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¿Cual es tu problema Malfoy? ¡Eres tú Granger! — capítulo 4
Draco y Hermione, desde que llegaron a la cabaña, se la habían pasado discutiendo. Habían desperdiciado un sábado peleando por una cama.
-Tengo hambre - dijo el rubio. Hermione levanto la vista de su libro.
-Deberíamos ir a cenar - coincidió. Ambos se dirigieron a la puerta.
-Muévete Granger, voy a pasar - la empujó.
-¿Qué? ¡Las damas primero Malfoy! - lo empujó ella.
-Los Slytherin primero.
-¡ja! Pasaré yo - concluyó. Lo empujó fuertemente hacia un costado y salió por la puerta.
Caminaron por veinte minutos, hasta que llegaron a un sendero que se dividía en dos caminos.
-¿y bien? - pregunto Hermione, sin saber qué dirección tomar.
-Izquierda - dijo Draco muy seguro. Dio un paso, pero la castaña lo detuvo.
-Me parece que es la derecha - difirió, muy segura de sí misma.
-No granger, es la izquierda - protestó el rubio.
-Derecha
-Izquierda
-Derecha
-Izquierda
-¿sabes qué? Iremos por la izquierda - coincidió Hermione, cansada de discutir todo el día.
Caminaron y caminaron, las horas pasaban, iba oscureciendo cada vez más, pero ellos no encontraban el castillo. Ni siquiera habían encontrado la cabaña de Hagrid.
-Malfoy, estamos caminando en círculos - Razonó la castaña.
-Claro que no Granger.
-Claro que sí. Mira, ese es el árbol que te chocaste hace una hora - le dijo entre algunas risas, señalando un árbol grande y redondo.
-Yo… yo no me lo choqué… yo solo… lo estaba… oliendo… - mintió Draco, un poco avergonzado.
-Sí, claro Malfoy, como tú digas - sonrió la castaña.
-Por favor no se lo digas a nadie - le pidió el rubio, poniendo cara de perrito triste.
-Descuida, tampoco quiero que se enteren de que estuve contigo aquí en el bosque - le dijo apenada.
Continuaron caminando en círculos, hasta que Hermione se tiró en el piso, agotada.
-No puedo seguir Malfoy, vete tú - le dijo un poco dramática.
-De acuerdo
- aceptó draco y continuó caminando.
-¡Ven aquí Malfoy! - le gritó la castaña. Draco se sentó al lado de ella.
-Dijiste que me fuera - se defendió.
-Estaba siendo sarcástica - le explicó ella. Draco sonrió.
Sus hermosos ojos grises penetraban en los ojos cafés de la castaña. Se quedaron mirándose por unos minutos, hasta que Hermione reaccionó.
-¡No hagas eso! - exclamó, sacudiendo la cabeza.
-¿hacer qué?
- preguntó Malfoy, haciéndose el desentendido.
-Esa… mirada. Miras a las chicas… así y esperas que se enamoren de ti. Pues no funciona conmigo. - le dijo muy segura.
-Primero: yo no te miraba, tú me mirabas. Segundo: no me hace falta mirarlas así, solas se enamoran de este bello rostro. Tercero: nunca querría enamorarte a ti - le explicó.
-Qué bueno, ni quien quisiera estar junto a ti.
-¡Ni quien quisiera estar junto a ti Granger! -exclamó enfurecido.
-¡te detesto Malfoy!
-¡pues yo te odio Granger!
Ambos se cruzaron de brazos y se dieron vuelta, enfurecidos. A Draco le encantaba poner furiosa a Hermione pero esta vez se sentía… ¿dolido?
¡Claro que no! - Pensó - ¡Yo odio a Granger!
Continuaron así por media hora. Hasta qué, escucharon un ruido ensordecedor.
-Ve al baño granger - le dijo Draco, con algunas risitas.
-No fui yo Malfoy, y aparte, aquí no hay ningún baño.
-Si no fuiste tú… ¿Quién? - preguntó en tono preocupado.
-Harry me contó que aquí hay arañas gigantes - contestó preocupada.
-¿Qué hacemos? - volvió a preguntar, asustado.
-Deberíamos…
- se puso a pensar - armar una tienda y refugiarnos allí adentro.
-Estaba por decir lo mismo - mintió el rubio, quien no quería aceptar la gran idea de la castaña.
-Sí, claro Malfoy - bufó. Se levantó, buscó un lugar amplio e hizo aparecer una tienda de acampar. - Listo - anunció y ambos se metieron adentro.
-¿Qué hora es? - preguntó Draco. Quien tenía sus manos en su estomago,a causa del hambre.
-Las dos de la madrugada - contestó Hermione, igual de hambrienta que el chico - Deberíamos dormir.
-Seguro - aceptó Malfoy. Cada uno se ubicó en un extremo de la tienda de acampar. - Gané la cama y termino durmiendo en el piso.
-No seas tan quejumbroso malfoy - le dijo con sus ojos cerrados, luego comenzó a tiritar.
-¿tienes frió Granger? - le preguntó el, observándola tiritar.
-Un… un poco… - tartamudeó. Draco se acercó a ella y la abrazó. - ¿Qué haces? -pregunto Hermione, zafándose de los brazos de chico.
-Intento mantenerte caliente… También soy humano Granger - le dijo. La castaña sonrió y puso su cabeza en el pecho del chico.La piel de Malfoy olía deliciosamente a pino fresco.
-Buenas noches… - le dijo la castaña, bostezó y de inmediato se quedó dormida.
-Dulces sueños granger-Malfoy acarició el cabello de la chica y luego también se rindió en los brazos de Morfeo.
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