Los chicos de enfrente — capítulo 25
¡Ya estoy aquí! Y encantada de permitirme unos minutos de relax para colgar mi historia, además de todos esos minutitos al día que vosotros/as me hacéis sonreír con vuestros comentarios, que consiguen animarme este haciendo lo que esté haciendo. No sé cuanto agradecéroslos.
Bueno, y sin más preámbulos, los que acertaron la pregunta anterior, por lo tanto a los que va dedicado el capítulo son…
LuuDrac23
lunatonks188 (bienvenida a mi historia, espero que te siga gustando y verte más por aquí)
salesia (me encantan todos los detalles que pones en tus rr, me encanta leerlos)
ANGEL_CARIE
astorya malfoy
Ale_Malfoy
carla_melina
kerocruz
analu
HermioneK (has acertado en bastante de lo que has dicho, aparte de la opción jeje)
Y mis más sinceros agradecimientos a…
AnnaNiicolle
vanessauchihauzumaki
kaki_harry
FerMalfoy
airuna
Desiree Potter
debii_MalfoyRiddle97
luna_azul
Todo tiene un porqué que averiguareis más adelante.
Y ahora un capi enterito dramione para vosotrs.
Hermione y Draco caminaban por un barrio del Londres mágico. Hermione nunca había estado allí. Era demasiado lujoso, demasiado ostentoso. No eran casas tan grandes como a la que les había llevado Theo, pero igualmente era algo que ella no podría imaginar poder conseguir.
-¿me vas a decir ya que vamos a hacer? ¿A dónde vamos? - preguntó Hermione curiosa, pues Draco no le decía nada, solo la guiaba aquí y allá.
-está bien, te lo diré - rió Draco - voy a comprarme una casa, y quiero que tú me ayudes a elegirla.
-¿Cómo? ¿Te vas a ir de tu piso? ¿Vas a dejarnos? - Hermione sintió algo, miedo de perder la cercanía que había logrado con el chico, si él se iba, ya todo estaría perdido, se alejaría de ella. Quizá era lo mejor, pero egoístamente quería tenerlo cerca, le empezaba a gustar mucho su compañía.
-¿no quieres que me vaya?
-bueno… puedes hacer lo que quieras, Draco. - Hermione, que se había parado cuando le dijo lo de la casa, se puso en marcha de nuevo. - ¿Cuál es la casa que veremos?
Draco la agarró del brazo y la volteó para que le mirara.
-entonces… no te importa que me vaya lejos de ti - dijo con voz baja por la cercanía y la intensa mirada de la chica. Ella acabó bajando la vista - ¿Qué es lo que te dije hace unos días?
"-tienes razón, será mejor que nadie sepa de esto - susurró él - no se lo contaré a nadie si me dices que esto volverá a repetirse.
-¿siempre aprovechas cualquier oportunidad para chantajear? - rió ella.
-tengo la extraña necesidad de saber que esto no se acaba aquí…"
-tengo la extraña necesidad de saber que esto no se acaba aquí… - repitió ella recordando las palabras.
-no va a acabarse aquí. - En ese momento Draco sonrió juguetón
- solo quiero una casa para cuando llegue nuestra gran noche.
-nu.. nuestra… noche, ¿gran noche? - dijo Hermione tragando saliva - ¿Qué noche?
-ya sabes, la noche en que te entregues completamente a mi ¿o es que quieres hacerlo con los otros en casa? - dijo sensualmente rodeándole la cintura con sus manos, quería saber hasta dónde le dejaría llegar - sabes que esa noche llegará tarde o temprano - dijo apretándola contra su cuerpo y mirándola fijamente a los ojos, al igual que hacia ella mientras su respiración comenzaba a acelerarse - y no quiero que tus gritos de placer despierten a todo el vecindario - dijo mientras su mano comenzaba a bajar por su espalda.
AHermione se le aceleró el corazón por lo que oía y sentía y no podía aguantar más la situación, de un fuerte empujón lo alejó de ella y dio varios pasos hacia atrás. Respiraba agitadamente y sentía dolor en el pecho, ¿así que eso era lo que pretendía? ¿Lo que buscaba al fin y al cabo? Aunque le dolió saber esto se alegro de que hubiera pasado ahora y no más adelante.
-metete tu casa por donde te quepa Malfoy, yo me largo - y dándose media vuelta salió de allí, aunque su mano volvió a sujetarla y la obligó a girarse de nuevo. Esta vez los brazos de Draco la estrecharon contra se pecho y él apoyó su mentón en la cabeza de ella.
-prueba superada pequeña… - dijo suavemente.
-¿Qué? - dijo separándose de él lo justo para mirarle.
-lo siento Hermione, no necesito a otra cualquiera a mi lado que solo busque posición y dinero, me he cansado de eso. Aunque sabía que tú eras distinta, tenía que comprobarlo. Perdóname… - era cierto, después de conocerla a ella, se había cansado de todo eso, sentía que quería algo más.
-entonces ¿solo me has traído para esto? ¿Para ponerme a prueba?
-¡claro que no! - dijo sonriendo de nuevo - ya te dije a que vinimos. A ver una casa.
-¡pero Draco! - el chico la ponía de los nervios - no acabas de decir…
La soltó de su abrazo, cogiéndola de la mano y comenzando a caminar de nuevo.
-mi madre insiste en venir a ver mi casa, le dije que vivía en el Londres mágico, ella no puede saber donde vivo de verdad, por eso me compraré una casa para dejarla más tranquila.
Hermione suspiró y el color regresó a su cara después de lo sucedido.
-te odio ¿Por qué me has hecho esto? ¿De verdad pensabas que podía estar contigo por tu dinero?
-ya te dije que yo también tengo miedo, ¿no crees que es muy raro que cada uno de nosotros tres estemos colados por cada una de vosotras? Dime que no es extraño…
-bueno si… pero yo jamás estaría con alguien por dinero ¡deberías saberlo!
Draco iba a decir que lo sabía, pues había estado con el pobretón de Weasley, pero supo que eso le molestaría y no quería que se enfadara de nuevo con él.
-¿vamos? - dijo Draco señalando una de las casas y sacando un gran conjunto de llaves - tenemos mucho que hacer…
Hermione se mareó al ver tantísimas llaves.
-¿Cuántas casas vamos a ver?
-la mujer de la inmobiliaria me dejó las llaves de todas las casas disponibles… tenemos un largo día por delante.
Hermione siguió al chico hasta la puerta, mientras buscaba la llave pregunto juguetona:
-¿de verdad estas colado por mi?
A Draco se le cayeron las llaves. Las cogió molesto volviendo a buscar la correcta.
-no es lo que quise decir, era para que me entendieras.
Hermione sonrió sin decir nada más. Él se molestaría si lo hacía. Porque Draco Malfoy era así. Orgulloso. Y así le gustaba, sin cambiar nada. Porque si… le gustaba.
Todas las casas que visitaban eran prácticamente iguales. Aunque de distintos estilos. Todas eran preciosa casas de 2 o 3 plantas, completamente nuevas, muy modernas. Con vistas a preciosos jardines. Situadas en el sector más bonito de Londres mágico. De 6 habitaciones en adelante, oficinas, salas de juegos, 3 o 4 baños, terrazas varias, bares en las terrazas, 2 cocinas (1 interior y otra exterior), piscina…
-¿Qué tal esta? - le preguntó por enésima vez Draco a Hermione.
-bueno…
-tampoco te gusta - dijo él cansado.
-no sé porque insistes en que tenga que gustarme. ¿No es solo una casa para tranquilizar a tu madre?
-bueno, también busco una casa en la que vivir en un futuro, cuando tu y yo nos casemos. Por eso también a ti tiene que gustarte… - dijo Draco divertido, aunque no le importó pensar así.
-oh… así que somos una pareja en busca de nuestra futura casa - dijo ella siguiéndole el juego - entonces estamos perdiendo aquí el tiempo, querido. Yo jamás elegiría una casa tan fría como estas. Necesitaríamos una casa más modesta, algo más pequeña para que fuera más fácil de llevar, ya que por supuesto no tendríamos elfos. Aunque con un jardín grande, para que jugaran nuestros hijos y disfrutáramos nosotros, me encantaría tener mi propio espacio verde, y plantar miles de flores. Además, ya que voy a casarme contigo por tu dinero y posición
- dijo haciendo sonreír al rubio - no estaría mal que tuviera una piscina… aunque por supuesto se podría pasar sin ella, pero nuestros hijos disfrutarían tanto, podrían invitar a sus amigos…
-está bien, debiste decirme que esperábamos hijos cariño. En tu estado deberíamos descansar un poco, vayamos a comer y quiero que me sigas contando sobre nuestra casa.
Ambos caminaron riendo hacia un restaurante cercano que habían pasado un rato atrás.
-pide lo que quieras, yo invito.
-no Draco, yo puedo pagar mi parte…
-qué clase de hombre sería si dejara que su mujer pagara la comida, y pide bien, estas esperando a mis hijos - dijo todavía siguiendo con el juego. Hermione rió divertida. Realmente lo estaba pasando bien - y ahora sigamos… necesito saber cuántos hijos tendremos, para las habitaciones de la casa.
A Draco se le estaba ocurriendo una idea alocada ¿hasta dónde llegaban sus deseos de complacer a esa chica? Lo pasaba tan bien con ella… jamás pensó que estaría jugando a inventar una familia, como si fuera un niño de tres años jugando a papás y mamás. Él siempre había sido serio, y el divertirse con una mujer significaba algo bien distinto que hablar con ella y reír. Era tan raro que se sintiera satisfecho solo con eso… era tan fácil imaginar una vida con ella.
-bueno, me gustaría tener dos hijos. Primero un niño y después una niña. Así nuestro hijo podría cuidar bien de su hermana cuando nosotros no estuviéramos.
-me gusta la idea.
-aunque obviamente mi hija sabría defenderse muy bien sola, pero tener un apoyo la haría sentirse más segura. Pero necesitaríamos tres habitaciones, pues una sería la habitación de estudio de los niños, también la de juegos claro, no tendrán que ser como yo y estar todo el día entre libros, también podrán divertirse.
-también necesitaremos una biblioteca. - propuso Draco sabiendo que a ella le gustaría.
-bueno, una sala con algunos libros estaría bien - dijo Hermione soñadora.
-yo necesitaría un estudio para trabajar, así podría cuidar de los niños mientras tú vas al ministerio.
-escuché que las mujeres de los hombres ricos no trabajan…
-se que tu jamás dejarías tu trabajo, Hermione, no caeré en tu trampa - en ese momento les trajeron el segundo plato.
-jamás pensé que Draco Malfoy fuera tan atento, me conoces bastante bien… - Draco veía a Hermione sonreír, pero en un segundó dejó de hacerlo, viendo algo tras de él - voy… voy al baño - dijo algo nerviosa levantándose y prácticamente huyendo.
Draco se dio la vuelta y comprendió el nerviosismo de ella. Harry potter y Ronald Weasley acababan de entrar en el restaurante. No se habían enterado de que ellos estaban en el lugar y se habían sentado en una mesa cercana, justo de cara a los baños, por donde Hermione aparecería de un momento a otro ¿Cómo la sacaba de allí? Suponía que no quería verlos. Además, él tampoco quería que los viera.
Pero ya era tarde, Hermione salió del baño y se quedó paralizada al notarse descubierta.
-¡Hermione!
- la llamó el pelirrojo como si acabara de aparecérsele un ángel, y rápidamente se levantó para ir en su busca - que alegría ¿Qué haces aquí?
-bueno yo…
-ven a saludar a Harry - Hermione esperaba que Ron estuviera dolido con ella con lo que pasó la última vez que se vieron, pero parecía bastante contento.
-hola Hermione - se levantó Harry y la abrazó - ¿quieres sentarte con nosotros? ¿estás con las chicas?
-no… estoy con… - Hermione buscó en su mesa, pero Draco ya no estaba allí ¿se había ido? ¿la había dejado sola?
-¿con Draco Malfoy? - Rió Harry - Ron me contó lo que pasó la última vez que os visteis…
-si… Harry me convenció de que eso no podía ser cierto. Comprendí que te pusiste nerviosa y no supiste reaccionar a su sucio juego. Te sigo esperando Hermione… - terminó Ron cogiéndola de la mano.
Una mano blanca rompió el contacto de ambas manos, guardando la de la chica en la suya.
-pues sigue esperando comadreja.
-¡Malfoy! - dijo Harry sorprendido y con la misma cara que Ron, que parecía que fuera a explotar de la furia. -¡Hermione, explícate! ¿Qué estás haciendo con él?
-no eres nadie para pedirme explicaciones Harry - dijo Hermione saliendo de su trance. Ahora que Draco la cogía de la mano y estaba junto a ella, se sentía valiente.
-¡soy tu mejor amigo!
-eso cambio hace muchos años… - dijo ella triste.
-entonces… ¿es cierto? No puedo creer que estés con él… - dijo Ron
-pues te lo demostraré - dijo Draco cogiendo a Hermione por la cintura y atrapando sus labios, besándola apasionadamente - por cierto… - dijo apartándose de sus labios pero sin soltar su cintura - ahora mismo venimos de buscar una casa, ya que Hermione espera a mi primogénito… - dijo acariciando su barriga.
Hermione, Harry y Ron abrieron la boca sorprendidos por las palabras del rubio, pero este no les dio tiempo a reaccionar, ya que se llevó a la chica de allí, y una vez fuera del restaurante, se desapareció con ella del lugar.
Llegaron a una gran habitación muy espaciosa y Hermione se separó de él molesta.
-¿Dónde me has traído Malfoy? - cuando le llamó por su apellido supo lo que se le venía encima.
-bueno, sabía que te enfadarías, chillarías y me pegarías, tengo una reputación en la calle, no podía dejar que lo hicieras allí, así que te traje a mi casa a que me grites todo lo que quieras - el rubio se sentó en su cama a esperar, como si no le importara lo que tuviera que decirle, y eso enfureció a Hermione.
-¡¿Cómo te has atrevido?! - gritó enfurecida.
-solo les conté nuestro juego, creí que ellos también podrían jugar - dijo sin más preocupación, sabía que lo estaba fastidiando todo, pero ya no podía parar..
-les has mentido, ¡les has hecho creer algo que no es real! - dijo levantando todavía más la voz
-es su culpa
- dijo levantándose y cogiéndola de los brazos - él no tiene ningún derecho a tocarte ¿Por qué te pusiste tan nerviosa cuando te tocó? todavía no le has olvidado ¿verdad? Te lo estuviste pensando ese día, estuviste a punto de decirle que volverías con él, si yo no hubiera intervenido… ahora estaríais juntos de nuevo
- dijo levantando la voz también - ¡no quiero que esté cerca de ti!
Hermione le miró sorprendida.
-tú no eres nadie para decidir quién puede estar cerca de mí y quien no ¡no eres nadie! - gritó ella. Los ojos de Draco se oscurecieron notablemente y Hermione llegó a temer esa mirada.
-entonces esta tontería se ha acabado, no quiero volver a verte - dijo Draco tranquilamente muy cerca de la cara de ella, arrastrando cada palabra, como años atrás, como si todo lo vivido ya no existiera. Hermione comenzó a temblar ante las palabras del chico, no supo porque pero su cuerpo reaccionó mal a esas palabras, sentía que iba a desvanecerse si la soltaba, como si sus fuerzas hubieran desaparecido.
En ese momento alguien abrió la puerta de la habitación. Narcisa Malfoy miró a su hijo y después miró a la muchacha que este sujetaba fuertemente por los brazos.
-Draco, hijo ¿Qué haces aquí…?
Draco ignoró a su madre por un momento y miró a Hermione de nuevo, la sentía temblar en sus manos.
-lárgate de aquí, aparécete en tu casa, o ve con el pobretón, pero desaparece de mi vista.
- le susurró con los dientes apretados. - no quiero volver a verte.
Las lágrimas de Hermione luchaban por salir, pero no derramó ni una sola antes de desaparecer de allí.
-¿Qué hacia ella aquí? - preguntó Narcisa molesta entrando en el cuarto.
-solo es una chica madre - dijo Draco sintiéndose mareado por la última imagen que tenía de ella y por lo que estaba sintiendo, como nervios y ganas de vomitar.
-¿crees que no la he reconocido? Por culpa de esa chica y sus amigos es porque tu padre está en Azkaban.
-¡mi padre está en Azkaban por ponerse del lado de magos tenebrosos! - gritó Draco enfurecido ahora con ambas. - ¡ella no tiene nada que ver!
-¿acaso la defiendes? ¿no sabes que tu padre solo quería protegernos?
-¿y cómo nos protegía? ¿Metiéndonos en una guerra? ¿Obligándome a convertirme en un mortífago? ¿Educándome a base de cruciatus? - gritó el chico respirando agitadamente y enfrentando a su madre por primera vez en su vida.
Para su sorpresa, su madre rompió a llorar. Buscó la cama de Draco y se sentó sollozando y tapándose la cara con las manos.
-tu padre no fue siempre así - dijo entre lágrimas. Draco se sentó junto a ella, le dolía ver así a su madre, era la segunda vez que gritaba a una mujer ese día. - Cuando él se presentó en nuestra casa… - el rubio supo a quien se refería, a Lord Voldemort. Su madre nunca le había contado la historia de cuando se unieron a él - yo estaba embarazada de ti, estaba a punto de dar a luz y tu padre… estaba tan emocionado por su primogénito. Él solía sentarse junto a mí y acariciar mi estomago distraídamente - la mujer sonría perdida en sus recuerdos, con lágrimas en sus ojos - él entró en nuestra casa y solo dijo "uníos a mi o morid ahora" ¿Qué otra cosa podíamos hacer? No queríamos que tú murieras antes de nacer, con una sola mirada lo decidimos, tu padre se unió a él. Con el tiempo Lucius empezó a cambiar, era más frio, más exigente con todo, y sobre todo contigo. Creo que quería que tú fueses más fuerte que él. Que pudieras enfrentarte a algo así, que en un futuro supieras proteger a tu familia, pero no se daba cuenta de que solo eras un niño…
Draco abrazó a su madre. Tenía un nudo en la garganta después de escuchar esa historia. El odio hacia su padre se desvanecía por momentos.
-no sabía nada de eso…
-le echo tanto de menos, Draco… me siento tan sola sin él. - en ese momento Draco noto el peso de su madre muerto entre sus brazos.
-¡mama! - la mujer se había desmayado, el chico la dejó suavemente en la cama, llamó a gritos a la elfina de su madre y esta la atendió enseguida.
Draco dejó hacer a la elfina mientras él pensaba en todo lo que estaba pasando. En lo que estaba descubriendo. "Creo que quería que tu fueses más fuerte que él. Que pudieras enfrentarte a algo así, que en un futuro supieras proteger a tu familia, pero no se daba cuenta de que solo eras un niño…"¿proteger a su familia? A su mujer y a sus dos hijos. Su casa con un gran jardín, quizá con una piscina, con biblioteca y habitaciones de estudio y juego… acababa de perder a su familia ¿Por qué había sido? ¿Quizá fuera eso que había sentido lo que llamaban celos?
-Draco…
-mamá - Draco corrió al lado de su madre - ¿Qué te ha pasado?
-me pasa bastante últimamente… cada vez es más frecuente. - le confesó.
-¿estás enferma? Te llevaré a San Mungo…
-no Draco, esto no es una enfermedad, en realidad, también tiene que ver con tu padre.
Draco se interesó. ¿Qué podría tener que ver su padre en que su madre sufriera desmayos frecuentes?
-cuéntamelo.
-Lucius y yo éramos muy jóvenes, y nos amábamos tanto…
-¿Cómo se sabe si se está enamorado, mama? - preguntó algo avergonzado, pero buscando aclararse, pues no tenía otra forma de aclarar sus dudas.
-es muy fácil de saber, cuando lo estás, simplemente lo sabes. Quieres estar con esa persona en todo momento, y cuando no está cerca no puedes hacer más que pensar en ella. Cuando le tienes cerca solo quieres tocarle, acariciarle y besarle, saber que le preocupa, protegerle y cuidarle, es… como una necesidad imposible de contener.
-entiendo… - acababa de descubrir algo que no le agradaba. Su madre acababa de describir sus sentimientos por Hermione - continúa.
-el día de nuestra boda, esa noche, tu padre me enseñó un hechizo, un hechizó que no encontrarás en ningún libro y que solo se puede pasar de generación en generación, como una leyenda… - a la mujer se la veía débil mientras hablaba - se llama "en cuerpo y alma" y se trata de eso, de unirse con una persona en cuerpo y alma. Tu padre y yo decidimos hacerlo, pues no queríamos vivir si el otro no se encontraba en este mundo, éramos tan jóvenes… pero no me arrepiento.
-¿Qué estás insinuando madre? - pero su madre ya no estaba allí, si no en esa noche, junto a su esposo.
-el me pidió que le abrazara y me abrazó fuertemente. "te quiero en cuerpo y alma, para siempre" me susurró. "te quiero en cuerpo y alma, para siempre" le dije yo a él. El conjuro se sella con un beso de amor sincero. Por eso se que él me quería de verdad, por eso siento lo que él siente en ese horrible lugar.
-mama… - Draco comprendió lo que la mujer le estaba diciendo, todo lo que le pasabaa su padre en Azkaban, ella lo recibía en su cuerpo y en su alma. Cuando su padre se desmayaba porque ya no soportaba la presencia de los dementores, a su madre le pasaba lo mismo.
-tu padre cada vez tiene menos fuerza para enfrentarlos… - la mujer dejó de mirar a su hijo y miró a una pared - hace poco que recibí una carta del ministerio. No sabía cómo decírtelo.
-dilo sin más - Draco ya no creía poder tener un día peor que ese.
-tu padre recibirá el beso del dementor en poco tiempo…
-¿Qué? ¡No!
- Draco se levantó sobresaltado - ¡no! - repitió dando un fuerte golpe en la pared haciendo que sus nudillos sangraran y dejando un agujero destrozado en la pared.
-reparo… - susurró su madre con su varita - haz algo Draco, pide la muerte para él, habla con quien sea, pero el beso del dementor no… de ese modo no habrá manera de que estemos juntos ni en la muerte… si ellos se quedan con nuestra alma…
-mama… - Draco no pudo evitar que sus ojos se llenaran de lagrimas, no solo porque iba a perder a sus padres, sino por todo lo demás, había perdido mucho más… - ¿Cuándo le darán el beso?
-en dos semanas más, puede que semana y media… la carta está en mi cuarto.
-me ocuparé de todo madre… - Draco se limpió las lágrimas, que no habían llegado a salir de sus ojos - ¿Por qué no me dijiste que te sentías sola? Habría estado contigo…
-tú tienes tu vida, no quería molestarte… - Narcisa alargó la mano y acarició la cara de su hijo, ella era la única que mostraba algo de cariño a su hijo, aunque en muy contadas ocasiones - siento lo que he dicho de esa chica… se que te ha molestado.
-solo es que ella no mandó a papá a Azkaban, ella defendía su vida.
-vuelve a casa y soluciónalo Draco, solo quiero que seas feliz, no me importa con quien, pero no quiero que estés solo cuando yo me vaya. Quiero que la traigas, quiero saber que ella sabrá cuidarte. - en esos momentos en que Narcisa conocía su destino le preocupaba bien poco la sangre.
-no creo que ella quiera venir mamá, me he dado cuenta de las cosas demasiado tarde. Ella no quiere saber nada de mí.
-el estado en el que se fue no indicaba que no quisiera saber nada de ti. - le animó su madre. - tráemela…
Draco se levantó.
-cuídate esta noche, volveré mañana, cuando haya solucionado algunas cosas.
Narcissa sonrió y dejó marchar a su hijo.
Draco se apareció en el salón de su apartamento yBlaise corrió hacia él preocupado.
-¿se puede saber que ha pasado con Hermione?
-¿ya lo ha contado todo? - Draco se enfado por que hubiera ido a todos con el cuento de lo malo que era y lo mal que la había tratado, pero se contuvo e intentó relajarse, no quería empeorar las cosas.
-no ha contado nada, en el estado en que llegó no podía ni hablar ¿Qué le has hecho? ¿Cómo la dejaste aparecerse estando tan alterada?
-discutimos ¿vale? ¿Pero qué ha pasado con lo de aparecerse? ¿acaso…?
-sufrió una despartición…
bueno, gracias al comentario de vanessauchihauzumaki **revisé las normas de la pagina y al parecer el juego que llevamos haciendo hasta ahora de contestar a las preguntas resultó ser SPAM, no se ni que es esto ni que tiene de malo jugar con tus lectoras, pero al ser votaciones no se puede hacer. sintiendolo en el alma, tengo que dejar de poner las preguntas. las más rápidas ya habreis contestado, pero como el resto no, no las tendré en cuenta y bueno, a partir de ahora os dedicaré el capitulo a tods por leerme, que ya es bastante. pero esto no quiere decir que dejeis de enviarme vuestros comentarios ¡los necesito para vivir! tened en cuenta que yo hago un esfuerzo escribiendo un capitulo de miles de palabras, y vosotrs con un par vuestras me haceis feliz. además, si a alguien se le ocurre alguna otra forma de seguir jugando, estoy abierta a cualquier sujerencia.**muchos besis, y espero vuestros comens.