Tituladas 17.2% · 34,339 de 199,415 descubiertas
Rescatado 94.6% · 90,776 de 95,911 páginas identificadas · 90,161/90,521 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 77214 · de

Historia 77214 — capítulo 2

_No sabia que me estaban escuchando…

_No hace falta que supieras, escuchamos y eso es lo que importa.

_ ¿Con que quieres cambiar de personalidad, eh? ¿Y a causa de que?_ me pregunta Parvati mirando los anuarios.

Yo titubeo un poco pero logro responderles.

Pansy Parkinson y Ginny Weasley me han retado para que dirija a las animadoras Gryffindor en ausencia de Ginny pero al mismo tiempo, volverme una perra despiadada como ellas. recito sin inmutarme.

Parvati y Lavender se echan a reír. Si, seguro para ellas la situación debe parecerles divertidísima… pero para mí…

Al fin se calman y me miran.

Si no te hubiéramos escuchado decir que esto lo habías estado deseando desde hace algún tiempo, no te creeríamos pero estamos dispuestas a ayudarte. Además… las dos tenemos ciertas cosas personales con Pansy y con Ginny y si tu eres una manera de… pues, venganza, te ayudaremos. me declara Parvati mirando el anuario.

Eso y que no hay nada entretenido que hacer. Además… creo que, aunque no nos hemos llevado bien en el paso, es buen momento para comenzar. Y sinceramente, creo que puedes tener potencial. agrega Lavender sentándose en la mesa.

Yo las miro con gratitud.

Es cierto. Nosotras no somos meramente amigas… pero creo que es una buena oportunidad para intentarlo.

Sonrío de oreja a oreja y me pongo en pie.

_Gracias chicas, no se como podré agradecérselos.

_Es fácil… ¡derrota a ese par de perras!

Las tres salimos de la biblioteca mientras la señora Pince sufre un ataque. Escuchar palabras altisonantes en su biblioteca es un ultraje… y aunque yo misma lo considero una barbaridad, creo que deberé acostumbrarme.

Al llegar a la torre, nos encerramos en nuestro dormitorio y comenzamos la labor. Parvati y Lavander me miran mientras pasean a mí alrededor.

_Haber, Hermione, saca toda tu ropa, al menos la del colegio.

Yo obedezco y les muestro mis uniformes. Ambas chicas los toman y susurran cosas. Sacan una que otra revista de un cajón y comienzan a ojearla.

_Si, así, este es perfecto…

Señalan una página de la revista. Yo no logro saber de lo que hablan pero bueno… al percatarse de mi confusión me muestran la revista.

_Esta es una falda Charlotte Carey de primera y es precisamente lo que queremos para ti. Eres la mejor bruja, seguro podrás transforma tus faldas en esto.

El diseño que me muestran, lo lleva una modelo rusa. Es una minifalda negra de pastelones a la cadera… mis faldas son Grises, las faldas del colegio son grises y nunca he usado una falda arriba de la rodilla, menos una tan arriba… pero si quiero vencer a esas dos debo hacer hasta lo imposible.

Asiento un tanto resignada y musito unas palabras apuntando a mis faldas escolares. La falda Charlotte Carey esta ante mis ojos, reluciente como recién salida de la tienda. Parvati y Lavander chillan de la emoción.

_Ahora tus blusas… las tuyas, son sin duda, tallas mas grandes y holgadas. ¡Eso no ayuda a tu figura, mujer! ¡Tienes un buen cuerpo y aprenderás a lucirlo!

A continuación, hicieron que mis blancas camisas holgadas se transformaran en unas mas ajustadas al cuerpo y mucho más elegantes que las que tenía. Las mangas con empuñadura se transforman en unas mangas acampanadas que dan un gran estilo con la falda.

Ahora pruébatelo. me surgió Parvati y entre al baño a vestirme.

Cuando Salí, descubrí que se veía realmente bien… pero sabia que algo estaba fallando.

No, no, no. No podemos permitir que te abroches los botones hasta el cuello. Se que eres colegiala pero hasta las colegialas deben verse sexy y mostrar algo de si mismas… me sugirió Parvati y desabrocho tres, cuatro de los botones de mi blusa, quedando un escote considerable…

Y abajo, por lo menos debes dejar dos, es de mal gusto desequilibrar el traje. añadió Lavender y desabotono dos mas de abajo.

En resume, mi blusa solo se sostenía con tres botones intermedios, que, según a mi parecer, no dejaban nada a la imaginación.

Listo, te ves fabulosa… bueno, tu atuendo es fabuloso… a ti te faltan unas cositas… dijo Lavander mirando mis ropas.

_ Pero ¿y la corbata? Es obligatoria…_ les recordé mirándome al espejo.

Tenemos algo mejor para ti. me dijo Parvati y saco un pequeño cofre.

De el, tomo lo que parecía un dije de oro y unlistón rojo. Se acerco a mi y unió el dije con el listón. Coloco la gargantilla a mi cuello y descubrí que era un dije con el escudo de Gryffindor, finamente elaborado.

Soberbio. les dije maravillada. Ambas chicas sonrieron.

_Ah, y las arracadas…_Musito Lavander dándome unas enormes arracadas de oro.

_Me encantan._les dije cuando las coloque en mis oídos.

_Ahora tus zapatos… como podrás notar, no vas a llevar esos dulces zapatos de niña buena… no, claro que no…

_ ¡Pero yo no soy buena con las zapatillas!_ alegue alarmada.

_Y esa falda no se vera bien con unas._puntualizo Lavander.

Parvati pensó un momento. Se dirigió a su baúly comenzó a buscar.

_Estas las compre en el verano, pero nunca encontré ocasión de usarlas…

_ ¿Te refieres a…?_ comenzó Lavander entusiasmada.

Si. dijo Parvati y saco unas botas negras.

Eran unas botas de esas que se usan hasta la altura de la rodilla (un poco más abajo) de tacón sumamente delgado. Esas deben ser las botas mas finas que he visto. De terciopelo negro, ajustadas, con retoques en cuero…

No… no puedo aceptarlas. le dije a Parvati asustada.

_Oh, vamos, es necesario…

_Pero son tuyas…

_ ¡Y que mas da! Estoy segura que se te verán geniales.

Cierto. Esas botas eran la combinación perfecta. Sin embargo, mientras yo me paseaba delante del espejo, Parvati y Lavander se habían quedado sentadas en la cama mirando mis túnicas y mis capas.

_Ven, Hermione, queremos hacer una prueba…

_Por cierto, ¿no utilizare el sueter?

_No, esta pasado de moda. Lo que queremos ver es que se te ve mejor…

Hemos ajustado un poco a túnica pero no estamos muy seguras de ello. me explico Parvati colocando la túnica en mis hombros.

_No… pásame una túnica normal.

La túnica normal se veía amucho mejor, pero a Parvati no la llenaba.

_Ahora la capa…

La capa fue un detalle soberbio. Esa si se veía tal cual ellas querían y yo, debo decir que estaba conforme.

_Ok, pero insisto en que falta algo para que completemos tu look de niña mala…

Lo tengo. dijo Lavander y saco una corbata. La ato de manera que esta quedara justo en el lugar donde iniciaban los botones desabrochados. Eso, exactamente, me hacia lucir mucho mejor de lo que me veía al principio.

_Muy bien ahora… tu cabello.

Creo que me gusta tal y como esta. les dije de inmediato.

No fuera que quisieran cortarlo y pintarlo…

Si, lo sabemos, solo haremos que se vea con mas volumen y caída, no como un montón de pelos sin sentido. dijo Parvati sacando las tijeras.

No Irán a cortarlo… inicie retrocediendo.

_Solo en capas. Oh, Hermione, déjanos esto a nosotras…

_Esta bien… pero no muy corto…

_No lo cortaremos. Mira, Lavander, muéstrale.

En los minutos siguientes Lavander me mostró lo que iban a hacerme. Mi cabello quedaría del mismo largo solo que con capas desde arriba. Con esto, se consigue que el cabello tome una forma, y, si se moldea, quede perfecto.

_Ustedes son las que saben._musite sentándome de nuevo en la silla.

Poco a poco, vi caer mechones de mi cabello, unos más largosy otros más cortos, pero parte de mi sinuosa cabellera.

Al final, Parvati suspiro.

_Ya tenias las puntas maltratadas pero eso ya lo solucione. Ahora, Lavander… ¿ondas o listones?

Su idioma era para mi totalmente desconocido. ¿Ondas o listones? ¿Qué demonios iban a hacerme? Lavander me miro pensativa y suspiro.

_Ondas. Su cabello se maneja mejor así.

Sacaron una poción como la que yo utilice en cuarto año y la aplicaron en todo mi cabello. Luego sacaron un cepillo delgado y redondo y comenzaron a tomar mechas de mi cabello. Alisaban con un peine una longitud considerada del cabello y luego utilizaban el cepillo y la varita para hacer las ondas. Como fue pasando el tiempo.

Lo fui comprendiendo. La parte del mechón que estaba lacio era como una base que hacia que, las ondas, cuando caían sobre mis hombros se vieran naturales y nada esterilizadas. Claro, se veía un tratamiento en ellas, pero el cabello se veía tan manejable y natural que nada se notaba la magia. Al terminar, las chicas dieron saltitos de alegría.

_Es hora de lo divertido. ¡Maquillaje! ¡Maquillaje!

Saltaron ellas y yo no tuve otra opción que sonreír.

Sacaron varios estuches con maquillaje, otros más claros que otros, unos más brillantes que otros y así. Aplicaron una base al tono de mi piel y comenzaron con los ojos…

Tus ojos son color miel… miel, dorado, café, ocre… ¿Qué otras tonalidades, combinan? pregunto Parvati a Lavender.

Si quieres que sus ojos resalten, utiliza una base de ocre difumínalo con un poco, muy poco de café, y agrega dorado. recito Lavander y Parvati se puso manos a la obra.

Al parecer no funciono, porque ambas mujeres me miraron y negaron con la cabeza.

_Intenta con un delineador negro, un poco de dorado en el parpado (que apenas y se note, Parvati) y rojo oscuro en la cuenca. Dale luminosidad con rojo vivo, pero con aplicación de brocha. Recuerda que el rojo oscuro solo es una base, debe ir muy leve, ¿ok?

Estoy en eso… aseguro Parvati seleccionando los colores.

Al fin de unos minutos, Parvati sonrió.

_Genial. Sus pestañas y...

La ceja, si, lo se, lo se. contesto Lavander de inmediato. Parvati se puso a seleccionar brillos y labiales mientras Lavander rizaba mis pestañas y las acicalaba con rimel.

Mi ceja… la moldearon dolorosamente, poco a poco.

_ ¡Auch! ¿No puedes ser mas cuidadosa?_ pregunte un tanto alarmada después del quito pelito que me arrancaron.

Lo siento, así es esto. se disculpo Lavander.

En fin. Ahí aguante durante cinco minutos. Al cabo de este tiempo, comenzó a colorear mi ceja con un lápiz, dando suaves toquecitos. Luego deslizo su dedo delicadamente por la ceja y sonrió.

_Eso se ve perfecto.

_Y el labial me encanta. Ese rojo siempre me ha gustado.

_Mira el rubor, Hermione, te vez hermosa.

_ ¿En serio?

Cuando me coloque frente al espejo, casi me voy de espaldas. La joven que yacía delante de mi, no era, ciertamente, yo. Era bella, llamativa y muy seductora.

_Ahora, el resto solo puedes hacerlo tu. Por lo que escuchamos en la biblioteca, sabes perfecto como debes actuar. Debes ser dura y calculadora, sexy pero dulce y al mismo tiempo, sumamente despiadada. Solo podemos decirte una cosa. La clave para ser una diosa y una zorra al mismo tiempo es creerte que eres lo mejor de lo mejor. Debes sentirte superior a todo el mundo y mirara a las demás como basuras…

Como Bellatrix Lestrange puntualice.

_Exacto. Ese es un buen modelo a seguir ahora que lo mencionas…

_Pero ella ama a Voldemort.

_Pues imagina que todo el mundo es Voldemort._bromeo Parvati.

O mejor… selecciona un Voldy a seguir. añadió Lavender.

Tengo ciertos objetivos. les dije al instante levantando una ceja y sonriendo malévola.

_Buen gesto.

Aprendes rápido a manejar tu nueva figura. me dijo Lavander impresionada.

Debo hacerlo. les asegure.

Muy bien. Estas lista… solo se tu, la mejor, recuerda, eres la mejor, a tu manera, no eres igual a ellas, eres diferente, eres única, y eso te convierte en la zorra mas brillante de la escuela. sonrió Parvati.

_Recuerda que ellas son lo que son porque se creen realmente lo que son. Son simplemente ellas, con el ego más grande que existe, pero son únicas y hacen creer a los demás que su seguridad es un don, un privilegio que solo ellas gozan, Pero ya te diste cuenta que no es cierto y que cualquiera puede ser como ellas, si se lo propone. _ dijo Lavander seria.

Y no olvides tu propósito. Demuéstrales que Hermione puede ser una niña mala cuando quiera sin perderse a si misma. Ya que a ellas,esto poco a poco las acaba como personas... recordó Parvati

_Ok chicas...

_ ¡Un momento! ¡Se nos olvidaba! No puedes salir sin el toque final… o debo llamarlo, el arma mortal._ dijo Lavander.

De su baúl saco una cajita con una fina botella de vidrio que contenía el perfume más delicioso que haya olido. Era rosa y el cuerpo de la sustancia era puro.

_Este es nuestro pequeño secreto. Lo elaboramos nosotras. Con este aroma, traerás a toda la escuela a los pies, bueno, al menos a los hombres…

_ ¿Es amortentia?_ pregunte mientras me rociaban.

_Tal vez si, tal vez no, dejémoslo en… seducción, esencia. Se activa con tu personalidad. Para que funcione, debes actuar como se supone que debes ser. La mujer más deseada del universo. Tienes que ser todo lo que te has propuesto y más para que esto funcione. Digamos que la sustancia tiene mente propia y solo brinda su olor y sus efectos cuando de verdad demuestras que tienes el coraje y los elementos necesarios para portarlo.

_explico la chica.

Yo lo mire con cautela. Que más, ya estaba llena de aquel aroma y debía activarlo, sino, no serviría de nada… sino lo activaba significaba que no había cumplido con mi primer cometido y sin mi esencia… no podía hacer nada más. Si no tenia la garra para ser una mujer cautivadora, no podría contra Pansy y Ginny…

_Y ahora, que estamos apunto de revelar tu nueva personalidad en la cena, dinos, ¿Cómo debemos llamar a la nueva Hermione?

_ ¿Como que revelarme en la cena?_ me alarme mirando a las chicas. Estas se ofendieron.

_ ¡Hermione, es hora de actuar! ¡No pensaras que hicimos esto solo como prueba! ¡No puedes esperar a mañana así! ¡Te arruinarías!_salto Parvati.

Yo las mire. En realidad si había estado pensando eso, pero bueno, tenían razón.

_No lo sé. No sé como debo llamarme ahora…

_Piénsalo. La nueva "Madrota" de Hogwarts no puede ir por ahí con el nombre de Hermione. Tu segundo nombre, Jean…

No… creo que lo indicado será… que me llamen como me llama mi primera conquista. les dije pensando un poco. Si quería ser despiadada, tenia que usar todas mis armas y tener mis objetivos claros y como uno de mis objetivos es Harry…

_ ¿Entonces?_ cuestionaron las chicas mirándose.

Yo sonreí.

_Llámenme… Herms.


El gran comedor estaba lleno. Era la hora de la cena. Sin sentir, nos habíamos llevado toda la tarde en mi cambio y las tres nos moríamos de hambre. Cuando nos colocamos en las puertas del gran comedor, suspiramos.

Estas lista, Herms. Brillas como jamás imagine que lo harías. me dijo

Lavander conmovida.

_Sin ustedes, esto no seria posible…

_Es un honor y un placer estar ante la nueva madrota._me aseguro Parvati.

Solo me reí.

_No vayan tan rápido…

_Espero que te acuerdes de nosotras cuando estés en la cima._me dijo Lavender.

No se preocupen. Les prometo que nos convertiremos en las dulces… las dulces… algo, pero, seremos geniales. les dije convencida.

Ellas asintieron.

_Aquí vamos.

Abrieron las puertas del gran comedor con gran estrépito y yo me coloque la capa y la capucha. Todos se volvieron ante nosotras con sorpresa. Las chicas caminaron ceremoniosamente delante de mi envueltas en sus capas también (habían tomado un poco de tiempo para arreglarse a si mismas. Claro, para ellas, eso fue más fácil y mas rápido) mientras yo miraba a mi alrededor bajo la capucha.

Todas las miradas estaban puestas en mí, susurrando acerca de la misteriosa joven que tenían delante. Suspire por ultimo y descubrí mi cabeza. Hale los cordones de la capa y la despedí con Elegancia solo un poco para que quedara a la vista mi muy sorprendente y radiante aspecto. Comencé a avanzar con paso decidido y contoneando mis caderas como me acaban de enseñar. Los tacones resonaban en el pulcro suelo de mármol. Los maestros me miraban y cuchicheaban sin parar.

Algunos de los Slytherin habían comenzado a silbar y a aplaudir mientras avanzaba. Yo me volví un poco y descubrí a Draco boquiabierto mirándome. Yo sonreí superficialmente y le guiñe un ojo. Seguí avanzando. Por alguna extraña razón, me sentía bien. Yo, que aun principio creí que me sentiría avergonzada, no lo estaba. Escuche el lejano grito de Pansy Parkinson quien acaba de llegar, los grititos de asombro de las Ravenclaw y los victorees de veneración de las Hufflepuff.

Lo único que no escuchaba, era a los Gryffindor. Estaba a mitad del gran comedor, creyendo apenas lo que estaba haciendo. Veía, a mí alrededor, la gente que se volvía desde sus asientos a mirarme. Ya no solo era un sueño, mi cometido era una realidad. Si estaba ahí parada, si me veía tan fabulosa como creo que me veía… como me veo. A decir verdad, yo luzco bien, muy bien si todos me miran con esas caras de asombro y expectación…. Pero yo solo tengo una misión.

Harry, quien me miraba sorprendido, al igual que Ron, quien tenía la boca abierta, me sonrió, cuando me senté a su lado.

_ ¿Y? ¿Qué tal?_ pregunte a mis amigos.

El bullicio del gran comedor aun no se calmaba, pero yo lo ignoraba. Solo tenía ojos para Harry.

Te vez… hermosa, muy bella, mucho mas de lo que ya eras. me respondió tímidamente asombrado.

Yo solo sonreí.

_ ¿Y tu hermana, Ron?

_Aquí estoy.

La pelirroja estaba parada tras de mi, mirando con furia. Yo me pare delante de ella con toda mi impunidad delante. Ginny me miro con desprecio y asombro mientras me analizaba centímetro por centímetro. En ese momento, decidí que era mi primer intento para demostrar y lucir lo que tenia.

_ ¿Qué? ¿Me quieres ver bien? No te preocupes, ya te muestro…

No sé de donde saque el valor y el descaro para subirme al banquito en el que estaba sentada. Coloque mis manos en la cintura y comencé a menearme sutilmente mientras me daba una vuelta.

Los hombres comenzaron a silbar y a aplaudir eufóricos.

_ ¿Así? Tú elije cual es mi mejor ángulo…

Eres una zorra. me dijo Ginny mientras apretaba los dientes.

Yo solté una carcajada de descaro.

_Felicidades, debes estar muy contenta. Me he convertido exactamente en lo que tú eres. ¿O acaso mi logro ha sido muy pobre? Porque en mi humilde opinión, como zorra, te quedo muy grande.

La euforia de la escuela (pues todos habían hecho silencio para escucharnos) exploto. Los maestros iban de aquí a allá tratando de callarlos, y la profesora Mcgonagall se había encaminado para regañarme y bajarme del banquito.

Sin embargo, yo, tratando de demostrar educación, le sonreí amable.

No se preocupe, profesora, lamento haber hecho este desparpaje, le prometo que no se volverá a repetir. Ahora mismo me bajo… Harry, ¿podrías ayudarme? dije a chico que tenia al lado el cual había estado boquiabierto mirándome.

Si, si… titubeo mientras se ponía en pie y me ofrecía su mano. Con cuidado, baje del banquillo y lo mire.

_Gracias amor.

Y ahí, delante de todos, me atreví a accionar la esencia. Si con todo lo que había hecho, no había funcionado, con aquello, debía hacerlo. Rodeé a Harry por el cuello y lo bese apasionadamente.