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Historia 81837 — capítulo 2

¡Se los dije! ¡Les dije que la pelirroja al final me querría!

Los personajes que aparecen en esta historia no son míos, todo es propiedad de la reina de JK.

Este capítulo va dedicado a las 5 personas que se tomaron el tiempo de comentarme, ¡Gracias!

jazminblackfer potter lupin13-griffindor viikiitah_potter

natiicullen

Capitulo 2: ¡Se los dije! ¡Les dije que la pelirroja al final me querría!

Los cuatro merodeadores caminaban por uno de los muchos pasillos del castillo. Hasta el momento habían logrado pasar medio inadvertidos, porque aunque muchos estudiantes voltearon a ver a James, que iba algo rezagado y cubierto por sus amigos, no le dieron mucha importancia. Al fin y al cabo era un secreto a voces de que los merodeadores estaban rodeados de misterios, y era mejor dejarlos en paz para que hicieran sus excentricidades a gusto.

—¡Remus!— gritó una voz bastante femenina a sus espaldas

El cuarteto de adolescentes se tensaron al reconocer la voz, y el aludido volteó despacio ensayando su mejor sonrisa de inocente.

—¿Qué pasa Lily?— preguntó cuándo la pelirroja por fin los alcanzó.

—Te he estado buscando por todos lados, uno pensaría que ya empezaron con sus inmadureces— dijo lanzándole una mirada fiera a los adolescentes. —Como sea, hoy nos toca la primera ronda del año, no llegues tarde— Remus suspiro algo aliviado.

—No te preocupes, Lily, allí estaré, puntual como siempre— Lily asintió y estaba a punto de dar media vuelta cuando se dio cuenta de que algo andaba mal, y enfocado su vista lo mejor que pudo, observo que Sirius y Peter cubrían a James que parecía estar tapando algo bastante llamativo.

—¿Ahora en que lío se han metido?— preguntó.

Los merodeadores mantuvieron la calma.

—En ninguno pelirroja, ahora no pierdas tiempo que llegaras tarde a clases— le apuró Sirius mientras jalaba a James, y juntos comenzaban a caminar, seguidos por Remus y Peter. La pelirroja ya bastante recelosa les impidió el paso.

—¿Qué escondes ahí, Potter?--cuestionó Lily. Los cuatro adolescentes perdieron el color.

—Nada que te importe, Evans— dijo Sirius, ¿para qué seguir fingiendo que no pasaba nada?

—En serio Lily, no es nada, una tontería— corroboró Remus, mientras Peter asentía vigorosamente. La pelirroja frunciendo el ceño saco su varita con rapidez, y antes de que los cuatro merodeadores pudieran hacer algo grito. —¡Libera tu secreto!— apuntando a James; de repente, la cobija que cubría al aludido cayó al piso y el azabache se sintió expuesto, apretando con más fuerza al pequeño que aún se encontraba dormido en sus brazos. Lily soltó un pequeño gritito sorprendida sin apartar la vista del niño.

—¡No puedo creerlo! ¡Han matado a un bebe!-- Los cuatro merodeadores la observaron, al principio sorprendidos hasta que después Sirius empezó a reír sin poderse contener, seguido por sus tres amigos.

—Sinceramente Evans, pensé que serias más imaginativa— dijo James cuando se pudo controlar.

Los tres merodeadores restantes la observaron y ella se ruborizó un poco.

—Bu… bueno ¿Qué querían que pensara? Llevan a ese niño escondido, cualquiera pensaría que hay gato encerrado—Los amigos se observaron con sendas sonrisas cómplices en la cara.

—Está bien, en eso tienes razón, es bastante sospechoso, pero de ahí a creer que lo hemos asesinado hay una gran diferencia— dijo Remus divertido haciendo que sus amigos rieran. La pelirroja los observo enojada.

—¡Ya basta de burlarse de mí! ¿Me podrían explicar entonces porque Potter lleva a un niño cargado que parece muerto?— James la miró mal.

—No está muerto, solo está dormido— dijo con un tono de voz algo lúgubre que jamás había usado con ella, y la pelirroja lo observó enojada mientras el chico se aferraba el cuerpecito. No lo dejaría solo hasta saber que le había pasado.

—Estábamos cerca del lago y de repente apareció, justo después de que una luz blanca nos cegara. Vamos con Dumbledore, no sabemos de quien es, que hace aquí o que le pasó— respondió Remus mientras la pelirroja negaba con la cabeza.

—No se puede desaparecer ni apar…— pero fue cortada por un enojado Sirius.

—¡Ya lo sabemos, Evans! Y eso lo hace aún más raro, pero es verdad; el niño apareció de la nada, ahora si nos disculpas tenemos que seguir nuestro camino— Ella los observó recelosa, y cuando los merodeadores empezaron a caminar la chica los siguió.

—¿A dónde se supone que vas, Evans?— dijo un muy hastiado Sirius mientras James detrás de él emita un —no le hables así, Canuto—.

—No necesito que me defiendas, Potter. Y voy porque no confió en ustedes— Sirius rió.

—Es malo ser tan cotilla pelirroja— aseveró Sirius, la chica lo fulminó con la mirada.

—Si lo que quieres que te diga es que tengo curiosidad, si la verdad es que tengo mucha, así que caminen— Los cuatro merodeadores la siguieron con una sonrisa.

Pronto llegaron a la gárgola que custodiaba la oficina de Dumbledore.

—¿Alguien conoce la contraseña?— preguntó la pelirroja.

Los merodeadores sonrieron divertidos.

—Hazte a un lado mujer, si hay alguien que conozca las contraseñas del abuelito soy yo. Déjame informarte, que hoy fui castigado en la mañana— dijo Sirius mientras se ponía frente a la gárgola y pronunciaba "varitas de regaliz"

La gárgola se hizo a un lado permitiendo el paso a los adolescentes, que subieron rápidamente, menos James que aun cargaba al pequeño. Cuando llegaron al final de las escaleras, Remus toco la puerta y del otro lado se escuchó un —Adelante jóvenes—.

Él no espero ni un segundo y abrió la puerta entrando, seguido por sus amigos y Lily. Frente a ellos se encontraba el anciano director, con su característica barba plateada y sus lentes de media luna que escondían unos penetrantes ojos azules, que siempre parecían ver el alma. Él, viendo el nerviosismo de los adolescentes, les sonrió he hizo aparecer sillas para ellos, mientras hacia un ademan con la mano invitándolos a sentarse.

Por unos minutos nadie dijo nada y James se dedicó a observar al pequeño mientras Lily que se encontraba sentada al lado suyo lo observaba sorprendida. Remus sentado al lado de ella pudo darse cuenta de la sorpresa de la pelirroja y le sonrió.

—El niño le dijo pap. No sé qué paso, pero creo que crearon una conexión entre ellos difícil de explicar— le dijo en un susurro y la pelirroja no pudo evitar sonreír.

—¿Qué les sucede jóvenes?— preguntó Dumbledore mientras observaba a cada uno, y se detenía especialmente en el pequeño que cargaba James.

—Ah sucedido algo de lo más extraño profesor, lo que nos pasa es este niño— habló Remus mientras apuntaba al bebe. Dumbledore observó al pequeño y asintió pidiéndoles que continuaran.

—Estábamos en el lago, descansando, más que nada aprovechando nuestra única hora libre de hoy, cuando una luz blanca que salió de la nada nos cegó. Nosotros sabiendo que estamos en guerra nos pegamos al árbol, cuando pudimos ver con claridad observamos que había aparecido este bebe, que lloraba desconsoladamente. James se acercó a él, y el niño en cuanto lo vió, dejo de llorar y se quedó dormido en sus brazos, no sabemos nada del pequeño; ni quien es, ni porque apareció, mucho menos como se llama. Por eso hemos decidido buscarlo a usted— terminó Sirius que no había despegado la vista del anciano. Que después de meditarlo por unos momentos asintió.

—¿Y qué pasa con usted señorita Evans?— la pelirroja se ruborizó.

—Con todo el debido respeto profesor, pero Evans nos encontró y cotillas como es, no pudo aguantar la curiosidad— dijo Sirius, mientras la chica lo fulminaba con la mirada. El director no pudo evitar sonreír.

—¿Por qué no nos deja observar al niño, joven Potter?— el muchacho que hasta el momento no se había dignado a soltarlo, asintió y el anciano director, con un movimiento de varita quito todas las cosas de su escritorio haciendo aparecer sobre él una cobija gruesa. El muchacho se paró y desprendiéndose del cuerpecito lo deposito en el escritorio, dejando a la vista de todos al niñito. Albus se levantó y le toco la mejilla haciendo que los otros cuatro jóvenes también lo hicieran rodeando el escritorio.

—Parece estar bien, no tiene ninguna herida— dijo antes de levantarle el flequillo y descubrir una cicatriz en forma de rayo.

Todos la observaron con la misma duda ¿Cómo el niño pudo haberse hecho esa cicatriz?

—¡JAMES!—grito Sirius de repente haciendo que los jóvenes se sobresaltaran, y Dumbledore lo observara.

—¿Qué pasa, Canuto? No tienes que gritar estoy junto a tí— pero Sirius no lo observaba, el apuntaba al pequeño niño feliz, como si hubiese ganado la lotearía.

—No, no; tu no, sino él— dijo mientras apuntaba al niño.

—¿Lo conoces?—dijo Lily tratando de comprender. Sirius negó.

—¿Qué no lo ven?— Los adolescentes lo observaron como si estuviera loco.

—Ilústranos— dijo Colagusano.

El chico suspiró.

—Y a mi es al que me dicen lento… ¿Qué no se dan cuenta? Desde que el niño apareció se me hizo conocido, aunque no sabía de qué, y me acabo de dar cuenta ¡es igual a ti, Cornamenta! ¿Recuerdas que este verano, tu madre nos mostró fotos de ti como bebe?— James asintió comprendiendo, —pues bueno, que él es tu vivo retrato, claro excepto por los ojos…—acabó feliz de haber resuelto el misterio.

—Tienes razón, Canuto; ya se me hacía conocido— dijo Remus que también había visto esas fotos, Peter asintió. Dumbledore se quedó observando maravillado al niño, mientras una teoría algo alocada se formaba en su cabeza.

—¡ES VERDAD!—gritó James sorprendido haciendo que el pequeño niño abriera los ojos sobresaltando a sus espectadores. Lily ahogo un grito, los ojos de aquel niño los veía cada mañana cuando se veía en el espejo ¿Cómo era posible? el niño que al principio se sintió confundido se sentó con un poco de trabajo y lo primero que observo fue a James, a quien sonrió.

—¡Papá!—gritó mientras estiraba sus manitas hacia el azabache, el chico no supo que hacer, y sin poderlo evitar, sonrió y cargo al niño que rió divertido.

—¿Cómo te llamas pequeño?— preguntó al niño que jugaba entretenido con su pelo.

—¡Hady Yens! ¿óvido papi?— el muchacho río, con que Hady. Pero Sirius que se encontraba a un lado observando la escena, no pudo evitar soltar unas cuantas carcajadas.

—¿Hady Yens? ¿Quién le pondría un nombre así a su hijo? Parece japonés— Remus estiro la mano para golpearle en la cabeza.

—¡No seas gilipollas, Canuto! El niño no puede hablar, es obvio que no sabe pronunciar bien su nombre— El muchacho soltó un alarido que sonó como el de un perro y el niño que se encontraba feliz en los brazos de su padre por fin volteo a ver a Sirius.

—¡Pedito!— gritó mientras estiraba sus pequeñas manitas rosadas a Sirius. El muchacho lo observo receloso, mientras sus amigos y Lily reían.

—¡Yo no soy ningún desecho humano, niño chino!-- El pequeño rio y volvió a repetir "pedito", mientras estiraba de nuevo sus manitas

—No Hady Yens, yo sé que muchos me querrían mandar por el cul… perdón director, quiero decir que por la alcantarilla, pero no soy un desecho— dijo mientras cargaba al niño y le hacía caras divertidas.

—Creo que él quiere decir "perrito" no "pedito" como tú piensas Black— dijo divertida la pelirroja, Sirius se volteó para encararla, pero nadie pudo anticipar la reacción del pequeño bebe. Que al verla empezó a llorar como loco, Sirius con movimientos torpes lo trato de controlar.

—Tranquilo niño chino, la pelirroja no es tan horrible, no te hará daño— dijo. Ni siquiera Lily le reclamó por el comentario, ya que se encontraba bastante preocupada por el niño, que seguía llorando en brazos de Sirius. Pero que de un momento a otro, estiro sus bracitos hacia Lily. La pelirroja sin poderlo evitar lo cargo, quitándoselo a un receloso Sirius.

—Ya bebe, no llores— decía mientras lo arrullaba, poco a poco el niño se tranquilizó y la observó con sus penetrantes ojos verdes llorosos que llegaron a fibras del corazón de Lily que no conocía.

—Mamá— dijo abrazándola, y por un momento se creó en el aire una situación algo tensa, ya que Lily sorprendida no sabía qué hacer y sin ninguna razón sus ojos se aguadaron un poco.

—Creo que debemos hacerle unas cuantas pruebas—dijo el director sobresaltando a los adolescentes, que habían observado la escena sin saber qué hacer.

—¿Pruebas director?—dijo Lily, que aún no se desprendía del niño.

—Me temo que si, señorita Evans, ¿podría hacernos el favor de colocar al niño de nuevo en el escritorio?— la chica no supo que decir, la verdad es que no se quería despegarse del niño. —Solo serán unos segundos y es totalmente necesario— dijo tomando asiento. La joven se acercó y se desprendió del niño que aun algo exaltado hizo un puchero.

—No llores Hady Yens, solo será por un momento— dijo Sirius mientras le hacía caras divertidas al niño y hacia aparecer un peluche en forma de perro negro.

—¿Qué cree que paso señor?— preguntó James El anciano director los observó por un momento.

—Es solo una teoría, pero no hayo otra solución a todo este embrollo— dijo el anciano suspirando —Creo que el pequeño ha viajado a través de tiempo, más concretamente del futuro— nadie rió, en cambio observaron al director algo escépticos. —Eso explicaría porque el pequeño los conoce jóvenes, pero hay una manera sencilla de probar la veracidad de mi teoría— dijo mientras sacaba su varita. —Le hare un pequeño hechizo, que nos ayudara a saber quiénes son sus padres — los jóvenes se observaron y asintieron. Entonces Albus comenzó a decir un hechizo que nadie entendió y a mover su varita alrededor del pequeño, que divertido jugaba con el peluche sin darse cuenta de lo que sucedía a su alrededor.

Pronto de su cabecita salió una luz plateada, que posándose encima de él como un pergamino empezo a escriibirse solo.

"Padre bilógico". Apareció en el pergamino.

—Atención jóvenes— dijo Albus para ver como poco a poco se constituían las letras hasta formar un nombre completo, "James Charlus Potter".

Por un momento nadie dijo nada, todos se encontraban con la boca abierta, observando el nombre mientras Albus sonreía.

—Ahí lo tienen, tal parece que hemos recibido a un pequeño viajero en el tiempo—dijo esperando que los muchachos asimilaran la noticia.

—¡No lo puedo creer!—gritó Sirius mientras reía feliz. —¡Tú eres el verdadero padre del niño chino! ¡Y yo que pensaba que el pequeño deliraba!— Remus sin poderlo evitar sonrió y acercándose a su amigo le palmeo la espalda.

—En hora buena, Cornamenta— dijo, y Sirius choco la palma de su mano con el licántropo.

—¡Tendrás un hijo! ¿Quién creen que será la loca que aceptará casarse con nuestro Cornamenta?— dijo Sirius, mientras James seguía en estado de shock y Remus sonreía.

—Puede que ni siquiera se haya casado, conociendo a Cornamenta no me extrañaría que la mujer lo haya abandonado— dijo Remus riendo acompañado por Colagusano y Canuto.

—¡Anímate, James! No es tan malo— dijo Sirius, haciendo que por primera vez James reaccionara.

—¿¡Que no es tan malo! Mi hijo está aquí y ha viajado en el tiempo sin razón aparente— dijo, y Sirius suspiró.

—Bueno, si lo ves de esa manera si suena feo, pero... anímate hombre, conocerás a tu hijo con algunos años de anticipación ¿Qué padre tiene esa oportunidad?— dijo mientras una pelirroja observaba toda la escena algo conmocionada. ¿No que James la esperaría toda la vida? ¡Era un mentiroso! Pero ¿en qué le afectaba? ¡Es más! Se alegraba de que por lo menos en el futuro James sentara cabeza.

—Chi… chicos— dijo Peter por encima del bullicio llamando la atención de los adolescentes, que observaron como Colagusano apuntaba al papel que aún se encontraba sobre Harry. Y en donde se leía lo siguiente:

"Madre bilógica"

"Liliane Evans-Potter"

Muchas cosas pasaron en el momento, Lily se puso pálida y se tuvo que sostener de la silla, Sirius abrió los ojos sorprendido mientras gesticulaba cosas que nadie entendía, Remus andaba de un lado para otro, Peter se había tenido que sentar y James sonreía de oreja a oreja, para después, reír a carcajadas.

—¡Se los dije! ¡Les dije que la pelirroja al final me querría!— dijo James con la voz entrecortada de la emoción.

Sirius, que ya se había recompuesto un poco, sonrió de forma irónica.

—Y tenemos una ganadora— dijo riendo de la cara de la pelirroja. Pronto James corrió hacia Lily y la abrazo feliz. Ella se separó de él después de unos momentos.

—¡Déjame Potter! No sé qué haya pasado en el futuro para que termináramos juntos, pero te aseguro que ahorita no tengo ningún interés sentimental contigo— dijo Lily, y James en vez de sentirse frustrado sonrió con ganas.

—No importa, Evans, al final acabaras siendo una Potter y eso no lo puedes cambiar ¡ahí tienes la prueba!— dijo apuntando a Harry, quien sin el pergamino sobre él, observaba curioso a los presentes mientras se chupaba un dedo.

—Creo que deberíamos sentarnos a meditar un momento jóvenes—dijo Albus sobresaltando a los muchachos, que por un momento, se habían olvidado de su presencia.

—¿Qué vamos a hacer director?— preguntó Lily que tenía sentado a Harry en su regazo y le acariciaba distraídamente el cabello.

—Por ahora nada, el pequeño tendrá que volver a su época. Tendré que investigar sobre el tema para hacer que todo resulte seguro para el niño, mientras tanto ¿cree que a sus padres les importaría cuidar del pequeño, joven Potter?— el aludido negó con la cabeza y el anciano asintió.

—¿Profesor?—dijo Lily. Albus la observo, dándole a entender que la escuchaba —yo… a mí no me gustaría que el pequeño no se alejara de mí— el anciano pareció meditarlo.

—¿Qué sugiere señorita Evans?— Lily suspiró.

—Se podría quedar aquí, con Potter y conmigo, lo cuidaremos bien profesor, en serio— el anciano suspiro.

—¿Y cómo justificaría la presencia del pequeño Potter, señorita Evans?— La chica pareció pensárselo por un segundo.

—Podemos decir que es primo de Potter, que se quedó solo y como Potter era su padrino y por lo tanto su tutor, se quedó con su custodia y tiene que cuidarlo este año ya que sus padres no pueden hacerlo—el anciano director después de meditar un segundo asintió.

—Prométanme que esto no afectara a su desempeño académico y les daré permiso—James y Lily se observaron y asintieron. —Entonces no hay nada más que decir, pronto les mandare lo necesario para el niño mientras se llega el fin de semana. Hay visita a Hogsmade y podrán comprar todo lo que les haga falta. Ahora si me disculpan, tengo mucho que investigar— y los jóvenes comprendiendo la indirecta, abandonaron el despacho con un pequeño niño en brazos de Lily. Sin saber cuál sería su siguiente gran paso

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Debo confezar que hoy en la mañana tenia insomnio, y me puse a checar mis fics,. Me han hecho muy contenta, tanto es así que no pude aguantar las ganas de subir la continuacion ¡Ustedes me alientan! gracias a las 5 personas que comentaron y a los primeros 11 favoritos:

13-griffindor

Aky_Potter_Granger

fer potter lupin

franaty

gatitalunar

hermagix_marie

Ikau_dream1

jazminblack

kristell rivera

luchosuave

Maite Granger

Comenten!!! Y nos vemos en el siguiente capi :D