenemos más riqueza que Weasley- dijo con una sonrisa.
-¡No te vuelvas a decir eso de Ron!- algo que odiaba Hermione es que insultaran a sus seres queridos.
-Vamos Granger, acepta que Weasley es tan pobre que entiendo porque se atraganta con la comida del colegio- rió- No hay nada en su casa.
La mano de Hermione fue a dar justo en la mejilla del rubio, quien después se frotó en el área.
-¿¡Qué te pasa!?- gritó el chico.
-¿A mí?, nada- dijo cruzándose de brazos- Bueno, sigo. En esta historia, se trata de…
-Sí lo sé Granger, ya lo dijiste…
-Se pierden en un bosque y encuentran una casa hecha de dulces- continuó.
-¿Dulces?, ¿Quién escribió esto?
-Los hermanos Grimm- contestó Hermione.
-Sigue Granger.- dijo dejando que Hermione continuara, lo cual no hizo ya que escuchó unos gritos desde la sala.
-Vamos- dijo Hermione con curiosidad.
En la sala, una señora alta, pero no por eso delgada, pero tampoco gorda, con el cabello agarrado completamente peleaba con el hombre que en ese momento representaba el padre de ambos.
-No hay bastante comida para todos: mañana llevaremos a los niños a la parte más espesa del bosque y los dejaremos allí. Ellos no podrán encontrar el camino a casa y así nos desprenderemos de esa carga.
Al principio, el padre se opuso rotundamente a tener en cuenta la cruel idea de la malvada mujer.
-¿Cómo vamos a abandonar a mis hijos a la suerte de Dios, quizás sean atacados por los animales del bosque? -gritó enojado.
-De cualquier manera, así moriremos todos de hambre -dijo la madrastra y no descansó hasta convencerlo al débil hombre, de llevar adelante el malévolo plan que se había trazado.
-¿Qué clase de madre abandona a sus hijos?- preguntó Draco.
-Es nuestra madrastra- dijo Hermione.
-Aun así- dijo Draco.-Aunque fuéramos pobres yo no abandonaría a mis hijos, abandonaría a esa mujer- dijo Draco provocando que Hermione se sintiera conmovida ante eso.- ¿Qué?- preguntó Draco al ver la sonrisa de Hermione.
-Oh nada- dijo aun con la sonrisa en el rostro.
-A veces pienso que estás loca- dijo Draco- Y después lo confirmo. ¿Qué vamos a hacer?
-Ve por pan- dijo Hermione simplemente.
-¿Pan?- preguntó extrañado- Ya sé que tienes hambre Granger, pero estamos en una situación muy delicada, nuestros padres nos van a abandonar mañana.
-No tonto, vamos a hacer un camino de migajas cuando nos abandone- explicó.
-No sé porque te consideran la bruja más brillante para nuestra edad, si ese plan es absurdo- dijo Malfoy- Si lo hago, los pájaros se comerán las migajas, o las hormigas-
-Ese es el punto, tenemos que seguir la historia- dijo Hermione.
-Esto es absurdo- dijo el rubio.
-Lo sé, ahora me pregunto por qué me gustaban estos cuentos-dijo Hermione.
-Qué bueno que yo tuve una infancia feliz- dijo Draco.
-Yo también- dijo indignada la castaña.
-Con esos cuentos… lo dudo- dijo Malfoy.
Hermione negó con la cabeza cansada.
-Hay que prepararnos- dijo Hermione- Vamos a mi cuarto para contarte el cuento.
-¡Sí!, ¡Mamá me va a contar un cuento!- dijo Draco con una voz infantil
-Ja, ja- río sarcástica Hermione- Dale Draco, no tenemos tiempo- dijo Hermione.
-Como quieras- dijo entrando nuevamente a la habitación con Hermione.
E****rase una vez un leñador muy pobre que tenía dos hijos: un niño llamado Hansel, y una niña llamada Gretel, y que había contraído nuevas nupcias después de que la madre de los niños falleciera. El leñador quería mucho a sus hijos pero un año una terrible hambruna asoló la región. Casi no tenían ya que comer y una noche la esposa del leñador le dijo:
-Eso ya lo sé Granger continúa- dijo Malfoy.
Hermione suspiró cansada.
A****l día siguiente la mamá los despertó temprano. "Tenemos que ir al bosque a buscar frutas y huevos -les dijo-; de lo contrario, no tendremos que comer". Hansel, que había encontrado un trozo de pan duro en un rincón, se quedó un poco atrás para ir sembrando trocitos por el camino.
C****uando llegaron a un claro próximo al palacio, la mamá les pidió a los niños que descansaran mientras ella y su esposo buscaban algo para comer. Los muchachitos no tardaron en quedarse dormidos, pues habían madrugado y caminado mucho, y aprovechando eso, sus padres los dejaron.
-¿A qué horas nos va a despertar?, mira que yo odio madrugar, me pongo de muy mal humor- dijo Draco.
-Ah, entonces, ¿Nunca has podido dormir bien?- preguntó una divertida Hermione.
-Dices un comentario más y la próxima vez que te mueras, no te voy a despertar- dijo Draco.
-Entonces te quedarás para siempre aquí.- dijo Hermione, ya que sabía que posiblemente iba a pasar eso otra vez.
-Mejor eso a besarte otra vez- dijo Malfoy.
-Créeme, para mí no es muy placentero eso- dijo Hermione.
-Ni tú misma te crees eso-dijo Draco- Pero no sigamos hablando de lo fabuloso que soy besando, sigue con tu cuento.
-Idiota- murmuró Hermione para después tomar aire y volver a la lectura.
L****os pobres niños estaban tan cansados y débiles que durmieron sin parar hasta el día siguiente, mientras los ángeles de la guarda velaban su sueño…
-¡Niños! Hoy se duermen temprano entendieron- dijo la madrastra entrando a la habitación.- ¡Un momento!... ¡Hansel! ¿Qué haces en el cuarto de Gretel?- dijo mirando al rubio quien se encontraba desconcertado- Te he dicho millones de veces que no se entra en el cuarto de una señorita, sal de aquí- dijo la señora.
-¿Disculpa?- preguntó Draco, a un Malfoy nadie lo manda, ni mucho menos esa señora.
-¿No escuchas mocoso? ¡Sal de aquí!- dijo la señora.- Y tú niña, dame ese libro… - dijo arrebatándole el libro ante la desconcertada Hermione.- ¡A dormir!
-Pero si apenas…- intentó decir Hermione, pero volteo a ver la ventana y vio la luna en el manto oscuro que ahora cubría el cielo.- ¡Wow!, en los cuentos pasa muy rápido el tiempo…
-¡A dormir he dicho!- dijo al mismo tiempo que agarraba a Draco del hombro y sacándolo con rudeza.
Hermione no pudo evitar una sonrisa al ver el rostro del chico mientras era jalado por esa señora. La odiaba, pero hacer eso hiso que la amara -por un momento-
A la mañana siguiente, o más bien, a la madrugada siguiente, considerando que aún no había salido el sol, más o menos como a las 4 o 5 de la mañana -si tuvieran reloj-la señora despertó a ambos chicos.
-Tenemos que ir al bosque a buscar frutas y huevos -les dijo-de lo contrario, no tendremos que comer-
Ambos chicos se miraron, sabía lo que iba a suceder después, sin más remedio, la siguieron, no sin antes de que Draco agarra el pan y lo escondiera.
Caminaron por un largo rato, Hermione ya se había dado cuenta de que estaba muy lejos de casa y que hubo un punto en el que solo dieron vueltas, lo que se suponía que era para cansarlos, lo cual había logrado. Durante todo ese rato estuvo observando a Draco que esparciera las migajas y más de una vez le dio ternura ver como el chico se tallaba los ojos como un niño pequeño, además de que estaba despeinado. Debía admitir que se veía tierno, pero obviamente eso no le quitaba lo tarado que era.
Cuando llegaron a cierto punto, todos se detuvieron.
-Quédenseaquí y descansen un poco, su padre y yo vamos a buscar algo más para comer- dijo la señora con una sonrisa falsa.
Draco y Hermione se sentaron en el suelo y descansaron un rato. Hermione ya sabía que venía después.
-Vamos a descansar un poco, después hay que buscar una casa- dijo Hermione cerrando los ojos.
-¿Una casa?
-Ya te contaré después- dijo Hermione- Solo una cosa, ¿Te gustan los dulces?
-Algunos, pero ¿A qué viene eso?
-Ya lo verás- dijo Hermione con una sonrisa.
Más o menos en una hora ambos se despertaron, no estaban totalmente descansados, pero algo era algo, se estiraron y emprendieron nuevamente el camino.
-¿Y bien Granger? ¿No me vas a decir por qué me peguntaste eso?- dijo mientras caminaban.
-¿Qué cosa?- contestó Granger.
-¿Qué si me gustan los dulces? ¿No estarás pensando en darme Amortentia?
-¡No!- dijo Granger con las mejillas sonrojadas. -Lo digo por eso- dijo señalando la casita donde los techos eran de chocolate, las paredes de mazapán, las ventanas de caramelo, las puertas de turrón, el camino de lunetas.
-Ahora veo porque lo dijiste- dijo Draco con un brillo especial en los ojos al ver todos esos dulces- Tengo hambre- dijo acercándose a la casa.
-¡Draco, no!- dijo tomándolo del brazo y deteniéndolo- Mira, lo que va a suceder es que una bruja va a salir de esa casa y va a intentar comernos- dijo Hermione.
-¿¡Qué!?-dijo Draco sorprendido- ¡Caníbal!
-Primero tratará de comerte a ti, y yo tendré que preparar el horno- explicó.
-Que horrible- dijo Draco.
-Lo sé, ¿Cómo una anciana puede hacer eso?
-¡No! Qué tú tengas que preparar el horno donde moriré- dijo Draco ganándose un golpe por parte de la castaña.
-Si sigues así, no te ayudaré y morirás- dijo Hermione.
-Está bien Granger, tranquila- dijo Draco calmado.
-Bien- dijo Hermione más calmada- Lo que tenemos que hacer es ir a dejar que nos atrape la bruja, nos dará de comer para engordarnos y después te encerrará en una jaula y a mí me pondrá a limpiar la casa-
Draco río.
Hermione ignoro eso y siguió- Como la anciana esta medio ciega te preguntará cómo estas, entonces tú le darás un hueso de pollo y ella pensará que es tu dedo, eso nos dará más tiempo, y yo me encargo de lo demás ¿Entendiste?
-Sí- dijo Draco, pero no te preocupes, me gustan los dulces, pero no para tanto.
-Entonces harás un sacrificio- dijo Hermione acercándose a la casa- Empieza a comer.
-¿Eh? Lo decía en broma- dijo Draco recordando lo que había dicho anteriormente.
-Yo no lo digo en broma, empieza- dijo Hermione al mismo tiempo que agarraba un pedazo de chocolate y se lo metía a la boca.- Mmmm… ¿Sabes cuánto tiempo llevo sin comer un chocolate?
-Emm no sé… un d-
-Desde hace dos meses- dijo agarrando otro pedazo.
-Qué bien Granger, pero no te comas todo- dijo al ver como Hermione masticaba ahora un caramelo.
-Tienes serios problemas con el azúcar- dijo acercándose a ella y tratando de alejarla de los dulces.
-¡No! Solo uno más, por favor- dijo Hermione con mirada suplicante.
-Mira Granger…
-¡Oh! ¿Pero que tenemos aquí…?- dijo una señora muy anciana con una sonrisa forzada en su rostro- Pobres niños, tienen hambre, entren, yo les daré de comer.- dijo la anciana.
-Si no fuera por el aspecto, diría que es amable- dijo Draco aun con Hermione sostenida- Supongo que hay que seguir… - dijo esperando a Hermione que le contestara, pero ella estaba ocupaba comiendo un pedazo de mazapán.- ¡Granger!
-¿¡Qué!?- dijo desesperada.
-Entremos- dijo jalándola.
-¡No!- dijo forzándose para quedarse.
-¡Granger! Si entras, prometo que después te compraré más dulces-
-¿lo juras?
-¡Sí! ¿Qué quieres qué haga? ¿El juramento inquebrantable?
-¡Sí!- dijo feliz.
-¡Estás loca!- dijo ya entrando a la casa.
Cuando entraron a la casa, Draco hizo una mueca de asco, la casa estaba también por dentro hecha de dulces, pero ahora de colores pasteles, casi parecía la casita de muñecas que Pansy tenía -y que aún guardaba, según ella porque es parte de su infancia-
-Estas muy flaco niño, tienes que comer más- le dijo la anciana al mismo tiempo que le ofrecía un plato de galletas.
-No gracias- dijo Draco.
-Anda muchacho, come- dijo tomando una galleta y casi obligándolo a comérselo.- Toma el ejemplo de tu hermanita- dijo mientras señalaba a una Hermione hipnotizada con los dulces.
-De acuerdo- dijo no tan convencido y llevándose la galleta a la boca.
La anciana sonrío- Bien, estoy preparando un pastel delicioso, voy por el, ustedes sigan comiendo-
Draco se acercó a la castaña una vez que la anciana salió de la sala.
-Granger, deja de comer… si sigues así vas a engordar, y ni Weasley te querrá- dijo Draco.
-¡Déjame en paz!- dijo Hermione al mismo tiempo que tomaba leche.
-Me alegro de que no eres de esas chicas que se preocupan por su apariencia, pero esto es exagerado- dijo Draco.
-¡Ya!- dijo al mismo tiempo que soltaba todo- ¿¡Contento!?
-Sí- dijo Draco sonriendo. - En serio Granger, tienes un problema con los dulces.
-No sé qué me pasó- dijo mientras se llevaba una mano a la frente.
-Cuándo tengas novio, y es si es que lo tienes, dile que no te compre dulces de regalo- dijo Draco.
-¡Cállate!- gritó Hermione.
La señora nuevamente entró con un pastel decorado con betún color fresa, y cerezas por todos lados, y en la otra mano un plato con brownies con chispas de colores como cubierta.
-Aquí tienen más dulces- dijo la anciana- Pero… Mocoso insolente…ven para acá- dijo cuando vio que Draco no había comido nada más que la galleta que le dio.
-Creo que te dice a ti- dijo Hermione.
-¿En serio?- preguntó sarcástico.
-Ven para acá- dijo la anciana jalándolo del brazo y lo metía a una jaula muy pequeña, suerte que cabía dentro de ella, pero solo sentado.- Y tú mocosa, ponte a barrer- dijo mientras le daba una escoba.
Hermione empezó a barrer o por lo menos a fingir mientras se acerca a Draco.
-Ya sabes lo que tienes que hacer- dijo Hermione tratando de aguantarse la risa al ver a Malfoy encerrado en una jaulita.
-Lo sé Granger- dijo Malfoy furioso.
-Bueno, no tienes por qué estar enojado, ¿O qué? ¿Esa jaula no está a tu medida? Es la de lujo- dijo Hermione con una sonrisa.
-¿Y tú Granger? Créeme, con esa ropa casi pienso que eres un elfo doméstico, lo siento… no debí ofender a los elfos así.
-Me estas hartando Malfoy, estoy pensando seriamente dejar que la bruja te coma- dijo Granger.
-Entonces, ¿Debo dejar que me insultes?- preguntó ofendido.
-¡Sí!
-Mira sangre sucia, cuando salgamos de aquí te las voy a cobrar.
-Bien, entonces, espero que te guste el calor, porque ahí dentro está ardiendo- dijo Hermione molesta y alejándose de él.
-¡Granger!- la llamó, pero ella lo ignoraba.
-¡Cállate!- dijo la anciana.- Ve a ver el horno que yo prendí para hacer pan. Entra tú primero, Gretel, y fíjate si está bien caliente como para hornear.
**-**Yo no sé cómo hacerlo -preguntó Hermione siguiendo la historia.
-Tonta-dijo la bruja.- Mira cómo se hace -y la bruja metió la cabeza dentro del horno.
Hermione rápidamente empujó a la bruja dentro del horno, para después cerrarlo.
-Listo- dijo Hermione sin ninguna emoción.
Se acercó a la jaula y la abrió para que saliera.- Que quede claro, que yo solo sigo la historia, y que quiero volver con mis amigos.
-Por mi mejor- dijo Malfoy con un tono seco.
-Tomemos las piedras preciosas que hay en un cofre por aquí- dijo Hermione buscando el cofre.
-¿Piedras?
-Sí Malfoy, es un mineral que se encuentra en la superficie terrestre…
-No estamos en el colegio Granger, no te daré puntos por sabelotodo- dijo Malfoy.
-Solo lo decía porque pensaba que tu diminuto cerebro logre captarlo.
Malfoy suspiró harto.
-¡Hey!- gritó una voz detrás de ellos.- ¡Les di el libro para que supieran en que cuento están, no para perderlo!
-Lo sentimos señor- dijo Hermione avergonzada.
-¿nos darán otro?- preguntó Draco.
-Ah no, ustedes tienen que buscarlo- dijo el hombre.
-Acepto lo que dice señor, tenemos toda la responsabilidad del libro y lo perdemos- dijo Hermione.
Draco rodó los ojos "Nunca dejaba de ser tan… Gryffindor" pensó el chico.
-¿Y cómo vamos a saber en qué cuento estamos?- preguntó el blondo.
-Pues esperemos que en los próximos cuentos les toque juntos… si no, ya verán- dijo el señor.
-¡Espere!- dijo Hermione- Interrumpió en el cuento, ya no podemos dejar las piedras.
-Este libro es diferente- contestó el hombre desapareciendo.
-Maldición- masculló Malfoy- Espero que sea Caperucita Roja
-¿Por qué?
-Para yo ser el lobo y matarte- dijo Malfoy con una sonrisa- Sigamos caminando.
-Yo espero que sea Aladdín (Aladino)- murmuró Hermione con una sonrisa.
Lo siento!! en serio!, pero estos mese me pasó de todo, primero con lo de la graduación, estuve con éxamenes y ensayos, después de eso, pase por un momento de depresión por que me enteré que el colegio en el que había practicamente soñado, no iba a entrar, y ¿Cómo iba a escribir una comedia con una depresión?, después de que lo acepté se me secó el cerebro, pero hubo un día en el que desperté y me por fin abrí el Word y me puse a leer varias veces Hansel y Gretel para insipirarme, espero que les haya gustado, tengan en cuenta que aún sigo seca en el cerebro. y por eso desgraciadamente no he podido actualizar mis otras historias, como quiera esta, tengo de base los cuentos, pero en las otras no.
Espero que mis esfuerzos hayan valido la pena, y no haya sido un total fracaso este capítulo.
Ahora sí, la siguiente pista para el siguiente capitulo.
Como toda historia, existen varias versiones de esta, es una de las más populares entre las niñas, una de las versiones más famosas es de los Hermanos Grimm y Disney. Incluso existe una version China de ese cuento.
Lo siento, trato de no darles un pista muy obvia.
Espero no tardarme la próxima vez!
Por ciero.. ¿Ya vieron HP7.II? ¿Quién lloró y en qué escena? Yo con la muerte de Fred :'(
¿Apoco Draco no sale super guapo en la película? .
Espero sus comentarios :D
PD. Si se distorciona la página o tengo una falta de ortografía diganme para corregirlo ;)