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Historia 79215 — capítulo 8
5:50 de la mañana, era lo que marcaba el reloj en su mesita de noche; la falta de sueño le exigía bajara por algo de beber. Unos cortos shorts y una blusa de tirantes eran su ropa de dormir y sabia que al salir de la habitación, la leve brisa fresca de la mañana la abrazaría de inmediato, cumpliendo el capricho que durante horas se había negado a subir, se puso una bata de dormir en cima y salió de la habitación. Su cabello castaño estaba hecho una maraña indomable, pero, de todas formas, ¿Quién estaría despierto a esas horas?
Nadie… quiso pensar.
Bajo las escaleras y camino por detrás del sillón rojo frente a la chimenea, con intención de atravesar el retrato de la Dama Gorda, pero algo la retuvo ahí.
-¿A dónde vas, Hermione?
La castaña se giro alarmada, y ahí, frente a la chimenea y sentado en el sillón, estaba James con la misma expresión seria que Harry ponía cuando pensaba en una situación de gran importancia.
-¿Qué haces despierto, James?
-Lo mismodigo,- suspiro cansado- tu amiga me tiene despierto, normalmente así es la mayoría de los días, pero anoche me fue imposible conciliar el sueño.
-Creí que todavía ayer estabas en la enfermería; no los vi ni a ti ni a canuto.
-Sali ayer por la tarde, canuto estuvo conmigo.
La castaña se sentó a su lado, con la pijama a la vista.
-Lily fue a verme ayer: me agradeció el haberla defendido y me pidió la dejara en paz de una vez por todas. Tal vez sea tiempo de rendirme.
-No lo entiendo James, has tratado de conseguir una cita con Lily durante años y ¿de repente decides darte por vencido?
-Tu no lo entiendes.
-Si lo entiendo; ¿crees que yo no he amado a alguien que, a pesar de tenerme enfrente, nunca me vio igual? Pues si lo he hecho.
-¡Cambie por ella Hermione! Aun así lo único que hace es insultarme.
-No cambies, entonces- la castaña suspiro- no nos gusta que cambien por nosotras. Solo se tu mismo. Si Lily te molesta es porque es su pasatiempo.
El azabache agacho la cabeza.
-Yo te ayudare un poco, James. Lily solo necesita un empujon.
-¿En serio lo haras?- sus ojos obscuros parecieron brillar.
--Claro que si, eres uno de mis mejores amigos.
-Muchas gracias, Hermione.- EL azabache la abrazo con fuerza y la castaña rio.
Detrás de James, alguien se aclaro la garganta.
-Buenos días, Canuto.- La castaña le sonrió al oji-gris, pero el solo asintió.
-Canuto, Hermione e ayudara con a pelirroja.
Sirius sonrió casi de inmediato y Hermione rio por lo bajo. Se puso de pie, junto con James, y al momento Sirius le sonrió con picardia mientras la miraba: su ropa de dormir estaba al descubierto.
-linda ropa, Castaña.
-Cierra la boca, Canuto.- Hermione comenzó a caminar apenada y Sirius rio aun mas.
-No te preocupes, he visto peores. De todas formas… me gustas así o peor.- El oji-gris se recargó en el muro a un lado de las escaleras que daban a los dormitorios de las mujeres.
-Otro cumplido que seguramente a muchas les has dicho ya.- La castaña se recargo de frente a él.
-Francamente… eres la primera y no será lo último que te diga.
Ambos sonrieron ante el comentario, con un James que los miraba entretenido.
-Te lo dije el otro día, Hermione: eres diferente y es eso lo que mas me gusta.- Le sonrió de manera encantadora y vio como las mejillas de la castaña se encendian.
-No coquetees conmigo, Black, no funcionara. Después de todo…- la castaña se acerco considerablemente al rostro del oji-gris y dijo casi sobre sus labios:-soy diferente a las demás, ¿no es así?
Se alejo de ahí con aire triunfante. Sirius no hizo mas que sonreír.
-Realmente te gusta esa castaña, ¿o no?
-Tal parece.
El azabache rio con burla, se acercó a su amigo y le dio una palmada en el hombro.
-Parece que ahora el "rogón· será otro.
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-¡¡HERMIONE!!
Luego del grito de la pelirroja, lo único que se escucho fue el golpe seco que Hermione provoco al caer de la cama.
-lily, no tienes que gritar, estoy a solo una puerta de distancia.- La castaña abrió la puerta del baño.
-Lo lamento, ¿puedes ayudarme con el cierre?
Lily había escogido un sencillo disfraz de diabla: un vestido y capa rojos, se había maquillado con un poco de sombra roja y el labial igual de rojo que su cabello.
El de Hermione constaba solo de una falda negra con dos holanes de color verde y un cinto negro, con una blusa straple de ambos colores, llevaba puestas unas botas negras y en su espalda se asomaban un par de alas negras con pequeños destellos verdes. Su cabello castaño permanecía recogido con un par de mechones cayendo sobre su rostro. Sus ojos color miel habían sido delineados y en los labios solo llevaba puesto un brillo sin color alguno.
-Lista, Lils.
-Vámonos entonces, Daniel me espera.
Bajaron las escaleras y abajo Remus ya esperaba a la castaña, llevando puesto solo un traje negro; Remus la miro y tomado su brazo, le sonrió con cortesía. Afuera de la sala común, Daniel -el novio de la pelirroja-ya esperaba a Lily, vestido también de diablo. Remus y Hermione no hicieron más que reírse al verlos de esa forma.
Los pasillos de la escuela tenían poca luz y con las telarañas, daban un aspecto lúgubre al lugar; los estudiantes se abarrotaban presurosos en la puerta del Gran Comedor y a ambos costados de la misma, los prefectos de Slytherin entregaban antifaces.No tenían hilo alguno con el que sostenerse, la castaña se lo puso y de inmediato sintió como un delgado hilo aparecía por detrás de su nuca, tornándose de negro con detalles verdes: magia, era todo lo que en Hogwarts había.
Las calabazas con velas dentro flotaban en el aire, la enorme mesa de bebidas permanecía a un lado de la pista de baile y toda mesa había desaparecido.
-¿Nunca hacían bailes en tu antigua escuela?- Remus pregunto.
-El último baile al que asistí fue hace dos años, pero… no se compara.
-Espera a ver el de navidad.
Tan pronto como llegaron, Daniel y Lily se marcharon, y la castaña y Remus optaron por ir por un par de bebidas.
-¿Ponche?
-Whisky de fuego.
-Buena elección,- Remus le entrego un vaso.
Hermione le sonrió y le dio un sorbo a su bebida. La garganta pareció quemarle, pero el ardor era agradable.
-Vamos Hermione, a bailar,- Remus le tendió la manos sonriente y Hermione la tomo gustosa.
No había a James o a Peter, ni siquiera a Sirius; se preguntaba con quien había ido al baile el oji-gris y si James había ido. El ritmo no era lento pero tampoco era demasiado rápido, Remus bailaba muy bien y la castaña se burlaba de lo torpe que parecía a su lado, pues podría ser muy buena en clases, pero cuando de baile se trataba su nombre entonces era "pies izquierdos"
-¿Colagusano vino?
-Si, con una antes "amiga" de Sirius.
La castaña abrió la boca para decir algo pero nada salió de ella, Remus había cometido un error al hacer tal comentario y tratando de enmendarlo, tomo su muñeca y la llevo de nuevo a la mesa con las bebidas; de espaldas a ellos, bebiendo ponche, estaba una chica rubia, Remus sujeto con mayor fuerza la muñeca de la castaña… a causa de los nervios.
-Remus, duele…
Entonces, la rubia se giro.
-¡Remus! Creí que…- su mirada bajo hasta la mano del muchacho sujetando la muñeca de la castaña.
-Hermione Price,- la castaña le tendió la mano, luego de haberse soltado del agarre de su acompañante.
La rubia enseguida sonrió.
-Alyssa McElroy. Tu eres la nueva, tanto en la escuela como en los Merodeadores.
Hermione asintió.
-Había escuchado que eras bonita, pero… se quedaron cortos.
La castaña rio.
-Tranquila, puedes llevarte a Remus.
Alyssa y Remus rieron al instante, para luego encaminarse hacia la pista de baile.
-lo que dijo la Ravenclaw es cierto,- una voz grave sonó a sus espaldas, una voz que reconoció casi al instante.
-¿Qué quieres, Zabinni?
-Tu amigo Potter tenía razón: me gustas, Price,- el moreno se acerco a su oído y Hermione se aparto de inmediato.- Quiero que bailes conmigo,- se acerco a ella y tiro de su cintura.
-Ni en tus sueños, Zabinni y no vuelvas a tocarme.- Se alejo de el de inmediato.
-No puedes rechazarme… sangre sucia.
Hermione volvió sobre sus pasos molesta.
-Largo, Zabinni,- James se detuvo en medio de ambos, el moreno sonrió y luego se marcho.- ¿Todo bien, Hermione?
La castaña asintió.
-¿Y Lily?
-Platicando con Daniel,- su dedo apunto a la entrada del lugar, pero parecía que peleaban.
-Me parece que no están platicando.
-…¿sabes que? Yo me voy.- Daniel salió del lugar.
-¡Bien! Haz lo que quieras.- Lily camino molesta en su dirección.
La castaña tomo un vaso con Whisky de fuego y se lo tendió a Lily, su amiga lo tomo sin chistar y lo bebió de inmediato.
-me parece que es tu oportunidad de llevarla a bailar, James.
-No, esta muy molesta.
-Solo llévala a bailar y no le preguntes acerca del tema. ¡Ve ya!- Le dio un empujón y el siguió después su camino.
Se inclino un poco para hablar con Lily y le tendió la mano, la castaña sonrió al ver como su amiga aceptaba sonriente.
-Quien te viera diría que eres una Slytherin,- su voz favorita lleno sus oídos y el olor a hierba buena se filtro por su nariz.- Por poco y no te reconozco, Castaña, de no haber sido por tu melena.
-¿En serio?
-Parece que al fin la pelirroja le dio el "si" a Cornamenta.- Sirius se paro a su lado.
Ambos miraron al ver a sus amigos bailar juntos.
-Haces una bonita pareja, ¿no lo crees, Canuto?
-¿Sabes quienes harían una mejor pareja?- el oji-gris se acerco a su oído.- Tu y yo.
Tomo la mano de la castaña y tiro de ella con suavidad, Hermione lo siguió hasta el centro de la pista de baile. La balada de la noche sonó entonces, Sirius rodeo su cintura y la acerco un poco a el y ella rodeo su cuello; Sirius la miro y le sonrió, Hermione solo negó con la cabeza divertida.
-¿Te has enamorado alguna vez?- la pregunta sorprendió al oji-gris.
-Si- contesto apenado- de Alyssa.
-¿Sabes cuantas estudiantes se llaman Alyssa?
-Solo una baila con Lunático- Hermione lo miro atónita.- El no lo supo nunca. La historia mas común: nos hicimos amigos al mudarse a un lado de mi casa y me enamoré, pero luego me di cuenta de que yo la miraba de la misma forma en que Alyssa veía a Lunático. Me hice a un lado y le di el pase a Remus, se enamoro igual. Pero no importa, siempre llega alguien mejor- Sirius la miro.
Y Hermione se sonrojo.
-¿Y tu, castaña?
-Si, pero nunca lo supo.- La música paro- aunque… últimamente llega a mi mente la imagen de un enorme perro negro, de solo pensarlo… no puedo evitar de sonreír.
Él se quedo estático y ella sonrió triunfante; *"lo sabe"*le dijo su mente a Sirius, no sabia como pero lo sabía; levanto la mirada para preguntarle como es que se había dado cuenta pero ella ya se había marchado. Corrió tras de ella y al instante de haber tomado su muñeca la voz que mas odiaba, llamo su atención.
-¡Mi querido primo! ¿Quién es tu amiga?
Bellatrix Lestrange los miro sonriente y detrás del antifaz, sus ojos parecieron brillar.
-No te incumbe, Bella.
-no seas maleducado, Sirius- Hermione dio un paso hacia adelantey Bellatrix la miro sonriente.- Hermione Price, la sangre sucia que tu acompañante deseay la misma que derribo a tu amigo Malfoy.
Bellatrix la miro molesta.
Y detrás de la castaña… Sirius sonrió.
-Vámonos, Bella, no tenemos porque estar aquí.- Narcissa tiro de su brazo.
-No, Cissy. No permitiré que esta sangre sucia manche el apellido Black.
-Largo de aquí, Bellatrix- Sirius se paro delante de Hermione, sabia lo poco tolerante que la castaña era y no qeria que el Gran Comedor terminara hecho un desastre.
Detrás de ellos, Lily y James la miraron serios, Remus y Alyssa se unieron también, llegando al final Peter.
-¿Pasa algo, canuto?- pregunto James desde el otro costado de Hermione.
-No cornamenta, Bella ya se iba.
La bruja sonrió.
-Como quieras, yo solo venia a decirte que Cessie te espera en as mazmorras.Nos vemos luego...gatita-dijo a Hermione. Luego se marcho.
Hermione se mordió el labio en un intento por contenerse y James acaricio su hombro intentando calmarla.
-Creo que ya es tarde, Hermione… debemos irnos.- Lily se acerco a su amiga y le quito el antifaz; Hermione le sonrió a sus cuatro amigos y se marcho al lado de Alyssa, pero Lily se giro y miro molesta a Sirius:- Combina con el de tu noviecita, Black.
La pelirroja se marcho de ahí dando grandes zancadas, la castaña quizá no lo admitiría pero ella había visto como el ultimo comentario de Bellatrix la había molestado y no permitiría que su amiga pasara vergüenzas por alguien que se cree superior, menos aun, una Black.
-Hermione lo sabe,- dijo Sirius mirando el antifaz.
-¿Cómo dices?- James frunció el ceño.
-Sabe que soy un animago.
-Parece que sabe mas de lo creemos.- Peter se cruzo de brazos.
-Hermione Price, ¿Quién eres… realmente?- Susurro Sirius levantando la mirada.