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Historia 81247 — capítulo 4

Cuando te enamoras de alguien, puedes decir que tienes un "problema".

Cuando esa persona tiene un hermano gemelo, el problema se multiplica por dos.

Y cuando esas dos personas se parecen tanto como Fred y George Weasley, el problema se vuelve mucho más grande.

Cuando nosotros tres nos conocimos, el día que entramos en Hogwarts, supe que aquellos dos pelirrojos me caían bien.

Y no me equivoqué.

Fred y George Weasley fueron dos de mis mejores amigos; fieles, leales y divertidos.

Pasábamos mucho tiempo juntos, incluidos los entrenamientos de quidditch y las clases.

No me costó nada aceptar cuando en nuestro sexto año, Fred me invitó a ir con él al Baile de Navidad.

Yo ya había notado algo más que amistad entre nosotros. Además, ¡qué demonios! Tenía dieciséis años, estaba en edad de salir con chicos, ¿no?

Fred me gustaba, y a él le gustaba yo. ¿Qué problema podía haber?

Sólo uno.

George.

Porque al poco tiempo de salir con Fred me di cuenta que yo no estaba realmente enamorada de él.

Al pasar mucho tiempo con sólo uno de los gemelos Weasley, empecé a echar en falta a una persona.

Yo estaba saliendo con una copia casi perfecta del hombre del que amaba.

¡Estúpido George Weasley!

Fred era una persona estupenda, pero su hermano era distinto a él, muy distinto.

Algo de lo que poca gente se dio cuenta. Yo era una de ellas.

Dejé a Fred después de unos meses de mi descubrimiento.

Ahora sólo quedaba la parte más díficil.

¿Cómo le dices a alguien que has dejado a su hermano gemelo por él?

Y entonces ocurrió la desgracia.

La Batalla de Hogwarts.

Hubo muchos caídos.

Y entre ellos...

Fred.

Todos estábamos horrorizados por su pérdida, pero una persona lo sintió más que cualquier otra.

Su gemelo.

George se volvió inaccesible.

Era imposible hablar, tratar, contactar con él.

Y menos yo.

Pero algo tenía que hacer.

No pensaba dejar a mi pelirrojo en ese estado.

Pero no hizo falta.

Querida Angy:

Sé que no he estado muy amable contigo estos últimos meses (bueno, en realidad con nadie),

pero necesito que hablemos. Urgentemente.

Tenemos un asunto que aclarar.

Tranquila, no te pondré una pastilla vomitiva en la comida mientras no miras.

¿Cuándo te viene bien?

Abrazos de,

George el desorejado

George no quería hablarme; cómo yo, ingenua de mí, creí, de Fred.

Quería decirme algo. Importante. Era urgente, cómo él muy bien remarcó.

Y tanto que importante y urgente.

Plantarme un beso en la boca nada más verme era, sin duda, algo importante y urgente.

Y el resto es historia, amigos.

La historia de esos dos gemelos pelirrojos, bromistas y valientes que consiguieron volver loca a Angelina Johnson.

Bueno, fue toda una sorpresa que al final actualizara, ¿no?

¡Resulta que un módem USB me ha alegrado el verano!

Así que tranquilos, porque al final mis fics van a seguir en activo (aunque no con la rapidez de hace unas semanas, porque no tengo muchos megas)

Espero que al final disfrutéis de mi capi sobre George (aunque hable también bastante de Fred, me pareció oportuno)