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Historia 76212 — capítulo 11

Uptown Girl

Capítulo 11: Cine

Se dio un último vistazo en el espejo y se arregló algunos rulos. Tomó su lip glossy se lo esparció en los labios, dejándolos brillantes. Estaba muy hermosa, usando un pantalón de mezclilla, una camisa blanca ancha que usaba encima de una camisa de tiritas de color negro y unas botas altas; había arreglado su cabello, dejándolo ondulado y suelto, solo usando una diadema color blanca. Si, estaba perfecta para la ocasión.

-¿Cómo me veo?- preguntó Ginny, saliendo del baño usando una camisa morada con un cinturón ancho, unos leggins negros y zapatillas negras. Hermione sonrió.

-Muy linda, a Draco le encantará- respondió y Ginny sonrió mientras se arreglaba el cabello.

20 minutos después salieron en busca de Luna; la chica las esperaba en la entrada del castillo, ya lista. La rubia usaba una falda de mezclilla, una camisa verde con blanco y tacones blancos al igual que los accesorios.

-¡Herms, Ginny! Están hermosas, chicas- exclamó la rubia platinada, mientras se acercaba a ellas a darle un abrazo -Feliz cumpleaños, nena- añadió entregándole una caja de tamaño medio envuelta en papel de color.

-Oh, ¡muchas gracias, Luna!- respondió Hermione y desenvolvió la caja, dejando ver un set de baño de Sex and the City. Hermione abrazó a Luna -Es genial, Luna… ¡muchas gracias!-

-No hay de qué, Herms- respondió la chica, guiñándole un ojo. Luna dirigió su mirada a Ginny -¿Y tú que le diste?-

-Un perfume de Britney Spears, el que ella usa- respondió y Luna asintió.

-Ah que bien- respondió.

-Chicas, es mejor que nos vayamos, los chicos nos deben estar esperando- dijo Hermione, caminando hacia la camioneta que las esperaba. Las otras dos chicas la siguieron.

Al llegar al cine, Luna tomó su teléfono celular y llamó a su novio.

-¿Dónde están?- preguntó la rubia.

-estamos en la cafetería de en frente-respondió Ron, al otro lado del teléfono. La chica colgó y miró hacia la cafetería. Efectivamente, los tres chicos estaban allí.

Las chicas entraron en la cafetería e inmediatamente Hermione fue recibida con abrazos y regalos por parte de Draco y Ron. Harry la miraba silenciosamente, esperando que los dos chicos la dejaran.

-Feliz Cumpleaños- dijo el pelinegro cuando por fin Draco y Ron la dejaron respirar. Le dio un abrazo que Hermione correspondió. Luego de separarse, volvió a reinar el silencio.

-Abre mi regalo, Herms- dijo Draco, emocionado. Hermione abrió la bolsa que el chico le había dado y saco una caja. Al abrirla, gritó sorprendida.

-Oh, ¡dios mío!- exclamó sacando de la caja unos tacones grises, con el tacón era brillante, con incrustaciones de piedras. Hermione se lanzó a los brazos de Draco -Dios, Draco ¡Muchas gracias! ¡Están preciosos!-

-Cuídalos, es colección única y exclusiva de Jimmy Choo, no hay otros zapatos asi en el mundo- dijo Draco, sonriendo con suficiencia. Hermione abrió los ojos como platos.

-Muchas gracias, Draco, ¡son preciosos!- repitió la chica mientras los guardaba en la caja. Todos quedaron en silencio, de nuevo.

-¡Vamos al cine! ¡Hay que escoger una película!- dijo Luna, levantándose seguida por los demás.

Caminaron hacia el cine con todas las miradas de los transeúntes en Harry y Hermione; los chicos estaban incómodos pero lo ocultaron. Al llegar observaron la lista de películas.

-¿Qué quieren ver?- preguntó Ron, mirando a las chicas. Las tres se miraron.

-Devil- respondieron al unísono. Los chicos asintieron y Harry fue a comprar las entradas.

Luego de tener los tickets de entrada, Luna y Ron fueron a comprar la comida, Draco y Ginny fueron a apartar los asientos y Harry y Hermione se quedaron, juntos y en un silencio sepulcral.

Harry suspiró y sacó de su chaqueta una cajita.

-Feliz Cumpleaños, Hermione- dijo Harry entregándole la cajita a la rubia. Hermione la tomó nerviosa. Era de Tiffany's.

Al abrirlo, la chica gritó y miró al pelinegro que sonreía. Tomó en sus manos un delicado collar de plata, que tenía un dije con una Hrellenada por pequeños diamantes rosa.

-Dios mío, Harry, esto es…- soltó Hermione con la voz quebrada, admirando el hermoso dije -Espectacular, Precioso, Único,… no hay palabras para esto, en serio- terminó mirándolo a el, que solo sonreía.

-Me alegro que te guste- respondió el pelinegro.

-Por supuesto que no me gusta, me encanta- dijo Hermione -Esto es diamante de pantera rosa, un diamante muy extraño y caro- añadió -No puedo tener esto, Harry, es demasiado- dijo tratando de entregárselo de nuevo. El chico se negó, tomando el collar en sus manos y poniéndoselo en el cuello a la chica que se sostenía el pelo con las manos, temblando.

-No, lo compré para ti… es hecho para ti- le murmuró Harry -No permitiré que rechaces un regalo solo porque crees que gasté mucho en el-

-Harry…-

-No, es tuyo- y asi el pelinegro dio por finalizada la conversación. Hermione volteó a verlo con una gran sonrisa.

-Gracias- dijo, y le dio un beso en la mejilla. Al separarse, los dos se miraron por un segundo.

-¡Chicos! Tenemos la comida y la peli comenzará en 10 minutos- gritó Ron con la bandeja de palomitas y refrescos en las manos. Los chicos lo miraron con cara de pocos amigos pero luego lo siguieron hasta la sala de cine.

La sala de cine no estaba tan llena de gente como esperaban; los cuatros chicos caminaron hacia el puesto que Ginny y Draco habían reservado.

-Ya era hora, la peli está a punto de comenzar- susurró Draco.

Se sentaron: en la punta Harry, Hermione, Ginny, Draco, Luna y Ron en el final de la fila; todos tomaron sus refrescos y sus palomitas y la película comenzó.

Dos horas después, los chicos salieron del cine totalmente sorprendidos por la película.

-Ahora tengo miedo de montarme en un elevador de nuevo con Draco- decía Ron. El rubio lo miró sin comprender.

-¿Y por que conmigo?- preguntó el chico.

-Porque tú eres el diablo, tu eres Devil- respondió el pelirrojo y todos soltaron una carcajada menos Ginny y Draco.

-Chicos, ¿Qué tal si vamos a cenar?- propuso Harry, mirándolos a todos.

-¡Si! Estoy hambrienta- exclamó Hermione, mirando al pelinegro que sonrió. Los demás se miraron con complicidad.

-En realidad… nosotros estamos que estallamos- comenzó Draco -Ginny y yo iremos a… pasear, tal vez sea la única vez tengamos para salir- terminó mirando a la pelirroja que se sonrojo de tal manera que se asimilaba a su cabello.

-Y nosotros… vamos a mi casa, es mi último día aquí en Inglaterra- dijo Ron, tomando la mano de su novia -Tengo que regresar a la Uni por dos semanas mas- terminó. Harry asintió, captando lo que los chicos trataban de hacer.

-Bueno, ¿Qué te parece si vamos nosotros?- preguntó dirigiendo su mirada a Hermione que carraspeó, nerviosa.

-¿Nosotros? Bueno… umm…- comenzó.

-Si, comeremos algo y luego regresaremos al colegio- dijo Harry, mirándola expectante. Hermione miró al suelo y suspiró.

-Si, esta bien, vamos- decidió la rubia. Harry sonrió.

-Muy bien, entonces nos vemos- dijo Ginny, despidiéndose de su amiga no sin antes dirigirle una mirada llena de picardía. Hermione puso los ojos en blanco.

Luego de despedirse, Harry y Hermione caminaron hacia el auto de Harry que estaba aparcado en frente de la cafetería.

-Y… ¿A dónde iremos?- preguntó Hermione, viendo como Harry encendía el motor. El chico la miró.

-A mi lugar favorito para cenar: The Ivy - respondió sonriendo. Hermione le correspondió la sonrisa.

Llegaron quince minutos después, en donde hablaron de solo trivialidades, para calmar los nervios y la tensión.

Harry se bajó del auto y le abrió la puerta a Hermione, que salió del auto.

-Gracias- susurró sonriéndole. Los dos chicos entraron en el restaurant.

-Bienvenidos a The Ivy, ¿Mesa para dos?- dijo un hombre de mediana estatura, vestido de traje. Harry asintió y el hombre le pasó una lista.

-Si, pero en la sala privada- respondió el pelinegro. El hombre asintió.

-Muy bien, tenemos la mesa perfecta, Señor Potter- dijo observando la firma que el chico había escrito en el papel. El hombre se sorprendió pero lo tapó carraspeando -Síganme, por favor-

El hombre caminó entre las mesas principales, donde mucha gente estaba cenando; Hermione se sentía incómoda, no por toda la atención que las personas ponían en ellos, sino por la situación en la que se encontraba con Harry: cena en la sala privada de un restaurant lujoso. Definitivamente eso se había convertido en una cita.


Nota de Autora:

Hoola! Espero que estén todos bien. Aqui les traigo el tan esperado comienzo de la cita, espero que les guste...

Me encanta tener tantos camentarios, me dedicare el tiempo libre en responderlos, lo prometo.

Aqui les dejo un pequeño adelanto:

*Capítulo Doce:*The Ivy

-Entonces… ¿Cómo has pasado tu cumpleaños?- preguntó Harry. Hermione sonrió.

-Genial, en realidad… la estoy pasando muy bien-respondió la rubia. Harry sonrió.

-Me alegra escuchar eso-


-Lo siento si me estoy entrometiendo en algún secreto de familia pero, Alice Granger no tu verdadera mamá, ¿cierto?- preguntó Harry, sorprendiendo a Hermione que lo miró estupefacta.

-¿Co...Como lo supiste? -tartamudeó Hermione.


Wow, ¡al parecer Harry sabe el gran secreto de los Granger! En el siguiente capitulo estara la explicación de la muerte de su mama. Esperenlo.

ahora, le dedico el capitulo a las primeras tres personas que comentaron el capítulo anterior: Brii, Sol Meyer y Aliathna111

Nos leemos pronto!

xoxo

-HG24