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Historia 83183 — capítulo 5

-No, he dicho que no tenemos que esperar- si voz ronca y fuerte retumbaba por todas las paredes de aquel maloliente lugar, no se distinguía nada, solo sombras, provocadas por la única vela encendida de la habitación.

-¿Estás cuestionando mi autoridad y mi poder sobre el mundo? Tú que solo eras una rata callejera cuando te encontré y ahora te revelas contra mí para cuestionarme. No, no te lo permito, así que obedece de una vez y fuera de mi vista, esperaremos a que los magos se confíen para dar el siguiente golpe.

-Pero, majestad, mi señor todo poderos, lo único que digo, es que ahora están cansados, podríamos ganar y matar a esos mocosos que mataron a vuestro aprendiz, Lord Voldemort, permitírmelo mi señor dadme una oportunidad para acabar con ellos, ataquemos ahora y la victoria será…

-¡No!- este grito fue lanzado con tanta fuerza y rabia que la vela se apagó, y todo se quedo negro, tan solo podías escuchar la furia de las palabras que volvían a chocar con las paredes.- cuantas veces tendré que repetírtelo, eres como Voldemort, tu impaciencia te llevará a la tamba con él, quieres vengarle lo se, pero ya tendrás tu ocasión, ahora largo y no hagas ninguna tontería.

-Pero, pero mi señor…

-¡Guardias!

-No, no hace falta, sé donde está la salida.- Dio media vuelta, y salió enfurecido pensando, que no quedaría así, que era injusto y que los malditos magos pagarían por eso más pronto de lo que su señor le permitía.

-Mierda, lo sabía hay demasiada gente y no encontraremos sitio, ¿Por qué no nos volvemos a casa?

-Ron, no vamos a volver.- Su hermana estaba enfada, y se le notaba, había intentado despertarlo a las 10 y ahora, a las 12 salían de casa, por que el dormilón este o se quería levantar.- Así que ya puedes estar buscando un sitio.

-No es culpa mía que haya tanta gente Ginny.

-¿Qué no? Si te hubieras levantado antes, no tendr…

-Oye, esa mujer…- y empezó a reírse y enseguida se le escaparon dos lagrimas de os ojos, no podía parar.

-No te rías, si te hubieras levant…

-Que no es eso, mira a esa mujer de allí, has visto lo que lleva en la cabeza, ymira el baña…- No podía seguir de la risa.

Ginny levantó la m irada,y la vio, era una señora, un tanto gordita, con una enorme Pamela de flores enla cabeza, un bañador, que parecía de lana con una enorme M en medio y unas zapatillas en vez de chanclas, iba corriendo y si, era cierto tenía un gran punto cómico. Los dos hermanos comenzaron a reírse sin parar, hasta que se dieron cuenta de que la señor señora se acercaba hacia ellos, cuando la tuvieron enfrente, se callaron al instante.

-¿Mamá que haces tu aquí? No puede una ver a sus hijos cuando quiera, ¿y Harry y Hermione? queríamos daros una sorpresa.

-Están en la casa cerrando la puerta, pero… ¿cómo que todos, tu y papá?

-Ya lo veréis, esperar aquí, a Ron, a ti te traigo una sorpresa que te encantará.

Vieron a su madre alejarse y subir la pequeña cuesta que llevaba hacia el apartamento. Los dos Hermanos se miraron a los ojos…

-Emm, si eso…

-Ni una palabra de esto a nadie- Dijeron los dos al mismo tiempo, y volvieron a reír, clora está prometiendo antes, no contarle a nadie (excepto Harry y Hemione que estaban seguros de que compartirían la misma opinión sobre el "lock" de Molly) que se habían reído de su madre.

Pasaron unos minutos, y cuando escucharon quejarse a Harry, volvieron a mirar, y efectivamente, Molly a pesar de que iban a estar en la playa, se había vuelto a empeñar en intentar arreglarle un poco el pelo. Vieron como Harry y Hermione se miraban, y después a la señora Weasly, efectivamente, sus sospechas eran ciertas y otra vez las ganas de reír los invadieron, pero lograron controlarse.

-Bueno vamos.- Los cuatros chicos se miraron sin saber a donde tenían que ir, pero la siguieron sin reprochar, y como no, echándose miradas, con una sonrisa en la boca, el intento de Molly por parecer una persona normal, siempre terminaba en desastre.

Ron, miraba a Hermione con inseguridad, sabía. Aunque allá no lo reconociera, que no le hacía mucha ilusión volver al agua después de lo sucedido, sus manos se iban rozando y el rostro de Hermione estaba agachado, se le notaba un poco asustada, y el viento hacía que sus rizos bailaran en el aire… Ron se atrevió y la cogió de la mano, ella alzó la vista, le sonrió y le apretó la mano con fuerza.

-Ya hemos llegado.

Sí, efectivamente, habían llegado, había 10 sombrillas puestas en círculo, y un montón de gente alrededor, Charlie, Bill, Percy, Fleur y su familia, tía Murriel, Neville, Luna, George, el pequeño Teddy con Andrómeda… Un buen montón de gente, amigos suyos del colegioo…

-Ro-Ro- las manos de Hermione y Ron se soltaron, y cuando Ron se dio cuenta, estaba tirado sobre la arena con Lavander en cima pegándole un morreo.

Hermione, se miro la mano había escuchado algo y de repente Ron la había soltado, no sabía que había pasado, miro al suelo y la vio, lamiró con odio, no podía ser había pasado más de un año y todavía le sentía igual o mas doloroso que la primera vez, pero esta era diferente, no sentía tristeza, sino furia, imposible, ella había querido ir a la playa, y cuando están allí, como no, aparece Lavander, no era muy propio de ella pero tenía unas ganas enormes de pegarle un puñetazo, y estaba segura de que o iba a hacer si Molly no hubiera dicho:

-Ron, esta es tu sorpresa. - Con una cara de sonriente y orgullosa. Ahora no solo a Lavander quería zurrarle, a la señora Weasly también, la miró con sorpresa y odio al mismo tiempo, pero ella seguía hablando.- Sí, George me dijo que estabais saliendo y yo he pensado que tendrías ganas de verla.

Bueno, eso lo explicaba todo, George, como no lo había pensado un bromista, bueno no eran un problema, tenía encantamientos y hechizos para todos.