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Intentando formar una familia con tu peor enemigo. — capítulo 1
Me encontraba sentada en el sofá de mi casa mientras acariciaba mi panza de 6 semanas, que aun no se me notaba nada estaba mas dura. Estaba pensando en que le iba a dar un hijo al hombre del que siempre he estado enamorada, me entere de que el me correspondía dos años después de la caída del señor tenebroso, lo habían alejado de nosotros, lo que mas me duele es que el no sabe que va a ser papa, se había tenido que ir tenia que tramitar los papeles para que sacaran a su enfermo padre de Azkaban, su madre si sabia de nuestra relación y me sorprendio mucho que Narcissa no se opusiera, me alegraba que ya no tuviera prejuicios en mi contra, es mas cuando se entero de que Lucius estaba enfermo me pidió por favor se le podía hacer el favor de atenderle yo. Yo trabajo de sanadora en el hospital de San Mungo. Sabia que el padre de mi amado Draco estaba enfermo y en estos momentos no era el mejor momento para anunciarle que Draco y yo estábamos juntos, y también sabia que no era el mejor momento para decirle a Draco que iba a ser papa, a fin y al cabo el lo estaba pasando mal con lo de su padre.
En ese momento escuche como alguien tocaba la puerta, me levante con cuidado y fui hacia la puerta para ver quien era, cuando abrí me encontré el precioso rostro de mi amado, su pelo rubio y esos preciosos ojos que había heredado de la familia de su madre.
Draco mi amor ¿que tal esta todo?-le pregunte.
Bueno podría estar mejor.-me respondió el.
Pasa.- fuimos hasta la sala y nos sentamos en un sofá de dos, el me cogió las manos.- Y que ha pasado cuéntamelo.
Bueno como tu ya sabes he ido ha hablar con el ministro para que nos permita sacar a papa de Azkaban, y me ha dicho que lo mas seguro es que o sacarían, que aun que no hubiera ido allí ellos ya tenían pensado sacarlo, lo mas seguro es que lo saque pasado mañana...-dijo eso mirando hacia el piso, ahora levanto los ojos y me miro a los ojos, le devolví la mirada.- Cariño Hermy ¿te encuentras bien?
Si tranquilo, es que ayer no dormí demasiado bien.- le comento esbozando una sonrisa de suficiencia.-¿Quieres beber algo?
Bueno, vale.
¿Y que quieres beber?.- le pregunto de forma insinuante mientras que se le acercaba.
Sorprenderme, preciosa.- dijo mientras que se daban un beso en el cual expresaban lo que sentían el uno por el otro.
Cuando se separaron los dos tenían una sonrisa de oreja a oreja ella se levanto del sillón alanzo a dar cinco pasos cuando todo su alrededor empezó a dar vueltas, se intento concentrar en un punto fijo pero no lo conseguido, se balanceo haciéndotelo y hacia atrás cuando sintió que unos brazos fuertes le rodeaban por la cintura y la acercaban al sillón.
¿Te encuentras bien? dime la verdad.- dijo Draco mirándola seriamente.-¿Que te pasa mi amor?
Estoy bien, no me pasa nada, solo ha sido un mareo.-dijo Hemione mientras cerraba los ojos, en ese momento aun sentía que todo le daba vueltas, ella sabía que tenia que decile a Draco lo del embarazo pero pensaba que con la salud de su padre no era lo mejor, esperaría a que el señor Malfoy estuviera mejor..
Cariño, ha sido un mareo, alomejor no tienes nada pero puede llegar a ser muy grabe.-dijo Draco.- Por un momento eh pensado que te perdía, tenemos que ir al hospital para que te hagan las pruebas necesarias y me diga que estas bien.
Cuando Hermione ya se sentía un poco mejor se levanto con la ayuda de Draco que no quería separarse de ella por si le volvía a pasar, fueron abrazados hacia la cocina para que Hermione preparara la comida, mientras que ella intentaba convencerlo de que lo mejor era que el hoy no se quedara a dormir en su casa, que lo mejor seria que fuera a dormir a la mansión para que su madre no estuviera tan sola. Pero el no se iba a da por vencido tan fácil.