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Despues de la Graduacion — capítulo 4

Comenzando a ser Grande

El día lunes llego y Hermione se levanto y alisto, eran como las 7 y 30 pero su hora de entrada era a las 8, Draco la acompañó hasta la misma entrada (las cosas habían cambiado bastante, y el baño de mujeres publico dejo de ser la entrada principal para las damas, sino que ahora muchas y muchos atravesaban una pared como en King Cross).

Draco se decidió y entro con ella ambos muy nerviosos, las cosas habían cambiado y él no entraría a trabajar hasta la próxima semana como embajador de buena voluntad.

Todos los miraban, era el cerebro del trió dorado y el reivindicado, media comunidad mágica sabia que salían pero muchos no lo aceptaban aún.

-Señorita Granger, por favor por aquí, su jefe el señor Sidi Ali es musulmán y muy exigente, el mismo te eligió para suplantar a Melody era en verdad una chica muy espesa y quejumbrosa, espero que tú seas mejor- dijo el hombre bigotudo y subido de peso mientras llevaba a Hermione al ascensor porque Draco ya se había despedido de ella.

-señor, sabrá que podre ser muy competente-

-Lo sé por eso tú trabajaras aquí-

Subieron hasta el piso siete y ahí había cinco grandes puertas, dos a cada lado y una al fondo.

-Muy bien señorita va a hablar directamente con su jefe, pase, pase es la puerta de al fondo-

Hermione asintió muy decidida y camino hasta posicionarse frente a la puerta, respiro tres veces y llamó a ella.

-adelante- se escucho decir a la persona que habitaba dentro de ella

Hermione giro el picaporte y paso. El hombre que estaba ahí era uno muy viejo pero con una mirada amable - señorita Granger, la estaba esperando, pase por favor, venga siéntense- Hermione obedeció y se sentó frente a ale.

-He escuchado mucho sobre usted como podrá comprender, su fama es de nivel mundial, espero que atienda bien sus pendientes-

-y así será- respondió muy segura y con una mirada firme, sin duda la seguridad que presentaba la ayudo a causar buena impresión.

-Muy bien, ya debe saber de antemano que es lo que se hace acá, tiene que ser muy justa, sígame la llevare a su oficina- el hombre se levanto y haciendo un gesto con la mano para que lo siguiera salió.

Entro a la puerta de la derecha, una de las otras cuatro puertas.

-Todas son oficinas, para distintos campos claro- explico mientras abría la dichosa puerta.

Dentro de esta habían unas 10 puertas, cada una era la oficina de alguien la primera para ella.

Su oficina era muy amplia, se podría decir que era la más grande por la distancia entre puerta y puerta esta sería la principal.

-Muy bien, familiarícese con su nueva oficina y una vez instalada va a verme para entregarle sus pendientes- contesto el señor izo una ligera referencia y salió.

Hermione estaba encantada, su sueño hecho realidad. De su cartera saco todas sus cosas, una vuelaplumaunos retratos (una de su familia, una de Draco, y dos con Harry y ron una de su primer año en Hogwarts y otra de su último año), también saco una libreta y algunos artefactos entre ellos uno que la misma Mcgonadal se lo entrego para que trabaje. (*Reveliatusjustis,*una balanza para medir la ofensa con el castigo).

Después fue a la oficina de Sidi Ali y este le entrego varias carpetas, cada una con un caso en particular, Hermione estaba extremadamente alegre, los nervios se le habían ido y ahora solo quería trabajar y hacer justicia.

Cuando entraba en su oficina la puerta de al lado se abrió y de ahí salió una joven muy linda, menuda y con una gran sonrisa.

-Hola- saludo sin nada de timidez.

-hola- contesto Hermione.

-Soy Marcia, Marcia Ramos-

-un gusto soy- pero la corto.

-Todos saben quién eres- bromeo -Si necesitas algo me avisas, esa es mi oficina- dijo señalando la puerta de al lado

-Gracias, te gustaría almorzar conmigo- pregunto.

-e… si supongo- fue lo último que dijo antes de entrar a la oficina.

El día transcurrió muy rápido y la hora del almuerzo llegó.

Hermione salió con Marcia y fueron a la cafetería, entraron y se sentaron tranquilamente, algunos las miraban directamente y otros lo hacían disimuladamente.

-Hermione- llamaron Harry y Ron, al hacerlo todos se voltearon a verlos, ¨el trío dorado¨ se escuchaba que decían.

-pero, que hacen acá, ustedes no entraban a trabajar hasta la semana entrante- pregunto

-Sí, pero nos adelantamos, estamos en la oficina de aurores-

-Si eso ya lo sabía, me alegro tanto de verlos- dijo mientras se levantaba y los abrazaba como en los tiempos de antaño, todo era como antes, como cuando estaba en Hogwarts, sin remordimientos, sin preocupaciones, solo tres amigos que se consideraban hermanos.

El trió dorado y Marcia almorzó muy amenamente y después cada uno regresó a sus obligaciones.

Y así pasan los días de lunes a viernes, las semanas pasaron y con estas los meses. Hasta que llego diciembre y con este mes la boda de Harry y Ginny

Hermione fue a comprar su vestido con Draco, el aprovecharía en comprar un traje.

-Mi amor, de qué color será tu vestido- pregunto su rubio novio.

-Verde agua, por qué- pregunto halándolo un poco para que se apresurara.

-para que mi traje convine con tu ropa, claro- dijo como si fuera lo más obvio.

-eres un amor- le contesto mientras se acercaba y depositaba en sus labios un cálido beso.

La pareja siguió caminando hasta que llegaron a una tienda llamada R&R, era muggle. Pero eso era lo de menos, los vestidos eran hermosos y había una gran variedad

Hermione encontró uno que le encanto verde agua como quería y había un traje perfecto para Draco era plomo con delicadas rayas verdes, ese traje le quedaba muy bien y con el vestido de Hermione estaba fabulosos.

El día antes de la boda paso rápidamente la noche callo y los enamorados se entregaron a la pasión y deseo.

-Hermione- dijo ducelmente Draco a su casi despierta novia.

-Que sucede mi amor- pergunto abrazandolo con mas fuerza como si nunca quisiera separarse de él.

-Tenemos que alistarnos, eres la madrina no puedes llegar tarde- dijo mientras le besaba los hombros.

-Que, me olvide, como pudo pasarme esto- se exalto, se levanto y sin el menor pudor busco su bata y se interno en la ducha. Desde ahí grito -Draco tu eres el culpable de todo-

-Que, pero yo que hice- pregunta mientras se adentra en el baño.

Como que que hice, ayer te dije que esta noche no, que nos olvidaríamos, pero tu no te contienes- lo reto.

-Vamos, no me vas a decir que te molesta que te haga esto- el joven con la misma cantidad de pudor entro al baño y sin previo aviso comenzó abesar el cuerpo de Hermione.

-No Draco- dijo pero de dientes para afuera, el tono de su voz decía una cosa y su boca otra.

-Dime que si quieres- la reto -Dímelo-

-Si quiero- y como si fuera un interruptor él se adentro en ella con la mayor delicadeza posible, esa vez fue la más rápida que alguna vez tuvieron.

-Draco eres una fiera- lo acuso mientras se secaba las piernas.

-Gracias- contesto encogiendo sus hombros.

-pero si no era un cumplido, era una afirmación- después de eso ambos rieron y terminaron de vestirse.

Hermione y Draco casi vivían juntos, casi todas las noches Hermione dormía en su casa, pero nadie nunca dijo que lo hacía sola, (nunca más se olvidaron de poner el mufliato) pero el día era para Draco y bueno para su trabajo, pero trabajaba ocho horas y salía de su casa a las 7:30 y llegaba a eso de las 9pm. (Adivinen que hacía con el tiempo que sobraba).

Ambos se aparecieron en la madriguera y vieron un gran toldo más grande que el que usaron en la boda de Bill.

Eran alrededor de las tres de la tarde y la boda era a eso de las 4.

-Hermione, Draco hola, como están- saludo la señora Weasley.

-Bien, gracias señora Weasley- contesto muy educadamente Draco y como se gano el corazón de Hermione también se gano el de los Weasley y de muchos empresarios y embajadores.

-pasen Pasen, muy pronto va a comenzar-

Los jóvenes pasaron y se encontraron con muchos conocidos Luna y Neville que ahora eran pareja, Astrid que ahora era pareja de ron (Astrid es de la promoción del trío dorado) y varios del Ministerio.

Pero la mayor sorpresa fue que a eso de las 3 y cincuenta llegaron los Dursley, después de todo se habían reconciliado con Harry después de que este le salvara la vid a su tío y le diera todo tipo de protección.

Era la hora de que Ginny entrara y Harry estaba extremadamente nervioso, estaba ahí parado al pie del estrado esperándola con un smoking.

Ginny apareció tenía un hermoso vestido blanco con volados y un velo que le cubría hasta la barbilla, Harry suspiro al verla, había esperado este momento por mucho tiempo.

Kingsley pronuncio los votos al estilo tradicional y ambos se colocaron los anillos entregados por Teddy (Teddy siempre considero a Harry y Ginny como sus padres aunque sabía muy bien que no lo eran)(PD: estamos a 14 de febrero del 2000… jejej es que 100pre me olvido el año..xD)

… no sé qué decirles, lamento la demora… xD