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Historia 81142 — capítulo 1

Un Comienzo:

Tercera Persona PoV:

A orillas de una casa, se encontraba una niña de tan solo seis años de edad, mirando como su antiguo hogar se derrumbaba a pasos lentos pero rapidos al mismo tiempo, mientras silenciosas lagirmas corrian por sus meguillas, dado que si hubiese intentado gemir y patalear a lagrima viva no le hubiera salido la voz de todo lo que grito aquella noche...

FlashBack

-Buenas tardes, querriamos hablar con tus papas - le dijo una mujer alta con pelos enmarrañados y desordenados - ¿estan en casa?

-Si, un momento - dijo la pequeña niña dejando la puerta junta, sin**darse cuenta de las sonrisas sadicas que llevaban esa mujer y sus dos acompañantes - Mamá, papá, ahi unos señores y una señora en la puerta, dicen que quieren hablar con vosotros - dijo mientras bajaba los tres escalones que daban a la sala, mientras su padre fruncia el ceño preguntandose quien serian pues no esperaban a nadie.

-Mamá ¿puedo hacerte una pregunta? - pregunto la niña mientras se sentaba al lado de su madre, en el sofá.

-Claro ¿que es? - dijo meintras le acariciaba sus inconfundibles rizos cobrizos.

-¿Qué significa...una calabera...con una serpiente? - pregunto lentamente, antes de que a su madre se le pusiera balnco el rostro y se escuchara un grtito desde la entrada.

-Crucio - grito una voz femenina.

-Mamá, ¿Qué ocurre? - pregunto la niña mientras se aferraba a su madre con todas sus fuerzas.

-¡Bella...hazla des...desaparecer...que no le...hagan nada! - grito entrecortada la voz del padre de la niña antes de que gritara desgarrandole el alma a su mujer de cabellos y ojos marrones.

-¿mamá? - dijo la niña notando humedecidos sus ojos mientras veia aparecer a esas figuras de la entrada en el salón, cuando sintio una mano en la espalda y se guiro hacia su madre, que para desconcieto suyo estaba con una pequeña sonrisa y lagrimas derramandose por sus meguillas.

-Te quiero mi amor - susurro antes de que...- Apparate, magicae loco nostro - antes de que la niña sintiera su cuerpo estirarse y encogerse antes de caer delicadamente sobre suave cesped.

-¿Mamá? - pregunto al aire sin optener respuestas - ¿papá? - pregunto nuevamente con el mismo resultado, antes de echar a correr hacia su casa, conocia el camino de memoria lo había recorrido sola o con sus padres durante seis años, pero cuando llego a lo que era su casa...no pudo más que dejar salir las lagrimas al ver desaparecer detras de un arbusto a esos tres recien odiados visitantes, y a sus casi satisfechas sonrisas...

-¡Papa! ¡Mama! - grito la niña y lo siguio haciendo hasta que se le fue la voz de tanto gritar, y gritar...

Fin De FlashBack

Las lagrimas de esa inocente niña, de cabello cobrizo, y meguillas rosas y humedas, con sus inconfundibles ojos color chocolate como los había tenido su madre, seguina callendo desbocadas como si intentaran regar todo el bosque que la rodeaba con ellas, mientras sorbia de vez en cuando por la nariz haciendo muecas tristes con la boca provocados por los recinetes recuerdos, dando lugar a nuevas lagrimas saladas, no tenia a nadie, nada le quedaba, su familia eran sus padres, sus abuelos segun sus padres, habian tenido un accidente y murierón tanto los de padre como de madre, los hermanos de su padre, unos fuerón asesinados y nunca se supo quien y los otros desaparecierón sin dejar rastro alguno, no tenia a nadie, ni ningun sitio al que acudir, cuando de repente una mano se poso sobre su hombro, provocando que la niña diera un grito y se girara con el rostro marcado por el pavor, cayendo involuntaria y inevitablemente al suelo, mientras miraba a la persona qu eproboco que su corazón se detuviera unos segundos, frente a ella se encontraba un anciano con ropas estrañas, con una barba larga y blalnca plateada, atada a la mitad, y detras de unas gafas en forma de media luna se diferenciaban unos ojos azules, cuales en ese momento estaban tristes y desarmados.

-Hola pequeña - dijo con voz calmada y tranquila como si no quisiera asustarla - me llamo Albus Dumbledore - dijo estirando delicadamente la mano.

La niña que estaba en shokeada no sabia que hacer, no conocia a ese hombre para nada y despues de lo que acababa de ver y vivir, no estba con animos de conocer a gente nueva, el anciano suspiro al ver el terror y la desconfianza en los ojos de aquella pequeña criatura mientras miraba fijamente su mano y la bajo lentamente hasta cojer la suya, la cual temblo ante el contacto.

-Tranquila, lamento no haber llegado a tiempo - dijo mirando la casa a espaldas de la niña la cual aun ardia - pero, conocia a tus padres desde hace mucho tiempo, y me hicierón primeter que si algun dia les pasaba algo, que les hiciera el grandisimo favor de encargarme de ti - dijo mienrando a la niña a los ojos con una triste sonrisa - no puedo dejarte sola, hice una promesa y Albus Dumbledore, no rompe sus promesas - dijo sonriendoloe a la niña qu estaba sorprendida, no tenia a ningun sitio a donde ir, y si sus padres, se lo habían hecho prometer, seria por algo.

-Me llamo Rennesme - dijo en apenas un susurro, bajando un poco la mirada avergonzada.

-Encantado Rennesme - dijo antes de que se aparecieran en una habitación que ella no conocia - Bienvenida a Hogwarts, viviras aqui pequeña, lamento que todo lo que a pasado esta noche, si solo hubiera prestado un poco de atención alo mejor... - dijo mirando hacia otro lado mientras cerraba fuertemente los ojos.

-Mama y papa fuerón a Hogwarts - dijo mientras miraba el escudo que se encontraba en la pared.

-Lo se, por eso los conoci - dijo poniendole una mano en el hombro como brindandole compañia - pude rescatar alguna cosas y hacer que recomponiesen otras que no estan en muy mal estado - dijo señalando un monton de libros que lla reconocia muy bien, eran albunes de fotos, y en el suelo, habia un pequeña maleta, con lo justo un pijama y una camiseta y un pantalon - conseguire más ropa, intentare que sea como tu casa al menos tu habitación - dijo mientras salia de la habitación dejando sola a la niña para que se cambiara y se tumbara en la cama.

Al rato dos personas entrarónen esa habitación, detras del viejo director, venia una señora bastante mayor con un vestido algo estrafalario y un sonbrero puntiagudo con unas pequeñas gafas en su nariz.

-Albus no creo que sea buena idea, por mucho que queramos hacerles ese favor a Edward y a Bella, no podemos tener una niña tan pequeña en Hogwarts, es...

-Lo se Minerva, pero Albus Dumbledore nunca rompe una promesa y les prometi a mis antiguos alumnos y amigos que cuidari de su hija como si fuera de mi propia sangre - dijo el director mientras miraba seriamente a la vieja profesora.

-Lose y creeme que no lo pongo en duda pero tienes que reconocerlo una niña de seis años no puede estar rodeada...-dijo mientras movia su mano para que viera todo lo que habia a su vista - rodeada de todo esto, seria hacerla madurar antes de tiempo, y eso no creo...

-Ya la han hecho madurar antes de tiempo Minerva a visto como su antigua casa era quemada y no habia fuera rastro de sus padres, esta niña es inteligente acabara atando cabos, y terminara madurando,¿ y además donde la dejariamos? - pregunto el viejo profesor.

-Dejarla con lod Dursley seria una opción, no les...

-Los Dursley ya tienen bastante con Harry, además no tienen parentesco con ella, no le queda nadie - dijo el viejo profesor.

-Mama - susurro una vocecilla infantil en la habitación dejando conjelados a los dos adultos, llevando sus miradas a la cama donde se encontraba un profunda dormida Rennesme - papá - volvio a susurrar mientras nuevas e incontrolables lagrimas bañaban por decima vez e incluso mas aquellas sonrosadas meguillas - mama, papa - volvio a susurrar mientras se acurrucaba contra la almohada abrazandola como si la vida dependiera de ello.

La vieja profesora suspiro y se acerco lentamente a la cama sentadose a orillas de esta, acariciando tiernamente la meguilla de la niña, secando esas involuntarias lagrimas que la buscaban incluso en sueños.

-Esta bien, pero yo me encargare de su educación - dijo la vieja profesora, acariciando todavia la meguilla de la cobriza.

-No esperaba otra cosa de ti Minerva - dijo el profesor saliendo de la habitación, dejando a la profesora de transformaciones con la niña...

A La Mañana Siguiente

-Mis queridos alumnos, se que estamos a mediados del año y que no deberia acudir nadie más a nuestras filas estudiantiles hasta el primero de septiembre, pero este es un caso en especial, dado que esta personita tampoco tiene la edad con la que suelen entrar nuestros queridos alumnos a nuestro hogar, Rennesme - dijo teniendole la mano a la sonrojada niña que la cogio nerviosa - Esta niña es Rennesme Cullen y se quedara con nosotros durante mucho tiempo, dado que Hogwarts sera su hogar, y necesito al igual que ella que entre en la casa que entre, la trateis como una más, como una hermana pequeña, o si lo deseais como una amiga, y al resto delas casa por igual, asi que profesora MacGonogal - dijo empujando levemente a Rennesme por la espalda hasta que ella sola se sento en el taburete que habia al final de las escaleras.

Mientras una señora la cual le sonreia le puso un sombrero viejo, dejandola en ridiculo y provocando algunas risitas cuando le tapo hasta la nariz, dejando solo al descubierto la boca roja que tenia de tanto morderse los labios, si no fuera por su pelo cualquiera la confundiria con Blananieves, cuando el sombrero grito nada mas dos segundos despues Gryffindor , provocando que mucho, la mayoria, contando a toda la mesa estaban encantados de tener a alguien más entre sus leones, dos chicas de catorce o quince años se acercarón a ella y la acompañarón a la mesa donde la recibierón con gusto...

Pasarón semanas y meses, y nuevos alumnos iban pasando, Rennesme asistia a clases con los de primero y despues proseguia como una más desarrollando ya su fuerte aura magica, dado que la sangre Cullen corria por sus venas, los de la casa Gryffindor la trataban como a una muñequita sobre todo, las chicas que le encantaban la inteligencia sobre lo que era la vida que poseia la pequeña leona, los veranos cuando nadie más alla que los profesores permanecian en el castillo, estudiaba con la profesora MacGonogal los hechizos que no le salian o simplemente le enseñaba otros nuevos, mientras que Dumbledore le contaba historias sobre antiguos magos y brujas y por lo que eran famosos, pero hubo uno que le intereso en barbaridad, por que su apellido resonaba en su cabeza como un eco, como si le sonara de algo pero no recordara de que...

-Profe Al, ¿Quién es Harry Potter? - pregunto mientras pasaba sus deditos por el nombre gravado en negrita.

-¿Qué pone ahi sobre él? - pregunto el anciano director con una sonrisa.

-Harry Potter es el mago, sin conocimiento de sus poderes, aun más grande que el que-no-debe-ser-nombrado, dado que vivio despues de que le conjurara un *Avada Kedavra,*el hechizo de la muerte, y fin de la vida, cuando tan solo tenia un año de nacido, para desgracia de este quienes no sobrevivierón a tal hechizo por el mismo mago, fuerón sus padres, James y Lily Potter...-la pequeña se paro de nuevo sintiendo otra vez ecos - James y Lily Potter - repitio frunciendo el ceño, cuando algo le vino a la cabeza y solto el libro de golpe provocando que cayera al suelo con estrepitoso ruido, dirigiendose a la carrera hacia un cajón de su armario, sacando otro libro, pero forrado en cuero blanco con detalles dorados, poniendo en la contraportada, en letras doradas y cursivas *Los Mejores Amigos De La Historia De Hogwarts,*abriendo el libro por la primera paguina donde se encontrban sus padres con dos de sus compañeros uno un chico de la misma estatura que papá a quien lo cogia por los hombros mostrando una enorme felicidad en su sonrisa y en los ojos ocultos detras de unas gafas, despues había una chica, de pelo marrón claro casi rojizo y ojos verdes, un poco más baja que mamá quien la abrazaba por la espalda mientras mostraban sus notas, las dos todo con extraordinarios, debajo de la foto ponia la fecha y los presentes en esa foto...

Edward Cullen, James Potter, Lily Evans ( de Potter ), e Isabella Swan ( de Cullen )

1976

Fin Del Ultimo Curso En Hogwarts.

Rennesme mantenia las manos apretadas para no dejar caer el albun de foto, en aquella imagen veia como su madre abrazaba a la tal Lily, y como su padre le devolvia con entusiasmo el abrazo al tal James.

-Profesor ¿guardo parentesco con ellos? - dijo la pequeña acariciando la fot delicadamente como si se fuera a rasgar con solo mirarla.

-Todos los años que tus padres estuvierón aqui, se corportarón con Lily y James como si fueran sus hermanos, como si en realidad guardaran parentescos con ellos desde la cuna, ¿y sabes qué es lo que les hubiera gustado a tus padres? - pregunto mirandola con una sonrisa, mientras ella negaba lentamente - que cuando Harry venga a estudiar a Hogwarts tenga a alguien con quien hablar cuando se sienta triste y sin ningun lugar en el mundo - dijo mirandola con una sonrisa, mas pronunciada.

-Entonces, Harry Potter ¿es mi primo? - pregunto con una sonrisa - ¿no estoy sola tengo a alguien aunque no nos conozcamos?

-Exacto pequeña, ahora a la cama venga que aunque sea verano tienes que acostarte - dijo mientras que con un movimiento de varita la colcha estaba abierta y dispuesta a ser cerrada.

-Gracias Al - dijo la niña con una sonrisa mientras se acomodaba en su cama - por todo.

-Buenas noches Rennesme - dijo el mago saliendo de la habitación dejando a una sonriente Rnnesme soñar con que alguien en el mundo aunque no sea sanguineo estaba enparentado con ella...

5 Años Despues...