Una que otra poesía — capítulo 1
Tristes vacaciones
Anahí nació
Tres veranos ha
Y hoy tempranito
Se ha ahogado en el mar.
Salió, como siempre,
Con su balde y su palita,
A jugar en la arena,
Ella, adorable y gordita.
Pero fue muy tempranito,
Mamá no estaba despierta,
Que se escapó de su casa;
Dejaron la puerta abierta.
En la playa nadie nota
Que hay una niña más
Y ella, muy tranquilita,
Va a cargar su balde al mar.
Se desprende de sus manos,
El balde, ella, asustada,
Lo persigue hasta que el mar
La traga.
Despiertan, mucho más tarde,
Sus padres, y, alarmados,
Llaman a la policía:
"¡Señor, mi hija ha escapado!"
Preguntan en la playa
A la gente por ahí.
Y ya el mar los ha escuchado,
Viene flotando Anahí.
Llora el padre desconsolado,
Y hasta la madre, más fuerte,
Cae al suelo destrozada,
Nunca presenció una muerte.
El entierro en tierra madre
Ya lo han dicho, allí será
Por eso van en el barco
Y no dejan de llorar.
Bueno, esta poesía la escribí hace una semana más o menos, me la imagino sucediendo a una familia de vacaciones en la playa, en otro país.
Espero que les guste, y que me comenten, tanto para felicitarme (Oh, sí) como para marcarme algo que debería mejorar.
Saludos,
Narela