Feliz cumpleaños Draco — capítulo 2
CAPITULO 2
DRACO MALFOY
-Vamos niños vayan a cambiarse para desayunar—escuche la voz de Hermio… digo de Granger, mire como los pequeños algo reticentes a abandonar mis brazos salían de la habitación con un "Sí mama". Cuando se fueron sentí un enorme vacío en el pecho que no pude explicar, esos niños sí pueden que fueran mis hijos solo había que mirarlos y luego a mí para encontrar el parecido pero a pesar de que no les conocía supe al verles que serían una parte muy importante en mi vida. El pequeño que Granger sostenía en sus brazos se movía y alzaba sus bracitos en mi dirección, miré a Granger de nuevo pero ella no me miraba a mí sino al bebé, aún no podía creer como fue que termine casado y con ella, tenía que averiguar en qué fecha estaba y saber que esto era realidad y no solo un sueño producto de mi borrachera.
-Tu también Draco Malfoy ya es tarde—dijo ella estuve a punto de alegar que nadie le daba órdenes a un Malfoy pero tuve que morderme la lengua al ver su expresión con el ceño fruncido y recordé que esa misma expresión podía antes de que empezáramos a pelear en la escuela, y ni se diga de sus argumentos estaba seguro que casi podía ver su cerebro trabajar como esos relojes muggles no es que les conociera pero si yo le alegaba era segura una discusión y ni quería que ese bebé que traía en brazos presenciara eso.
-¿Draco estas escuchándome?—dijo acercándose y sacándome de mis pensamientos cuando paso una mano por enfrente de mi rostro, no supe porque pero algo me hizo tomar su mano ¿Qué quería que hiciera? Me quede viendo sus ojos mieles por un rato--¿Draco estas bien?
-Si claro ya voy—dije como un completo idiota ¿Por qué jamás me había dado cuenta de que sus ojos eran tan fascinantes como el color del whisky?
-Bien iré a cambiar al bebé no tardo—y con eso salió de la habitación, me pare para seguirla pero mi reflejo en el espejo me detuvo, definitivamente él que me devolvía la mirada desde el otro lado del espejo de cuerpo completo era una versión mía pero más madura, seguía luciendo un cuerpo fabuloso a pesar de los años pero bueno los magos vivían por los menos 3 o 4 vidas más que un muggle así que lucía como de unos 25 pero por la fecha en el calendario diría que tenía 30. Me di vuelta pero algo me llamo la atención y ahí en mi hombro derecho estaba el tatuaje de un fénix, ¡Que rayos! ¿UN FENIX? Casi me caigo del asombro.
-¿Quieres acompañarme en la ducha?—dijo una voz detrás de mí sobresaltándome un poco, voltee mi mirada y ahí estaba ella como alguna clase de reina pagana con su cabello suelto y mi camisa a medio abotonar dejándome ver el valle entre sus magníficos pechos, sin darme cuenta empecé a avanzar hasta ella pero a medio camino me detuve gracias a mi jodida conciencia ella esperaba al Draco que era su esposo no a un chico calenturiento de 17 con el cuerpo de su marido y eso no estaba bien. Suspire eso de hacer lo correcto era un asco
-Adelántate tengo algo que ver—salí de la habitación antes de que decidiera que era mejor ayudarla a enjabonarse la espalda, jamás pensé que sentiría esta atracción por ella, y una duda tenía en mi cabeza ¿Cómo era posible que después de tantos insultos de mi parte hacia ella al final termináramos formando una familia?
En mi camino hacia el despacho donde estaba seguro encontraría respuesta si este Draco se parecía en algo a mí me tope con la sorpresa de que la mansión estaba muy cambiada a como la recordaba, estaba completamente seguro que esta era era otra, ya que la anterior Malfoy Manor había quedado echa cenizas y esta estaba adornada con colores vivos y para nada siniestros. Seguí caminando y me di cuenta que este lugar tenía exactamente la misma estructura que la anterior, doble un pasillo en el lugar donde había estado mi habitación ahora había una puerta donde estaba tallado un bosque y con letras gradabas se leía Scorpius, la puerta estaba medio abierta así que como buena serpiente que era decidí escuchar lo que las voces infantiles de adentro decían, pude ver que enfrente había otra puerta con hadas grabadas que decía Jane, ese debía ser el nombre de la pequeña, al otro lado había otra puerta con un unicornio ese era el cuarto de todos los bebés Malfoy antes de cumplir los 3 años y decía Abraxas sonreí esos niños eran hermosos y eran mis hijos, sentí una presión en el pecho pero no era para nada dolorosa sino más bien satisfactoria.
-A papa le va a gustar Scor
-Si pero te saliste de las líneas Jane
-Mama dijo que era perfecto así que está bien, mama no dice mentiras
-¿se le ofrece algo al señor Malfoy?—pregunto una voz chillona sobresaltándome, voltee hacia el suelo y ahí estaba la elfina de madre que prácticamente me había criado de pequeño Diby
-Estoy Diby puedes retirarte a hacer tus tareas—dije pero me arrepentí—Espera me gustaría hablar contigo
-No señor—¿un elfo se acababa de negar?—La señora Hermione se enojara si anda así por la mansión
Note que solo llevaba puestos los pantalones del pijama, con un nuevo crac la elfina reapareció con unas pantunflas y una bata de ceda negra.
Caminamos en silencio hasta llegar al jardín donde para mi sorpresa las rosas que una vez madre cuido tanto estaban de nuevo a punto de nacer.
-A la ama Hermione le alegrara que las rosas vayan a nacer señor—dijo la elfina sacándome de mis pensamientos
-Diby contéstame un par de cosas
-Si amo lo que quiera saber si Diby puede se lo dira
-¿desde cuándo la señora Hermione es la señora Malfoy?
-Desde hace 7 años señor—dijo con el ceño levemente fruncido—Señor ¿se encuentra bien?
-Si estoy bien solo contesta este día amanecí con una ligera laguna
-O entonces debemos llamar a la señora Luna
-¿la señora Luna?—dije desconcertado acaso se refería a la Lunatica
-Si señor la señora Nott es su medimaga
-¿Nott?—dije completamente desconcertado ¿en qué clase de universo paralelo había acabado?
-Si señor Malfoy la señora Luna es esposa de su amigo el señor Nott.
-¿desde cuándo?—dije sin poder dar crédito a lo que escuchaba
-Creo que 5 años señor
-Y dime sabes ¿Cuándo comencé a salir con Grang… digo Hermione?—pregunte y me sentí un poco tonto por la situación
-Bueno ustedes se hicieron cercanos en su séptimo año en Hogwarts y al final del año formalizaron su relación, Diby lo sabe señor porque ella fue llamada para cuidar de usted después de que el amo atentara contra su vida
-¿atentar?—dije desconcertado y pensé en la cicatriz que cruzaba mi muñeca izquierda.
-Draco Malfoy ¿aún no te vistes?—hice una mueca no estaba acostumbrado a que nadie cuestionara mi comportamiento, di por terminada mi conversación con la elfina Diby e hice lo que Granger me dijo, tome una ducha y me puse un traje gris con una camisa azul turquesa que resaltaba mis ojos gracias a la elección de Granger ya que no me dejo salir de la habitación vestido de negro.
Baje las escaleras y el desayuno estuvo tranquilo, en mi vida había disfrutado tanto una comida, los niños estuvieron jugando un rato y el bebé quiso que yo le cargara, entre bromas y unos cuantos regaños de Granger a los niños el desayuno estuvo de maravilla, Granger se comportaba más como una mamá gallina que otra cosa.
Tome la mano de mi esposa con la mía y la bese en el centro de la palma, sentí una corriente atravesar todo mi cuerpo jamás había sentido algo así solo sabía que estaba bien y era lo correcto.
Pasamos todo el día en familia y simplemente me enamore de ellos y supe que yo pertenecía a este lugar, tuve que ir al despacho para tratar de averiguar un par de cosas ya que antes no había podido llegar a él, y me sorprendí cuando descubrí algunas fotos de Hogwarts donde Granger y yo salíamos, y luego otras donde salíamos tomados de la mano y en otra ella vestía con un traje de novia blanco y luego en otras ella lucía un hermoso vientre y yo la abrazaba, había algunas más donde ella y yo salíamos con Potter y Weasley y otras personas que pude reconocer como Theodore Nott, Zabini, Luna, Ginny Weasly y otras más en todas yo sonreía y parecía que de verdad disfrutaba su compañia.
También descubrí que Granger trabajaba como abogada en leyes mágicas y yo manejaba las empresas Malfoy.
Baje y note como un murmullo se escuchaba del otro lado de la puerta del salón principal, y al abrir las puertas un:
-¡SORPRESA!—Resonó en todo el salón, pude reconocer a algunos y a otros definitivamente jamás había visto pero aún así agradecí sus felicitaciones.
-Pide un deseo mi amor—dijo la voz de Granger sosteniendo un pequeño pastel al lado de los niños mientras Luna cargaba al pequeño Abraxas a su lado y Theo estaba al lado de Luna con unas niñas idénticas con el cabello castaño como él pero con los ojos soñadores azules de Luna de unos 3 años.
Sople las velas y pensé "Quiero esta vida"
-Felicidades Draco—dijo la voz de Harry Potter a un lado de mí, y luego vino las felicitaciones de la pequeña Weasley que ya no era tan pequeña
-Felicidades Draco—dijo
-Si un año más viejo—dijo otra voz, me voltee y para mi sorpresa era Ronald Weasley y a su lado estaba Pansy Parkinson muy embarazada
-Lamentamos la tardanza Ron quería que primero fuéramos a nuestra consulta para que nos dijeran el sexo del bebe—dijo Pansy con una sonrisa
-¿y bien?—dijo Ginny centrándose en la otra mujer
-Pues será una niña
-Felicidades Pansy—dijo Hermione felicitándola con un abrazo, bien esto sí que era alguna clase de dimensión paralela
-Papi tu regalo—dijo la pequeña rubita de mi hija y sin pensarlo la tome en brazos y mire el dubujo que me había dado donde la familia Malfoy aparecía
-Todos colaboramos—dijo el pequeño castañito al lado de su madre viéndome con sus ojos grises centelleando
-Gracias—dije y cerré los ojos un momento pero cuando los quise abrir un enorme cansancio invadió mi cuerpo y luego ya no sentí nada…