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Te llevo en mi corazón — capítulo 42

I'm Back! no me fui por tanto tiempo esta vez, ya cada vez nos acercamos al final de esta historia (entra en pánico). Espero que disfruten del capitulo, dejen su comentario y nos leemos pronto :)

Disclaimer: La Saga Harry Potter y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de J.K Rowling

No hay mayor tranquilidad que encontrarse en casa, aquel refugio donde parece que nada negativo puede penetrar y si lo llega a hacer siempre se encuentra una solución, no hay lugar como el hogar sin duda alguna, Hermione lo sabía, apenas dos días atrás ella y su esposo habían vuelto a la casa que se les había obsequiado, una casa de la que ella se enamoró, inmediatamente invito a su suegra para que ambas trabajaran en el jardín, su suegro ayudaba a su hijo con casos o simplemente hablaban de los que se les ocurría, era demasiada la dicha que sentía en su corazón, era completamente Feliz con la familia que jamás imagino tener. Draco se había convertido en un hombre por el cual ella sentía admiración, alguien con quien podía mantener una conversación por horas y que mejor aún la retaba llevándole la contraria a sus argumentos, no alguien que le daba la razón por ser la mejor bruja de la generación, no solo era apuesto, trabajador sino que ahora podía ver en él al ser humano, alguien que se ocultó por años, no podía pedirle más a la vida, excepto tal vez sobrevivir a la cena de inauguración de su casa.

-Querida, aquí estas - dijo la madre de su esposo al abrir la puerta de su closet - no es hora de arreglarse, aún faltan detalles que arreglar, es hora de escoger el color de los manteles

Definitivamente si sobrevivía a este pequeño evento seria completamente feliz, su suegro le advirtió que Narcisa extrañaba planear eventos y que los más probable seria que no la dejaría descansar cuando ya tuviera una nueva idea para otro evento social, pensó que el viejo hombre exageraba pero no fue así, por eso mismo se encontraba oculta en su closet, ansiando tener un momento para ella sola, no entendía como una cena paso a ser toda una inauguración para cincuenta personas.

-Madre, deja a mi mujer tranquila, elije tú el mantel que consideres más apropiado para la ocasión ¿sí? - Hermione dejo escapar un suspiro de alivio, su caballero había llegado a rescatarla, una vez más.

-Está bien, te veo abajo en 30 minutos querida- salió de la habitación con la elegancia que tanto la caracterizaba.

Hermione inmediatamente abrazo a su esposo, depósitos besos por todo su rostro feliz por su llegada, ciertamente su mañana había sido una tortura sin él y además planeando un evento al que ni ella deseaba asistir. Su esposo la aparto de si con una pequeña risa que solo ocasiono que ella le pegara en el pecho.

-Como te atreves a reírte de mí, no sabes por lo que he tenido que pasar. Tu madre me hiso elegir entre 20 vajillas que para la quinta para mí todas lucían igual - termino con un puchero

-Oh Hermy, te prometo que solo será hoy, hablaré con ella para que no te haga sufrir tanto- río

-Es fácil para ti decirlo, estás acostumbrado a este tipo de cosas

-Pronto te resignarás y encontrarás la manera para quedar bien con ella y salirte con la tuya, tengo años de ventaja en esto.

-Me serviría de mucho saber cómo lo haces

-Oh que atrevida como llegamos a este tema ¿no estábamos hablando de mi madre?, pero si tanto te interesa saber puedo mostrártelo en este instante - comenzó a besar su cuello, mientras la dejaba atrapado su cuerpo entre el suyo y la pared.

-Draco, por favor sabes perfectamente a que me refiero, basta por favor

-Tenemos treinta minutos libres de mi madre ¿segura que quieres que me detenga? - lo beso - Nunca

….

Todo estaba listo para la velada, los invitados comenzaban a llegar, los recién casados platicaban por allí y por acá con las personas que preguntaban por su nueva vida juntos, algunos curiosos por saber más detalles de la luna de miel, la verdad era que la castaña ya solo se dedicaba a sonreír y esperar a que Draco contestara por ambos, ella volteo una vez más a la puerta esperando ver una cara conocido, suspiro de alivio por segunda vez en el día cuando vio entrar a los Potter, retirándose de la conversación de la manera más educada, fue al encuentro con sus amigos.

-Harry, Ginny, gracias a Merlín que han llegado, juro que si alguien vuelve a preguntar una vez más para cuando llega el nuevo Malfoy voy a lanzar un cruccio a alguien - dijo con rapidez

-Entonces, ¿Para cuándo tendré un sobrino? - rio Harry

-No es gracioso, Potter.

-Exacto Harry, no estés pidiendo sobrinos cuando estas a punto de ser padre - rio su esposa

-Era solo un comentario para romper la tensión, solo mírala parece que va a caer en cualquier segundo

-¡Harry! - exclamaron ambas mujeres, él solo rodo los ojos

-Dime, ¿Dónde está el hurón que tienes por esposo?

-Justo aquí, pero solo mi esposa puede llamarme así - dijo apareciendo detrás de su esposa- Potter, Ginny y futuro mini Potter, un placer tenerlos en nuestra casa

-Gracias por invitarnos, espero verte el Lunes en la oficina, Malfoy

-Claro, jefe. Estoy listo para volver, dos meses fueron suficiente descanso - sonrío

-Bien, las cosas no andan muy bien como la última vez que estuviste al frente

-Hombres, sino es de quidditch hablan del trabajo, suficiente tenemos con saber que ponen su vida en peligro cada día, por lo menos hoy hay que disfrutar

-Ginny, tiene razón y tú Draco Malfoy sigue quejándote de tus vacaciones que en primer lugar te recuerdo fue nuestra luna de miel y no dormirás en nuestra habitación- dijo fingiendo molestia

-Es Bueno saber quién es el que manda en la relación y sobre todo que alguien te ponga en tu lugar, sabía que habías elegido correctamente a tu esposa - dijo una voz detrás de los amigos, Draco río, recibiendo con una abrazo a su amigo

-Me conoces, un Malfoy siempre tiene lo mejor - dijo tomaba de la cintura a su esposa, mientras su amigo saludaba a los presentes - ¿cómo te va, Nott?

-Ya me conocen, de cita en cita, derritiendo corazones al pasar

-¿Se supone que todos te van a creer? - dijo una mujer azabache que venía acompañada de Ron - Es un gusto verlos a todos de nuevo, tenemos noticias - dijo mirando a sus amigos, luego al pelirrojo quien se sonrojo

-Pues, lo que pasa es que , Pansy y yo somos oficialmente una pareja - dijo con timidez

-Felicidades, sinceramente ya era hora, es bueno ver que todos mis amigos han sido domesticado mientras yo sigo siendo un ser libre por esta vida- rio Nott

-¿Estás seguro?- preguntó con una dulce voz la rubia que recién se unía al grupo, todos se miraron entre si

-Luna, preciosa, pensé que llegarías tarde- sonrió con nerviosismo

-Si, definitivamente se nota que eres un ser libre, Theo - dijo Hermione, a lo que todos rieron

-Solo hacía tiempo en lo que esta hermosa mujer llegaba, la verdad es que Luna y yo somos novios

-La próxima vez que nos vayamos, por favor envíen una nota con lo que está pasando

-Por favor, nos vamos por dos meses y me encuentro con que Theodore Nott, mi amigo, no, mi hermano, tiene novia. Mejor aún, Pansy tú de novia con un Weasley, sin ofender.

-Camate, Drakie ahora sabes cómo nos sentimos cuando nos enteramos de tu relación con Hermione, así que estamos a mano y además, la última vez que cheque creí que esta era una fiesta así que quiero algo de beber.

La noche transcurrió sin ningún imprevisto, sin tomar en cuenta la falsa alarma de Ginny, quien ya estaba a punto de tener a su primer hijo, estabas a tan solos semanas quizá días, pero después de solo ese momento, Hermione termino teniendo una gran noche, disfrutando de sus amigos, sobre todo le dio gusto a ver a Ron con alguien más, alguien que lo haría feliz de la manera que ella nunca pudo, tal vez era destinado a ser así, tal vez siempre estuvo esperando por Draco sin saberlo, eso se encontraba pensando mientras miraba el techo de su habitación, esperando que su esposo saliera de ducharse para poder dormir.

-Una moneda por cada pensamiento - dijo Draco mientras secaba su cabello con la toalla

-¿Crees en las casualidades?, me refiero a que si el volver a encontrarnos fue una casualidad que desencadeno todos los evento hasta traernos aquí

-¿A qué viene esto? -pregunto con nerviosismo, si tan solo ella supiera

-Solo pensaba en como Pansy y Ron si funcionan, quizá yo fui destinada para ti y por eso con él jamás funciona a pesar de los años

-Creo que nosotros forjamos nuestro destino, quizá hay algo más poderos que nosotros pero creo en que cada cosa que hacemos o dejamos de hacer, cada decisión, cada acto nos lleva a un lugar, depende de nosotros - dijo mientras se acostaba a lado de su esposa, ella se quedó pensativa

-¿Ahora qué pasa?

-Solo recordaba como nunca te rendiste conmigo, a pesar de mi resistencia- sonrío, se volteó para quedar frente a su esposo - no importa si fue casualidad o destino, lo importante es que estamos aquí - se acomodó sobre su pecho.

Draco no respondió, sentía un nudo en la garganta, sabía que tenía que decirle la verdad algún día, sobre cómo pensaba de ella y como fue la manera en la que realmente se acercó a ella, es verdad, siempre había sentido debilidad por ella pero la manera en la que propuso conquistarla fue un acto de cobardía y egoísmo, sabía que justo en ese momento estaba siendo egoísta al ocultar esto para no lastimarla y sobre todo para no perderla.

En ocasiones el acto más egoísta puede ser acompañado de amor, de esperanza, a veces un acto puede parecer de amor puro, sin embargo, estar acompañado de las razones más egoístas, lo cierto es que no todo el tiempo sabemos diferenciar entre ambos, nos confundimos entre lo que creemos correcto, lo que es mejor, pero la verdadera pregunta es ¿Qué es lo correcto? Puede ser tan malo seguir al corazón y terminar haciendo algo desastroso, o lo contrario, dejarte llevar y encontrarte con algo hermoso, o mejor aún encontrarte a ti mismo. Draco depositó un beso en la frente de su ya dormida esposa, esperanzado que el amor que tenían uno para el otro seria lo suficiente para sobrevivir la verdad, o cualquier obstáculo que se encontraran en su camino. El futuro parecía cada vez mejor cuando el rubio buscaba maneras de hacerle saber la verdad seguro de que jamás la perdería pues confiaba en su pedacito de cielo, sin tan solo supiera que la vida no es una utopía, que por más que se quieran ocultar las cosas, de alguna u otra manera todo surge cuando es tiempo.