Feliz cumpleaños Draco — capítulo 13
Draco
Habitación de Draco
Llegue a mi habitación y me encontré con Theo recargado en el sofá al lado de la chimenea leyendo un libro de portada negra el titulo era "Mil y un formas de tortura" se veía sumamente concentrado hasta que hice un leve ruido con la garganta para hacerme notar, cuando por fin se percato de mi presencia y me miro yo solo alce una ceja y rápidamente borre la sonrisa que había tenido todo el camino hasta aquí antes de que él se diera cuenta y empezara con sus bromas, si una de sus grandes virtudes era burlarse de los demás con frases sarcásticas aunque era verdad que esas mismas palabras servían más bien para reflexionar, todos los sangre pura bueno más bien los Slytherin teníamos que aparentar ante todo que éramos fríos y arrogantes eran con pocas personas con quienes eramos realmente nosotros mismos.
-¿y eso?—pregunte refiriéndome al libro entre sus manos.
-Recuerdas cuando dijiste que un tal Tomas quería con Granger—dijo seriamente y yo sin querer lleve mi mano hasta mi mejilla donde sin duda estaría morada por la leve pelea que habíamos tenido 3 horas atrás.
-Lo recuerdo, de hecho hace unas horas tuvimos una clase de discusión
-¿pelearon?
-Si
-así que te dio una paliza—dijo burlándose
-Ten más fe en mi quieres, Hermione intervino y paró la pelea
-¿y luego que sucedió?—dijo pareciendo sumamente interesado
-Pues corrí detrás de ella y luego la alce en mi hombro para disculparme por mi retraso
-Si de eso ya me he enterado, todo el castillo habla de tu siendo una especie de cavernícola sea lo que sea supongo que no es ningún cumplido
-Tienes razón no lo es—dije haciendo una mueca pues sabía el significado de la palabra por los libros que había leído a escondidas de padre
-Si bueno me refiero a que paso con Argeneau
-No sé—me encogí de hombros—me levante del suelo y el aún estaba inconsciente cuando me fui, debió de haberse quedado en el lago ¿Por qué preguntes?—dijo estaba vez barajeando en mi cabeza por que tanto interés en él
-Le vi con Luna
-Así que con lunática
-Malfoy agradecería que dejaras de utilizar ese estúpido apodo—dijo arrastrando las palabras en voz baja, un tono que era sin duda de ultimátum
-Ya lo siento, así que quiere con tu Lovegood
-No lo sé—dijo llevándose una mano a su cabellera castaña--¿Qué acaso no la has visto? Desde que se está arreglando más tiene a casi todos los chicos babeando a su paso
-Y que lo digas—dije estrechando los ojos mientras recordaba como los buitres asechaban a mi leona en el comedor esta mañana y todo el maldito día, pero sin duda se veía muy guapa con el cabello lacio aunque si me lo preguntaran prefería su mata de rizos castaños recordando que ella había tenido sus rizos cuando me desperté en el futuro con ellaa mi lado gloriosamente desnuda, demonios necesitaba una ducha fría, muy fría o que el viento helado azotara mi cuerpo pensé mejor una vez que mire por la ventana como las ramas de los arboles del exterior se movían, si sin duda necesitaba un paseo en escoba después de todo necesitaba practicar ya que la próxima semana eran las elecciones de Slytherin
-¿A dónde vas?—dijo Theo a mis espaldas mientras yo tomaba mi abrigo, capa, guantes, bufanda y gorra de mi armario después de haber salido del vestidor con ropa más cómoda y caliente.
-Necesito despejarme—dije encogiéndome de hombros e invocando mi escoba con la varita
-Supongo que no quieres que te espere compañero—dijo burlón refiriéndose al hecho de que ahora éramos eso compañeros de habitación, di una ligera mirada a la otra cama del otro lado de mi habitación, ambas quedaban en diferentes extremos de la gran recamara de todos verdes y plateados con muebles de madera africana oscura.
-No creo que lo hagas—dije chasqueando la lengua, ambos nos echamos de reír.
Una vez baje las escaleras decidí salir por el balcón de enfrente del comedor de esta torre pero cuando pasaba por la sala casi me da un infarto pues iba tan distraído que no me percate que alguien más estaba en uno de los sillones
-De paseo Malfoy—dijo la voz de…
-¡GRANGER!—dije con alivio una vez me di vuelta llevándome una mano al pecho y tratando de calmar a mi alocado corazón pues en verdad no creía que hubiera nadie en la sala, y en efecto ahí estaba ella sentaba en la alfombra con la chimenea encendida y con un libro en la mano casi en la misma posición que había encontrado a Nott haya arriba, rayos empezaba a pensar que Theo era algo así como la versión masculina de Hermione, pues ambos en verdad compartían muchos gustos como leer, leer y leer entre otras cosas pensé con una mueca interna.
-¿Qué haces aquí?—pregunte
-O pues un ruido me despertó y no pude volver a dormir así que decidí
-¿vas a salir?—dijo señalando mi escoba mientras se mordía el lado inferior, me quede mirando esos labios rojos sin duda por el frío,
-¿y bien?—pregunto de nuevo ¿Qué había dicho? A si algo de un paseo
-¿quieres venir?—le pregunte con una sonrisa seductora y vi como sus mejillas se encendían, ella traía el cabello en un moño justo como en el baile de cuarto y vestía sumamente cómoda con un saco que acariciaba sus curvas y pantalones de deportes con zapatillas deportivas
-No estoy vestida te retrasare—dijo—además estoy ocupada—esta vez alzó el libro de historia de la magia
-O vamos te espero—dije queriendo su compañía ansiando oler su aroma a vainilla.
-En serio te retrasare—dijo pero algo en su expresión me dijo que mentía, fue entonces que recordé que ella nunca montaba en escoba no desde primer año
-¿le temes a las alturas?—pregunte frunciendo el ceño
-Sabes ya es tarde—dijo con un bostezo repentino cogiendo el libro y tratando de pasar por mi lado, pero le bloquee el camino
-Draco déjame pasar—dijo con su mirada miel en llamas
-Vamos—dije quitándole suavemente el libro de sus manos y colocándolo en el sofá de tres piezas—no te arrepentirás—dije al ver que empezaba a protestar pero por alguna razón ni siquiera se opuso cuando la jale más cerca de mí y le coloque mi abrigo que le llegaba más allá de sus rodillas y de sus manos, con suavidad primero tome una de las mangas y arremangue el abrigo hasta que pude ver su mano para hacer lo mismo con la otra y luego lo abroche—aun necesitas unos guantes, bufanda y una gorra—dije prestándole mi varita para que no sacara la suya—toma
-Gracias—dijo después de un largo momento en que tan solo miro la varita para luego tomarla y hacer lo que le pedía, una vez estuvimos listos salimos al balcón y monte en mi escoba—ven—le dije tendiéndole una mano que ella sin vacilar tomó, y así se monto delante de mí en la escoba, vi que estaba tensa asi que con mucha suavidad coloque una de mis manos en su cintura y la otra en el palo de la escoba para así con una patada empezarnos a elevarnos, al principio estuvo tensa pero conforme volábamos sobre el lago empezó a relajarme recargándose en mi pecho haciendo que sintiera su calor y que su aroma inundara mis sentidos por completo.
No hablamos en todo el camino pues en verdad no hacía falta, la noche era perfecta, una vez que regresamos de nuevo a nuestra torre ya que estábamos en la estancia encendimos el fuego de la chimenea y nos sentamos en uno de los sofás de 2 plazas, ella recargada en mi pecho disfrutando tan solo de la compañía
-Gracias por esta noche Draco—dijo con voz adormilada y sin darme cuenta fui cayendo poco a poco en la oscuridad
Y así los dos juntos y dormidos en la sala fueron como los encontró Theo a la mañana siguiente…
THEODORE NOTT
Salí de la torre de los perfectos sin hacer ningún ruido, era mástemprano de lo que acostumbraba levantarme así que pasaría una buena media hora cuando los demás apenas estuvieran levantándose pero sabía que no era el único despierto y con ese pensamiento me dirigí a los terrenos del bosque prohibido notando en el camino que la nieve empezaba a caer de nuevo.
Pare justo al llegar a un pequeño claro que había descubierto en tercer año y donde acostumbraba venir a leer cuando no estaba leyendo en la biblioteca o en el lago, justo donde había descubierto como una niña rubia un grado menor que yo solía pasar por aquí a menudo buscando criaturas de los bosques o en este caso cuidando de ellas como lo estaba haciendo en este momento. Me apoye en la raíz de un árbol y me puse a esperarla, sabía que en cualquier momento tenía que aparecer ya que estaba curando a una unicornio, yo mismo la había acompañado en más de una ocasión a ayudarla.
Vislumbre unos cabellos rubios salir entre un montón de arbustos para luego caer rápidamente al suelo, comencé a caminar en la dirección en la que se había caído para ayudarla a levantarse, ella se hinco y comenzó a sacudirse las manos, llegue justo a su lado y le tendí una mano haciendo que ella alzara la vista hacia mí.
-No quiero ensuciarte—dijo ignorando la mano que le tendía, a veces ella podía ser terca pero yo lo era más
-Ven déjame ayudarte—dije colocando mi mano en su codo para ayudarla a levantarse pero al hacerlo gimió de dolor suavemente lo que me hizo posar la vista en su rodilla justo donde se había rasgado el pantalón y una mancha carmesí comenzaba a aparecer, sin otra palabra la alce en mis brazos, era ligera.
-No tenías que hacerlo puedo caminar—dijo sonriendo tímidamente al momento que pasaba sus brazos alrededor de mi cuello, fue cuando note que no llevaba nada de maquillaje como el día de ayer pero eso no impedía que se viera hermosa como siempre, llevaba el uniforme escolar del tipo pantalón y suéter, y el cabello lo había traído sujeto en una media coleta.
-Lo sé, no lo hice por ti sino por mi—conteste devolviéndole la sonrisa
-¿así que debo suponer que sus intenciones señor Nott son buenas o malas?—dijo juguetonamente
-Eso depende de usted señorita Lovegood—dije en el mismo tono de ella uniendo nuestros labios, cuando el aire nos hizo falta nos separamos, ella tenía las mejillas sonrojadas dulcemente al igual que sus labios hinchados por mis besos.
-Vamos a desayunar—dije sonriéndole—pero antes necesito curar tu rodilla—esta vez mi tono era serio, así que la puse en el suelo y me agache levantando su pantalón más arriba de la rodilla, con su simple movimiento de mi varita cure su corte, pero no sin antes notar la blancura y suavidad de su piel lo que hizo que mi cuerpo despertara, trague en seco esta era solo una de las cosas que esta mujer me hacía sentir con su sola presencia, arregle el hoyo en su pantalón dejándole como nuevo cuando una vez a mis espaldas hizo que me tensara
-¡LUNA!
Me voltee y ahí estaba ese cretino de Argeneau, al ver que se acercaba me pare en toda mi estatura que era similar a la de él colocando una mano en la cintura de luna acercándola más a mí.
-Hola Tomás—dijo Luna alegremente saludándole con un sonrisa—has visto los terrals que crecen en las flores son hermosos
-No Luna aún no los he visto tal vez deberías mostrármelos—le dijo sonriéndole estúpidamente haciendo que ella se sonrojara, a no eso si que no en mi presencia.
-Lo siento pero ella y yo estamos ocupados ahora mismo—dije despidiéndole y ganándome una mirada furiosa celeste
-No tienes que ser grosero Theodore—me dijo regañándome—ahora si me disculpas quiero ir al comedor—dijo zafándose de mi brazo y comenzando a caminar hacia el castillo dejándonos a mi y a ese idiota a solas, nuestras miradas se encontraron
-¿Qué haces aquí Argeneau?—dije en tono mortal
-No te importa Nott ¿cierto?—asentí en lo referente a mi nombre—ahora si me disculpas—dijo tratando de ir donde Luna
-Aléjate de ella—dije simplemente haciendo que tomas se detuviese
-¿es una amenaza?—dijo
-Tómalo como quieras—le dije sonriendo y caminando en la dirección contraria para tomar uno de los atajos que conocía de este castillo y llegar antes que él al comedor, ese malnacido había arruinado mi mañana, ahora Luna estaba enojada conmigo
Camine rumbo al comedor hasta llegar a la mesa de las serpientes y de verdad me sorprendí cuando Granger estaba al lado de Draco en la mesa, al lado de él estaba Pansy para mi sorpresa ella y Granger parecían estar conversando eso ya era algo bueno ya que no parecían estar discutiendo, Draco estaba en medio de ellas y de verdad por su cara parecía que estaba feliz de verme ya que parecía que temía que en cualquier momento la bomba iba a estallar.
-buenos días dormilones—dije llegando hasta donde ellos se encontraban, ganándome una mirada sin entender de Pansy, una asesina de Draco y unos ojos agrandados y mejillas muy sonrojadas de Granger
-¿es una broma o algo que deba entender?—pregunto Pansy
-Na, se me acaba de ocurrir me levante antes eso es todo—dije buscando con la mirada a Luna sentada en su mesa rodeada de nuevo por un montón de buitres
-¿Qué hace ella aquí?—dijo de repente Pansy con voz helada haciendo que nosotros dejáramos de comer y volteáramos hacia la mesa de los leones donde una castaña acababa de sentarse y estaba pegada como lapa a Ronald Weasley.
-No sabía que había regresado—dijo de repente Hermione frunciendo el ceño
-¿pasa algo?—pregunto Draco quién aunque lo intento sonó celoso
-No es solo que no creí que ella regresara aquí por lo que ron me dijo ella estaba muy trastornada en regresar al castillo, estoy sorprendida—dijo encogiéndose de hombros—eso es todo
-Ella y Weasley aun están en contacto—pregunto Pansy quien al igual que Draco sonaba celosa
-Algo así, desde que ella salió de San Mungo se escriben cartas pero si me lo preguntan Ron se siente culpable por lo que le pasó y al parecer ella se aprovecha—dijo Hermione viendo como Lavander le plantaba un beso muy sonoro a la comadreja en la mejilla, muy cerca de sus labios
-Así que esas tenemos—dijo Pansy misteriosamente.