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Te llevo en mi corazón — capítulo 17

Hola!! este capitulo esta un poco mas largo que el anterior espero que les guste....

Gracias por sus comentarios, quiero disculparme con:          accidentalmente borre tu comentario del cap 16 pero si pude leerlo, muchas gracias por leer la historia y espero que lo sigas haciendo =)

Ayer no pude actualizar pero fue una fecha importante por que El 19 de julio inicie con esta historia que me ha hecho muy feliz , increíble pero hace un mes subí un capitulo para ver si a alguien le agradaba mi idea y hoy este fic tiene 6694 lecturas, espero que la cantidad de lectores siga aumentando día con día. 


El rubio salió de su habitación, bajo hasta la sala para encontrarse con sus padres.

-          -Ya despertó- anuncio el rubio

-          -¡Qué bueno, hijo! Me asusté mucho cuando te vi llegar con ella, se miraba muy mal- comento Narcisa

-          -Muy sabio de tu parte traerla a casa, así te ganas más rápido su confianza

Narcisa y su hijo se miraron, siempre sabían lo que opinaban con solo verse y en esta ocasión estaban de acuerdo en que Lucius estaba loco, la pobre castaña estaba muy mal y a él solo le preocupa su plan, pero como siempre le seguirán el juego pues no deseaban perturbarle.

-        -  Padre, creo ya que me estoy ganando su confianza, solo te pido que no intervengas

-         - Hijo por qué mejor no vas a llevarle algo de comer y sirve que cuides que coma

-          -Tu madre tiene razón, no queremos que tu futura esposa enferme

Draco abrió los ojos al escuchar a su padre, sabía perfectamente cuál era el plan y todo lo que involucraba pero algunas cosas habían cambiado, no quería enamorar a la castaña simplemente por deseos de su padre, ya se había olvidado de la verdadera razón por la cual se acercó a ella, ahora lo hacía porque ella lo atraía como un imán, lo embriagaba con su olor y lo hacía entrar en locura cuando miraba sus ojos.

Sin saber que más responder a sus padres, le pidió a un elfo que le preparara algo de comer a la ojimiel, el elfo apareció poco después con una bandeja llena de comida, draco la tomo y subió a su habitación esperando encontrar a la joven dormida, entro a la habitación y no la vio, dejo la bandeja en buro a lado de la cama.

-       -   Hermione- dijo mientras tocaba la puerta del baño pero al no obtener respuesta la abrió y no había nadie - Hermione - la volvió a llamar

La paranoia lo gobernó, tal vez ella se asustó al quedarse sola en esa habitación o le aterraba estar cerca de él y se fue, miles pensamientos cruzaban por su mente pero de pronto la vio en el balcón, sintió una alivio al comprobar que estaba ahí, camino hacia ella sin hacer ruido, ella miraba el atardecer perdida en sus pensamientos como lo hacía cuando la encontró en el restaurante.

Por un momento detuvo su caminar para observarla mejor, la encontró hermosa en su pijama que le quedaba bastante grande, su cabello estaba un poco despeinado, parecía tan tranquila cruzada de brazos, su cara estaba iluminada por el sol que poco a poco se iba ocultando, le pareció que jamás había visto algo tan puro e inocente en esa casa donde siempre gobernó la obscuridad, su corazón se estrujo cuando miro su rostro de nuevo , siguió la trayectoria de una lagrima que salía de esos ojos que lo volvían loco .

-          -No sabía que los ángeles lloraban- dijo acercándose a ella para limpiar sus lagrimas

Ella no lo detuvo, solo lo miro tratando de encontrar un sentido a lo que el chico le había dicho, al sentir el dedo pulgar del rubio limpiando sus lágrimas cerro los ojos y trato de calmarse, al abrirlos otra vez se encontró con los ojos del rubio, hiso un esfuerzo por sonreírle y se sonrojo al darse cuenta que el joven tenía una mano en su cintura y la otra no la había movido se su húmedo rostro.

  • Sé que no me dirás porque o por quien llorabas, solo ten en cuenta que nadie merece tus lágrimas, aquí tienes un hombro en cual llorar si así lo deseas

  • Gracias, no hace falta es solo que tuve una pesadilla que me descontrolo

  • Cuando entre y no te encontré por un momento creí que te habías ido

  • Sé que tenemos nuestras diferencias pero no por eso soy una malagradecida, tú me ayudaste y te debo una

  • Solo si aceptas mi amistad podríamos quedar a mano, no me respondas hoy si no quieres solo piénsalo- le sonrió y siguió acariciando su mejilla - ahora que recuerdo te he traído comida, ven acompáñame.

La tomo de la mano obligándola a seguirlo, la llevo hasta la cama y la sentó a como pudo prohibiéndole levantarse, tomo la bandeja y en un segundo estuvo a su lado.

-        -  Malfoy, ya te dije que no tengo hambre

-       -   No me importa, comerás así tenga que darte en la boca - lleno una cuchara con sopa y la levanto para hacerle ver que no era una broma

-       -   Yo puedo sola, pero ni pienses que solo me observaras, tú también comerás - lo reto con la mirada

-         - ¿Me estás dando una orden? - se carcajeo- Yo jamás recibo ordenes de nadie excepto de mis padres y por qué no me queda de otra

-          -Te olvidas de alguien más- rio sabiendo que le ganaría - También recibes ordenes de Harry Potter

-          -No me hables se San Potter, Solo hago mi trabajo - su sonrisa había desaparecido

-          -Entonces si tu no comes yo tampoco- Ya había olvidado lo divertido que era discutir con el hurón- Tú decides

-          -Ahora resulta que me chantajeas, No puedo creer lo que voy a hacer - tomo una cuchara y comenzó a comer

-          -Vaya así que el Gran Draco Malfoy si sabes seguir ordenes

-          -Siéntete privilegiada, eres la segunda mujer en toda mi vida que me chantajea y yo termino cediendo, aclarando que la primera es mi madre

Ambos rieron, Hermionecomenzó a comer, el silencio se hiso presente pero este no era incomodo, intercambiaban miradas y sonreían de vez en cuando. Al terminar, draco rio satisfecho, era la primera vez que en que disfrutaba de la compañía de alguien sin ser necesario el intercambio de palabras.

-          -Ya es demasiado tarde y no quisiera seguir molestándote

-          -No eres ninguna molestia, eres todo lo contrario ¿Por qué mejor te quedas a pasar la noche aquí? Yo me puedo ir a la habitación de huéspedes

-          -No de ninguna manera, ya has hecho demasiado por mí, además ya desaparecí todo el día y las chicas han de estar vueltas locas

-          -Cierto, vives con la lunática y la hermana de la comadreja

-         - ¡Hey! No las llames así, ellas son mis amigas es más son como mis hermanas y no te permito que las insultes - Grito

- -Discúlpame, debes entenderme las he llamado así por años y no mantenemos ningún tipo de relación como para llamarlas por su nombre pero te prometo que no lo vuelvo a hacer.

-          -Más te vale Malfoy

-          -Te prometí llevarte a tu casa así que iremos en auto

-          -¿Tú sabes manejar? Me refiero a un auto muggle por supuesto

-          -Debo admitir que tengo poco haciéndolo , No es tan malo

-          -Quién lo diría, Malfoy usando cosas muggles

-          -No te burles, es mejor que te cambies, tu ropa ya está limpia, seca y te espera en el baño

La castaña asintió y se fue a cambiar después de unos 10 minutos regreso a la habitación pero ahora el hurón no estaba solo, ahí estaba una señora alta, cabello rubio, elegante, muy hermosa a la que Hermione reconoció inmediatamente: Narcisa Malfoy

Habían pasado 10 años desde la última vez que la vio, a pesar de estar en su casa no imagino que la vería, miles de recuerdos vinieron a su cabeza en especial tres, En el primero se veía a si misma siendo torturada por bellatrix en el recibidor de la casa en la que estaba y no pudo evitar estremecerse, En el segundo se encontraba su buen amigo Harry contándole como la Sra. Malfoy en cierta forma lo había salvado cuando este se entregó a Voldemort y el tercero correspondía a la última vez que la vio, La señora salió de la puerta de la sala de juicios del ministerio de magia dedicándole una mirada de complicidad y agradecimiento a Harry.

Seguía paralizada observando a madre e hijo, que ya se habían percatado de su presencia pero no habían dicho nada por que pudieron notar a la joven estremecerse, sabían que no era nada fácil para ella.

-          -Hermione, ¿ estás bien?- pregunto Draco

-          -Mm.. si.. yo..- sacudió su cabeza para alejar sus pensamientos- Buenas noches, Sra. Malfoy

-          -Buenas noches, me alegra que ya estés mejor- sonrió y se acercó a la castaña- Nos tenías preocupados

La actitud de la Sra. la descoloco, no se esperaba una reacción así de su parte, sabía que esa mujer no era tan mala después de todo, en el fondo le agradecía lo que había hecho por su amigo pero la mirada de la rubia le decía que era sincera, en verdad se había preocupado por su salud.

-          -Muchas gracias por su preocupación Sra., le agradezco de corazón que me haya recibido en su casa

-          -Descuida querida, me ha comentado mi hijo que ya deseas irte

-          -Así es, ya he molestado lo suficiente y además mis amigas han de estar preocupadas

-          -¿molestia? Para nada, deberías escribirles un recado a tus amigas aquí tiene todas la lechuzas que desees a tu disposición.

-          -Gracias, pero de verdad es mejor que me retire

-¡-Qué pena! Hubiera sido agradable poder conversar con alguien, veras en esta casa soy la única mujer

Hermione se sintió mal por lo que la mujer le había dicho, después de todo debería de sentirse muy sola, vivir con Los hombres malfoy debía ser bastante difícil, algo le enterneció de la Sra. No sabía si se había vuelto loca pero no podía hacerlo eso a la dueña de la casa que la recibió y se preocupó por ella.

-          -Malfoy, ¿crees que puedas prestar un pergamino, una pluma y alguna lechuza?

-          -Claro- se dibujó una sonrisa en su rostro- será un placer

-         - Gracias, ya desaparecí la mayor parte día , un par de horas no me dañaran

Escribió la nota para sus amigas, se limitó a decirles que no se preocuparan que se encontraba bien y regresaría a casa en un par de horas.