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No puedo dejarte de Amar — capítulo 16

Observar el rostro de mi padre angustiado, el discurso que había creado durante todo el camino de regreso a casa, se acababa de ir a la basura, no recordaba ni una palabra, de lo que mi mente había formado, ahora de nuevo estaban las ganas de llorar, mientras papá solo me miraba esperando una explicación, pero además de que había olvidado mi explicación, sentía la boca realmente seca.

-Vladimir llamo - dijo al fin, haciendo que el nudo en mi garganta se apretara - sé lo que esta pasando, y en verdad lo siento, cariño.

Ante eso me abrece con fuerza a él, y deje que las lágrimas salieran, no podía creer que mi matrimonio no había durado ni veinticuatro horas, Vladimir ya no estaba dispuesto a seguir engañándose y eso enserio me dolía, pero si en verdad lo amaba un poco lo mejor era dejarlo libre, y que él buscara su propia felicidad, una que yo egoístamente le había arrebatado, solo por tratar de olvidarme de Jacob.

-Yo no quería que esto pasara - susurre.

-Lo sé, nena - me acaricio el cabello - pero también sabías que esta mentira se iba a descubrir tarde o temprano.

-Pensé que cuando se descubriera, tendría una buena excusa - repuse con un hilo de voz.

-El amor, jamás tendrá una buena excusa para sentirlo - me separo de él, y me limpio las lágrimas - solo se siente, sin una buena razón.

Eso era cierto, pues Vladimir me había dado cientos de razones para amarlo, y sin embargo, el amor por Jacob seguía ahí, sin una razón válida, después de todo me había hecho más daño, que la felicidad que me había dado. Y aquí venía otra cosa el amor dolía.

-¿Por qué tiene que ser tan doloroso? - pregunte.

-No lo sé - me beso la frente - pero es necesario, y siempre será así, el amor siempre dolerá.

-Ya no quiero amarlo - eso era lo que más deseaba.

-En el corazón no se ordena, cariño - dijo con tranquilidad.

Y eso lo odiaba, porque si pudiera ordenar en el corazón, habría hecho que Vladimir estuviera en él, en lugar de Jake. A pesar de todas las cosas que me separaban de mi lobito, yo quería estar a su lado, hasta el destino nos decía que lo mejor era estar lejos, y a pesar de todo eso al corazón no le interesaba, lo único que pedía era lo único que no podía tener.

-Lo mejor es que subas a dormir, - repuso papá - después de que estés descansada, todo se vera mejor.

Yo no estaba tan segura, pero no quería preocupar más a mi padre, por lo que decidí que lo mejor era subir a dormir y esperar a que todo estuviera mejor, que cuando despertara, todo esto no fuera más que una pesadilla, que todo fuera una mentira, que todo siguiera como antes, que nada fuera cierto.

Llegue a la recamara que había ocupado, cuando aun vivía en aquel lugar, hacía años de eso, pero mi padre la había conservado, solo le había hecho algunos cambios, aunque seguían muchas cosas mías en ese lugar, me senté en la cama y abrí el cajón del buro en donde saque un álbum de fotos, cuando comencé a hojearlo, las lágrimas volvieron a aparecer.

En cada una de esas fotografías estaba Jacob a mi lado, y eso hacía que el dolor creciera, lo amaba y eso no podía negarlo, mi matrimonio se había arruinado por ese amor. Cerré los ojos tratando de que las lágrimas se controlaran, que todo el dolor desapareciera, me recosté abrazando el álbum con fuerza.

-Hola - al escuchar esa voz, me incorpore de un brinco, en donde estaba Jacob de pie junto a la ventana - Nessie me contó todo, lo siento.

-Ya no importa - susurre.

Se hizo un silencio, un tanto incomodo entre nosotros, los dos de pie sin atrever a mirarnos, tratando de olvidar el sentimiento que nos unía y a la vez no nos dejaba ser felices con otras personas.

-¿Has deseado que el tiempo regrese? - dijo después de lo que a mi me parecieron horas de silencio - ¿y cambiar algo?

-Solo dos cosas - mi voz apenas si fue audible - la primera, el día de la muerte de mi madre, y la otra el día que te dije que debíamos terminar para madurar.

Camino lentamente hacia mí, pero yo no hice nada, solo me quede esperando a que él llegara frente a mí, su mano se poso en mi mejilla, mientras se inclinaba, dejando sus labios a escasos centímetros de los míos.

-Yo también he deseado cambiar esa última - unió su frente con la mía.

-Regresar el tiempo no se puede - susurre.

-Alguna vez mi madre dijo, que cuando dos personas que verdaderamente se aman, y piden con la misma fuerza eso puede suceder - su voz la escuche lejana.

-Tenemos veintisiete casi veintiocho año, - repuse con la voz un tanto chillona - ya no podemos creer en eso, como si fuéramos niños.

-Mucha veces es mejor ser un niño, - replico - la vida es mucho más sencilla de esa forma, ver el mundo con simpleza y sin tantos problemas.

-Cuando creces todo se complica, - acepte - pero eso es la vida, enfrentar los problemas que te traiga.

-No quiero enfrentarlos sin ti, - los ojos comenzaban a pesarme - ya tuve una vida en donde no estabas y soy infeliz, así que esta vez escuchare al corazón y no al cerebro.

-Tienes una familia - le recordé.

-Elizabeth es tan o más infeliz que yo, - su aliento golpeaba mis labios - y bueno lo único que me detendría, es que no aceptaras a Sarah.

-Sarah es parte de ti, - sonreí levemente - y por tal la amo, porque es algo tuyo.

-Sigues siendo un tanto cursi, ojitos - se burlo.

-Eso es lo que pasa cuando estoy a tu lado, - me defendí - eso es lo que haces de mí, una cursi.

-Y a mí me haces un esclavo, que solo vive para hacerte feliz - me beso la nariz - ¿estás dispuesta a enfrentar al mundo a mi lado?

-Todo es más sencillo, si tu mano toma la mía - sonreí suavemente, mientras entrelazaba nuestros dedos.

-Le pedí el divorcio a Elizabeth, hace dos semanas - arrugue la nariz.

-¿Por qué no me lo dijiste? - le reproche.

-¿Habría cambiado algo? - me miro fijamente, baje la mirada pues lo cierto era que hubiera seguido con la boda - te conozco, y sé que no hubieras dejado a Vladimir a unos días de su boda, y no te culpo, pero debo decir que se lo agradezco, porque si él no hubiera sido valiente, ahora no estaríamos aquí.

-También debes agradecérselo a Elizabeth, - mi voz salió ronca - ella fue quien le envió las fotografías de nuestra última noche juntos.

No contesto, simplemente me beso, creo que en ese momento no eran necesarias las palabras, sino tratar de recuperar todo el tiempo que habíamos desperdiciado, tratando de hacernos los maduros, y con eso solamente habíamos parecido unos niños asustados, por lo que sentíamos, pero esta vez ninguno de los dos íbamos a huir, íbamos a enfrentar lo que la vida nos trajera; pero sería diferente porque esta vez estaríamos juntos para afrontarlo.

Lamento haberme tardo tanto en actualizar, pero además de que la inspiración no llegaba, ha habido varios problemas familiares, que me han impedido un poco seguir con el fic, pero aquí esta lo que se podría decir que sería el último capitulo, el siguiente sería un epilogo, aunque aun no se si lo suba, pero en sí ya este es el último capitulo, espero que les guste y les agradezco que se hayan tomado la molestia de leer

Capitulo dedicado a:

Mariana11