Una que otra poesía — capítulo 5
Pensé que eras diferente,
insoportable, creído, cruel.
Las frases que te gritaba
sólo eran "¡Salí, Manuel!"
No conseguía entenderlo,
y me empezaste a gustar;
vos sos un chico simpático,
si dejás de molestar.
Bueno, en el fondo creído
capaz que un poco sí sos:
alardeás de tu talento,
y siempre el mejor sos vos.
Insoportable también,
pero por eso te quiero:
si me molestás a mí,
te pego yo, ahí no hay pero.
Sentarme con vos,
día de suerte;
nos pasamos la hora charlando.
(No muy fuerte).
Sos divertido y gracioso,
cuando estás de buen humor;
¡Mas, que el cielo nos asista
si te enojás, hay terror!
Enterrás la cara en los brazos,
y a nadie querés hablar.
Son clases muy aburridas,
no hay nadie con quien pelear.
Ahora, siento esperanzas
estás siendo muy amable.
Mis amigas, ya te aceptan
aunque nunca me den cable.
Y pienso, entonces,
¿Realmente me gustás?
Con ser tu amiga me basta,
Yo no necesito más.
Hola!! Hoy traigo esta poesía, está dedicada a Manuel, el chico que me gusta, que se sienta conmigo en algunas materias (orden alfabético) y es el mejor chico del mundo. Todo lo que dice la poesía es cierto, incluso el cuestionamiento de la última estrofa. No podemos parar de hablar en clases. De hecho, la semana pasada nos anotaron. Bueno, sencillamente lo amo.
Gracias a
,, y
por agregarme a favoritos.
Los quiero, y me gustaría que comenten!!